El término "cabrito" es ampliamente conocido como la cría de la cabra.
Definición de Cabrito
Según el WikWik.org, una base de datos en línea de palabras definidas en español, inglés, francés, italiano y otros Wiktionnaries, "cabrito" tiene las siguientes acepciones:
- Zoología: Cría lactante de la cabra.
- Gastronomía: Carne del cabrito, considerada como alimento.
- Coloquial: Dicho de un hombre, que es objeto de infidelidad por parte de su pareja.
Del ár. hisp. alǧúbb, y este del ár. clás. ǧubb.
- m. De chib, voz de llamada para que el animal acuda.
- m. y f. Cría de la cabra, desde que no mama hasta que llega a la edad de procrear.
- m. Cuba, Nic., R. Dom., Ur. y Ven. cabrón (‖ macho de la cabra).
- m. Cuba, Guat. y R. Dom. Entre estudiantes, chuleta (‖ apunte para copiar en los exámenes).
- m. coloq. Cuba. Fraude, malversación, negocio ilícito.
- m. El Salv. y Guat. Juego de dados.
- m. Nic. Hombre que convive con una prostituta y se beneficia de sus ganancias.
- m. coloq. Ven. Hombre de prestigio.
- f. coloq. Chile. Mentira, embuste.
- f. Col. Primicia informativa.
- f. Col. Autobús de transporte público interurbano, con la carrocería completamente abierta por los costados.
- f. Cuba, Ur. y Ven. cabra (‖ mamífero rumiante).
- f. coloq. Nic. Colilla del cigarrillo.
- f. coloq. Ven. Suerte favorable.
chivo expiatorio
- m. Macho cabrío que el sumo sacerdote sacrificaba por los pecados de los israelitas.
estar como una chiva
hacerse alguien el chivo loco
- loc. verb. coloq. Cuba y R. Dom.
"Baifo": El Cabrito Canario
Sin embargo, en las Islas Canarias, existe una palabra autóctona con un significado similar y una rica historia: "baifo". En el español de Canarias, «Baifo» significa ‘cabrito’, es decir, se emplea para referirse a la cría de la cabra desde que nace hasta el destete o hasta que le despuntan los cuernos.
El primer texto escrito que documenta la palabra bayfo es Antigüedades de las Islas Afortunadas (Viana, 1604). El DRAE lo registra desde la edición de 1984 como voz de etimología prehispánica con el significado de ‘cabrito’ (cría de la cabra desde que nace hasta que deja de mamar).
Hay también quienes afirman que el término «baifo» es de uso general y el de cabrito se reserva únicamente para el animal destinado al sacrificio.
Origen Prehispánico
El término se ha considerado tradicionalmente un «guanchismo», voz de origen prehispánico. De manera que la amplia documentación del término unido a la pervivencia de un buen número de voces prehispánicas ligadas al pastoreo permiten afirmar que, muy probablemente, se trate de una voz procedente de la lengua hablada por los antiguos canarios.
Se ha querido ver algún parangón del vocablo en el bereber continental, en las expresiones beyyew que significa ‘sin cuernos’ o abiyaw/ibiyawen, ‘animal sin cuernos’, por lo que Wölfel propone la voz bayfu, ‘cabrito sin cuernos’.
Importancia del Ganado Caprino en Canarias
Este rumiante fue de las primeras especies en ser domesticadas por el hombre. Las islas no son una excepción a este proceso de antropización, ya que se constata la presencia de ganado caprino en el mundo prehispánico tanto en fuentes documentales como arqueológicas.
Las cabras son animales ágiles y propicios para el pastoreo de suelta y el de trashumancia que además de presentar, figuradamente, una gran versatilidad semántica en la elaboración de dichos y modismos (dejan prueba de ello expresiones tales como: «echarle un puño a la baifa», entre otras muchas) poseen una propensión natural a recuperar su estado salvaje (como nos recuerda el dicho: «la cabra jala/tira pal risco/monte») y ganar así una vida asilvestrada [«guanil», se dice del ganado que se cría suelto en montes y barrancos sin marcas que lo identifiquen].
Más allá del sentido figurado, estas expresiones reflejan fielmente el comportamiento cabruno.
Expresiones Populares con "Baifo"
Este carácter y tendencia la ha hecho merecedora de la idea de animal «alocado», de ahí la expresión «estar como una cabra» como sinónimo de «estar loco», «estar como una baifa» o la comparativa «estar más loco que una baifa».
- «Írsele (a alguien) el baifo»: Se emplea generalmente para referirse a cuando uno está hablando y pierde el hilo argumental del discurso y se olvida de lo que iba a decir o de lo que tenía que hacer o cuando se comete un error o se tiene un lapsus, incluso cuando se le escapa algo que no debía decir y «mete la pata». Entonces se dice: «Se le fue el baifo» o en sentido autorreferencial: «Se me fue el baifo».
- «Brincar como los baifos chicos hartos de leche»: Saltar descontrolada y alocadamente.
- «Se me fue el baifo» es la versión isleña de la frase sinónima en castellano: «Se me fue el santo al cielo» que indistintamente con la anterior se escucha también en las islas empleada en idéntico sentido.
El Cabrito en la Gastronomía
La cabra, nuestro animal por excelencia, recibe diferentes denominaciones desde el momento en que que nace hasta una edad concreta. El cabrito es el animal que no llega a los 4 meses de edad, aunque si su cría es destinada al consumo se sacrificará cuando tenga alrededor del mes y sin que se haya alimentado de otra cosa que no haya sido leche materna.
En este caso estaríamos hablando de un chivo lechal. La carne del cabrito que no se ha destetado y tiene pocas semanas de vida, es decir, cuando es un chivo lechal, es cuando es más tierna y sabrosa y por tanto, más apreciada.
Como sabemos, la cabra es un animal que produce algunos de los productos básicos para el ser humano como son leche, carne, fibra y pieles, pero digiere la celulosa de las plantas, lo que hace que sea un animal que normalmente habite en los entornos más secos y con menos desarrollo.
El cabrito forma parte de la alimentación humana en muchas partes del mundo, aunque se utiliza de diferentes maneras según la cultura en la que se consuma.
Aunque hay infinidad de recetas con multitud de maneras diferentes de cocinar el cabrito, como en estofados (calderetas) o en guisos acompañados de diferentes salsas, posiblemente la manera más común en las que nos encontramos cocinado el cabrito es asado al horno de leña.
Caldereta de Cordero Tradicional: Receta Fácil y Deliciosa
Caldereta de cordero
Diferencias entre Cabras y Ovejas
Los ovinos (ovejas) y los caprinos (cabras) son parte de la misma familia, la Bovidae. Por lo tanto, son parientes de los bueyes y de las vacas.
Pese a las similitudes, las especies son diferentes genéticamente. Las cabras son del género Capra hircus, con 60 cromosomas, y las ovejas son del género Ovis aries, con apenas 54. Ambas especies están entre las primeras en ser domesticadas. ¡Desde más o menos 9.000 años a.E.C.! Según relatos científicos, parece que la domesticación de las cabras surgió en la región que hoy es irán. Actualmente, ambos animales están por todos los cinco continentes.
La principal diferencia entre los machos adultos es que el chivo tiene una barba y el carnero no. Además, los chivos tienen un olor característico y bastante fuerte, de una sustancia llamada hircino. Entonces, si no hay un macho cerca, podemos encontrar la diferencia por la cola.
Los cuernos también ayudan. Los de los caprinos pueden ser ovalados o achatados, dependiendo de la especie o raza. Si eres de las personas que prestan atención a los detalles, mira de cerca el hocico del animal y fíjate si el puente de su nariz se curva. Si es así, ¡es una cabra!
Tabla Comparativa: Cabras vs. Ovejas
| Característica | Cabra (Capra hircus) | Oveja (Ovis aries) |
|---|---|---|
| Cromosomas | 60 | 54 |
| Barba (machos) | Presente | Ausente |
| Olor (machos) | Fuerte (hircino) | Menos intenso |
| Hábitat preferido | Terrenos áridos y montañosos | Pastizales suaves |
| Comportamiento | Curiosas e inteligentes | Más dóciles |
Consideraciones Éticas
Cada año, 80 mil millones de animales en todo el mundo son criados para proveer carne, leche, huevos y otros productos para el consumo humano. No podemos darle la espalda a este problema. Reduce tu consumo de carne, lácteos y huevos. Hay muchas alternativas deliciosas a base de plantas disponibles para todos los gustos. Elige productos de origen animal de alto bienestar. Cada acción cuenta.
Carne de Cordero vs. Carne de Cabrito
En España tenemos grandes carnes, que nos permiten disfrutar de una dieta sabrosa y variada. Entre ellas, están la carne de cordero y la carne de cabrito dos opciones populares, cada una con sus propias características distintivas. Visualmente, la carne de cordero tiene un color rosa más oscuro que la carne de cabrito, que tiene un color más claro. Por otro lado, la carne de cordero suele contener alrededor del 15% de grasa, lo que contribuye a su sabor más suave.
En cuanto a su textura, la del cordero es más tierna, siendo ideal para multitud de elaboraciones.
Cuestión de Sabor
Un cabrito es, según las enciclopedias, «la cría de la cabra, desde que nace hasta que deja de mamar». En una segunda acepción, la palabra sirve también para definir al «cliente habitual de casas de lenocinio». La cabra, ese mamífero rumiante domesticado tan asociado a las mitologías arcaicas, es apreciado en la cultura mediterránea desde tiempos inmemoriales, por su piel, por su leche y por su carne, consistente y de fuerte sabor, que sirve para guisos y, sobre todo, asados.
Algunos eruditos afirman que el secreto para hallar el mejor cabrito radica en su alimentación, primando la lactancia sobre cualquier otra dieta. Los animales amamantados hasta su sacrificio ofrecen, así, una carne blanquísima, tierna, suculenta y de sabor más delicado. Desde entonces, subsiste la tradición de comer carne caprina en toda la Europa meridional, destacando por su entrega a la causa el sureste de Francia, Córcega, la Italia más humilde y, sobre todo, la meseta española.
En nuestro país, el cabrito es un condumio muy enraizado en la gastronomía de las dehesas de Extremadura y de Salamanca o de las serranías del Sistema Central... Ya el Libro del Sent Sovi se ocupa de este animal y muchos otros tratadistas de los fogones le han consagrado recetas y comentarios.
Ruperto de Nola sugería, en caso de que la bestia fuera muy gorda para asarla, despiezarla y hacer con ella una empanada, que debía meterse al horno «por espacio de tres pater noster». Y Ángel Muro, en El Practicón, nos recuerda que «Se parece tanto el cabrito al cordero que las preparaciones culinarias son las mismas, pero su carne es mucho más sana y de más fácil digestión...
En nuestro entorno madrileño de vida urbana y alimentación cada vez más cosmopolita, el cabrito, ya sea asado, cochifrito o incluso al ajo cabañil, lejos de resultar monótono, se ha convertido en algo excepcional, más bien raro de ver. Los gourmets capitalinos lo habrán ido a tomar acaso a la Sierra Norte (CasaGerardo, en Pedrezuela; La Antigua Tahona, en Rascafría) o incluso a Jadraque, en Guadalajara, donde es plato emblemático.
Sepan, sin embargo, que en nuestra ciudad lo hemos comido excelsamente asado en locales para iniciados como New Street (conocido por sus parroquianos como Casa Toribio), en Ventas, o Casa Doli, en Vallecas, sin olvidar lar ricas mollejas de cabrito que probamos hace nada en esa casas de comidas renovada que es Bolívar, en Manuela Malasaña, o incluso el cabrito asado en leche ahumada con migas y trufa de Coque, en Humanes.
