Todos sabemos que las vacas recién paridas son las más delicadas del rebaño. Las tres cuartas partes de los problemas médicos que sufren nuestras vacas ocurren durante el primer mes de paridas. Además, según discurra este periodo se va a desarrollar el resto de la lactación.
El anestro posparto es una de las principales causas que afecta la eficiencia reproductiva y productiva de las explotaciones bovinas en las regiones tropicales. La duración del anestro postparto (APP) se incrementa por efecto del amamantamiento y la presencia continua del becerro, al inhibir la secreción de GnRH y LH.
Causas del Anestro Posparto
El anestro posparto puede ser influenciado por varios factores:
- Amamantamiento: Inhibe la secreción de GnRH en el hipotálamo, debido al aumento de los efectos negativos de los opioides endógenos y del estradiol en el hipotálamo e hipófisis.
- Nutrición: El anestro nutricional se incrementa en épocas difíciles.
- Presencia del ternero: La sola presencia del ternero, sin mamar, inhibe el restablecimiento de la actividad reproductiva y prolonga el anestro posparto.
Enfermedades Clínicas y Subclínicas
A las enfermedades anteriores, denominadas en términos médicos enfermedades clínicas porque el paciente presenta síntomas evidentes de enfermedad, hay que añadir las enfermedades subclínicas. Son aquellas en las que la vaca no presenta síntomas de enfermedad, pero sí alteraciones detectables por medio de análisis laboratoriales.
La metritis puerperal puede llegar a afectar hasta el 40% de las vacas y va a dar lugar a una menor producción de leche, un aumento de la infertilidad y de la probabilidad de que la vaca sea enviada al matadero. El diagnóstico se hace detectando por palpación rectal un útero agrandado y por exploración vaginal observando un flujo uterino muy fluido, grisáceo y maloliente.
La cetosis es otra enfermedad muy prevalente en las vacas alrededor del parto.
Diagnóstico Temprano
Para solventar el problema del diagnóstico temprano, tanto de las enfermedades clínicas como las subclínicas, los veterinarios ofrecieron a los ganaderos la posibilidad de servicios extra, programas de diagnóstico clínico y laboratorial que permitían el tratamiento temprano a las vacas que lo necesitasen. Se trataba de que durante los 10 o 14 primeros días posparto las vacas fueran exploradas diariamente. Con todo lo anterior completado se hacía el diagnóstico temprano y se trataban las vacas.
Con el descubrimiento de las enfermedades subclínicas, se hicieron muy populares los protocolos, basados en la toma de temperatura y la detección de cuerpos cetónicos en sangre, para diagnosticar metritis y cetosis durante los primeros diez días posparto.
Sin duda ese es el mejor método y permite diagnosticar la cetosis subclínica de manera cuantitativa. Efectivamente, encontraron alguna vaca con cetosis subclínica en las vacas en preparto. Se trataron las positivas y se administró a todas bolos de monensina para prevenir la cetosis en todo el periparto.
Como hemos dicho antes, al aumentar el tamaño de las explotaciones detectar las vacas enfermas se convirtió en un problema.
Afortunadamente la tecnología acude en la ayuda al ganadero. Hace tiempo que disponemos de robots y salas de ordeño informatizadas que avisan al ganadero de las vacas que tienen descensos en la producción de leche y ello permite que nos centremos solo en ellas y no en todas las vacas del corral.
Pero los collares de monitoreo más avanzados tienen una función aún mejor que la de detectar animales enfermos, ¡avisan cuándo hay problemas en todo el corral! Pueden detectar una disminución general de la rumia como sucede cuando hay un cambio de ración o de materias primas problemático, cuando hay un aumento del número de animales en el corral que acarree estrés social o aumentos de la temperatura ambiente que originen estrés por calor.
Cuando alguna de esas circunstancias es detectada, especialmente en el corral de preparto, nos va a permitir adoptar medidas correctoras tempranas, tanto individuales como de grupo, que nos hagan adelantarnos a los problemas y con ello tener inicios de lactaciones sin enfermedades y, por ende, más productivas.
Tratamientos y Manejo para el Anestro Posparto
Existen diversas estrategias para manejar y tratar el anestro posparto en vacas:
- Manejo del Amamantamiento: El amamantamiento restringido y la separación del estímulo del amamantamiento 8 horas después de la ordeña (amamantamiento retrasado), son algunas opciones de manejo que pueden utilizar los productores para disminuir la duración del anestro postparto.
- Suplementación Nutricional: Proporcionar una adecuada complementación con forraje de buena calidad y concentrado, especialmente si se restringe el amamantamiento.
- Uso de GnRH: La aplicación de GnRH puede provocar la descarga preovulatoria de LH en vacas Cebú en anestro lactacional.
- Uso de PgF2α: La utilización de una o dos dosis de PgF2α puede ser una opción para inducir la ovulación.
Es importante recordar que el tratamiento precoz de los animales diagnosticados con enfermedades clínicas y subclínicas es positivo frente a los animales no tratados.
En ganado bovino de doble propósito, el amamantamiento restringido y la separación del estímulo del amamantamiento 8 h después de la ordeña (amamantamiento retrasado), son algunas opciones de manejo que pueden utilizar los productores para disminuir la duración del anestro postparto. Sin embargo, con el amamantamiento restringido se disminuye el desarrollo del becerro a menos de que se proporcione un adecuada complementación con forraje de buena calidad y concentrado.
Cuando desarrollamos el sistema de limitación del amamantamiento, pensábamos que habíamos resuelto el APP del ganado Cebú, al menos temporalmente hasta que surgiese un tratamiento mejor, pero pronto nos dimos cuenta de que en nuestro país y en muchas regiones del mundo existían grandes cantidades de vacas Cebú en sistema de manejo extensivo a las cuales no era posible aplicarles el sistema de limitación del amamantamiento.
Se demostró que los toros vasectomizados acortan sensiblemente la duración del celo.
Efecto de la GnRH sobre la vaca Cebú lactante. Con el propósito de comprobar si la GnRH era capaz de provocar la descarga preovulatoria de LH, en vacas Cebú en anestro lactacional.
Con el fin de determinar si la GnRH exógena es capaz de provocar la ovulación, en vacas Cebú en anestro lactacional, se tomaron cinco vacas de poco más de veinte días de paridas, que permanecían todo el tiempo con su ternero (grupo I), y cinco vacas de alrededor de cuarenta y cinco días de paridas (grupo II), que a partir de los 30 días siguientes al parto amamantaban a su cría solamente una hora una vez al día.
Decidimos que la mejor opción para ello era la utilización de una o dos dosis de PgF2α.
Para la extensión de los resultados obtenidos en este experimento, con el esquema de una aplicación de GnRH y dos de PgF2α, se utilizaron 261 vacas Cebú sometidas al sistema de manejo extensivo, de 30 a 45 días de paridas, con sus crías, y con condición corporal mínima de cinco (5) en una escala de nueve (9), de la Empresa Pecuaria de Bahía Honda.
