Analítica de Sangre en el Embarazo: Valores Normales y su Importancia

Durante el embarazo, los análisis de sangre se convierten en una herramienta esencial para asegurar la salud tanto de la madre como del feto. Estos análisis permiten detectar de manera temprana cualquier posible complicación, enfermedad o alteración que pudiera afectar el curso normal de la gestación.

Sabemos que es uno de los momentos más importantes, y el que genera más dudas en cuanto a sus valores. En este artículo, abordaremos la importancia de la analítica de sangre, los valores normales de la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) y cómo interpretar los resultados para asegurar un embarazo saludable.

¿Qué es la Hormona hCG?

La hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) es una glicoproteína liberada por el embrión tras su implantación en el útero materno. Por esta razón, la hCG es conocida como la hormona del embarazo, pues su detección permite la confirmación del mismo.

Dicho de otra forma, la hormona hCG permite el desarrollo normal del embarazo promoviendo el mantenimiento del cuerpo lúteo al inicio de la gestación y protegiendo al feto, especialmente durante el primer trimestre del embarazo.

Aunque se habla comúnmente de beta-hCG, lo cierto es que la hormona hCG está formada por dos subunidades:

  • La fracción alfa: común con otras hormonas liberadas por la hipófisis como la TSH (hormona estimulante de la tiroides), la FSH (hormona folículo estimulante) o la LH (hormona luteinizante).
  • La fracción beta: es exclusiva de la hormona hCG y, por ello, es la subunidad que detectan los test de embarazo.

Las pruebas de embarazo detectan la subunidad beta de la hCG, ya sean realizadas en orina o en sangre. Además, se pueden distinguir dos formas de analizar esta hormona:

  • Test de embarazo cuantitativos: muestran el nivel exacto de la hormona en sangre materna.
  • Test de embarazo cualitativos: únicamente indican la presencia o ausencia de hormona beta-hCG en sangre o en orina, sin dar un valor exacto.

Tipos de Pruebas de Embarazo

Existen dos tipos principales de pruebas para detectar el embarazo:

  • Pruebas de orina: se realizan en casa con pruebas de embarazo de farmacia, necesitando solo unas gotas de orina, idealmente la primera de la mañana. El resultado es cualitativo, indicando si hay o no embarazo con un signo + (positivo) o - (negativo).
  • Análisis de sangre: se realizan en un laboratorio clínico y miden los niveles de beta hCG. En URE Centro Gutenberg, por ejemplo, se pide la beta hCG 16 días después de la punción folicular.

Valores de Referencia de la Beta-hCG

La hormona hCG está presente en el organismo de la mujer durante toda la gestación, pero sus valores van variando conforme avanza el embarazo. Durante el primer trimestre de gestación, la hCG va aumentando hasta llegar a un pico de concentración en la semana 12-14 de embarazo. En este momento, la hCG puede superar las 200.000 mUI/ml.

Así, se establecen unos intervalos de referencia para el valor de la hormona hCG en sangre según las semanas de embarazo (desde la fecha de última regla o FUR):

Semanas de Embarazo Valores de hCG (mUI/ml)
3-4 semanas 9-130
4-5 semanas 75-2600
5-6 semanas 850-20800
6-7 semanas 4000-100200
7-12 semanas 11500-289000
12-16 semanas 18300-137000
16-19 semanas (2º trimestre) 1400-53000
19-41 semanas (3º trimestre) 940-60000

Es importante tener en cuenta que estos valores de referencia para la hormona hCG son orientativos y que hay mucha variación entre unas mujeres y otras. Por tanto, el incremento de la beta a medida que avanza la gestación es aún más importante que su valor concreto.

De forma general, en un embarazo evolutivo la beta-hCG debe duplicarse cada 48-72 horas, aproximadamente, durante el primer trimestre de gestación.

¿Cuándo es Fiable la Prueba de Embarazo?

En la búsqueda natural de la gestación, lo ideal es esperar para realizar el test de embarazo hasta el primer retraso de la menstruación o 15 días tras la relación sexual.

En el caso de los tratamientos de reproducción asistida, generalmente, se recomienda esperar unos 10-15 días desde la transferencia embrionaria o la inseminación artificial (IA) para hacer la prueba de embarazo y que el resultado sea fiable. A este periodo de tiempo se le conoce como betaespera.

Si hacemos el test de embarazo de forma temprana, puede ocurrir que el valor de la hormona hCG no haya aumentado lo suficiente como para ser detectado por el test. Esto podría dar lugar a un resultado falso negativo.

La beta se considera positiva cuando se encuentran más de 5 mUI/ml en el análisis de sangre, pero este valor es muy bajo. Como norma general, tras 13 días desde la implantación, cabría esperar una beta de unos 50 mUI/ml.

En el caso de la prueba de orina, la sensibilidad del test es mucho menor. Esto significa que solo ofrecerá un resultado positivo con concentraciones de más de 25 o 50 mUI/ml de hCG, dependiendo del test que se adquiera en la farmacia. No obstante, actualmente hay test de orina ultrasensibles capaces de detectar cantidades más pequeñas de hormona.

En definitiva, siempre será mejor hacer el análisis de la beta-hCG en sangre, ya que se obtiene un valor concreto de la hormona y detecta concentraciones más bajas.

Resultados Dudosos

Cuando se realiza una prueba de embarazo en orina es posible obtener un resultado negativo, pero que la mujer presente síntomas de embarazo. Por otro lado, también puede darse el caso de que el valor de una prueba cuantitativa sea positivo, pero bajo respecto a los niveles normales.

Como hemos comentado, la hormona hCG se duplica, más o menos, cada 48-72 horas hasta el final del primer trimestre. Por este motivo, ante estas situaciones dudosas mencionadas, lo recomendable es repetir la prueba a los 2-3 días.

En el caso de las pruebas de embarazo sanguíneas, al repetir la prueba se podrá comprobar si se ha doblado el valor de hCG para asegurar que realmente hay embarazo y que evoluciona adecuadamente.

Falsos Positivos y Falsos Negativos

En algunas ocasiones, el resultado del test de embarazo puede ser erróneo. Esto es lo que se conoce como resultados falsos negativos y falsos positivos:

  • Falso negativo: tanto en el embarazo natural como en casos de reproducción asistida, si la prueba se hace antes de tiempo, es posible que los test no detecten la hormona porque aún se encuentra a niveles muy bajos. Por tanto, será necesario esperar al día adecuado para poder obtener un resultado fiable.
  • Falso positivo: en un tratamiento de reproducción asistida, es común que la paciente se administre hCG para inducir la ovulación. Esta hormona puede mantenerse en sangre durante unos días y confundir al test de embarazo. Así, la mujer obtendría un resultado positivo a pesar de que realmente puede que no haya gestación. Por otro lado, es posible obtener un resultado positivo y que la mujer no esté embarazada o el embarazo no sea evolutivo, como en el embarazo ectópico, embarazo anembrionado...

Puedes obtener más información acerca de estos resultados erróneos en las pruebas de embarazo en el siguiente artículo: ¿Pueden fallar los test de embarazo? Falsos positivos y negativos

¿Qué Pasa si los Valores de hCG son Anómalos?

Al hacer la prueba de beta-hCG cuantitativa, la mujer puede encontrarse con un resultado por encima o por debajo del valor de referencia para el periodo de gestación en el que está. Si la desviación (de más o de menos) es poca, no hay que alarmarse demasiado: los valores de beta pueden variar mucho entre mujeres.

Sin embargo, si la desviación es muy grande, es posible que la mujer se encuentre ante alguno de los siguientes casos:

  • Valores por encima de lo normal: pueden indicar embarazo gemelar o múltiple, coriocarcinoma, mola hidatiforme o algún tipo de cáncer o desarrollo celular anómalo.
  • Valores por debajo de lo habitual: pueden aparecer en casos de aborto incompleto, amenaza de aborto natural, embarazo ectópico, etc.

De este modo, si el resultado de la beta es adecuado, se programa la primera ecografía transvaginal para confirmar el número de sacos embrionarios y su localización en el útero. En cambio, si la beta es menor de 50 mUI/ml, lo habitual es realizar análisis seriados y controlar el nivel de hormona cada varios días, para confirmar que el valor de hCG va evolucionando correctamente.

Además de la hormona hCG, otros parámetros importantes se evalúan en los análisis de sangre durante el embarazo, como:

  • Hemograma: evalúa hematíes, hemoglobina y hematocrito para detectar anemia.
  • Bioquímica: analiza glucosa para detectar diabetes gestacional, creatinina para evaluar la función renal, y transaminasas para asegurar la salud del hígado.
  • Grupo sanguíneo y factor Rh: crucial para prevenir la incompatibilidad Rh.

Los análisis de sangre se recomiendan al menos una vez por trimestre durante el embarazo para monitorizar la salud materna y fetal.

Es fundamental consultar con un profesional de la salud para interpretar los resultados y seguir los protocolos adecuados ante cualquier alteración.

Beta-hCG: ¿Cómo interpretar tu análisis de embarazo?

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