Análisis de TSH y Valores Normales Durante el Embarazo

La Tirotropina, conocida como TSH, es una hormona fundamental producida en la glándula hipófisis o pituitaria. Su función principal es estimular la actividad de la glándula tiroides. Su acción permite la producción de dos hormonas tiroideas esenciales: la Tiroxina (T4) y la Triyodotironina (T3). La TSH se encarga de regular los niveles de T4 y T3 en la sangre, permitiendo que se mantengan dentro de un rango saludable. En algunas enfermedades, sin embargo, los niveles de T4 y T3 pueden variar independientemente de la TSH.

Ubicación y función de la glándula tiroides.

El análisis de TSH es una herramienta clave para diagnosticar y monitorear trastornos tiroideos, facilitando la identificación temprana y la gestión de estas condiciones. Para realizar esta prueba no es necesaria una preparación especial, aunque es esencial informar al médico sobre cualquier medicamento en uso, ya que algunos pueden interferir con los resultados de la TSH. Es importante recordar que estos valores pueden ajustarse dependiendo de la edad, el estado de embarazo o condiciones específicas del paciente.

Importancia de la TSH en el Embarazo

Durante el embarazo se producen cambios fisiológicos en la glándula tiroidea materna. Puesto que el tiroides del feto no inicia su actividad hasta la semana 18-20 de la gestación, la glándula tiroidea materna debe realizar un esfuerzo de adaptación ante un incremento de los requerimientos de yodo y de la producción de hormonas tiroideas. Debido a las importantes modificaciones de las concentraciones de las hormonas tiroideas y de la TSH que se producen a lo largo de la gestación, los valores de referencia para estas hormonas deberían establecerse no solo para cada trimestre de la gestación, sino además para cada zona/población y con las técnicas propias, e idealmente en una muestra amplia de población gestante con una nutrición de yodo óptima y autoinmunidad tiroidea negativa.

El hipotiroidismo materno clínico (HC) aparece asociado a importantes complicaciones materno-fetales que incluyen, entre otras, un aumento del riesgo para la aparición de abortos espontáneos, preeclampsia, desprendimiento precoz de la placenta, parto prematuro, cesáreas y hemorragias posparto junto con un incremento de la frecuencia de niños con bajo peso al nacer y distintos grados de deficiencias cognitivas. De forma similar, el hipotiroidismo subclínico (HSC) materno también se asocia a un incremento del riesgo de diferentes complicaciones obstétrico-neonatales.

Así, diversos estudios retrospectivos han demostrado un incremento de complicaciones en gestantes con valores séricos de tirotropina (TSH) entre 2,5 y 5mUI/L durante el primer trimestre del embarazo, datos confirmados en diversos trabajos aleatorizados prospectivos. Dichas complicaciones incluyen, entre otras, las siguientes:

  • En mujeres embarazadas con valores de TSH > 2,5mUI/L, se incrementa el riesgo de presentar autoinmunidad tiroidea positiva.
  • En mujeres embarazadas con valores de TSH>2,5mUI/L y autoinmunidad tiroidea negativa, se duplica la incidencia de abortos espontáneos frente a aquellas con valores de TSH<2,5mUI/L.
  • El riesgo de parto en posición podálica se incrementa en gestantes que mantienen durante el embarazo valores de TSH > 2,5mUI/L.
  • En mujeres incluidas en programas de reproducción asistida, unos valores preconcepcionales de TSH>2,5mUI/L se asocian a una menor reserva ovárica y a una mayor incidencia de parto prematuro y de niños con bajo peso al nacer.
  • El HSC materno incrementa el riesgo de parto prematuro. Igualmente, origina distintos grados de afectación del desarrollo neuropsicológico de sus hijos.

Por otra parte, numerosos estudios muestran que durante el primer trimestre del embarazo el límite superior de TSH para el percentil 95 e incluso para el percentil 97,5 es de 2,5mUI/L y de 3,0mUI/L para el segundo y tercer trimestres de la gestación. En población gestante española, Bocos-Terraz et al. validan estos mismos resultados en un estudio con una muestra de 1.200 mujeres embarazadas.

Cuando no se disponga de estos valores de referencia propios, diversas sociedades científicas han establecido las siguientes recomendaciones para el diagnóstico de normofunción tiroidea en mujeres embarazadas:

  • La Endocrine Society de forma conjunta con otras sociedades científicas internacionales declara que el límite superior de TSH durante el primer trimestre de gestación debe ser inferior a 2,5mUI/L e inferior a 3,0mUI/L durante el segundo y tercer trimestres.
  • La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) en su guía para el diagnóstico y tratamiento de la disfunción tiroidea subclínica en la gestación considera como adecuados valores de TSH inferiores a 2,5mUI/L durante el primer trimestre de gestación y menores de 3,0mUI/L durante el segundo y tercer trimestres.
  • La American Thyiroid Association en sus guidelines for the diagnosis and management of thyroid disease during pregnancy and postpartum de 2011:
    • Recomienda los siguientes valores de referencia:
      • Primer trimestre de gestación: 0,1< TSH<2,5mUI/L.
      • Segundo trimestre de gestación: 0,2
      • Tercer trimestre de gestación: 0,3
    • Define el HC durante la gestación cuando los valores de TSH se encuentran por encima de 2,5mUI/L junto a los de tiroxina libre (T4L) disminuidos. En las mujeres que presenten TSH ≥10mUI/L, con independencia de los valores de T4L, se consideran afectas de HC.
    • Define el HSC durante la gestación cuando los valores de TSH se encuentran por encima de 2,5mUI/L y los de T4L son normales.

El acuerdo de la mayoría de sociedades en establecer como normales en el primer trimestre de gestación valores de TSH inferiores a 2,5mUI/L, no solo se fundamenta en la proximidad de este punto de corte al percentil 97,5 sino en la mayor morbilidad materno-fetal asociada a valores superiores a dicho límite. Por tanto, un valor de TSH dentro del habitual rango de referencia (0,4-4,0mUI/L) puede diagnosticar de forma errónea como «normal» a una mujer embarazada afecta de un HSC, por lo que la mayoría de sociedades han ratificado dichos puntos de corte en las guías publicadas durante 2012.

Concluimos que los laboratorios clínicos de cada área/población deberían establecer sus propios valores de referencia de función tiroidea para cada trimestre de gestación. Cuando no se disponga de estos valores de referencia propios, parece lógico asumir los puntos de corte para TSH (< 2,5mUI/L durante primer trimestre y <3,0mUI/L durante segundo y tercer trimestres de la gestación) establecidos y ratificados por diversas sociedades científicas, y que deberían explicitarse en los informes de los análisis clínicos para así facilitar al clínico la evaluación correcta de la función tiroidea durante la gestación.

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Niveles de TSH y su Interpretación

Niveles elevados de TSH: Generalmente indican hipotiroidismo, siendo la tiroiditis crónica (o Enfermedad de Hashimoto) una causa común.

Niveles bajos de TSH: Pueden estar asociados con hipertiroidismo o, en menor medida, con alteraciones en la glándula pituitaria que limitan la producción de TSH.

Los valores de referencia para la TSH pueden variar ligeramente según el laboratorio y el método de análisis.

Relación entre TSH y T4 en el hipotiroidismo subclínico.

Importancia de la Evaluación Integral

  • Confirmación del diagnóstico: Aunque la TSH regula la actividad tiroidea, sus niveles no siempre reflejan por completo el estado de la tiroides.
  • Detección de condiciones subclínicas: En el hipotiroidismo y el hipertiroidismo subclínico, la TSH puede estar fuera de rango mientras que T4 y T3 permanecen normales.
  • Distinción de causas hipofisarias o tiroideas: En casos de alteración en la hipófisis, los niveles de TSH pueden no reflejar adecuadamente la función de la tiroides.
  • Evaluación de la conversión de T4 a T3: La mayoría de la T3 proviene de la conversión de T4.

Es importantísimo también determinar los niveles de TSH (hormona producida por la hipófisis y que estimula la glándula tiroidea) junto con los de la hormona tiroidea T4L (libre en plasma) y los anticuerpos antitiroideos nada más conocer que estás embarazada.

Recomendaciones Específicas:

Antes de la semana 20 de embarazo: cuanto antes lo sepamos mejor, tras test gestación positivo

  • Si T4L > 9 y TSH < 2,5 no tratar.
  • Si T4L < 9 y/o TSH entre 2,5-3,5: iniciar tratamiento con 50 microgramos de hormona tiroidea y remitir al endocrinólogo.

Después de la semana 20 de embarazo:

  • Si TSH < 3 no tratar.

El tratamiento con hormona tiroidea se debe administrar en ayunas y separado de la administración de hierro y calcio.

Trimestre Rango de TSH (mUI/L)
Primer trimestre 0.1 - 2.5
Segundo trimestre 0.2 - 3.0
Tercer trimestre 0.3 - 3.0
Valores de referencia de TSH durante el embarazo según la American Thyroid Association.

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