La lactancia materna en niños mayores es un tema que a menudo genera debate y controversia. A pesar de las recomendaciones de organizaciones de salud a nivel mundial, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), que promueven la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementada con otros alimentos hasta los dos años o más, muchas madres enfrentan presiones sociales y familiares para destetar a sus hijos antes de lo que desean. Este artículo explora los beneficios de la lactancia en niños mayores, aborda los prejuicios y mitos asociados, y ofrece una perspectiva informada sobre esta práctica natural y beneficiosa.
Se habla mucho de cuál es el término adecuado para hablar de la lactancia en bebés mayores. El uso de “prolongada” no gusta, tampoco convence el uso del término “lactancia irrestricta”. Parece que aún no hemos conseguido encontrar los términos idóneos para referirnos a la lactancia cuando los bebés pasan de los dos años. No pretendemos entrar ahora en esta discusión, así que para entendernos hablaremos en esta entrada del blog de lactancia en niños mayores.
Lactancia materna en un niño mayor.
Beneficios de la Lactancia Materna Prolongada
La leche materna es un alimento dinámico que se adapta a las necesidades del bebé a medida que crece. Después de un año, la leche tiene una mayor cantidad de grasa, lo que la hace un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca. Los beneficios de la lactancia materna de larga duración incluyen:
- Beneficios inmunológicos: Los niños amamantados durante más tiempo tienen una menor incidencia de infecciones para su edad que sus coetáneos que no son amamantados.
- Mayor desarrollo intelectual: Existe una relación proporcional entre la duración de la lactancia y el desarrollo intelectual, lo que puede traducirse en un mejor rendimiento académico y mayores ingresos económicos en la vida adulta.
- Mejor desarrollo emocional y psicosocial: La lactancia materna prolongada está asociada con menores índices de maltrato infantil, mejor relación con los padres en la adolescencia, mayor percepción de cuidado y mejor salud mental en la vida adulta.
Además, la lactancia materna disminuye la incidencia de cáncer de mama y de ovario en la madre. Además disminuye el riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2.
En el niño: a nivel sanitario se observan sus beneficios tanto durante el tiempo de amamantamiento como en los siguientes años de vida, disminuyendo la incidencia de cáncer, enfermedades autoinmunes o metabólicas como la diabetes.
Un estudio reciente liderado por el Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD) y el Institut d'Investigació Biomèdica Sant Pau (IIB Sant Pau) ha revelado que la duración de la lactancia materna está asociada con un mayor volumen de materia gris cortical en niños de entre 9 y 11 años. Esta región del cerebro abarca el giro frontal inferior y la corteza orbitofrontal lateral, áreas cruciales para el procesamiento semántico, la toma de decisiones y la regulación emocional.
Resultados del estudio sobre la relación entre la lactancia materna y el desarrollo cerebral.
Tabla de Beneficios de la Lactancia Materna Prolongada
| Beneficios para el Niño | Beneficios para la Madre |
|---|---|
| Menor incidencia de infecciones | Menor riesgo de cáncer de mama y ovario |
| Mayor desarrollo intelectual | Disminución del riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 |
| Mejor desarrollo emocional y psicosocial |
Además de poder acceder libremente al pecho, tiene voz (y mucha) y pueden pedir el pecho, por si no captas la indirecta de meterte mano, a gritos si es necesario. Después de la crisis de los dos años, la mayoría sigue mamando bastantes veces al día. Y no es hasta la llegada a la escuela que empiezan a mamar menos y si piden menos no es más que por la separación que se produce en el horario escolar.
Cuando un bebé de dos o tres años tiene una rabieta ofrecerle el pecho puede conseguir de manera casi mágica que el bebé se calme.
Mitos y Realidades sobre la Lactancia Materna Prolongada
10 MITOS sobre DAR PECHO | Reina Madre💜
A pesar de los numerosos beneficios, existen muchos mitos y prejuicios en torno a la lactancia materna prolongada. Algunos de los más comunes incluyen:
- Malnutrición: La leche materna sigue siendo un alimento nutritivo y de calidad, incluso después del primer año.
- Caries: No hay evidencia de que la lactancia materna cause caries. De hecho, la leche materna contiene factores protectores que pueden ayudar a prevenirla.
- Dependencia emocional excesiva: La lactancia materna puede fortalecer el vínculo entre madre e hijo, pero no causa dependencia emocional negativa.
Además, aunque existen muchos mitos y leyendas respecto a los riesgos que supone para la madre la lactancia prolongada, la realidad es que actualmente existe poca evidencia científica que la respalde.
Otro mito muy extendido es que el pecho no alimenta a cierta edad. No es cierto, la leche materna, tenga la edad que tenga el bebé, aporta nutrientes de calidad y inmunoglobulinas que les protegen.
Es importante destacar que las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses de edad, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. Ninguna de estas sociedades establecen un límite superior para finalizar la lactancia en sus recomendaciones.
Recomendaciones de la OMS sobre la lactancia materna.
El Rechazo Social y Cómo Afrontarlo
En nuestra cultura, dar el pecho a un niño de más de un año de vida se ve como algo extraño. Existe, de hecho, una presión social para que las madres dejen de amamantar. Sin embargo, la leche materna es un alimento completo y nutritivo, por lo que los expertos recomiendan continuar con la lactancia durante todo el tiempo que la mujer y el pequeño quieran.
La familia suele ser un gran escollo y soportar los comentarios se merece un premio a la paciencia. Discutir por la lactancia no es la mejor idea, y disertar con ellos si es o no es por vicio no vale la pena. Sonreír ampliamente, darles la razón en todo momento y hacer lo que nos dé la gana suele ser la mejor opción.
A medida que crecen solemos “pactar” con ellos los momentos y los lugares en los que pueden mamar. Y lo solemos hacer por nosotras, por evitarnos miradas, comentarios o simplemente porque no nos apetece hacerlo a cada momento.
Algunas veces hacen referencia a la lactancia. Responder es decisión vuestra. Alguna vez ha ocurrido que un niño ha explicado que tomaba teta en la escuela y la maestra, por desconocimiento, le ha dicho que estaba mintiendo o que tomar el pecho era cosa de bebés y a más de una madre le ha tocado acudir a la escuela a poner los puntos sobres las íes.
¡Claro que lo va a dejar! Lo sé, igual ahora te parece imposible pero lo va a dejar. Todos lo dejan. Además la naturaleza lo tiene todo pensado y el mismo crecimiento del bebé impide a la larga que sigan mamando. A medida que crecen van perdiendo la capacidad de succión porque se producen modificaciones anatómicas que dificultan la succión: la boca se hace más grande, los carrillos pierden el tejido adiposo necesario para sujetar el pezón y la areola dentro de la boca, la epiglotis desciende… Eso marca el destete.
No hay límites, puedes (podéis) seguir con la lactancia hasta que os apetezca o uno de los dos lo deje.
Responder es decisión vuestra. Alguna vez ha ocurrido que un niño ha explicado que tomaba teta en la escuela y la maestra, por desconocimiento, le ha dicho que estaba mintiendo o que tomar el pecho era cosa de bebés y a más de una madre le ha tocado acudir a la escuela a poner los puntos sobres las íes.
