Entre las dudas que pueden surgir al elaborar la lista de imprescindibles que hay que tener para cuando nazca el bebé, aparece la de si deberíamos hacernos con un cojín de lactancia. Desde hace unos años podemos encontrar los cojines de lactancia: unos almohadones con forma especial para apoyar al bebé mientras amamanta.
El cojín lactancia es un accesorio diseñado específicamente para brindar apoyo físico tanto a la madre como al bebé durante el proceso de amamantamiento o alimentación con biberón. La almohada de lactancia es uno de esos accesorios que una vez que pruebas, se convierten en imprescindibles. En principio están pensadas para aportar comodidad y apoyo a la hora de amamantar al bebé o darle el biberón.
Todos estamos de acuerdo: la lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu pequeño. Pero no vamos a ocultar que a menudo resulta incómodo y provoca frecuentes dolores de espalda.
Beneficios del Cojín de Lactancia
“La lactancia materna es la forma de alimentación que garantiza un mayor beneficio en la salud de los recién nacidos. Para ayudar a que la lactancia se desarrolle de la mejor forma posible se han diseñado diversos recursos para uso de las madres y los bebés, siendo uno de ellos el cojín de lactancia.
Como ya hemos comentado, los cojines de lactancia benefician a la madre y favorecen su comodidad cuando están dando el pecho a su pequeño. Pero al mismo tiempo ayuda a la lactancia materna. ¿Cómo? ¿Cómo beneficia el cojín a la lactancia materna?
“El cojín de lactancia aporta una mayor comodidad a las madres liberando la tensión que en ocasiones se origina en la espalda, brazos y hombros al sostener al bebé durante la lactancia. Por tanto, cuanta mayor tranquilidad haya durante este momento vital, se facilitará la liberación de las hormonas que participan en la lactancia, haciéndola más fácil y logrando un mayor disfrute tanto de la madre como del bebé”.
“Este recurso permite colocar al bebé en una posición alineada favoreciendo su succión y una postura más placentera. Estos beneficios son aún mayores si el bebé nació por cesárea.
✅ ¿Has dado a luz por cesárea? Sin duda, la lactancia materna es lo mejor, pero hay muchas madres que optan por la alimentación artificial, con biberón. En estos casos, según nos dice la matrona Irene Blanco Caballero, el cojín o almohada de lactancia también tiene aspectos positivos para la madre.
“Aunque siempre se hable del cojín de lactancia para las madres que amamantan a sus bebés también puede ofrecer beneficios en los de bebés con lactancia artificial.
- Comodidad: El cojín de lactancia no sólo vale para dar el pecho a la pequeña/o.
- Flexibilidad: El relleno y la forma de los cojines para dar el pecho permiten a la mamá adaptarlo a la postura que adquiera a la hora de dar el pecho al bebé.
Uno de los mayores desafíos al amamantar es encontrar una posición en la que la madre no tenga que inclinarse constantemente. Cuando el bebé está bien posicionado y cómodo, el agarre al pecho es más eficaz y natural. Sostener al bebé en brazos durante largos periodos puede generar tensión muscular.
El cojín lactancia es mucho más que un accesorio: es un aliado fundamental para el bienestar físico y emocional de madre y bebé. Desde facilitar el agarre, aliviar dolores, hasta convertirse en un espacio seguro para el descanso o el juego, sus beneficios son múltiples y reales.
Usos Adicionales del Cojín de Lactancia
Pero no solo en esa etapa la almohada de lactancia tiene utilidad. Durante el embarazo puede ser muy útil para descansar más cómodamente. Durante el embarazo, muchas madres lo utilizan para dormir mejor, apoyando el vientre o entre las piernas.
La almohada de lactancia es muy cómoda también para el resto de personas que tratan con el pequeño. Tanto para alimentarlo como para sostenerlo cómodamente.
Además, si la almohada elegida tiene forma de U, también es muy útil como apoyo para el bebé, ya que lo mantiene en una posición correcta y le permite ver lo que hay a su alrededor.
Sobre todo llegado el tercer trimestre, encontrar una posición adecuada y cómoda para descansar puede ser misión imposible. Aquí es donde las almohadas de lactancia son de gran utilidad. Podemos colocarlas bajo el vientre al estar de costado y entre las piernas, ayudando a mantener la correcta posición de la espalda.
Tipos de Cojines de Lactancia
En el mercado vamos a encontrar dos grandes tipos de almohadas de lactancia. Sea cual sea el elegido, desde Colchón Exprés recomendamos los tejidos naturales con una buena transpirabilidad.
- Alargado: Estas almohadas son alargadas y flexibles. Pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. En este caso, la almohada está más enfocada al bebé. Nos permitirá amamantarlo o sostenerlo de forma cómoda, y el bebé lo seguirá utilizando al crecer.
- En forma de U: Existen almohadas en U que incorporan arnés de seguridad para usarlos como hamaca.
La mayoría de los cojines de lactancia tienen forma de «U» o de «C», permitiendo que se acomoden alrededor de la cintura de la madre. Algunos están hechos con microperlas, otros con espumas de alta densidad. También hay versiones evolutivas que se transforman en nidos o reductores para el descanso del bebé.
Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas. Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.
Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.
También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.
Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.
En cuanto a la forma, puede ser útil tener uno de cada tipo, uno más para el embarazo y otro para la lactancia.
Tipos de cojines según su forma:
- De herradura o U: es un cojín semirrígido de tamaño mediano con forma de U.
- De churro o serpiente: es un cojín alargado que se encuentra completamente abierto, bastante blando (muy adaptable).
Posiciones para amamantar y uso de cojín de lactancia
Cómo Elegir el Cojín de Lactancia Adecuado
Si te has decantado por la lactancia materna (que nosotros recomendamos), una almohada de lactancia permitirá al bebé estar más cómodo. Y si el pequeño está confortable, cogerá mejor el pecho y lo hará en la mejor posición. Hay bebés, y sobre todo al principio, que pueden tardar mucho en alimentarse.
Si por el contrario, has decidido alimentar a tu bebé con biberón. los cojines de lactancia son igualmente útiles.
Para garantizar el máximo confort y funcionalidad, es importante tener en cuenta algunos aspectos al elegir un cojín de lactancia:
- Materiales de calidad: utilizamos tejidos transpirables y rellenos ergonómicos, asegurando la mejor experiencia para madre y bebé.
- Diseño y forma: Los modelos en forma de U son los más recomendados, ya que se ajustan mejor al cuerpo y ofrecen mayor estabilidad.
- Nivel de firmeza adecuado: Un buen cojín de lactancia debe proporcionar el equilibrio perfecto entre suavidad y firmeza, evitando que el bebé se hunda o quede mal posicionado.
- Propiedades hipoalergénicas: Nuestros productos están diseñados con materiales seguros y respetuosos con la piel del bebé, reduciendo el riesgo de alergias o irritaciones.
En primer lugar, debe ser lo suficientemente rígido como para poder sostener al niño sin perder su forma y colapsar. De hecho, algunos tienden a “hundirse” donde se coloca al niño, haciendo así incómodo el manejo del pequeño. Por este motivo es mejor optar por un material de fibra, suave, pero a la vez compacto e indeformable.
En segundo lugar, debe poder adaptarse al cuerpo de la madre y también del padre, en el caso en que la alimentación se haga con biberón: tenga la forma que tenga, de "C" a "O" o de medialuna. Siempre es mejor asegurarse de que pueda adaptarse al cuerpo del adulto.
Además de los aspectos anteriores a considerar, también debes tener en cuenta las medidas de la almohada.
Sabiendo de la importancia y la necesidad de contar con una almohada de lactancia para las madres primerizas, elegir la adecuada todavía puede marcar aún más la diferencia. Una almohada demasiado dura puede ser incómoda, mientras que una demasiado blanda puede no ser lo que necesitamos. Prueba si es posible diferentes almohadas, y presta atención a cómo son en términos de firmeza y ajuste.
Higiene y Mantenimiento
Por último, es fundamental que sea fácilmente lavable a máquina para asegurar la máxima limpieza e higiene, tan fundamental cuando se trata de bebés. Es importante comprar un cojín con funda extraíble y lavable en máquina, ya que es normal que se manche a menudo. El tejido de la funda debe ser 100% algodón para no dañar la delicada piel del bebé.
Como hemos comentado anteriormente, la limpieza es un aspecto fundamental en una etapa como la lactancia. Nuestras almohadas cuentan con funda extraíble y lavable que permitirá mantenerla lo más limpia posible.
Posturas para Amamantar con Cojín
Para que la lactancia se instaure sin complicaciones, lo primero que se ha de afianzar los primeros días tras el parto es el correcto enganche del bebé al pecho. Así podrá succionar adecuadamente y se evitará el riesgo de grietas en los pezones. Gracias al cojín. el bebé conseguirá agarrarse al pecho más fácilmente y la lactancia se instaurará de modo fluido. Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento.
Las mejores posturas para amantar:
- Sentada o reclinada: Esta posición favorece que el bebé se agarre bien. Siéntate en una silla o un sofá con las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca la almohada de lactancia sobre tu regazo y apoya sobre él a tu bebé boca arriba, acercándolo a tus senos hasta que pueda agarrarse al pezón.
- Balón de rugby: En esta posición el bebé se coloca bajo el brazo de la madre del modo en que se agarra una pelota de rugby. Puedes estar sentada o semi-reclinada y en ambos casos podrás apoyar tu brazo y al bebé sobre el cojín. Esta postura ayuda a calmar a tu bebé si está nervioso.
- Tumbada: Es la posición ideal para alimentar al bebé por las noches. Túmbate de lado y coloca al bebé junto a ti de modo que pueda alcanzar el pecho.
- A caballito: Cuando el bebé ya pueda sentarse solo, alrededor de los seis meses, podréis poner en práctica esta nueva postura. Siéntate apoyando tu espalda en el cojín de lactancia y coloca al pequeño a horcajadas sobre uno de tus muslos.
Inconvenientes del Cojín de Lactancia
En realidad, más que de desventajas del cojín podríamos hablar o debatir acerca de si este complemento es o no imprescindible. Asimismo, dependiendo del material del cojín, en ocasiones puede dar mucho calor a la mamá y al bebé.
En cuanto a los inconvenientes, no existen si se hace un buen uso del cojín. Es decir, se deben evitar posturas forzadas del pequeño sobre él que lleven a un mal agarre.
Conclusión
El cojín de lactancia es un accesorio que facilita la lactancia materna, proporcionando comodidad y apoyo tanto a la madre como al bebé. Elegir el cojín adecuado y utilizarlo correctamente puede mejorar significativamente la experiencia de la lactancia, haciendo que sea un momento más placentero para ambos.
