Si eres mamá, sabrás que la dulce espera, en ocasiones, lleva consigo algunos momentos un poco más complicados como ciertos dolores a la hora de descansar durante el día o la noche. Y, como consecuencia, puede que te sientas más cansada y dolorida de lo que podrías estar si el descanso fuera más adecuado. La almohada de lactancia es una interesante inversión para toda futura mamá.
El cojin para embarazadas, también conocido como almohada prenatal, es una herramienta útil para favorecer el descanso de las madres antes de dar a luz. Aparte de ayudarte a conciliar el sueño, también garantizar el bienestar de tu bebé. La lactancia puede ser un momento complicado al principio, sobre todo si eres madre primeriza. La almohada de lactancia es un tipo de cojín que ayuda a la madre, a la hora de alimentar al bebé.
Y, ¿Qué puedes hacer para evitarlo? En Alondra, pensando siempre en la máxima comodidad de nuestras mamás, hemos diseñado los nuevos cojines de maternidad Moon y lactancia Senso, unas piezas diseñadas exclusivamente para ayudarte en esos momentos que más lo necesitas.
Cómo usar la Almohada de Lactancia 5 en 1 | Guía Maternelle
Beneficios de la Almohada de Lactancia Prenatal
Una de las principales ventajas del cojín de lactancia es que evita que te inclines hacia adelante, lo que puede provocar dolor de espalda. Cuando no estés alimentando al bebé, utilízalo también para descansar la espalda o las piernas. Hay mamás a quienes les resulta muy cómodo abrazarlo debido a su forma, ya que puedes apoyar la cabeza en él y colocarlo entre las piernas. El cojín puede servir como un espacio seguro y cómodo para que el bebé descanse mientras estás cerca. Gracias a su diseño y forma de media luna, permite a la mamá descansar y dormir mejor.
El cojín de maternidad MOON de Alondra, está pensado para maximizar la comodidad de la mamá durante el embarazo. Gracias a su diseño y forma de media luna, permite a la mamá descansar y dormir mejor. El cojín de maternidad MOON está relleno de microperlas de poliestireno que permiten que el cojín sea firme y ergonómico y se adapte correctamente a la postura de la mamá durante su uso. Después, una vez deja de usarse, no se deforma y vuelve a su estado natural. Otro detalle de este de este cojín de maternidad es que, además de su tejido suave, dispone de dos caras diferenciadas: una más fresca de verano y otra más calentita para la época más fría del año. Por último, destacar que el cojín de maternidad MOON de Alondra puede usarse también en la época de lactancia y como hamaquita para el bebé.
Gracias a su composición, el cojín de lactancia SENSO ofrece la firmeza y comodidad que necesitan tanto el bebé como la mamá. Concretamente, para la mamá, proporciona un apoyo adicional para los brazos lo cual permite evitar tensiones en el codo, espalda y muñeca. El cojín de lactancia SENSO está especialmente pensado para maximizar la comodidad de las mamás y los bebés durante el período de lactancia. Gracias a su diseño de media luna, este cojín facilita la lactancia y permite que el bebé esté realmente cómodo y cerca de la mamá cuando más lo necesita.
Además, están diseñadas para usarse en las posturas más recomendadas por los médicos: las laterales y con las piernas en alto. Y, por supuesto, evita que la mujer se mueva demasiado en la cama (o en el sofá o el suelo, incluso) mientras duerme, de modo que también ayuda a relajarse y conciliar el sueño. Su ajuste ergonómico permite reducir los dolores más típicos, como el de espalda o los calambres. Las almohadas para embarazadas se adaptan al cuerpo de la gestante a la perfección y, en especial, a sus zonas más vulnerables (tripa, espalda, caderas y piernas), para que así se sienta cómoda y pueda descansar cuando se tumba en la cama.
Tipos de Almohadas de Lactancia
Existen gran variedad de almohadas de embarazo según el tipo de relleno, la densidad, el tamaño y la forma. Lo ideal para elegir es pensar en el uso que se le quiere dar: ¿Solo para acomodar la postura durante el embarazo? ¿Solo para facilitar las tomas de pecho o biberón del bebé? Hay almohadas en forma de cuña o media luna, muy prácticas para tumbarse de lado; en forma de U o C, que permiten “abrazar" el cuerpo de la madre tanto de frente como desde atrás; y alargadas, que sirven para sujetar el vientre o para poner las piernas en alto y son perfectas como rollo antivuelco para acomodar al recién nacido en la cuna.
El cojín de lactancia puede tener diferentes formas y longitudes, para que encuentres la que mejor se adapte a ti.
- Cojines de lactancia en forma de U o C: Aunque están pesados para alimentar al bebé, también se pueden usar para sentarle o acostarle. Existen diferentes tamaños y durezas. Se coloca la parte abierta sobre la cintura de la madre y se ajusta a su contorno.
- Cojines de lactancia en forma de serpiente: A diferencia del anterior, también es considerado como una almohada de embarazo gracias a su largura. Además, cuentan con un relleno blando para dotarlos de adaptabilidad.
Hay diferentes tipos, según su forma (alargadas, de media luna o de cuña) y su relleno (densas, enrollables, flexibles...).
Tipos de Almohadas para Embarazadas:
- Almohada en forma de cuña: Triangulares o de media luna para poder apoyar la tripa cuando se duerme de lado o apoyar la cabeza o la espalda mientras se está sentada o reclinada. Son pequeñas.
- Almohada en forma de U: Miden unos 1,50-2 metros de largo y tienen forma de larga herradura. Estas XXL equivalen a cinco almohadas para apoyar todo el cuerpo, desde la cabeza y el cuello, hasta la espalda, cadera y tobillos. Es la mejor para dormir boca arriba.
- Almohada en forma de J: Es como la anterior, pero más pequeña. En la curva se coloca la cabeza.
- Almohada en forma de C o cuerpo entero: Está diseñada para dormir de costado con ella entre las piernas y garantizar apoyo en espalda y vientre. La abertura de la C puede colocarse por la parte de delantera o trasera.
- Almohada tubular: Este cojín con forma de tubo alargado y recto, pero muy manejable, sirve para que la embarazada pueda abrazarse apoyando la barriga en él. Es las más adecuada para reutilizarse durante la lactancia.
Cómo Elegir la Almohada de Lactancia Adecuada
Todo es cuestión de gustos, y el cojín de lactancia no iba a ser menos. Por ejemplo, el tamaño. Elige uno que se adapte a tu cuerpo, al tamaño de tus pechos y la altura de tu torso. En cuanto al material, puedes elegir uno que sea suave, transpirable y con funda removible para poderlo lavar, ya que con el tiempo puede ensuciarse con leche, saliva a vómitos del bebé. Así podrás evitar los malos olores. Te aconsejamos que pruebes el cojín antes de comprarlo, para que no te resulte ni demasiado duro ni muy blando.
Aun así, ten en cuenta estos puntos:
- Diseño: La almohada debe adaptarse a tus formas y ajustarse con comodidad. ¿A qué zona de tu cuerpo quieres dar soporte? Mira si prefieres a todas o consideras que lo mejor es darlo a la tripa o la espalda. También pregúntate si la utilizarás con tu bebé como cojín de lactancia.
- Tamaño: Algunas pueden ser muy largas, de casi dos metros, otras son flexibles o las hay mantienen siempre su forma. Pero ¿y cuándo no las usas? Pueden ser un engorro para guardar o incluso al compartir espacio en la cama. Las pequeñas, como las de en forma de cuña, son fáciles de almacenar.
- Material: El relleno de estas almohadas es de materiales naturales (algodón o plumas) o artificiales (poliéster, látex, espuma viscoelástica). La funda, de algodón. Cuestión de gustos en cuanto a la firmeza, y de salud, si es que alguno te provoca alergia.
En primer lugar, debe ser lo suficientemente rígido como para poder sostener al niño sin perder su forma y colapsar. De hecho, algunos tienden a “hundirse” donde se coloca al niño, haciendo así incómodo el manejo del pequeño. Por este motivo es mejor optar por un material de fibra, suave, pero a la vez compacto e indeformable.En segundo lugar, debe poder adaptarse al cuerpo de la madre y también del padre, en el caso en que la alimentación se haga con biberón: tenga la forma que tenga, de "C" a "O" o de medialuna. Siempre es mejor asegurarse de que pueda adaptarse al cuerpo del adulto. Por último, es fundamental que sea fácilmente lavable a máquina para asegurar la máxima limpieza e higiene, tan fundamental cuando se trata de bebés.
Finalmente, cómo y dónde usarla también es un factor a tener en cuenta: los modelos "C" son generalmente más pequeños y menos voluminosos, por lo que son más fáciles de llevar cuando viajas o durante el día cuando sales a caminar o vas de visita a una casa de familiares o amigos.
Otros factores a considerar:
- Firmeza: Debes elegir uno que sea lo suficientemente firme para sostener el cuerpo del bebé. De esta forma, cuando lo eleves hacia el pezón, tendrá una postura correcta para la succión.
- Comodidad: El cojín de lactancia te ayuda a prevenir malas posturas y a que tus músculos se tensen.
- Ideal para gemelos: Si has tenido mellizos o gemelos, con los cojines de lactancia podrás alimentar a ambos a la vez.
- Perfecto para recién nacidos prematuros: Los recién nacidos antes de los 9 meses suelen ser más pequeños.
Cómo Usar la Almohada de Lactancia
Seguro que ya sabes que hay muchas formas posibles de colocarse para hacer lactancia materna. No dudes en probar diferentes tipos y no te precipites comprando si no estás segura de que te vaya a funcionar.
Posturas para amamantar:
- Siéntate con la espalda bien apoyada y coloca el cojín de lactancia alrededor de tu cintura.
- Coloca el cojín en tu cintura y sostiene al bebé con el brazo opuesto al pecho que está amamantando.
- Coloca el cojín de lactancia a un lado de tu cuerpo. Si has tenido una cesárea, esta posición te permite mantener la presión lejos del abdomen y ayuda a que el bebé se agarre correctamente al pecho.
- Siéntate con el cojín sobre tus muslos. Coloca al bebé sentado sobre uno de tus muslos, con su espalda apoyada en tu brazo y su cabecita hacia el pecho.
Otras posturas:
- Postura de la pelota de rugby: Coloca las piernas del bebé por debajo de uno de tus brazos.
- Postura de cuna: En esta posición, debes sentarte y sujetar al bebé con los brazos en horizontal.
- Postura tumbada: A diferencia de todas las anteriores, estarás tumbada en la cama y de lado. Colocarás al pequeño delante del pecho y en paralelo al cuerpo.
Cómo utilizar la almohada de embarazo de forma correcta:
- Apoya bien el cuello en la almohada para que tu columna vertebral esté lo más recta posible.
- Pon el vientre sobre la almohada para equilibrar el peso de la tripa y evitar la sobrecarga en tus rodillas.
- Coloca la almohada entre tus piernas para eliminar tensiones en la espalda y en la zona lumbar y favorecer la circulación sanguínea.
- Eleva las rodillas para descansar piernas y tobillos, mejorar la circulación y reducir la retención de líquidos.
- Haz que tu espalda esté bien apoyada para poder relajarte y evitar giros bruscos durante el sueño.
Postura Más Recomendada para Dormir en el Embarazo
Elegir la posición para conciliar el sueño cuando una mujer está embarazada depende, no de sus costumbres ni sus preferencias, sino de la comodidad y de los inconvenientes que puede suponer para su salud y la del bebé.
Dormir boca abajo resulta bastante incómodo cuando la barriga empieza a notarse. Sin embargo, dormir boca arriba no es recomendable en el tercer trimestre por razones médicas. El cada vez mayor peso del útero descansaría sobre la espalda, los intestinos y la vena cava inferior, lo que podría ocasionar dolores de espalda, problemas de circulación y respiratorios, además de digestivos.
Por descarte, dormir de lado con las piernas flexionadas es la postura más recomendada para la embarazada. Esta posición de decúbito lateral mejora la oxigenación del bebé y ayuda a reducir el dolor pélvico y lumbar. Además, los expertos aconsejan que se haga sobre el costado izquierdo, ya que así se evita que el peso del útero oprima el hígado y los riñones trabajan mejor.
Por Qué Usar Más de Una Almohada para Dormir en el Embarazo
Aun así, las patadas del bebé, el dolor de espalda, la sensación de falta de aire, la acidez de estómago o las continuas visitas nocturnas al baño para orinar, en muchos casos porque el bebé ya está encajado, no dejan descansar bien.
Por eso, además de tener en cuenta las rutinas de higiene del sueño válidas en cualquier etapa de la vida, para las embarazadas especialmente se recomienda dormir de lado con más almohadas o cojines de los que utiliza para cabeza y cuello. ¿Por qué?
- entre las piernas: se ayudará a mantener la espalda recta y se evitará cargar con el peso de una pierna sobre la otra.
- bajo el abdomen: se evita la distensión de los ligamentos del útero que suelen generar molestias.
- sobre el pecho: se mantienen relajados los hombros.
- tras la espalda: da soporte a la espalda.
- bajo los pies: con los pies en alto se ayuda a que la sangre fluya con mayor facilidad, evitando calambres e inflamación por retención de líquidos.
- extra bajo la cabeza: contribuye a evitar el reflujo y las molestias digestivas.
Las almohadas o cojines convencionales pueden moverse y descolocarse, por lo que lo que en un principio se utiliza para mejorar el descanso de la embarazada se convierte en una pesadilla. Entonces, ¿qué hacer?
Existe una alternativa algo menos económica que permite tener dos, tres, cuatro y hasta cinco cojines en uno solo. Son las almohadas para embarazadas, también llamadas almohada de maternidad o almohada prenatal, aunque algunas también se pueden emplear como cojín de lactancia.
Los cojines se fabrican con materiales resistentes en su interior (poliéster de silicona o relleno viscoelástico por lo general) y una funda extraíble de algodón de diseños variados. Se pueden meter en la lavadora.
