Los especialistas en lactancia siempre insisten en la importancia de que tanto la mamá como el bebé estén cómodos durante el amamantamiento. De ello depende una buena transferencia de leche, un buen agarre… pero, sobre todo, que la experiencia de dar el pecho sea positiva y agradable para ambos. En este contexto, los cojines de lactancia se han convertido en un elemento imprescindible, proporcionando un soporte ergonómico que facilita la alimentación del bebé y mejora la experiencia de la madre.
Son muchos los accesorios que han aparecido alrededor del mundo de la lactancia para facilitar las cosas a las mamás, entre ellos uno de los más famosos es el cojín de lactancia. “El cojín de lactancia es un cojín o almohada con una forma especial para rodear a la madre en su vientre y favorecer así el poder apoyar al bebé mientras mama sin la necesidad de sostener su peso con los brazos.
¿Es realmente necesario un cojín de lactancia?
La experta nos responde: “El cojín de lactancia es algo que se ha popularizado mucho y, a priori, podría parecer un indispensable para aquellas madres que desean amamantar y quieren que sus tomas sean más ‘cómodas’ o que el bebé descanse mejor y tenga una buena colocación. Pero, lo cierto es que, dependerá del pecho de la madre que el cojín pueda ser necesario o no y también dependerá de las necesidades de la mamá en cuanto a posturas.
Un cojín puede favorecer ciertas posiciones como la de cuna, rugby, cuna invertida...pero no sería necesario para la posición de tumbada, biológica, caballito… Habrá veces que algunas lactancias requieran buscar posturas específicas por alguna circunstancia concreta, y el cojín no nos aporte nada ahí”.
Tipos de Cojines de Lactancia
El marketing que existe alrededor del cojín de lactancia es tal que muchas mamás lo ponen en sus listas de imprescindibles, sin saber todavía cómo irá su lactancia ni si se sentirán cómodas con él. Para empezar, debemos saber qué tipos de cojines de lactancia existen, qué usos podemos darles y cuál será el que mejor encaje con nuestras necesidades.
La experta nos explica los tipos de cojín de lactancia que existen: “Por un lado está el cojín en forma de U o herradura, que hace que encaje en el vientre de la madre. Y por otro, el que tiene forma de serpiente o cojín alargado, que es un cojín más blando y largo que puede ser utilizado desde el embarazo para colocar entre las piernas al dormir, adquirir posturas cómodas abrazada a él... Este último es un sistema que puede tener más usos en el tiempo. Sin embargo, en este tipo de cojín conviene tener en cuenta no colocarlo por la espalda, pues impedirá el poder apoyarse hacia atrás y que la toma sea más descansada. La espalda siempre debe estar libre para poder reclinarnos y descansar y, por tanto, la función del cojín es que podamos apoyar los brazos y el bebé, y no tener que sostener ese peso”, advierte la experta.
Pero al igual que las formas, los rellenos de los cojines también serán importantes ya que una mayor o menor consistencia puede ayudarnos en mayor o menor medida a adquirir la postura más ideal para dar el pecho. “Los hay con una especie de bolitas que personalmente no me convencen, pues con el paso de tiempo pueden hacer que ese relleno se mueva y se vaya perdiendo la posición del bebé, o incluso el agarre.
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¿Para qué mamás puede ser beneficioso un cojín de lactancia?
Del mismo modo que cada bebé es un mundo, cada mamá también es diferente, así como su lactancia. En aquellos casos más generales en los que las mamás tengan unos pechos no muy voluminosos y el embarazo haya sido único, el usar o no cojín de lactancia dependerá de la decisión personal de la mamá y del uso que le quiera dar. “Si solo se va a usar el cojín para amamantar, este debería ser algo más compacto. El cojín en U o herradura, puede ser una buena opción ya que también se le puede dar uso desde el embarazo. El de serpiente también es otra buena alternativa para ellas, aunque sea más grande y pueda parecer más aparatoso”, recomienda la asesora.
Para aquellos casos de embarazos múltiples la experta lo tiene claro y rotundamente sí lo aconseja: “Recomiendo uno que sea expresamente diseñado para gemelos o mellizos, suelen ser más grandes para poder colocar a dos bebés a la vez, uno a cada lado, y que así puedan sentirse más cómodas amamantando”.
Sin embargo, para aquellas mamás con pecho muy voluminoso la asesora de lactancia lo desaconseja ya que “una de las premisas que vamos a tener en cuenta para un buen agarre en los pechos de gran volumen es que imaginemos una línea recta que vaya desde el pezón hacia la cabeza del bebé mientras mama, y esta salga por la coronilla del peque. Esto es debido a que en un pecho voluminoso el pezón queda muy bajo, y si se usa cojín el bebé se eleva y, a veces, incluso el bebé puede quedar más alto que el propio pecho, de forma que estaríamos comprometiendo ese agarre, pues esa línea imaginaria no saldría por su coronilla”, explica.
Ventajas y Desventajas del Cojín de Lactancia
La finalidad de un cojín de lactancia siempre será hacer sentir descansada a la mamá y ayudarla a no tener que sostener el peso del bebé mientras este mama. “El gran beneficio es que ayuda a tener menos tensión en los trapecios, menos dolor de espalda, sensación de más descanso en las tomas... pero siempre que se use de manera correcta”, indica la experta. Sin embargo, estos cojines no tienen porque ser todo beneficios ya que, incluso, para algunas mujeres, sobre todo, aquellas que tengan un gran pecho, “pueden sentirse hasta incómodas con él y preferir un cojín de casa o no tener que colocar nada”.
Por último, la experta también nos comenta que algunos de estos artículos pueden tener precios muy elevados, sobre todo, y dudemos si comprarlo “cuando no tenemos claro si realmente le vamos a sacar partido”. Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas.
Cómo Elegir el Cojín de Lactancia Adecuado
Para garantizar el máximo confort y funcionalidad, es importante tener en cuenta algunos aspectos al elegir un cojín de lactancia:
- Materiales de calidad: Utilizar tejidos transpirables y rellenos ergonómicos, asegurando la mejor experiencia para madre y bebé.
- Diseño y forma: Los modelos en forma de U son los más recomendados, ya que se ajustan mejor al cuerpo y ofrecen mayor estabilidad.
- Nivel de firmeza adecuado: Un buen cojín de lactancia debe proporcionar el equilibrio perfecto entre suavidad y firmeza, evitando que el bebé se hunda o quede mal posicionado.
- Propiedades hipoalergénicas: Diseñar productos con materiales seguros y respetuosos con la piel del bebé, reduciendo el riesgo de alergias o irritaciones.
Formas de los Cojines de Lactancia
Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.
Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.
También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.
Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.
El cojín de lactancia es muy útil para ayudar a las mamás primerizas a encontrar una postura cómoda para dar el pecho. No obstante, tiene otros muchos usos.
- De herradura o U: es un cojín semirrígido de tamaño mediano con forma de U.
- De churro o serpiente: es un cojín alargado que se encuentra completamente abierto, bastante blando (muy adaptable).
Beneficios Adicionales del Cojín de Lactancia
Además de facilitar la lactancia, el cojín de lactancia ofrece otros beneficios importantes:
- Favorecer una postura correcta: Tanto de la madre como del bebé. En las primeras semanas tras el parto es complicado saber cómo colocar al bebé correctamente para que se enganche adecuadamente, sin que la madre esté incómoda.
- Alivio para la madre: La madre utiliza el cojín para apoyar sus brazos, sosteniendo el peso del bebé de forma cómoda y favoreciendo que la postura del bebé sea la correcta. Además, las tomas suelen muy largas al principio y muy frecuentes, lo que puede causar a la mamá dolor de cuello, de espalda y de brazos.
- Colocar al bebé: Ayudar a dormir a la embarazada.
Inconvenientes y Precauciones
En cuanto a los inconvenientes, no existen si se hace un buen uso del cojín. Es decir, se deben evitar posturas forzadas del pequeño sobre él que lleven a un mal agarre. En cuanto a la forma, puede ser útil tener uno de cada tipo, uno más para el embarazo y otro para la lactancia.
Es importante comprar un cojín con funda extraíble y lavable en máquina, ya que es normal que se manche a menudo. El tejido de la funda debe ser 100% algodón para no dañar la delicada piel del bebé.
| Tipo de Cojín | Forma | Características | Beneficios |
|---|---|---|---|
| Herradura o U | Semicírculo | Semirrígido, tamaño mediano | Se adapta al contorno de la cintura, ofrece soporte |
| Churro o Serpiente | Alargado | Abierto, blando, adaptable | Multiusos, adaptable para embarazo y lactancia |
Posiciones para Amamantar con Cojín
Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento:
- Sentada o reclinada: Esta posición favorece que el bebé se agarre bien. Siéntate en una silla o un sofá con las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca la almohada de lactancia sobre tu regazo y apoya sobre él a tu bebé boca arriba, acercándolo a tus senos hasta que pueda agarrarse al pezón.
- Balón de rugby: En esta posición el bebé se coloca bajo el brazo de la madre del modo en que se agarra una pelota de rugby. Puedes estar sentada o semi-reclinada y en ambos casos podrás apoyar tu brazo y al bebé sobre el cojín. Esta postura ayuda a calmar a tu bebé si está nervioso.
- Tumbada: Es la posición ideal para alimentar al bebé por las noches. Túmbate de lado y coloca al bebé junto a ti de modo que pueda alcanzar el pecho.
- A caballito: Cuando el bebé ya pueda sentarse solo, alrededor de los seis meses, podréis poner en práctica esta nueva postura. Siéntate apoyando tu espalda en el cojín de lactancia y coloca al pequeño a horcajadas sobre uno de tus muslos.
Usos Adicionales del Cojín de Lactancia
La almohada de lactancia es uno de esos accesorios que una vez que pruebas, se convierten en imprescindibles. En principio están pensadas para aportar comodidad y apoyo a la hora de amamantar al bebé o darle el biberón. Pero no solo en esa etapa la almohada de lactancia tiene utilidad. Durante el embarazo puede ser muy útil para descansar más cómodamente.
Si te has decantado por la lactancia materna (que nosotros recomendamos), una almohada de lactancia permitirá al bebé estar más cómodo. Y si el pequeño está confortable, cogerá mejor el pecho y lo hará en la mejor posición.
El Cojín de Lactancia para la Alimentación con Biberón
Si por el contrario, has decidido alimentar a tu bebé con biberón, los cojines de lactancia son igualmente útiles. Además, si la almohada elegida tiene forma de U, también es muy útil como apoyo para el bebé, ya que lo mantiene en una posición correcta y le permite ver lo que hay a su alrededor.
El Cojín de Lactancia Durante el Embarazo
El embarazo es una época generalmente bonita, en la que el cuerpo femenino sufre unos cambios enormes. Sobre todo llegado el tercer trimestre, encontrar una posición adecuada y cómoda para descansar puede ser misión imposible. Aquí es donde las almohadas de lactancia son de gran utilidad. Podemos colocarlas bajo el vientre al estar de costado y entre las piernas, ayudando a mantener la correcta posición de la espalda.
Otros Cuidadores y el Cojín de Lactancia
Criar a un bebé es cosa de dos, y no solo la madre disfruta sosteniendo al bebé y acunándolo. La almohada de lactancia es muy cómoda también para el resto de personas que tratan con el pequeño. Tanto para alimentarlo como para sostenerlo cómodamente.
El Cojín Nido Durante el Embarazo
Para toda mujer que se encuentra en la recta final del embarazo, poder conciliar el sueño y conseguir dormir toda la noche se convierte en un auténtico desafío. Es en este momento cuando aparece “en escena” el cojín nido, la almohada de embarazo o cojín de embarazo que te ayudará a encontrar una postura cómoda para poder dormir. Verás que son numerosos los beneficios del cojín de lactancia para embarazadas.
Cómo Usar el Cojín Nido Durante el Embarazo
Para conseguir una posición cómoda y que promueva el sueño reparador, deberás colocarte de lado con la almohada entre las rodillas y apoyando la pierna superior. De este modo se elimina la presión existente en la zona del vientre y de la espalda.
Seguridad al Usar el Cojín de Lactancia
Si tu bebé se queda dormido en el cojín de lactancia, es importante tener en cuenta algunas consideraciones de seguridad, ya que este tipo de cojines no están diseñados para dormir de manera segura:
- Riesgo de asfixia: Los cojines de lactancia son suaves y tienen formas que pueden hacer que el bebé se hunda o se deslice hacia una posición peligrosa, aumentando el riesgo de asfixia.
- Superficie de sueño segura: Los expertos recomiendan que los bebés duerman siempre en superficies planas, firmes y sin objetos blandos.
- Vigilancia constante: Si tu bebé se queda dormido en el cojín mientras lo alimentas, mantén siempre una supervisión constante hasta que lo traslades a un lugar seguro.
En resumen, aunque los cojines de lactancia son útiles para alimentar al bebé, no son adecuados para dormir.
