Alejandro Rojas Marcos: Biografía de un Líder Andalucista

Alejandro Rojas Marcos (Sevilla, 1940) es una figura clave en la historia política de Andalucía. Político y dirigente andalucista, su trayectoria abarca desde los últimos años del franquismo hasta los albores del siglo XXI. Licenciado en Derecho, fue fundador, presidente y secretario general de Alianza Socialista de Andalucía (ASA), del Partido Socialista de Andalucía (PSA) y del Partido Andalucista (PA). Además, fue alcalde de Sevilla, diputado en el Congreso y en el Parlamento andaluz, y concejal durante el franquismo.

Primeros Años y Formación

Alejandro Rojas Marcos estudió primaria y bachillerato en los Jesuitas de Sevilla (Portaceli). Cursó estudios de inglés, francés y alemán en Londres, Marsella y Hamburgo. Precisamente, durante su estancia en Londres, con sólo 15 años, descubre que su vocación es la política. Ingresó en la Facultad de Derecho, participó activamente en el movimiento democrático estudiantil y, con 20 años, fue detenido por primera vez en Oviedo. También entró en contacto con el movimiento obrero a través de la HOAC.

Inicios en la Política

Cuando terminó Derecho, en 1962, decide crear una organización política andaluza. En ese momento no tiene ideología ni doctrina definida, sólo es progresista y andalucista. Encuentra todo tipo de dificultades y hasta 1965 no consigue aglutinar un grupo de personas que funda Compromiso Político de Andalucía, que constituye el embrión del futuro Partido Andalucista. Del grupo inicial forman parte Luis Uruñuela, Diego de los Santos, Guillermo Jiménez y Juan Carlos Aguilar.

En 1966 don Juan de Borbón le nombra miembro de su Consejo Privado. Ese mismo año se presenta a las elecciones municipales por el Tercio Familiar. Con el apoyo de grupos obreros clandestinos, es elegido concejal del Ayuntamiento de Sevilla pero, tras un reiterado enfrentamiento con el Régimen, dimite meses después denunciando la falta de libertad y democracia de la dictadura. En 1967 repite la operación política y es candidato en las elecciones a Cortes. No obstante, las autoridades franquistas le ponen todo tipo de trabas, por lo que opta por retirar su candidatura en un acto que, en medio de un gran escándalo, se celebra en el Teatro Lope de Vega.

A finales de la década de los sesenta es cuando por primera vez oye hablar de Blas Infante, gracias a José María Osuna, antiguo comunista y médico de Cazalla, quien le enseña una edición del Ideal Andaluz y le cuenta la biografía política y profesional del notario de Coria del Río.

Lucha Contra la Dictadura

En 1968 participa en la creación de la Mesa Democrática de Sevilla, junto a Alfonso Fernández (PSOE), Manuel Benítez Rufo (PCE), Eduardo Saborido (CCOO) y el independiente Alfonso de Cossío. En 1969 y 1971 es juzgado por el Tribunal de Orden Público (TOP) por unas conferencias sobre Derechos Humanos. En la segunda ocasión es condenado a dos años de prisión. Pasa un mes en la cárcel hasta que la pena le es conmutada por la de tres años de destierro, que cumple en Écija.

Transición y Consolidación del Andalucismo

En 1971 el grupo fundacional decide transformar Compromiso Político en Alianza Socialista de Andalucía (ASA), en representación de la cual participa, en París, en 1974, en la constitución de la Junta Democrática de España, de la que es uno de sus cinco fundadores y de la que es elegido secretario de su comisión permanente. A comienzos de 1976, nada más regresar del exilio de Écija, organiza en el Casino de la Exposición de Sevilla el primer mitin que se celebra en Andalucía tras la Guerra Civil, en el que públicamente ondean banderas andaluzas y en el que, por primera vez, habla de Blas Infante. Meses después, presenta la primera propuesta de un Estatuto Andaluz y ASA celebra un congreso en Málaga en el que se aprueba cambiar su denominación por la de Partido Socialista de Andalucía (PSA). En él se elige una primera secretaría general colegiada, formada por Rojas Marcos, Luis Uruñuela y Miguel Ángel Arredonda.

A las elecciones generales a Cortes Constituyentes de 1977 el Partido Socialista de Andalucía acude en coalición con el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván y cosecha un rotundo fracaso. Tras rechazar varias propuestas para integrar al PSA en el PSOE, el partido se recompone, toma como bandera el Ideal de Blas Infante y se vuelca en impulsar el proceso hacia la autonomía de Andalucía.

ANDALUCISMO HISTÓRICO : TRANSICIÓN ANDALUZA 4

En los siguientes comicios generales, los de 1979, obtiene los mejores resultados de su historia al conseguir cinco diputados en el Congreso, que avanzada la legislatura son siete por la incorporación de dos parlamentarios procedentes de la UCD. Rojas Marcos logra su escaño por Cádiz y es portavoz del Grupo Andalucista en la Cámara Baja. Apoya el voto afirmativo a la autonomía plena del artículo 151 de la Constitución en el referéndum del 28 de febrero de 1980 y pacta con la UCD el desbloqueo del proceso autonómico paralizado al no superar Almería el listón en las urnas. Este acuerdo con el partido en el Gobierno y su respaldo al presidente Adolfo Suárez en una moción de confianza le llevan a un nuevo fracaso electoral en 1982, en cuyos comicios los andalucistas quedan fuera del Congreso.

Tras este nuevo revés, el PSA sufre una profunda crisis, algunos de sus militantes más cualificados se marchan al PSOE, Rojas Marcos dimite por primera vez en 1983 como secretario general y comienzan los numerosos enfrentamientos que en adelante mantendrá con Pedro Pacheco, otro de los más significativos dirigentes andalucistas.

Alcalde de Sevilla y Etapa Posterior

En las elecciones municipales de 1987 es candidato del PA a la Alcaldía de Sevilla, que no consigue y queda como concejal. En 1989 vuelve a ser diputado en el Congreso, esta vez por Sevilla. En los comicios locales de 1991 repite como candidato a alcalde y en esta ocasión sí lo es, gracias a un pacto con el Partido Popular que le coloca a Soledad Becerril como primera teniente de alcalde. Ese mismo año asume otra vez la presidencia del Partido Andalucista, en lugar de Pacheco, y renuncia a su escaño en Madrid.

Durante su mandato municipal tiene lugar la Exposición Universal de Sevilla de 1992, cuyas obras, proyectadas y realizadas por el Gobierno del PSOE, suponen un cambio muy importante para la ciudad. Paralelamente, y después de una nueva crisis de su formación política, en las autonómicas de 1994 es elegido diputado del PA por Sevilla en el Parlamento de Andalucía por Coalición Andalucista-Poder Andaluz. Tras otro pobre resultado electoral, dimite como presidente. Al frente del ayuntamiento sevillano permanece hasta 1995, ya que en las elecciones municipales de ese año es otra vez candidato, pero los resultados le obligan a ceder esta vez la Alcaldía a la popular Soledad Becerril y él queda como primer teniente de alcalde.

Es el principal impulsor de la candidatura olímpica de Sevilla y de la construcción del llamado estadio olímpico de La Cartuja. En la Cámara andaluza, en la que preside la Comisión de Desarrollo Estatutario, está hasta 1996. Ese año retorna a la presidencia de su partido, en la que continuará hasta 2004.

Enfrentado públicamente a Soledad Becerril, tras los comicios locales de 1999 prefiere pactar con el PSOE y apoya a Alfredo Sánchez Monteseirín como alcalde a cambio de él presidir la Sociedad Metro de Sevilla y la Fundación Andalucía Olímpica. En las elecciones al Parlamento europeo de 2004 encabeza la candidatura Coalición Europea, integrada por ocho formaciones regionalistas, pero no obtiene representación parlamentaria.

Tras los reveses electorales en las andaluzas, generales y europeas de ese año, los andalucistas eligen una nueva dirección, liderada por Julián Álvarez, y prescinden de Rojas Marcos, que deja todos los cargos. En 2005, retirado de los puestos de responsabilidad en el partido, junto a Rafael Escuredo, Manuel Clavero y Manuel Pimentel, pone en marcha la plataforma ciudadana Andaluces levantaos, con el objetivo de provocar la participación de los andaluces en el debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía. Aprobado el Estatuto (2007), la plataforma se disuelve.

Legado

Alejandro Rojas Marcos (Sevilla, 1940) conoce al dedillo la casa donde nació el germen del Partido Andalucista en 1965. Fue su despacho durante largo tiempo y hoy es un hotel propiedad de la fundación que lleva su nombre. En esa misma casa anunció la disolución de una formación que tuvo representación en el Congreso -él fue diputado, antes de ser alcalde de Sevilla- y también en el Parlament de Cataluña, aupado por los emigrantes andaluces.

La "dimisión", como él mismo la define, llegó después de una travesía por el desierto de siete años y tres elecciones consecutivas sin enviar parlamentarios a la Cámara andaluza. Pero asegura que el legado del PA sigue vivo, como demuestra que el 4 de diciembre sea, desde hoy, Día de la Bandera de Andalucía en recuerdo de las manifestaciones autonomistas que sacaron a la calle a dos millones de personas en Andalucía en 1977.

Cargo Periodo
Concejal del Ayuntamiento de Sevilla 1966
Diputado en el Congreso 1979, 1989
Alcalde de Sevilla 1991-1995
Diputado del Parlamento de Andalucía 1994-1996

En vísperas del 43 aniversario del referéndum del 28 de Febrero de 1980, por el que Andalucía accedió a su autogobierno por la vía rápida de la Constitución, Rojas-Marcos no oculta que aún le duelen esas pintadas que llenaron las paredes de Andalucía: “Rojas-Marcos, traidor”, “Andalucistas, traidores”.

En nombre de lo que ha llamado las “víctimas andalucistas”, el exalcalde de Sevilla ha pedido este martes “al presidente Juanma [Juan Manuel Moreno]” que desmonte “la gran mentira histórica” urdida, según él, por el PSOE sobre la conquista de la autonomía andaluza. “Si el antiguo poder de los últimos 40 años manipuló, le toca ahora al nuevo poder deshacer esa manipulación”, ha dicho durante la presentación del libro 28-F. Toda la verdad sobre la conquista de la autonomía por el pueblo andaluz, del profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Pablo de Olavide, historiador y ex secretario nacional de Comunicación del PA, José Luis Villar.

El motivo que le ha llevado a escribir este libro es la de combatir la “fake news [noticia falsa] de que el PSOE construyó la autonomía y el PA fue el que traicionó el proyecto”, ha dicho Villar. Este repasa el Diario de Sesiones del Congreso, documentos oficiales, crónicas periodísticas de la época, que preludiaban el desmoronamiento de la UCD de Adolfo Suárez y la llegada del PSOE de Felipe González, para combatir la idea de que el PA apoyó la vía lenta de acceso de la autonomía (artículo 143 de la Constitución).

El PA, un partido que ya no existe y que dejó de tener presencia en el Parlamento andaluz tras las elecciones de 2008, jugó un papel relevante en el desbloqueo que se produjo tras el referéndum del 28-F. Las condiciones leoninas impuestas en la ley orgánica de Referéndum, pactada por UCD y PSOE, obligaban al voto afirmativo del 51% del censo -no de electores- de cada provincia para que prosperara. En Almería, ese requisito no se superó. La fórmula para resolver un problema político de gran magnitud y en medio de una batalla partidaria formidable para ver quién representaba mejor las reivindicaciones autonomistas de los andaluces, la facilitó el PA.

Según Rojas-Marcos, en ese museo se encuentra “el cuerpo del delito: lo que debería ser el santuario del andalucismo, lo han convertido en la catedral del PSOE. Un sacrilegio político”. Rojas-Marcos ha contado las fotos que se exponen en el recinto: 41, solo tres de Infante y 12 del primer presidente electo de la Junta, el socialista Rafael Escuredo. “Nadie puede negar el papel extraordinario de Escuredo en la conquista de la autonomía, pero Blas Infante es Blas Infante”, ha dicho.

En ese camino se enmarca la creación de la medalla Manuel Clavero, dentro de las distinciones con motivo del 28-F, que en esta edición ha recaído en la directora teatral y exdirigente de Izquierda Andalucista, Pilar Távora, y en la empresaria Mercedes Moll.

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