Efectos del Alcohol en el Embarazo Durante las Primeras Semanas

Beber alcohol en el embarazo está prohibido. Exponer al feto al alcohol, por pequeña que sea la cantidad ingerida, puede provocarle muchos defectos en su correcto desarrollo. De hecho, muchos médicos recomiendan que la mujer no tome ninguna bebida alcohólica desde el momento que empieza a buscar el embarazo.

Infografía sobre el Síndrome Alcohólico Fetal

Los resultados obtenidos en un estudio subrayan que no se conoce una cantidad segura de consumo de alcohol durante el embarazo.

Impacto en el Desarrollo del Bebé

Un nuevo estudio de la Universidad de Helsinki (Finlandia) corrobora esta afirmación. Para este trabajo los investigadores seleccionaron las placentas de 80 recién nacidos cuyas madres habían consumido alcohol hasta la séptima semana de embarazo como máximo y las compararon con las del 100 bebés de madres abstemias.

Comprobaron que los bebés expuestos al alcohol en sus primeros días de existencia en el útero materno tenían un peso y altura similares a los niños de madres no bebedoras, pero en cambio el tamaño de su cabeza era más pequeño. Para los investigadores esto puede indicar que el alcohol puede afectar al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso.

De hecho, comprobaron cambios en unos genes que intervienen en el desarrollo embrionario. Al producirse estas modificaciones en los primeros días tras la fecundación, cuando las células están en plena división y diferenciación, pueden trasmitirse a muchos tipos de células y tejidos durante todo el embarazo.

Riesgo de Aborto Espontáneo

POR QUÉ ES MALO BEBER ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO | #TELOEXPLICO

Un estudio del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, EE.UU), sugiere que el consumo continuado de alcohol durante las primeras semanas de embarazo puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Además, se ha podido observar que el consumo de cantidades bajas de alcohol y la ausencia de episodios de embriaguez también pueden aumentar este riesgo.

El consumo de alcohol antes y durante las primeras semanas de embarazo es una práctica frecuente, ya que la línea que separa estos dos momentos vitales diferentes es difusa. Mientras que el 10% de las gestantes continúan consumiendo bebidas alcohólicas durante el embarazo, aproximadamente la mitad de las embarazadas lo continuaron consumiendo hasta el momento de la concepción.

El estudio, publicado en la American Journal of Obstetrics and Gynecology, cuenta con 5.353 participantes de ocho áreas metropolitanas de los Estados Unidos (EE.UU) que se encontraban en el primer trimestre del embarazo. A todas ellas se les pidió que reportaran información acerca del alcohol consumido durante los cuatro meses previos, incluyendo si había habido algún cambio en el consumo de alcohol, la fecha del cambio de consumo, la frecuencia, la cantidad y tipo de alcohol consumido antes y después del cambio.

Los hallazgos muestran que el 49,7% de las participantes reportaron consumo de bebidas alcohólicas durante el inicio del embarazo y que el 12% sufrieron un aborto espontáneo. El consumo de alcohol entre las semanas 5 y 10 después del último período menstrual se asoció con un aumento del riesgo de aborto espontáneo, siendo el punto más alto del riesgo la semana 9. También se observó que cada semana consecutiva en la que se consumía algún tipo de bebida alcohólica el riesgo de aborto espontáneo aumentaba un 8% respecto aquellas gestantes que no consumían alcohol.

Infografía sobre el Síndrome Alcohólico Fetal

A modo de conclusión, los autores del estudio encontraron que el riesgo de aborto espontáneo se acumula por cada semana consecutiva en la que persiste el consumo de alcohol, incluso cuando el consumo es bajo o no se tienen en cuenta los episodios de embriaguez.

Efectos a Largo Plazo

Sí. El consumo de alcohol aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Los niños pueden nacer con rasgos faciales alterados (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, etc.) y malformaciones en el corazón, los riñones, el tubo digestivo, las extremidades, etc. Además, puede generar un retraso en el crecimiento y desarrollo psicomotor que puede ir desde moderado a profundo, pudiendo provocar problemas de hiperactividad, dificultad para memorizar, hablar o coordinarse.

Es el término médico que define el conjunto de alteraciones que pueden afectar a los bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo. En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves.

En la gran mayoría, se produce algunas de estas manifestaciones. El alcohol pasa directamente al bebé atravesando la barrera placentaria. Puede afectar a todos los órganos. No obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es más vulnerable al consumo de alcohol.

El Papel del Ácido Fólico

Tomar suplementos de ácido fólico antes de quedarte embarazada favorece el desarrollo óptimo de tu bebé. En el artículo Ácido fólico: el aliado imprescindible para un embarazo saludable, publicado recientemente en el periódico ABC, se afirma que todas las mujeres que estén planificando un embarazo deben tomar al menos 400 microgramos de ácido fólico al día”. “La suplementación con 400 microgramos de ácido fólico al día, antes y durante el embarazo, es una estrategia sencilla y eficaz para prevenir los defectos del tubo neural.

Aunque todavía no estás embarazada, tú médico te ha recomendado que tomes un suplemento de ácido fólico. Y es muy probable que te preguntes qué es el ácido fólico, si es lo mismo que los folatos y para qué sirve el ácido fólico. Aquí te lo vamos a explicar.

Mitos sobre el Alcohol y el Embarazo

No. Ninguna. A medida que aumenta el consumo, se incrementa el daño. Los mayores problemas se producen en niños cuyas madres consumen alcohol de forma habitual.

No. Todavía hay personas que creen que el alcohol aumenta la cantidad de leche materna y mejora su calidad. Nada más erróneo.

Recomendaciones Finales

Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez confirmado el embarazo. Es recomendable hablar con el ginecólogo o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé.

Sí. Aún incluso sin contar con las diferencias en el peso corporal entre hombres y mujeres (a menor peso corporal mayor daño), el alcohol alcanza en las féminas mayores concentraciones en sangre que en hombres.

El Entorno y los Hábitos Saludables

Un embarazo no supone un trastorno ni una alteración en la vida de una mujer y no es incompatible, salvo en el caso de un embarazo de riesgo así considerado por un facultativo, con la mayoría de actividades familiares, sociales y laborales que realiza cualquier mujer que no esté embarazada. En esta tarea resulta fundamental el apoyo y la solidaridad de su pareja, de los miembros de la familia, de los amigos/as y de sus compañeros/as de trabajo, que deben apoyar el mantenimiento de los hábitos saludables de la mujer durante todo el embarazo y la lactancia y favorecer, frente a opciones no beneficiosas y/o de riesgo, la elección de alternativas saludables.

Efecto Descripción
Riesgo de Aborto Espontáneo Aumenta con cada semana consecutiva de consumo de alcohol, incluso en cantidades bajas.
Malformaciones Congénitas Posibles alteraciones en el corazón, riñones, tubo digestivo y extremidades.
Retraso en el Desarrollo Puede afectar el crecimiento físico y psicomotor del bebé.
Síndrome Alcohólico Fetal Conjunto de alteraciones que afectan a bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo.

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