Este artículo explora las vidas y carreras de figuras políticas y militares en España, destacando sus roles en la administración local, sus logros y las controversias que marcaron sus trayectorias.
Francisco Jover y Tovar: Un Alcalde Almeriense del Siglo XIX
Francisco Jover y Tovar nació en el seno de una familia emblemática de la provincia almeriense, con una arraigada trayectoria política a lo largo de cuatro generaciones. Su abuelo paterno era Francisco Jover y Greppi, antiguo alcalde, presidente de la Junta Revolucionaria de la ciudad (1843), y uno de los exiliados a Orán tras la represión que sofocó el pronunciamiento centralista.
Su madre, Dolores Tovar, establecida en el municipio almeriense de Alhabia, era descendiente de Sancho Fernández, a quién Fernando III “el Santo” entregó el Castillo de Tovar. Su padre era Francisco Jover y Berruezo, perteneciente al antiguo unionismo de monárquicos progresistas, hombre de amplia formación, alcalde de la ciudad que trabajó en la clandestinidad para el triunfo de la Revolución de Septiembre de 1868. Francisco era el segundo de los tres hijos del matrimonio Jover y Tovar.
Su hermano mayor, Pedro, fue primer Secretario de Embajada y trabajó en la Casa Real como Secretario particular del Rey Alfonso XII. El tercero de los hermanos, Diego, murió siendo niño. En agosto de 1886, Francisco Jover y Tovar contrajo matrimonio con la Condesa Melani Jouffroy d`Abbans, heredera directa de una saga de notables franceses descendientes de Isabel Bourbon Dampiérre y del conde Jouffroy d`Abanns. Fruto del matrimonio fueron dos hijos: Pedro (1887) y Francisco (1893).
Los títulos nobiliarios que Francisco Jover heredó de sus notables progenitores fueron unidos a una rica fortuna derivada de la fábrica de fundición de hierro que se fortaleció con su alianza matrimonial. La accidental muerte de una de las ramas paternas cuyos miembros fallecieron de forma simultánea, y la de su hermano Pedro, quien tras una brillante trayectoria política murió sin dejar descendencia, lo situó como único heredero de la fortuna familiar.
De María Jover y Greppi heredó el hermoso palacio residencial, situado en la calle de las Infantas de la capital. Pero Jover- “que había disfrutado de todo”-, tal y como señala el historiador de aquella época, Joaquín Santisteban, disipó toda su fortuna.
Trayectoria Política
Tras finalizar su carrera de derecho en Granada ocupó el cargo de Consejero del Banco de España (1884). Vinculado al Partido Conservador comenzó su actividad política dos años más tarde. Fue introducido en el ámbito político por José González Canet y Juan Lirola, quien pasó posteriormente al campo del liberalismo conservador. Ocupó el cargo de concejal cuando éste último ocupaba la alcaldía de la capital. Desde aquí ascendió a la alcaldía (1890), pero los abusos cometidos por varios de sus concejales levantaron una protesta popular que terminó con el voto de censura (1892).
La Comisión de obreros le acusó de corrupción en los fondos municipales al ser éstos desviados con fines de lucro. La denuncia tomó cuerpo en la calle. El pleno del Ayuntamiento que trató la moción de censura fue tenso, pues los guardias municipales apalearon al público asistente e hirieron a dos personas. Frente a la censura, los concejales conservadores presentaron y ganaron con su mayoría, un voto de gracia para Francisco Jover.
Tras la caída de Cánovas, en 1892, se pasó a la fracción conservadora de Silvela. En la legislatura de 1899 fue diputado a Cortes por el distrito de Berja. Los lazos parentales que le unían a su primo Lorenzo Gallardo y Tovar, liberal-fusionista, y el interés de éste desde la senaduría por derrocar a su viejo rival político José Bellver, fraguó una alianza familiar prestándose mutuamente sus clientelas. Durante su cargo como diputado, no realizó ninguna intervención ante la Cámara.
Tampoco existen referencias de participación en ningún proyecto social para la provincia. En un informe sobre Francisco Jover, fechado en julio de 1925 se dice que murió insolvente en el año 1922.
Legado Literario
Autor de varias obras y cronista de la ciudad desde 1914, fue descrito por el autor coetáneo Francisco Cuenca, como un “literato e historiador contemporáneo dotado de excepcional cultura”. Escribió “notas para una historia de Almería” e “Historia de las calles de Almería”, así como biografías de personajes almerienses de la época en la Revista de Estudios almerienses e insertó numerosos artículos en varias revistas de prensa madrileñas. Parte de esta producción y la biblioteca de herencia paterna permanecen en los fondos del Archivo Municipal. Otra parte de sus trabajos, la mayoría inéditos, son obras de interés histórico pertenecientes a su familia.
Lorenzo Agustí Pons: Alcalde de Paterna y sus Controversias
Lorenzo Agustí Pons fue una figura destacada en la política de Paterna, Valencia, ocupando la alcaldía desde 2007 hasta su renuncia. Su gestión estuvo marcada tanto por logros como por controversias, incluyendo acusaciones de prevaricación y otros delitos relacionados con la administración pública.
Elena Martínez, sucesora de Lorenzo Agustí en la alcaldía, destacó la vinculación de Agustí con la cultura y las fiestas del municipio. Agustí inició su andadura política en 2007, formando parte como independiente de la candidatura a la Alcaldía. En su primera legislatura, se encargó del área de Cultura, Fiestas y Patrimonio, destacándose como uno de los concejales más valorados.
Durante su mandato, Agustí impulsó varios proyectos en Paterna, tales como la finalización del Parque Central (anteriormente conocido como Parque del Tiro Pichón), el Centro Musical Paternense, el ambulatorio de Campamento, el centro Valentín Hernaez y el parque de Santa Rita. También se le atribuye la reinauguración del campo del Paterna C.F. tras un accidente provocado por las lluvias, la construcción de la rotonda de flores de plástico en la entrada de Paterna y la apertura de un Consum y un Mercadona.
Oscar Rodriguez político con lorenzo agusti Alcalde de paterna NNGG partido popularCV. Fotos
Controversias y Acusaciones
La gestión de Lorenzo Agustí no estuvo exenta de polémica. Fue imputado en dos asuntos principales. El primero, relacionado con una supuesta prevaricación administrativa en la adjudicación del proyecto del Auditorio Antonio Cabeda, a raíz de una denuncia presentada por el PSPV local. Agustí defendió que el proyecto se adjudicó conforme a la ley y aportó un informe de Intervención que certificaba la "correcta" tramitación.
El segundo asunto se refiere a una imputación, junto con otros cinco concejales, por presunta prevaricación en relación con varios contratos de una empresa municipal para promocionar la denominada Zona Franca. Esta causa se originó por una denuncia de Compromís, que advertía de presuntas irregularidades en contratos con la empresa municipal Gestión y Servicios Paterna S.L.U. (Gespa).
La sentencia 676/2016 señala que en la conducta de Lorenzo Agustí Pons “no ha concurrido una mera ilegalidad, sino un claro abuso de poder derivado de la posición de superioridad que proporciona el ejercicio de la función pública y su condición de alcalde”. El documento establece además que “ha quedado desvirtuada la presunción de inocencia que asiste al acusado, mediando pruebas de cargo suficiente para considerar que en conducta concurren todos y cada uno de los requisitos exigidos para apreciar la comisión del delito de prevaricación”.
Según los informes, “ningún procedimiento para la adjudicación de un proyecto como lo era el del auditorio de Paterna puede llevarse a cabo partiendo de una mera conversación y encargo en el despacho del Ayuntamiento, sino que ha de superar una serie de filtros esenciales para garantizar el debido funcionamiento de la Administración pública”.
| Asunto | Descripción | Resultado |
|---|---|---|
| Adjudicación del Auditorio Antonio Cabeda | Supuesta prevaricación administrativa en la adjudicación del proyecto. | Agustí defendió la legalidad del proceso. |
| Contratos de la empresa municipal Gespa | Presunta prevaricación en relación con contratos para promocionar la Zona Franca. | Denuncia presentada por Compromís. |
| Sentencia 676/2016 | Abuso de poder derivado del ejercicio de la función pública. | Inhabilitación por siete años para cargo público. |
Renuncia a la Alcaldía y Sucesos Posteriores
Lorenzo Agustí anunció su renuncia al cargo de alcalde, argumentando que era "lo mejor para Paterna". Propuso que le sustituyera Elena Martínez, quien fue elegida como nueva alcaldesa. Tras su salida de la alcaldía, Agustí se mantuvo activo en la política local, presentando su candidatura para competir por la presidencia del PP en la ciudad de Valencia y apoyando la candidatura de Inma Rodríguez a la alcaldía de Paterna.
Es importante destacar que los juzgados archivaron todas las denuncias iniciadas contra el alcalde socialista de Paterna, Juan Antonio Sagredo, incluyendo una denuncia presentada por el propio Lorenzo Agustí.
Enrique Cano Ortega: General y Alcalde de Málaga
Nació en Ceuta el día 8 de mayo de 1874. Miembro de una familia con gran tradición militar y con gran arraigo en Algeciras. Era sobrino de Buenaventura Cano y Fiallo, general de Brigada y casado con María Ortega Benítez, hermana de su madre, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos, primos hermanos de Enrique. Tres de ellos, al menos, siguieron la carrera de las armas con distinta suerte: Antonio, Luis y Augusto Cano Ortega. También eran tíos por línea paterna Antonio (militar), Isabel, Margarita, Emilia y Adelina Cano y Fiallo.
Casado con María del Pilar García de la Torre y Carreras, el 12 de octubre de 1905, en Algeciras. Su curriculum militar se inicia con su ingreso en el Ejército el 31 de octubre de 1890, como alumno de la primera Academia General Militar en Toledo. Sirvió, en primer lugar de subalterno, en Melilla, en el Regimiento de Infantería Álava nº 56, con el que tomó parte en los sucesos acaecidos en dicha plaza, regresando a la Península en noviembre de 1894.
De teniente coronel fue nuevamente ayudante de campo del Gobernador Militar del Campo de Gibraltar, entre septiembre de 1914 y junio de 1916, cargo que fue ocupado sucesivamente por los generales de división Arturo Alsina y Nebot y Luis Martí Ranoso. Estando al frente de dicho Cuerpo concurrió, en junio de 1919, al curso de tiro celebrado en Zaragoza por la Sección de Infantería de la Escuela Central de Tiro del Ejército, siendo felicitado por S. M. por el celo, inteligencia y laboriosidad demostrados.
Desde enero de 1922 hasta su ascenso a general de brigada, mandó el regimiento de Extremadura nº 15, en Algeciras, habiendo asistido en octubre siguiente a las escuelas prácticas que realizó un batallón del mismo en Villa de los Barrios. Fue felicitado de Real Orden por el desarrollo, orientación y resultado alcanzado en la instrucción de tiro que en 1923 efectuó el regimiento. Como general de brigada, ejerció el mandó de la 1ª Brigada de Infantería de la 4ª División, en Granada, desde el 1 de agosto al 8 de septiembre de 1923. Pasó después a desempeñar el de la 2ª Brigada de la misma división y el cargo de Gobernador Militar de Málaga, desde el 8 de septiembre de 1923 al 30 de abril de 1928; en distintas ocasiones ejerció el mando interino de la División a la que pertenecía.
Por Real Decreto de 21 de febrero de 1930 fue nombrado General Jefe de la 6ª División y Gobernador Militar de Alicante. El 16 de junio de 1931 pasa a la situación de segunda reserva, a petición propia, con residencia en Algeciras, por Decreto de esa fecha (DO nº 132). Tras la Guerra Civil, el 27 de octubre de 1939, fue nombrado Vocal del Consejo Supremo de Justicia Militar por Decreto de esa fecha, sin dejar la situación de reserva. En este cargo permaneció, en Madrid, como Consejero Militar hasta cesar por Decreto de 24 de marzo de 1950, continuando en situación de reserva con residencia en la capital.
Poco después, el 27 de abril de 1950, falleció su esposa Pilar en Madrid y tres años más tarde, el 4 de enero de 1953, murió Enrique en su domicilio madrileño de la calle San Opropio, 4. A lo largo de su carrera participó en diversos hechos de guerra: en los Sucesos de Melilla 1893-1894 y en las campañas de Cuba, de subalterno; y de África, territorios de Melilla y Larache, de capitán y comandante.
Gobernador Civil y Alcalde de Málaga
El 20 de septiembre de 1923, como consecuencia del pronunciamiento de Primo de Rivera, se hace cargo del Gobierno Civil de la provincia de Málaga -sin dejar el Militar que había asumido pocos días antes-. Compaginó ambos hasta principios del año 1926. El 4 de diciembre de 1925 la Gaceta de Madrid publicaba el Real Decreto por el que se suprimía el Directorio Militar y se restablecían los cargos de Presidente del Consejo de Ministros y de Ministros de la Corona.
Ese mismo día, el Ayuntamiento de Málaga aprobaba por unanimidad pedir al Gobierno recién nombrado la continuidad de Enrique Cano Ortega como Gobernador Militar y Civil de la provincia, justificándose en: “las grandes simpatías que disfruta por el acierto con que viene desempeñando ambos cargos”. La petición no fue atendida, y el 15 de ese mes era publicado el nombramiento de Jacobo Díaz Escribano como Gobernador Civil de la provincia de Málaga, según Real Decreto del día anterior (Gaceta de Madrid, nº 349).
Pocos meses después, el 21 de mayo de 1926, es elegido alcalde de Málaga, cargo que es autorizado a compaginar con el de Gobernador Militar de la provincia por Real Orden de 28 de mayo (Gaceta de Madrid, nº 154). Tomando posesión del mismo el día 2 de junio siguiente, siendo sus primeras decisiones proponer el nombramiento como Alcalde Honorario de Málaga del Dr. Por Real Decreto de 30 de abril de 1928 fue nombrado, de nuevo, Gobernador Civil de la provincia de Málaga, por lo que debió cesar como alcalde de la capital malagueña en esa misma fecha.
Además, desde el 4 de octubre de 1927 fue miembro de la recién creada Asamblea Nacional, como representante de los ayuntamientos de la provincia de Málaga y cuya primera sesión tuvo lugar el 10 de ese mes. Durante los casi siete años en que Enrique Cano dirigió la administración, provincial o local, de Málaga intervino en gran número de asuntos. Su gestión al frente del Consistorio malagueño sería contestada, sobre todo a partir de la dimisión del general Primo de Rivera, que daría lugar a la anulación de algunos de los acuerdos tomados, tanto durante su mandato como alcalde como el de su sucesor Rafael de las Peñas.
Actualmente el callejero malagueño rinde homenaje a Enrique Cano Ortega con, al menos, una calle situada en la zona de la Carretera de Cádiz, entre la calle de Héroe de Sostoa y la barriada ‘25 años de paz’. Al norte de esta calle, en la barriada de Dos Hermanas, creada hacia 1964, se encuentra una plaza llamada ‘General Cano’.
