El embarazo es una etapa llena de cambios en el cuerpo de la mujer, y uno de los primeros signos suele ser el crecimiento y la sensibilidad de los pechos. Este proceso es completamente natural y responde a la preparación del organismo para la lactancia. Pero, ¿cuándo empiezan a crecer los pechos en el embarazo? ¿A qué se deben esas transformaciones? ¿Cómo aliviar las molestias que ocasionan? ¿Cómo cuidarlos? ¿Qué señales no hay que ignorar?
¿En Qué Momento del Embarazo Crecen los Pechos?
El crecimiento de los senos es habitual que comience muy temprano en el embarazo. Suele darse, generalmente, entre la cuarta y la sexta semana de gestación. En algunas mujeres, este cambio es uno de los primeros síntomas del embarazo y puede venir acompañado de sensibilidad y hormigueo en la zona.
Este aumento en el tamaño de los pechos se debe principalmente a los cambios hormonales, en especial al incremento de estrógenos y progesterona, hormonas que juegan un papel clave en la preparación de las glándulas mamarias para la producción de leche.
Desde el mismo comienzo de la gestación, en las primeras semanas, los pechos de la mujer experimentan algunos cambios. Uno de los primeros síntomas de la gestación, incluso antes de que se sepa con certeza que se está embarazada, es el dolor en el pecho. Según el especialista, desde que el bebé empieza a desarrollarse se produce un aumento del número y del grosor de los conductos y de los alvéolos. Ese aumento de los conductos implica un crecimiento del tamaño, que también se nota antes de que el test confirme el embarazo.
En este sentido, el Dr. Prieto Alonso apunta que “desde el inicio del embarazo van a notar un aumento del tamaño y de la densidad/dureza de la mama, pudiendo necesitar cambiar la talla del sujetador hasta dos o tres veces a lo largo del mismo”.
Cambios en los Senos Durante el Embarazo
El crecimiento de los senos no ocurre de manera uniforme en todas las mujeres. De hecho, cuando empiezan a crecer los pechos en el embarazo, hay ciertos cambios comunes que pueden experimentarse en distintas etapas:
Primer Trimestre (Semanas 1-12)
Durante este periodo, los pechos comienzan a crecer rápidamente debido al aumento del flujo sanguíneo y a la expansión de los conductos mamarios. Es normal sentir sensibilidad, pesadez o incluso dolor. Puede ser la primera señal de alerta que te ponga sobre la pista de un posible embarazo. Desde el primer día de tu embarazo, tu cuerpo empieza a atravesar una montaña rusa de cambios hormonales.
Segundo Trimestre (Semanas 13-26)
El crecimiento de los pechos se mantiene, aunque a un ritmo más moderado. Además, las areolas pueden oscurecerse y aumentar de tamaño. También es posible que se empiece a notar la aparición de venas en la piel debido al mayor flujo sanguíneo. En el crecimiento de los pechos hay una influencia clara de los estrógenos y la progesterona: “Ambas hormonas influyen en el crecimiento de los túbulos y alvéolos que forman la glándula mamaria. De ahí el aumento de tamaño que se produce”, apunta el ginecólogo, que añade que, de igual modo, la areola que rodea el pezón se volverá más oscura y grande.
Pero no es el único cambio, pues también “verás” las venas a través de la piel del pecho.
Tercer Trimestre (Semanas 27-40)
Hacia el final del embarazo, los senos pueden aumentar aún más de tamaño debido a la acumulación de calostro, la primera leche que el bebé recibirá tras el nacimiento. Algunas mujeres pueden incluso notar la salida de unas gotas de este líquido. Uno de los cambios al final del embarazo será que puede salir leche del pezón, un líquido amarillento que recibe el nombre de calostro y que será el primer alimento del bebé cuando nazca. “El calostro empieza a producirse a mitad del embarazo y con los estímulos hormonales, incluida la oxitocina, se pueden contraer los músculos de los alvéolos y producir la secreción de calostro, que no suele ser muy abundante y a la que no hay que dar importancia”, abunda el Dr.
¿Todos los Senos Crecen de la Misma Manera?
Cada mujer es única y su cuerpo responde de manera diferente al embarazo. Mientras que algunas pueden notar un crecimiento significativo desde las primeras semanas, otras pueden experimentar cambios más graduales. Factores como la genética, el peso y la estructura corporal pueden influir en la forma en que se desarrollan los senos durante esta etapa y en el cuándo empiezan a crecer los pechos durante el embarazo.
También es indiferente para la gestación que duela un sólo seno o los dos, o que el dolor sea intermitente: no tiene ninguna repercusión en su gestación. Muchas mujeres pueden asustarse o tener dudas ante este tipo de dolores que realmente no influyen en su gestación.
Dolor en los Senos - Mastalgia - ¿Por qué duelen? Causas más comunes - Dr. Jaime Díaz
Cirugía de Pecho y Embarazo
Las mujeres que han pasado por una cirugía mamaria, como un aumento de pecho, pueden preguntarse cómo afectará esto al crecimiento de sus senos durante el embarazo. En la gran mayoría de los casos, el embarazo sigue su curso normal y los pechos crecen como en cualquier otra mujer. Sin embargo, la elasticidad de la piel y la capacidad de las glándulas mamarias para producir leche pueden verse afectadas dependiendo del tipo de intervención quirúrgica realizada.
- Aumento de pecho: Los implantes mamarios generalmente no impiden el crecimiento de los senos durante el embarazo, pero pueden generar una sensación de mayor presión o tensión en la piel.
- Reducción mamaria: En algunos casos, si se han eliminado conductos mamarios durante la cirugía, puede haber una menor producción de leche tras el parto.
- Levantamiento mamario: Al igual que con la reducción, si se han alterado los conductos mamarios, la lactancia puede verse afectada.
Si has pasado por una cirugía de pecho y estás embarazada (o planeas estarlo) te recomendamos que visites a nuestros especialistas. Te aconsejaremos cómo enfocar la situación de la mejor forma posible.
Consejos para Aliviar la Sensibilidad Mamaria
Cuando empiezan a crecer los pechos en el embarazo, pueden generarse molestias. En la areola, verás que hay unos bultitos. Son las llamadas glándulas de Montgomery o areolares. Durante el embarazo aumentan de tamaño hasta sobresalir sobre la areola y pasan a llamarse montículos o corpúsculos de Montgomery. El aumento de volumen en las mamas y en la areola tiene un fin claro: la producción y la excreción de la leche que en unos meses alimentará a tu bebé.
La tensión mamaria y el dolor en los pechos puede llegar a ser realmente molesto e incómodo. Ten en cuenta que se trata de algo transitorio que dejará de molestar pasado el primer trimestre.
Aquí tienes algunos consejos para aliviar la sensibilidad mamaria:
- Utilizar un sujetador apropiado ya que es posible que la talla de pecho varíe en distintas ocasiones a lo largo de los meses de gestación, e incluso después, debido a la subida de la leche. Ve de compras y hazte con nuevos sujetadores que se ajusten a la nuevo volumen de tus pechos, “que recojan la mama de forma correcta y que no dejen marcas en la piel”, aconseja doctora García Gallardo.
Tus mamas al principio del embarazo te dolerán y aumentarán su tamaño. El dolor de pecho suele ser uno de los primeros síntomas del embarazo. Cuando más o menos te debería venir la regla es normal sentir que las mamas crecen, se congestionan y sobre todo… duelen.
No tomas anticonceptivos orales ni usas ningún método para evitar el embarazo... porque deseas tener un bebé. Y normalmente, unos días antes de que te tenga que venir la regla, notas que el pecho te empieza a molestar. ¿Será que te va a venir la menstruación o... ¿Me va a venir la regla o estoy embarazada?
Dentro del síndrome premenstrual, puede existir dolor mamario. Este suele identificarse como un dolor de similares características al del inicio de la gestación: tensión mamaria de predominio en los cuadrantes externos con hipersensibilidad al tacto. El origen de este dolor es hormonal, al igual que en la gestación incipiente: aumento progresivo de estrógenos y progesterona.
El cambio de color de la areola tiene que ver con los niveles de las hormonas estrógenos y progesterona que estimula la secreción de melanina. “La areola se oscurece para que el bebé, que tiene una vista bastante limitada, pueda identificar el color oscuro que le indica dónde está la comida.
Es probable que días antes de hacerte el test del embarazo, cuando solo sospechas que en tu interior ha empezado a gestarse una nueva vida, notes que el pecho te duele. Pero, de momento, esa tensión mamaria la achacas al síndrome premenstrual.
Generalmente el dolor mamario cede en la semana 12 de embarazo. La causa está en la síntesis de la hormona progesterona, que está muy elevada hasta el final del primer trimestre. Es normal sentir un dolor mamario en las primeras semanas de embarazo que luego va remitiendo poco a poco”.
¿Sabes cómo es por dentro el pecho de una mujer? Los pezones se vuelven más sensibles y son eréctiles al roce.
En el embarazo, las indisposiciones del estómago y el intestino son frecuentes, como el ardor de estómago o reflujo, el estreñimiento o los gases. Y la diarrea es una de esas molestias que pueden aparecer, a veces como un síntoma del embarazo, por los cambios hormonales.
El dolor mamario y el uterino son inseparables "compañeros de viaje" del embarazo, sobre todo en el primer trimestre. Suelen ser los primeros síntomas de que se está gestando una nueva vida en tu interior.
Es muy frecuente que al principio del embarazo muchas gestantes noten dolor en el bajo vientre o la zona baja de la tripa muy similar al que experimentan cuando les va a “bajar la regla". Es el dolor uterino, que te acompañará con mayor o menor intensidad durante el primer trimestre de embarazo. Estas molestias se deben a los cambios que se producen en el útero, órgano compuesto de cuerpo y cuello uterino. En el segundo trimestre, suelen mitigarse o producirse un cambio en las sensaciones dolorosas.
A partir de la semana 22 o 24 de embarazo -indica la especialista-, el crecimiento de útero 'tira' de ligamento redondo, por lo que la madre puede notar ciertas molestias en una zona lateral del abdomen. Hablamos entonces del síndrome del ligamento redondo".
Hay madres que dejan de sentir dolor y tensión mamaria hacia la semana 5 de embarazo, pero no existe una relación de causa-efecto entre el dolor mamario y la buena marcha del embarazo. Si la embarazada no nota esa tensión mamaria, eso no quiere decir que su embarazo no vaya a más.
Es la mujer puede tener un resultado positivo en su prueba de embarazo pero que el embrión no se implante en el útero finalmente: tendrá su regla más tarde y no precisará tratamiento ninguno. A medida que los días pasan, notarás que esa sensibilidad aumenta, además de cierta sensación de hormigueo y compruebas que pechos empiezan a crecen.
