Ahmed Younoussi, nacido en Marruecos en 1990, es un ejemplo de superación y resiliencia. Su historia es la de muchos menores migrantes no acompañados que llegan a España en busca de una vida mejor, huyendo de situaciones de violencia y precariedad en sus países de origen.
Una infancia difícil y la llegada a España
Ahmed Younoussi atravesó la frontera española cuando tenía "ocho o nueve años". Escapando de un drama familiar, le tocó "malvivir un año en la calle en Tánger". "Eso también me sirvió para aprender muchas cosas de otros niños como yo, y conocerme", reconoce. Tras una infancia conflictiva, su intención solo era salir de esa situación y seguir adelante.
Llegó a España con la esperanza de escapar de una vida marcada por el maltrato y la precariedad de su familia en Marruecos. "Tenía ocho años cuando entré a España encima de un camión", relata Ahmed, rememorando los siete intentos fallidos anteriores y la dureza de ese viaje clandestino hasta Barbate que le cambió la vida.
Su llegada a Madrid fue un periplo y lo consiguió, en otras cosas, gracias a la ayuda de Ana. "Era como una madre sin tener la obligación de serlo. Llegué a Cádiz metido en un camión y, ahora que ya puedo decirlo, fue ella quien me trajo al centro de menores de Madrid".
El apoyo fundamental de Borja y su carrera como actor
A diferencia de muchas historias de migrantes que enfrentan la soledad y el abandono, Ahmed tuvo la suerte de encontrar apoyo inmediato. Fue acogido en el Centro de Menores de Hortaleza en Madrid, donde conoció a Borja Francisco José Valcárcel Fernández, un educador que se convirtió en su figura paterna. "Borja me adoptó siendo un chaval. Tenía 27 años en ese momento. Me acogió en su casa y tiró unos muros para poder hacerme una habitación.
Fue acogido por parte de su tutor, Borja, y pudo estudiar y forjarse una carrera también como actor. Gracias a esta red de apoyo, Ahmed pudo escolarizarse, hacer la ESO y construir una nueva vida en un país muy diferente.
Ahmed Younoussi es un actor y activista marroquí-español conocido por sus papeles en series de televisión como El Príncipe y La Unidad. Su nueva vida. Tenía 17 años y había acudido al set de rodaje acompañado de Borja, su tutor -Ahmed había llegado de Marruecos y pasado por varios centros de menores-, para asesorar al actor que interpretaba una trama inspirada en parte en su historia. En aquel set coincidió con Sergio Peris-Mencheta, con el que ha llegado hasta aquí.
Tiene 34 años y sigue trabajando duro para ser cada día mejor actor. A Ahmed Younoussi lo hemos visto en títulos como “La unidad”, “El Príncipe”, “El aspirante”, “Tánger Gool” o el corto “Metrópolis Ferry”, que marcó su vida.
Juan Gautier me pidió ayuda para rodar “Metropolis Ferry”, un documental que relataba cómo venían marroquís a Madrid debajo de un camión. Un día, me dijo que hiciera yo el personaje. Y así, de un día para otro, me vi haciendo castings, y Cristina Rota me dio una beca y trabajo”, dice recordando sus comienzos.
“Trabajando de socorrista en una piscina de una casa de la calle madrileña Arturo Soria, regañé a un vecino que pisó el césped con zapatos. Resulta que era el guionista y productor de “El Príncipe”, Aitor Gabilondo. Me reconoció de una prueba que me había hecho para la primera temporada de la serie y me invitó a hacerla de nuevo”. Así fue como consiguió el personaje de policía nacional de origen árabe Samy. Abajo, en una escena de la serie con Thaïs Blume, que se ha convertido en una gran amiga.
Su labor como activista y la defensa de los derechos de los migrantes
Ahmed no olvida sus orígenes y utiliza su experiencia para dar voz a los menores migrantes no acompañados. "Veo muy importante hablar de quiénes somos los menas, porque estamos pasando por una época complicada por los bulos que estamos viendo en las redes y eso llega de primera mano a la juventud de nuestro país. Creo que es importante participar en este tipo de espacios donde podamos hacer entender a la sociedad quiénes son estos chicos y chicas no acompañadas que vienen a nuestro país", explica.
Frente a los discursos de odio que claman, desde Vox, por "devolver a los menores con sus padres", asegura que "es muy fácil de decir, pero la devolución hay que hacerla atendiendo a la situación de la familia. Y hay veces que se han devuelto, y han vuelto a salir porque su situación era terrible. Eso solo consigue aumentar los traumas de los niños", añade.
Frente a quienes defienden que "no hay recursos" para acoger a más menores migrantes en lugares como Aragón, Ahmed Younoussi asegura que es "un discurso barato que interesa a Vox y a partidos similares". "No creo que a España le venga grande acoger a 1.000 o 2.000 menores migrantes. Es un país con un sistema de protección de la infancia muy consolidado", considera. Y avisa: "los relatos de odio tienen un hueco y me parece un acto inmoral utilizar a menores para ganar votos". "No es la realidad que todos sean delincuentes, me parece una estrategia política sucia y pobre intentar generar odio entre su propio pueblo: es muy triste", insiste.
El actor y activista no solo habla de su propia historia, también lanza un mensaje urgente sobre la migración, la integración y la desinformación. “La frase ‘cobran más que tu abuela’ me parece vergonzosa. Son 4.700 euros lo que recibe un chaval, pero no lo recibe el chaval directamente, sino el centro de menores, que debe encargarse de su vida. Como mucho, pueden darle 5 euros de paga los viernes”, explica.
Al hablar de integración, el actor destaca que “para integrarte tienes que esforzarte: llegar a otro lugar, conocer la cultura y aprender el idioma para poder comunicarte. Para mí, integrarse significa ser uno más en la sociedad: contribuir, ayudar y dar ejemplo”. Pero también subraya que “para que la integración funcione, es fundamental contar con compañeros españoles que apoyen, porque si no, se genera una brecha entre españoles y marroquíes”.
Aunque Ahmed denuncia las dificultades del sistema burocrático, también reconoce la parte luminosa de la sociedad española. “La parte burocrática es muy complicada, pero también hay una parte solidaria, y eso hay que decirlo. Son menos los que odian a los inmigrantes. A lo largo de mi vida, de los 25 años que llevo aquí, la mayoría me han ayudado de corazón”.
14.4: Una obra de teatro que refleja su historia
Actualmente, Ahmed está de gira con 14.4, una obra de teatro que parte de su propia historia, pero también representa la de tantos niños y niñas sin nombre que cruzan fronteras en busca de un futuro mejor. 14.4, la distancia más corta entre África y Europa, es un homenaje a los educadores que lo apoyaron y a las personas anónimas que salvan vidas. “A mí me salvaron tres mujeres en Barbate, por la noche”.
Su historia es la de muchos migrantes que llegan a nuestras costas, con la diferencia que la suya ha llegado al teatro. 14.4 son los kilómetros que separan la costa de África de España y el título del monólogo que escribieron Juan Diego Botto y Sergio Peris-Mencheta para que lo protagonizase el propio Ahmed Younoussi.
A Ahmed Younoussi le gustaría volver a encontrarse con ese niño de 8 años que soñaba con poder caminar sobre el mar, que se aferraba a su pelota de fútbol como lo que era, su único vínculo con la infancia, y que de vez en cuando iba a comer natillas con Ana, la monja que cuidaba de los niños que vagaban por las calles de Ceuta.
El actor Ahmed Younoussi llegó con 9 años a España desde Marruecos - El Intermedio
Reconocimientos y ejemplos a seguir
Él es un “ejemplo de superación y de la importancia de las oportunidades". Así lo describen en una entrevista ofrecida por la Sexta en la que Ahmed, nacido en Marruecos, detalla cómo creció en el seno de una familia humilde.
“Tuve un problema con la Policía y salí corriendo. Cuando me cansé, me quedé dormido debajo de un camión, y al despertar, elegí uno. No vine abajo, vine arriba (del camión). 1Ahmed Younoussi, revelación de la temporada Mi tutor -a quien consideraba mi padre y murió- no era un hombre 10, sino 30. Francisco Jesús Varcárcel ha sido quien me lo ha dado todo. Gracias a él mi vida tomó otro rumbo y estoy donde estoy.
A sus 35 años, con un hijo de 9, ve con perspectiva la que fue su infancia. "Mi hijo tiene ahora la edad que yo tenía cuando vine solo a España, y yo a mi hijo no le dejo ni cruzar solo la calle (sonríe). Los niños y niñas de todo el mundo se merecen una infancia bonita y se merecen que cuiden de ellos.
Algunas reflexiones personales de Ahmed Younoussi:
- ¿Qué echas de menos de allí? No muchas cosas. A mis amigos de la infancia. Y a mi familia, aunque no es indispensable por la forma de vida que he tenido.
- ¿Te gusta volver allí? Sí, pero me cuesta porque yo ya tengo otra forma de vivir y discuto sobre ciertos aspectos, pero ellos no conocen otra cosa. Es como yo, que creía que en España llovían billetes hasta que vine.
- ¿A qué tienes miedo? A muchas cosas. A lo que más: a la soledad. La he sufrido mucho tiempo, y tengo 25 años. Y al futuro, no poder mantener a mi familia cuando la tenga.
- ¿Qué te emociona? Ver nacer a un bebé. Lloro.
- ¿Cómo quieres ser recordado? Me gustaría servir como ejemplo para que muchos marroquís que andan tirados por Lavapiés salieran adelante.
La historia de Ahmed Younoussi es un testimonio de esperanza y un llamado a la acción para construir una sociedad más justa e inclusiva para todos los niños y niñas, sin importar su origen.
