La maternidad es una etapa llena de emociones y nuevas sensaciones. Con ello, surgen toda una serie de dudas debido a la preocupación por que el bebé crezca en las mejores condiciones posibles. Seguro que has escuchado que los bebés se deshidratan con facilidad y que sus requerimientos de agua son superiores a los de un adulto, por lo que, cuando llegan los meses de más calor, no hay madre que no se lo pregunte: “¿debo darle agua a mi bebé o tiene suficiente con la leche?”.
Entre las dudas más frecuentes, predominan aquellas que se limitan a una de las necesidades más básicas y esenciales para la supervivencia: ¿Cuándo empiezan a beber agua los bebés? Para responder a la pregunta de cuándo dar agua a un bebé, podemos decir que hasta el medio año de edad, los bebés obtienen prácticamente todos los nutrientes e hidratación necesaria de la leche materna.
Aquí te resolvemos todas las dudas sobre la hidratación de tu bebé, desde el nacimiento hasta los primeros años.
💧CUÁNDO se empieza a dar AGUA a los BEBÉS ⚠️ Qué pasa si se da demasiado pronto?
Hasta los Seis Meses: Lactancia Exclusiva
Desde el momento del nacimiento hasta los 6 meses de edad, es recomendable que el bebé se alimente única y exclusivamente de la leche materna o si no, de leche artificial. Incluso, se recomienda prolongar esta fase todo el tiempo que se pueda (junto con la alimentación complementaria) gracias a los beneficios que aporta. En ambas formas de lactancia, ésta se adapta a las necesidades del bebé, tanto a nivel nutricional como a nivel hídrico, ya que, las leches (ya sea materna o artificial) tienen en su composición más de un 80% de agua. Por esta razón, un lactante no solo reclama la leche para cubrir sus necesidades nutricionales, también la reclama para calmar su sed.
Recordemos que la leche materna o de fórmula está compuesta en casi un 90% por agua así que, ya ves, tu hijo recibe toda la hidratación que necesita por este medio. Como te explicábamos, cuando se desarrolla la lactancia materna a demanda de una manera óptima, los bebés reciben todo el líquido e hidratación que necesitan por esta vía. La media de consumo viene a ser de unos 700 mililitros diarios durante esta fase.
Todos los pediatras concuerdan en que un bebé menor de seis meses, que está alimentado exclusivamente con leche materna o con fórmula no necesita beber agua. Por lo demás, darle agua a un bebé recién nacido no solamente no es necesario, sino que hasta puede ser peligroso.
¿Por qué no dar agua antes de los seis meses?
- El agua aporta sensación de saciedad, lo que puede desplazar la ingesta de leche, crucial para sus necesidades nutricionales.
- Existen casos de intoxicación con agua, aunque atípicos, que ocurren cuando el nivel de electrolitos y de sodio baja drásticamente debido a la ingesta excesiva de agua. Si bien se trata de una complicación atípica, de producirse puede ser fatal.
Si se le ofrece agua a un bebé lactante, la ingesta de agua puede aumentar el riesgo de que el bebé fácilmente sienta su estómago lleno por lo que desbancaría la toma de leche. Así, que ten presente: las necesidades hídricas quedan cubiertas hasta los 6 meses de edad limitándose únicamente a la lactancia materna o artificial.
En los meses de calor, lo que debes hacer es darle el pecho a demanda -o el biberón con la frecuencia que te indique el pediatra- para que así el bebé sacie su sed. Pese a lo anteriormente dicho, no es conveniente forzar al bebé a que tome líquidos si no tiene sed (salvo que el pequeño o la pequeña pase por un periodo de enfermedad como antes comentábamos).
A Partir de los Seis Meses: Introducción del Agua
Una vez cumplidos los 6 meses, los bebés se adentran en la fase de la alimentación complementaria. A partir de este momento, se puede comenzar a ofrecerle agua entre tomas, sin embargo, su fuente principal de hidratación no deja de ser la leche, que deben tomar en torno a los 500 ml al día. En el caso de que el bebé se esté alimentando de leche artificial, los patrones de seguimiento son distintos ya que, en primer lugar, la textura es algo más espesa y cabe la posibilidad de que no le calme tanto la sed. Por otro lado, la ingesta de leche artificial no suele ser tan frecuente como la toma de pecho por lo que su necesidad para que se le ofrezca agua es mayor.
En cuanto empiezan a incorporar la alimentación complementaria, se les pueden ofrecer algunos sorbitos de agua junto con las comidas, sin forzarlo a beber, con el fin de que se acostumbren a su sabor insípido y la acepten bien. En cuanto tu hijo recibe alimentos más sólidos, debe beber algo a continuación. Puedes comenzar en paralelo, ofreciéndole algo de líquido, lo mejor agua hervida (sólo durante 1 minuto y por cada 1000 mt sobre el nivel del mar o mineral) en un vaso de aprendizaje. Estos vasos son irrompibles y antivuelco y deberían tener una especie de boquilla.
Entre los doce meses y los dos años, la cifra debería oscilar entre los 1.100 y los 1.200 mililitros cada día. A partir de los seis meses, los bebés pueden empezar a tomar agua, si bien no significa necesariamente que haya que darles agua en forma de bebida. “El agua es muy importante para el bebé, ya que hasta los 24 meses su pequeño cuerpo está formado por un 70 % de agua, mientras que esa proporción cae al 60 % en el caso de los adultos", apunta Eva María Pérez Gentico, académica de Honor de la Academia Española de Nutrición y Dietética.
A medida que pasan los meses, aumenta la cantidad de agua que demanda el organismo del bebé para su correcto funcionamiento y desarrollo. Llegados a este punto, ¿basta con la leche materna/artificial o se debería introducir ya el agua en la dieta del bebé? "A partir del año, hay muchos niños cuya alimentación se compone de la leche materna o leche de vaca y una amplia variedad de alimentos muchos de ellos ricos en agua como las frutas y verduras.
Conforme van creciendo puedes ir ofreciendo agua fuera de las comidas principales. A los 9 meses puedes espaciar un poco más esa agua que ofreces y dar entre comidas, llegando a un máximo de 240 ml/día.
¿Cómo ofrecer agua a tu bebé?
- Vasos de transición: Utiliza un vasito de transición para que se acostumbren a beber agua.
- Agua hervida o mineral: Ofrece agua hervida (enfriada) o agua mineral baja en sodio.
- Evita zumos industriales: Son altos en azúcar y conservantes, y aportan poco valor nutricional.
La forma en la que un bebé percibe la introducción del agua puede variar un poco según si se está alimentando de pecho o de biberón. Por ejemplo, los bebés amamantados no necesitan utilizar biberón. A partir de los 6 meses cualquier bebé es capaz de beber de un vaso o de una tacita. En cualquier caso, lo mejor es que se le ofrezca de un vaso ya que, a largo plazo, es de donde acabará bebiendo. Además, a medida que se va haciendo mayor, irá desarrollando ciertas habilidades y destrezas que, poco a poco le permitirá manejarse con una diversidad de recipientes y utensilios como los vasos, cubiertos, etc. Junto con estos nuevos recursos y a medida que se va ampliando la gama de alimentos a introducir en su dieta, aumentará también su capacidad para saciar la sed de forma autónoma.
¿Qué Tipo de Agua es la Más Adecuada?
Son varias las opciones a considerar: si es agua de grifo, en primer lugar, es imprescindible asegurarse de su potabilidad. Por otro lado, la concentración de sustancias disueltas en el agua varía considerablemente según la localización geográfica por lo que es difícil saber si es un agua dura o débil. Por esta razón se recomienda el uso de agua envasada apta para el consumo infantil.
Tanto el agua mineral como la que procede del grifo pueden ser consumidas por niños y bebés, ya que ambas ofrecen importantes beneficios. No hay un agua mejor que otra, todo va a depender de las características de cada caso. Esta opción es la indicada para preparar biberones y leches en polvo. Hay que escoger aguas envasadas de mineralización muy débil. Son muy convenientes porque están libres de microorganismos y agentes contaminantes. Además, aportan minerales y metales que, en función de su cantidad, pueden no ser tan saludables.
Una vez pasados los seis primeros meses de vida los bebés ya pueden consumir agua de grifo. Es una buena opción para reducir la generación de residuos. En las zonas costeras, el agua de grifo puede contener metales pesados. En esos escenarios se recomienda continuar con el agua embotellada hasta que el bebé crezca un poco más.
Consideraciones sobre el agua:
- Agua de grifo: Asegurarse de su potabilidad y hervirla durante los primeros meses.
- Agua mineral envasada: Optar por aguas de mineralización muy débil, especialmente para preparar biberones.
Preparando el Biberón: Guía de Lactancia Artificial
La lactancia artificial es una alternativa para alimentar al bebé que puede establecerse por decisión de la madre o por contraindicación de la lactancia materna. El alimento que se da al bebé es leche artificial o de fórmula, que puede ser de inicio (desde el nacimiento hasta los seis meses de edad) o de continuación (a partir de los seis meses). Antes de comenzar a preparar el biberón, el adulto debe lavarse las manos con agua y jabón.
Pasos para preparar el biberón:
- Llenar el biberón de agua hasta la medida deseada. En lugares donde hay buen control sanitario del agua puede usarse del grifo. Es recomendable hervirla un minuto durante los primeros meses de vida, sin sobrepasar nunca los cinco minutos para evitar que aumente la concentración de minerales. Hay que dejarla enfriar hasta que esté tibia antes de añadir el polvo.
- Calentar el biberón al baño maría o en un calienta biberones hasta que el agua esté templada.
- Añadir la leche en polvo según la dosificación indicada. Los envases suelen incluir un cacito que sirve de medida.
- Agitar suavemente para deshacer los grumos y comprobar la temperatura. Para ello basta con echar unas gotas en el dorso de la mano o en la parte anterior de la muñeca.
Es aconsejable preparar los biberones en cada toma. El adulto que vaya a dar el biberón al bebé debe cogerlo sobre el regazo y mantenerlo en posición semiincorporada, ligeramente recostado. Hay que ofrecer el alimento al bebé sin forzarle. Si el pequeño lo rechaza no es conveniente insistir.
Tanto los biberones como las tetinas deben lavarse como el resto de la vajilla, de forma manual o en el lavavajillas, con agua y jabón, asegurándose de que no queden restos de leche.
Consejos adicionales:
- Ofrecer el biberón a su hijo cada tres horas (máximo cada cuatro horas) durante el día. A la noche, si duerme se puede saltar un toma.
- Durante la primera semana de vida un bebé puede tomar hasta 90ml por toma. En el momento del alta, el pediatra le informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar su hijo.
- Cuando esté fuera de casa lleve los biberones llenos sólo de agua y en el momento de la toma añada la leche en polvo.
- Durante la noche prepare el biberón en el mismo momento. No utilice calienta biberones, ya que mantener la leche tibia favorece el crecimiento de microorganismos patógenos.
Consideraciones Adicionales
Existen situaciones como estados febriles, diarreas, vómitos en que necesitarán más cantidad de agua (por las pérdidas ocasionadas), pero lo único que debes hacer si es un lactante es ofrecerle más veces la leche.
Determinadas condiciones, como las altas temperaturas, la sequedad ambiente, enfermedades digestivas o la fiebre hacen que sea más necesario estar pendientes de una correcta hidratación del bebé. El 70% del peso corporal de un bebé es agua y para mantener esta proporción deben de consumir más líquido durante el día.
Si al dejar de tomar el pecho (o el biberón) y pasar a la leche de vaca, a tu pequeño le cuesta aceptarla, sí puedes darle sabor con un poco de cacao en polvo. También puedes ofrecerle yogur bebible. Lo ideal sería que tu pequeño no consumiera jamás bebidas gaseosas, que además de estar llenas de azúcar y de conservantes químicos, tienen gas y le arruinan el apetito. También deberías evitar los tés de hierbas, de los que no se ha demostrado que sean inocuos en niños pequeños. De todas maneras, tampoco caigas en la prohibición total.
Tabla resumen de recomendaciones:
| Edad | Necesidades Hídricas Aproximadas | Fuente Principal |
|---|---|---|
| 0-6 meses | 680 ml/día o 100-190 ml/kg/día | Lactancia materna o fórmula |
| 6-12 meses | Aproximadamente 800 ml/día (incluyendo leche y alimentos) | Lactancia materna/fórmula + agua y alimentos complementarios |
| 1-3 años | 1.100 - 1.200 ml/día | Leche, agua y alimentos |
En resumen, basta con proporcionar al bebé la alimentación suficiente y adecuada para su edad para que esté perfectamente hidratado. Incluso en verano.
