El agarre al pecho es un comportamiento instintivo en el recién nacido. La mayoría de las criaturas sanas y a término son capaces de agarrarse al pecho de su madre por sí mismas cuando son colocadas piel con piel tras el nacimiento. Se debe dar tiempo y favorecer el ambiente para que desarrollen los reflejos innatos de alimentación.
En esta historia vemos varios signos de alarma que nos indican que la niña está comiendo poco: está irritable, no hace caca, hace poco pipí y continúa perdiendo peso al quinto día de vida. La situación no es límite. La niña no ha perdido mas de 10% del peso de nacimiento, esta bien hidratada y su estado general es bueno.
¿Qué es el Agarre Espontáneo?
Cuando hablamos de agarre al pecho nos referimos al acople entre la boca del bebé y el pecho de la mamá. Entonces, por definición, un buen agarre es aquel que es efectivo, el bebé está satisfecho y tiene un buen aumento de peso, y confortable, sin dolor para la madre. Puede ser que no muestre todos signos que mencionamos abajo, pero si es efectivo y confortable no es necesario modificar nada.
Los estudios demuestran que un recién nacido sano y a término, nacido por vía vaginal, colocado sobre el abdomen de su madre al nacer será capaz de agarrarse al pecho en la primera hora de vida. La posición ideal para el agarre espontáneo es la de crianza biológica, descrita por Suzanne Colson. De esta manera se desarrollan de forma óptima todos los reflejos innatos neonatales para llegar al pecho y conseguir el agarre. Si no es posible, por ejemplo, por dolor materno tras cesárea, la madre se puede colocar lateralmente.
El recién nacido repta y mueve pies y manos. Éste consigue distinguir el pezón y la areola, que se han oscurecido y agrandado durante el embarazo con ese fin. Los pequeños golpes de las manos del recién nacido sobre el pecho ayudan a la eyección de calostro, así como los movimientos de los pies ayudan a la contracción del útero. Cuando está cerca del pezón estimula su protrusión con la lengua y, cuando éste toca el labio inferior, el recién nacido abre la boca ampliamente y extiende la lengua por debajo del pezón.
Lo ideal es que entre la mayor cantidad de tejido mamario posible en la boca de la criatura. Por un lado, se estimulará correctamente el reflejo de succión al tocar el paladar con el pecho, y por otro el agarre será correcto y la madre no sentirá dolor. La leche no sale solo de la punta del pezón, por eso el estímulo de la areola es fundamental. En un agarre correcto se debe ver más areola por la parte superior que por la inferior. Es muy importante que el mentón del recién nacido esté tocando el pecho de la madre, puesto que ejerce una presión sobre el mismo que le permite extraer más leche. Para que se dé todo esto la boca debe estar bien abierta y los labios evertidos.
Agarre correcto del bebé al pecho.
👌🏻💦 Cómo AMAMANTAR a un RECIÉN NACIDO: Paso a paso
Signos de un Buen Agarre
Ya sabemos observar los signos que nos indican que nuestro bebé esta bien agarrado al pecho. Lo primero, para un buen agarre al pecho es indispensable una buena posición. Es aconsejable que el bebé este tranquilo, si está muy irritable le va a costar mucho agarrarse bien al pecho. Por eso te recomiendo que lo alimentes tan pronto comience a mostrar signos de hambre.
- Profundo: Debemos observar que el bebé no solo agarra el pezón, sino también una gran parte de areola.
- Boca bien abierta: La boca del bebé debe estar bien abierta, en un ángulo generalmente mayor 100-120º.
- Asimétrico: Debemos observar mayor trozo de areola por encima de la nariz que por debajo del mentón.
- Cuello extendido: El cuello del bebé debe estar bien extendido, el mentón se desplaza hacia adelante y la frente hacia atrás.
En esta gráfica puedes observar como se ve tu bebé cuando el agarre al pecho es correcto. Verás que no están marcados los labios evertidos, que es uno de los signos mejor conocidos de buen agarre. Es que si el agarre es correcto, muchas veces no vemos la posición de los labios. Al intentar comprobar su posición movemos al bebé y empeoramos un agarre que estaba bien.
Si trazas una línea imaginaria que pasa por tu pezón debe salir por la parte más saliente de la cabeza del bebé, el occipucio. Si esta línea sale mas abajo, por la nuca, significa que el bebé tiene el cuello flexionado. Por otro lado, la frente del bebé forma un ángulo muy abierto con el borde del pecho de la mamá. Aunque hay bebés que pueden mamar bien con el cuello un poco flexionado, la mayoría se beneficiarán de tener el cuello bien estirado.
Para animar al bebé a mamar puede ser útil extraer de forma manual unas gotas de leche. Así escrito puede parecer complicado, pero en realidad no lo es tanto. El bebé se acerca al pecho, no el pecho al bebé.
Posición de Crianza Biológica
Es dejar que tu bebé se agarre solo al pecho, sin guía por tu parte. Es particularmente útil cuando hay dificultades en el agarre o dolor al amamantar. Para empezar, tu y tu bebé deben estar relajados y tranquilos. Es un proceso que puede llevar desde pocos minutos hasta una hora o mas, sobre todo las primeras veces. Si es un momento en que tu bebé tiene mucho hambre quizás es mejor alimentarlo un poco primero para que este tranquilo.
Debes ubicarte en posición de crianza biológica, con buen apoyo en la cabeza, cuello, espalda y brazos. Desnuda de cintura para arriba. Dejas a tu bebé solo con pañal y lo pones acostado boca abajo sobre ti, en medio de tus pechos. El bebé debe estar tranquilo, dormido o despierto en alerta tranquila. Olvídate del agarre, de dar el pecho, de las dificultades que puedan tener. En este momento sólo se trata de disfrutar. Pon todos tus sentidos en disfrutar ese momento. Siente el peso de tu bebe sobre ti, el calor y la suavidad de su piel, la intensidad de su mirada, su olor tan especial. Maravíllate con la perfección de ese pequeño ser que tu cuerpo fue capaz de albergar.
Cuando este listo, tu bebé buscará el pecho y logrará un buen agarre. Durante el proceso puede realizar algún movimiento brusco, ten cuidado de darle contención con tus manos pero sin limitar sus movimientos. Realizará movimientos de su cuerpo y sus piernas, cabeceará, abrirá la boca y buscará succionar. Es posible que no lo logre al primer intento, pero no hay que perder la confianza.
Qué Hacer si el Agarre no es Bueno
Antes que nada mantén la calma, esto es básico. Lo digo de nuevo, mantén la calma. Si notas que el agarre al pecho no es bueno o te hace daño al mamar desengancha a tu bebé del pecho y vuelve a empezar. Es probable que al principio tengas que reconocer a tu bebé varias veces durante una toma. Ten paciencia contigo misma y trátate con amabilidad. Es un proceso y están aprendiendo. Les llevará tiempo. Es como aprender a conducir. Al principio tenías que pensar en cada acción, poner una marcha, embrague, acelerador, freno, el tráfico… parece imposible hacerlo todo al mismo tiempo. Pero con práctica lo consigues, no sólo eso, también puedes mantener una conversación mientras lo haces.
Cuando las cosas no salen como esperamos, sobre todo si teníamos muchas expectativas puestas en la lactancia, puede ser difícil manejar la frustración. Ver que no encontramos una solución a nuestras dificultades es desesperante. En este caso busca ayuda. Una mirada externa y objetiva puede ayudarte a ver algo que en ese momento no ves. Una gran mayoría de los problemas de lactancia tienen solución.
La Importancia del Apoyo Profesional
El papel del pediatra es fundamental en el apoyo a la lactancia natural. En nuestro medio, hasta un 30 % de mujeres sufren algún tipo de problema relacionado con la lactancia materna en las primeras semanas tras el nacimiento. Una intervención adecuada por parte del profesional sanitario ha demostrado ser positiva en la duración de lactancia materna en numerosos ámbitos.
Con las escalas de valoración podremos identificar a las madres con riesgo de abandono temprano de la lactancia, reconocer precozmente obstáculos y prevenir posibles complicaciones asociadas. Durante una toma se deben valorar varios aspectos, como la postura, posición y comportamiento del lactante, los signos de agarre, la dinámica de succión y la existencia de signos que indican transferencia de leche.
