Agarre Correcto al Amamantar: Una Guía Detallada para Madres

La lactancia materna es muy buena para las madres y los bebés. Por eso la Organización Mundial de la Salud y la Academia Americana de Pediatría recomienda dar lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida. A partir de ahí se introducen los distintos alimentos, continuando con la lactancia, que se mantendrá hasta los 2 años o más, según los deseos de la madre y del niño. Sin embargo, no es una decisión de todo o nada. Cada familia tiene su situación personal y se puede ajustar a ésta.

Es normal tener la duda. A pesar de ser algo natural, puede suponer un desafío. El primer mes suele ser el más difícil por la sensación de cansancio, de poca producción de leche, dolor, estado anímico, etc. Por ello, es importante tener la información, el apoyo y las opciones que se ajusten mejor a ti y tu familia.

Beneficios de la Lactancia Materna

¿Por qué es tan buena para el bebé?

La lactancia materna es un factor protector del síndrome de muerte súbita del lactante. Además, disminuye el riesgo y la gravedad de infecciones intestinales, respiratorias y de otitis. También protege del asma, la obesidad, de tener caries y de correcciones ortodóncicas.

¿Por qué es buena para las madres?

Dar de lactar reduce el riesgo de hemorragia postparto, protege los huesos y evita fracturas en un futuro. Además, reduce el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario. Protege de tener HTA, diabetes e infarto agudo de miocardio.

¿Por qué es buena para la sociedad?

Porque disminuye la basura y contaminación medioambiental. El gasto familiar y sanitario, además del absentismo laboral, aumentan si no se da de mamar.

Fomenta el vínculo madre-hijo

Además, fomenta el vínculo madre-hijo. El acto de dar el pecho conlleva contacto estrecho y frecuente entre madre-hijo. Hay intercambio de miradas, de cariño y caricias. La succión libera hormonas en la madre que fomenta la producción de leche y ayuda a establecer un vínculo afectivo especial.

El Inicio de la Lactancia: El Mejor Comienzo

Si la madre y el bebé están sanos, y sin depender del tipo de parto, es importante poner al recién nacido encima de la madre nada más nacer, piel con piel y sin molestar, hasta que haga la primera toma. El bebé será capaz de reptar hacia el pecho a través de sus instintos y sentidos (sobre todo el olfato y el tacto) y agarrarse solo al pecho. Esto permitirá un buen inicio de la lactancia materna, una mejor adaptación de la vida extrauterina y generar un vínculo afectivo con la madre.

Lactancia Materna a Demanda

Lo ideal es dar las tomas que el bebé pida (no contamos las tomas) y durante el tiempo que requiera (esperar a que se suelte del pecho). Lo habitual es que durante el primer mes de vida haga 8-12 tomas o más, irregulares y más frecuentes por la noche.

Es importante saber los signos precoces de hambre, como son el chupeteo, llevarse la mano a la boca, sacar la lengua, cabeceo, etc. Y no esperar a que llore, ya que puede ser más difícil que se enganche. Además, cada bebé es distinto, los hay que se enganchan al momento, o los que piden menos y maman menos. En estos casos, puede ayudar ponerlo piel con piel para que sientan el olor de la madre y despertarlos y estimularlos quitándoles la ropa y volviendo a vestirlos, hacer movimientos rotatorios en las plantas de los pies o acariciar la espalda de abajo a arriba.

El Buen Agarre al Pecho

Cuando hablamos de agarre al pecho nos referimos al acople entre la boca del bebé y el pecho de la mamá. Entonces, por definición, un buen agarre es aquel que es efectivo, el bebé está satisfecho y tiene un buen aumento de peso, y confortable, sin dolor para la madre. Puede ser que no muestre todos signos que mencionamos abajo, pero si es efectivo y confortable no es necesario modificar nada.

Para conseguir un buen agarre, es importante que el cuerpo del bebé esté enfrentado a la madre y que, al abrir la boca, se meta gran parte de la areola, sobre todo por la parte inferior. De tal forma que se vea más areola por encima de la boca.

Los signos de un buen agarre son: que la barbilla del bebé toca el pecho, que la boca está bien abierta, que el labio inferior está hacia fuera y que las mejillas estén redondas o planas, pero no hundidas mientras succiona.

Profundo, debemos observar que el bebé no solo agarra el pezón, sino también una gran parte de areola. Laboca del bebé debe estar bien abierta, en un ángulo generalmente mayor 100-120º. Asimétrico, debemos observar mayor trozo de areola por encima de la nariz que por debajo del mentón. El cuello del bebé debe estar bien extendido, el mentón se desplaza hacia adelante y la frente hacia atrás.

Si trazas una línea imaginaria que pasa por tu pezón debe salir por la parte mas saliente de la cabeza del bebé, el occipucio. Si esta línea sale mas abajo, por la nuca, significa que el bebé tiene el cuello flexionado. Por otro lado, la frente del bebé forma un ángulo muy abierto con el borde del pecho de la mamá. Aunque hay bebés que pueden mamar bien con el cuello un poco flexionado, la mayoría se beneficiarán de tener el cuello bien estirado.

Ya sabemos observar los signos que nos indican que nuestro bebé esta bien agarrado al pecho. Lo primero, para un buen agarre al pecho es indispensable una buena posición. Es aconsejable que el bebé este tranquilo, si está muy irritable le va a costar mucho agarrarse bien al pecho. Por eso te recomiendo que lo alimentes tan pronto comience a mostrar signos de hambre. Para animar al bebé a mamar puede ser útil extraer de forma manual unas gotas de leche. Así escrito puede parecer complicado, pero en realidad no lo es tanto. El bebé se acerca al pecho, no el pecho al bebé.

Técnicas de agarre en la lactancia

Posición de Crianza Biológica

Es dejar que tu bebé se agarre solo al pecho, sin guía por tu parte. Es particularmente útil cuando hay dificultades en el agarre o dolor al amamantar.

Para empezar, tu y tu bebé deben estar relajados y tranquilos. Es un proceso que puede llevar desde pocos minutos hasta una hora o mas, sobre todo las primeras veces. Si es un momento en que tu bebé tiene mucho hambre quizás es mejor alimentarlo un poco primero para que este tranquilo.

Debes ubicarte en posición de crianza biológica, con buen apoyo en la cabeza, cuello, espalda y brazos. Desnuda de cintura para arriba. Dejas a tu bebé solo con pañal y lo pones acostado boca abajo sobre ti, en medio de tus pechos. El bebé debe estar tranquilo, dormido o despierto en alerta tranquila. Olvídate del agarre, de dar el pecho, de las dificultades que puedan tener. En este momento sólo se trata de disfrutar. Pon todos tus sentidos en disfrutar ese momento. Siente el peso de tu bebe sobre ti, el calor y la suavidad de su piel, la intensidad de su mirada, su olor tan especial. Maravíllate con la perfección de ese pequeño ser que tu cuerpo fue capaz de albergar.

Cuando este listo, tu bebé buscará el pecho y logrará un buen agarre. Durante el proceso puede realizar algún movimiento brusco, ten cuidado de darle contención con tus manos pero sin limitar sus movimientos. Realizará movimientos de su cuerpo y sus piernas, cabeceará, abrirá la boca y buscará succionar. Es posible que no lo logre al primer intento, pero no hay que perder la confianza.

Antes que nada mantén la calma, esto es básico. Lo digo de nuevo, mantén la calma. Si notas que el agarre al pecho no es bueno o te hace daño al mamar desengancha a tu bebé del pecho y vuelve a empezar. Es probable que al principio tengas que reconocer a tu bebé varias veces durante una toma. Ten paciencia contigo misma y trátate con amabilidad. Es un proceso y están aprendiendo. Les llevará tiempo. Es como aprender a conducir. Al principio tenías que pensar en cada acción, poner una marcha, embrague, acelerador, freno, el tráfico… parece imposible hacerlo todo al mismo tiempo. Pero con práctica lo consigues, no sólo eso, también puedes mantener una conversación mientras lo haces.

Cuando las cosas no salen como esperamos, sobre todo si teníamos muchas expectativas puestas en la lactancia, puede ser difícil manejar la frustración. Ver que no encontramos una solución a nuestras dificultades es desesperante. En este caso busca ayuda. Una mirada externa y objetiva puede ayudarte a ver algo que en ese momento no ves. Una gran mayoría de los problemas de lactancia tienen solución.

Así de importante es el agarre al pecho. Puede determinar el éxito o el fracaso de la lactancia. En esta historia vemos varios signos de alarma que nos indican que la niña está comiendo poco. Está irritable, no hace caca, hace poco pipí y continúa perdiendo peso al quinto día de vida. La situación no es límite. La niña no ha perdido mas de 10% del peso de nacimiento, esta bien hidratada y su estado general es bueno.

Posiciones para Amamantar

La posición correcta de la madre y el bebé durante la lactancia es esencial para que el bebé se agarre correctamente al pecho con el fin de garantizar una lactancia serena y prevenir problemas comunes como la irritación del pezón y la baja producción de leche. Para una alimentación exitosa, la madre debe asumir una posición cómoda: la madre debe tener la espalda y los hombros relajados y no hacer esfuerzo; El bebé debe estar a la altura adecuada con respecto al pecho, con el cuerpo bien alineado y mirando hacia la madre. Hay muchas posiciones para amamantar, desde las tradicionales hasta las menos convencionales. No hay ninguna a preferir porque la mejor posición para la lactancia varía en función de la pareja madre-bebé, lo importante es que sea cómodoa para ambos.

A continuación, se describen algunas de las posturas más frecuentes para amamantar:

  • Posición de cuna: Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre. En esta posición, la madre está sentada, con la espalda bien apoyada y los pies apoyados en el suelo o en una contrahuella para que las piernas estén relajadas, y sostienen al bebé en sus brazos. Se apoya al recién nacido con el brazo y la mano en el lado del pecho con el que está amamantando; si es necesario, con la otra mano libre colocada plana para formar una C, puede apoyar el pecho del que está amamantando el bebé. Es importante asegurarse que la cabeza del bebé no esté en el pliegue del codo, sino que descanse sobre el antebrazo y que el brazo del bebé que queda en la parte inferior esté metido alrededor del lado de la madre.
  • Posición de rugby (o posición invertida): Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre. En esta posición, es útil poner una almohada al lado de la madre para descansar el brazo que sostiene al bebé.
  • Posición de caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.
  • Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre. La posición correcta para amamantar mientras está acostada requiere que la madre se acueste de lado , con la cabeza ligeramente levantada sobre una almohada y con almohadas detrás de la espalda para un mayor apoyo. El bebé se coloca delante, también de lado, de modo que su boca quede a la latura del pezón.
  • Posición crianza biológica: La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.

¿Tendré Suficiente Leche?

Lo más seguro es que sí, casi todas las madres producen la cantidad de leche que el bebé necesita. Cada día el bebé comerá más cantidad por toma y así aumentará la producción de leche. Es raro que veas salir la leche a chorro. Si tras el tercer día el agarre es bueno y no doloroso, hace más de 8 tomas, el bebé está tranquilo y moja más de 5 pañales al día, quiere decir que está tomando lo suficiente.

¿Y Si Mi Hijo Aumenta Poco de Peso?

Es más importante el aumento de peso y talla a lo largo del tiempo, que una medida aislada; así como el estado general del bebé: activo, feliz, no irritable y que moje más de 5 pañales por día.

¿Y Si Tengo Dudas?

Siempre que tengas problemas o dudas, es importante que acudas al centro sanitario más cercano para consultar con tu pediatra o matrona. También puedes contactar con un grupo de apoyo a la lactancia. Además, el bebé deberá ser valorado por su pediatra en las 48-72 horas tras el alta de maternidad para asegurar que todo vaya bien.

Complicaciones Asociadas con un Agarre Deficiente

  • Lesiones en los pezones
  • Vaciamiento incompleto del seno
  • Obstrucción mamaria
  • Grietas en los pezones
  • Mastitis (inflamación de la glándula mamaria)

¿Cómo Lograr un Buen Agarre al Pecho?

Posición de la Madre y el Bebé

  • Posición Cómoda: La madre debe sentarse en una posición cómoda, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo o en un reposapiés.
  • Bebé Frente al Pecho: Coloca al bebé frente al pecho, con su abdomen contra el tuyo. Asegúrate de que su cabeza y cuerpo estén alineados.

Agarre del Bebé

  • Boca Abierta Ancha: Espera a que el bebé abra bien la boca antes de acercarlo al pecho. Su boca debe estar bien abierta, con los labios hacia afuera y la lengua hacia abajo.
  • Areola en la Boca: Coloca una buena parte de la areola (el área oscura alrededor del pezón) dentro de la boca del bebé, no solo el pezón. Esto ayudará a garantizar un buen vaciado del seno y a prevenir lesiones en los pezones.
  • Labios Evertidos: Los labios del bebé deben estar hacia afuera, como si estuviera «besando» el pecho, no hacia adentro.
  • Nariz Libre: Asegúrate de que la nariz del bebé esté libre y no presionada contra el pecho.

¿Qué Hacer Si El Agarre No Es Bueno?

Es crucial identificar y corregir un mal agarre para evitar complicaciones. Aquí te damos algunos consejos y soluciones:

  • Comprueba tu posición y la del bebé: La cabeza y el cuerpo del bebé deben estar alineados.
  • Activa el reflejo de búsqueda: Con la mano en forma de C en el pecho y manteniendo al bebé frente a tí, orienta el pezón hacia su nariz, eso ayudará que abra bien la boca. Si no abre la boca, ayúdale frotando tu pezón contra el labio superior.
  • Acerca al bebé al pecho: Cuando el bebé haya abierto bien la boca acércalo a tu pecho suavemente (no el pecho al bebé), introduciéndolo en su boca procurando dirigir el pezón hacia el paladar. Su labio inferior se apoyará en la areola inferior y el superior cerrará haciendo movimiento de mordida.

Cuándo Buscar Ayuda Profesional

Si tienes dificultades para lograr un buen agarre al pecho o experimentas molestias durante la lactancia, no dudes en buscar ayuda. Un asesor de lactancia, partera o consultor de lactancia certificado puede brindarte orientación y apoyo personalizados para superar cualquier desafío que puedas enfrentar.

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