Afrontando la Paranoia del Embarazo: Guía Completa para Superar Miedos y Ansiedades

El embarazo es una etapa de transformación y alegría, pero también puede ser un período de incertidumbre y miedos. Desde el embarazo psicológico hasta la tocofobia, exploraremos los desafíos emocionales que algunas mujeres enfrentan y ofreceremos estrategias para superarlos.

¿Qué es el Embarazo Psicológico?

Una afección poco conocida en la actualidad es el embarazo psicológico. Forma parte de los llamados trastornos psicosomáticos donde la mente, de manera inconsciente, genera reacciones fisiológicas. A simple vista podría parecer imposible diferenciar un embarazo de este tipo con uno real dado que se presentan las mismas señales.

Causas del Embarazo Psicológico

  • Fuerte deseo de estar embarazada, pero imposibilidad de lograrlo.
  • Rechazo o miedo a la idea de la gestación, producto de la paranoia.
  • Escenarios de profundo estrés o ansiedad, rupturas o episodios depresivos.

Síntomas del Embarazo Psicológico

  • Alteración hormonal.
  • Ciclo menstrual interrumpido.
  • Crecimiento de la barriga y senos.
  • Algunas mujeres podrían incluso empezar a lactar y otras a sentir movimientos del “bebé”.

¿Cómo Detectar y Tratar el Embarazo Psicológico?

La primera instancia para corroborar si se trata de un embarazo psicológico o real es realizar una prueba de embarazo. Aunque estas en la mayoría de casos salgan negativas existe la posibilidad de obtener un test positivo. Por ello el método más efectivo sería acudir a una cita con un ginecólogo, el cual procederá a realizar una eco. Aquí se podrá apreciar la inexistencia del feto o al intentar detectar el latido del mismo tampoco será posible.

Hasta que no se identifique el embarazo psicológico no es real y por lo tanto requiere tratamiento sus síntomas no cesarán. Dicho profesional determinará la ruta bajo la cual tratar a cada paciente, ya que no existe un procedimiento único para ello. Además de ayudarle a manejar el sentimiento de pérdida, el duelo y la posible depresión venidera al identificar que no era real su gestación. También se deberán tratar las causas que desencadenaron la somatización de esta condición.

Esquizofrenia y Embarazo: Recomendaciones para Profesionales Sanitarios

El embarazo es un período en el que puede aumentar el riesgo de recaídas y complicaciones en mujeres con un trastorno psicótico. Por eso, es especialmente relevante que su psiquiatra pueda hacer un seguimiento mucho más próximo, a fin de detectar señales de alerta y de adaptar la medicación a esta nueva etapa. A continuación, hay una serie de recomendaciones orientadas a estos/as profesionales sanitarios/as.

La edad pico para la aparición de la esquizofrenia coincide con el pico de edad fértil en las mujeres, lo que engloba las edades comprendidas entre los 25 y 35 años. Ligado a este fenómeno, es habitual que mujeres con esquizofrenia manifiesten el deseo de ser madres o, directamente, estén embarazadas.

Consideraciones y Riesgos

En este momento se deben sospesar los riesgos que existen para la madre, como el aumento de las probabilidades de recaída y complicaciones de la enfermedad, y para el feto, como un posible aborto espontáneo o la teratogénesis, a fin de decidir si se quiere continuar con el régimen de tratamiento que esté siguiendo la madre. Lo más importante: no hacer cambios precipitados. Es especialmente relevante no detener el tratamiento farmacológico de manera repentina.

Discutir los riesgos existentes con la paciente. No existe una decisión libre de riesgos. Existen riesgos potenciales cuando no se trata la psicosis como cuando se trata con farmacología. Las madres con una psicosis no tratada presentan un mayor riesgo de suicidio y violencia, así como un peor autocuidado.

La esquizofrenia puede ir asociada a un aumento del riesgo de resultados adversos en el nacimiento, como el parto prematuro, bajo peso al nacer y complicaciones neonatales. Si es posible, implicar a la pareja y familia de la mujer en la planificación del tratamiento. La familia de la paciente puede ser un agente importante a la hora de promover la salud mental de la mujer durante el embarazo y el posparto.

No confiar en la categoría de embarazo de un medicamento. Son muchas las dimensiones a tener en cuenta cuando se considera el uso de un antipsicótico durante el embarazo. Pueden aparecer preguntas como “¿Este fármaco aumenta el riesgo de aborto?, ¿De malformaciones?, ¿de parto prematuro?, ¿Teratogénesis?”. Querer encontrar una respuesta corta y rápida minimiza la comprensión de los resultados de la preocupación en las madres.

Trabajar conjuntamente con la/el obstetra de la paciente y/o médica/o de cabecera. Es imprescindible que haya acuerdo entre los profesionales de la salud mental, la obstetricia y la medicina de familia en cuanto al tratamiento de la mujer con psicosis. Los profesionales sanitarios que no se ocupan de la salud mental, por lo general suelen estar de acuerdo con las recomendaciones del/a psiquiatra, puesto que comprenden de los riesgos de no tratar a la paciente en comparación con los riesgos a los que se puede enfrentar la mujer.

En cuanto a la elección de la medicación, el embarazo es el momento más importante para elaborar una historia de medicación cuidadosa para informar de la elección del fármaco. Determinar qué fármaco es el que mejor funcionó a la paciente en el pasado. Si un fármaco determinado funcionó bien a la paciente antes del embarazo, es probable que también lo haga en esta nueva etapa.

Evitar la exposición a múltiples fármacos siempre que sea posible. Si la paciente está tomando una medicación determinada que funciona y comenta que está embarazada de 3 meses, normalmente suele ser mejor continuar con la medicación (asumiendo que se trata de un fármaco seguro) que cambiar a otra con mejores datos levemente mejores de eficacia. Focalizarse en abordar los síntomas actuales de la madre.

Estar aleta para captar otros riesgos. Es importante tener en cuenta que las mujeres con psicosis normalmente se enfrentan a más riesgos que los originados por la medicación o por la propia psicosis. Realizar un seguimiento más próximo a la paciente durante el embarazo. La gestación es un período de incertidumbre para cualquier madre primeriza.

Ofrecer psicoeducación sobre el posparto. Mostrar proactividad hacia pacientes que se encuentran en edad fértil, independientemente de si son sexualmente activas. Las mujeres con psicosis presentan tasas elevadas de embarazos no planificados. En el momento en el que se inicia el tratamiento para la psicosis en mujeres que se encuentran en edad fértil, antes que tratarlas con los fármacos más novedosos que no presentan datos sobre su seguridad durante el embarazo, es mejor empezar con una medicación que sea segura durante el embarazo.

Consejos para Mujeres con Esquizofrenia que Desean un Embarazo Saludable

Las mujeres con esquizofrenia pueden tener un embarazo saludable y un bebé sano. Es importante que consulte a su profesional sanitario sobre su tratamiento médico y que continúe con la terapia conversacional. Si conoce a una embarazada que tenga esquizofrenia, puede ser una parte esencial de su red de apoyo simplemente escuchándola y preparándose con antelación.

Lo primero que debe hacer es hablar con sus médicos para que pueda recibir el tratamiento y la atención adecuados para controlar la esquizofrenia y para que usted y su bebé estén sanos. Su médico puede darle recomendaciones acerca de lo mejor para su situación, lo que la ayudará a sentirse más preparada y en control.

¿Puedo transmitir la esquizofrenia a mi hijo?

Aunque la esquizofrenia tiende a ser hereditaria, se cree que no hay ningún gen concreto responsable. Es más probable que haya diferentes combinaciones de genes que influyan en el riesgo de padecer esquizofrenia. Además, los factores ambientales, como los acontecimientos vitales estresantes, pueden desempeñar un papel tan importante en la aparición de esquizofrenia como los factores genéticos.

¿Podría influir mi medicación antipsicótica en mis posibilidades de quedar embarazada?

Si actualmente está controlando sus síntomas con medicación, debe hablar con su médico sobre los riesgos de tratar o no tratar la esquizofrenia. Continuar con la medicación prescrita puede tener riesgos para su futuro hijo, pero si no toma la medicación, podría sentirse muy mal. Algunos antipsicóticos aumentan las concentraciones de prolactina en la sangre. Aunque la prolactina es útil para preparar el cuerpo para el embarazo, un exceso de prolactina puede influir en las posibilidades de quedarse embarazada y su médico puede decidir cambiarle de medicación.

¿Cómo pueden ayudar las terapias conversacionales?

En general, siempre es bueno tener a alguien con quien hablar y su red de apoyo de familiares, amigos y compañeros puede ayudarla a afrontar el estrés durante y después del embarazo, y también la esquizofrenia. Las terapias conversacionales ofrecen un entorno más profesional donde puede hablar con alguien que esté capacitado para ayudarla a manejar su esquizofrenia. En concreto, la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso (ACT) o las terapias artísticas son terapias conversacionales que puede probar además de la medicación. Pueden ayudarla cambiando su forma de pensar y comportarse y, por tanto, hacer que los síntomas de la esquizofrenia sean más manejables.

Riesgos de la Medicación Antipsicótica Durante el Embarazo

Los antipsicóticos tienen efectos secundarios para la salud, pero el riesgo de sufrir complicaciones concretas aumenta ligeramente si también está embarazada. Un extenso estudio canadiense reveló que las mujeres embarazadas con esquizofrenia, en comparación con las que no tenían ninguna enfermedad mental diagnosticada, tenían probabilidades ligeramente mayores de sufrir:

  • Preeclampsia
  • Trombosis venosa profunda
  • Parto prematuro
  • Peso al nacer bajo o elevado para la edad gestacional
  • Diabetes relacionada con el embarazo
  • Hipertensión crónica

Aunque las mujeres del estudio tuvieron que permanecer en el hospital con más frecuencia que la media, los médicos son ahora más conscientes de los posibles riesgos; de este modo, pueden desarrollarse estrategias adecuadas de gestión de riesgos para apoyar a las mujeres con esquizofrenia que quieren quedarse embarazadas o están embarazadas.

¿Qué más puedo hacer durante el embarazo para mejorar mi salud física y mental?

  • Mantenga una alimentación saludable y haga ejercicio físico.
  • Tome suplementos diarios de ácido fólico.
  • Reduzca el consumo de alcohol. Debe dejar de beber si es posible.
  • Deje de fumar.
  • Practique técnicas para reducir el estrés, como la relajación muscular y la meditación.
  • Establezca buenos patrones de sueño.

¿Qué debo hacer si conozco a una mujer con esquizofrenia que está embarazada?

Si es cuidador de una mujer con esquizofrenia que esté embarazada, lo mejor es apoyarla siguiendo tres sencillos pasos:

  • Escuche: Estar al lado de su amiga o su familiar con esquizofrenia durante y después del embarazo puede ser enormemente beneficioso. Anímela a expresar sus sentimientos y ofrézcale ayuda en su vida diaria.
  • Prepárese con antelación: Prepárese para las situaciones difíciles que puedan surgir durante y después del embarazo y fomente conversaciones sinceras sobre la necesidad de tomar ciertas decisiones con antelación. Las madres primerizas con esquizofrenia necesitarán mucho apoyo durante el período posparto. Se necesita un seguimiento estrecho para detectar una posible reaparición de los síntomas psicóticos o la desatención del lactante, que podría ponerlo en riesgo.
  • Cuídese: Cuidar a alguien con esquizofrenia puede ser estresante y los acontecimientos vitales importantes, como el embarazo, pueden aumentar el estrés. Por consiguiente, es importante que se cuide y dedique tiempo a su propio bienestar.

Tocofobia: Miedo Intenso al Embarazo y al Parto

La tocofobia es un trastorno que consiste en tener un miedo intenso al embarazo y al parto. La sufren tanto mujeres que son primerizas como las que ya han pasado por un embarazo anterior, el cual suele haber dado lugar a un parto traumático. Aunque es normal tener cierto miedo a todo lo que implica la gestación y la llegada de un bebé, la ansiedad tan profunda que sienten las mujeres con tocofobia hace que este miedo sea algo patológico e inexplicable.

Alrededor de un 14% de mujeres en todo el mundo sufre tocofobia y, además, se sospecha que su prevalencia ha aumentado desde el año 2000 en adelante.

Tipos y Causas de la Tocofobia

En función de si el miedo y la ansiedad aparecen en el primer embarazo o en embarazos posteriores, encontramos dos tipos de tocofobia:

Tocofobia Primaria

Es la que afecta a mujeres que no han estado nunca embarazadas o que son primerizas. Los motivos por los que las mujeres sufren tocofobia primaria son los siguientes:

  • Miedo a la responsabilidad tan grande que implica tener un bebé
  • Preocupación por los cambios que van sufrir en su cuerpo
  • Miedo a sufrir durante el parto
  • Preocupación de que el bebé tenga alguna anomalía
  • Sufrir vaginismo o dispareunia (dolor en las relaciones sexuales)
  • Haber sufrido abusos sexuales o violación en el pasado

Este tipo de tocofobia puede aparecer en la mujer tanto antes como después de la gestación.

Tocofobia Secundaria

En este caso las afectadas son mujeres que ya han dado a luz a uno o más hijos. La causa principal de la tocofobia secundaria es haber sufrido un parto traumático en un embarazo anterior. Algunos ejemplos de esto son haber tenido una mala práctica obstétrica, una episiotomía mal curada, un desgarro, etc.

Más que tocofobia podría decirse que la mujer padece estrés post traumático no curado y también debe tratarse por un especialita. Otra causa de la tocofobia secundaria puede ser haber sufrido una depresión posparto.

¿Cómo Superar la Tocofobia?

El especialista que se encarga de tratar los trastornos de tocofobia es el psicólogo perinatal. En primer lugar, lo más importante es buscar el origen de los miedos que siente la mujer. En este sentido, los especialistas afirman que es más difícil tratar la tocofobia primaria que la secundaria, ya que se desconocen los motivos del miedo para poder empezar a profundizar en ellos.

Algunas técnicas o procedimientos que aconsejan los psicólogos perinatales o matronas para superar el miedo al embarazo y al parto son los siguientes:

  • Asistir a clases de preparación al parto
  • Practicar deporte para embarazadas
  • Hacer meditación o mindfulness
  • Dar a luz en una casa de partos
  • Recurrir a una doula
  • Consultar con las matronas cualquier duda que pueda surgir acerca de la maternidad

Miedos Comunes en el Embarazo y Cómo Afrontarlos

Durante el embarazo es frecuente que las mujeres tengan preocupaciones y ansiedad relacionadas con el bienestar del bebé, con su propia salud o con el parto. Cuando comienza un embarazo empieza también toda una montaña rusa de sentimientos; alegría, incertidumbre, dudas…y miedos. Todas las embarazadas, en algún momento del embarazo, pueden sentir algún miedo. Es normal sentirse algo nerviosa al pensar en el parto o en la adaptación a la nueva etapa y en algunas ocasiones nos han llegado informaciones negativas que nos hacen temer este momento.

En general, todos estos temores se pueden resumir como miedo a lo desconocido o a situaciones adversas o negativas. Pero existe un miedo más irracional y que hace que las mujeres que lo padecen sientan un terror imposible de controlar ante la posibilidad del embarazo o el parto; se denomina tocofobia. El miedo al embarazo o tocofobia se puede superar. Si la ansiedad que te causa es realmente incontrolable puede que necesites ayuda especializada.

Consejos adicionales para afrontar los miedos en el embarazo:

  • Realiza ejercicios de meditación, mindfulness o relajación.
  • Practica deporte o deporte para embarazadas.
  • No pretendas ser la madre perfecta.
  • Ten confianza en ti misma y en tu instinto.
  • Consulta con tu matrona las dudas sobre la maternidad.
  • Realiza el curso de preparación al parto.
  • Habla con tu pareja.
  • Sé consciente de que quizá, durante un tiempo, tu actividad se tenga que ralentizar.

El Impacto de un Embarazo No Deseado

Si usamos métodos anticonceptivos es para no quedarnos embarazadas y poder mantener relaciones sexuales sin preocuparnos por su consecuencia natural. Pero la madre naturaleza, igual que cualquier madre, siempre tiene la última palabra. Y estoy convencida de que en mi caso, esa última palabra fue: AMOR. Como si nuestras decisiones estuvieran ligadas a un sentimiento mucho más profundo que no podemos controlar, que ocurre no gracias a nosotros sino a pesar de nosotros.

Creemos que la medicina es una ciencia exacta que lo puede controlar todo, y no es así. Epítecto ya lo decía: “la vida no es lo que nos ocurre sino lo que hacemos con lo que nos ocurre”. Y en lo que nos ocurre muy a menudo no tenemos control. En mi experiencia como psicóloga clínica he tenido la posibilidad de acompañar a diferentes mujeres y parejas en decidir si tirar adelante o no un embarazo no deseado. Esta vez era yo la que debía de pasar por ese proceso.

En la actualidad, la mujer, si es libre de moral, puede elegir qué hacer, pero debe de sentirse segura emocionalmente sobre su elección. Hoy en día se ve cada vez más la necesidad de tener un psicólogo de cabecera o una psicóloga de familia.

Técnicas para Tomar Decisiones en un Embarazo No Deseado

  1. Piensa cómo te verías si tuvieras al hijo y todos los problemas se hubieran desvanecido. ¿Cómo te proyectas y visualizas? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué hacen los de tu alrededor? ¿Cómo te sientes? Debes de llevar a tu mente a imaginar cuáles serían todas las características de la situación idílica tras haber tomado una decisión. Por último, pregúntate: ¿Aparece algún problema en esta situación idílica? El mismo ejercicio debe hacerse con la situación opuesta: ¿Cómo sería tu vida si ya hubieras abortado?
  2. Debes de ir a un sitio donde no te pueda molestar nadie, poner el despertador durante un tiempo determinado, y en ese tiempo calarte a pensar todas tus peores fantasías sobre la situación que te da miedo. Pensando esas peores fantasías permítete estar mal. Si debes de llorar, llora; si debes de chillar, chilla. Cuando haya pasado el tiempo y suene el despertador. Stop y todo acabo. Te levantas vas al baño te lavas la cara con agua fría y retomas tu día. Y cuando tu mente te lleve a querer pensar de nuevo en tus miedos le dices: luego te pienso con esa técnica. Desplaza los pensamientos y concentrarlos en un tiempo determinado para poder crear un efecto paradójico. Es decir, más mal querrás estar y más tranquilo estarás.
  3. Es normal que aun habiendo tomado la decisión aparezcan dudas. Esas dudas aparecen de forma espontánea no nos las generamos voluntariamente. Éstas nos generan inseguridad, entonces la mente intenta buscar una respuesta correcta a estas dudas para quedarnos tranquilos. Pero el problema es que no hay una respuesta correcta a estas preguntas incorrectas y motores de obsesión. Y es que si has tomado una decisión de que sirve darle vueltas a: ¿Y si me he equivocado? ¿Y si no va a ir bien? Son preguntas que van orientadas al pasado que ya está pasado o al futuro que no podemos controlar.

Estas tres técnicas al ser tan potentes no se recomienda hacerse sin la prescripción previa y el acompañamiento de un psicólogo sanitario.

En mi caso, una vez realicé la técnica más allá del problema vi claro cuál era el camino a escoger: Seguir adelante con mi embarazo. Pero esa decisión iba acompañada de muchos miedos que me los he ido trabajando con la Técnica de la Peor Fantasía.

Conclusión

Afrontar la paranoia y los miedos durante el embarazo es un proceso que requiere información, apoyo y, en algunos casos, intervención profesional. Ya sea que se trate de un embarazo psicológico, la gestión de la esquizofrenia, la superación de la tocofobia o el manejo de un embarazo no deseado, existen recursos y estrategias disponibles para garantizar una experiencia más saludable y positiva.

El miedo durante el #embarazo

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