Adolf Eichmann y el Destino de Sus Hijos

El nazi más buscado tras la caída del Tercer Reich en 1945 fue localizado y secuestrado en Argentina por el Mossad, el servicio secreto de Israel, en 1960. Las autoridades israelíes publicitaron la captura del teniente coronel de las SS, responsable de las deportaciones en trenes de millones de judíos a los campos de exterminio.

Adolf Eichmann durante su juicio en Jerusalén.

El Descubrimiento en Argentina

Los detalles comenzaron a desgranarse con los años, conformando un relato novelesco. A Eichmann lo localizaron porque su hijo Klaus se enamoró en Buenos Aires de Silvia Hermann, cuyo padre había emigrado huyendo de la persecución de los judíos a finales de los años treinta. Klaus y Silvia mantuvieron una relación amorosa hasta que el padre de Silvia, Lothar, sospechó de los orígenes de su compatriota y descubrió la verdadera identidad de Ricardo Klement: Adolf Eichmann. Lothar enviaría a su hija posteriormente a estudiar al extranjero para apartarla de la familia nazi.

El primero en desvelar el origen de la identificación de Eichmann en Argentina, las revelaciones de Lothar y el papel de Fritz Bauer fue Michael Bar-Zohar en su obra The Avengers (1967), tal y como investigó la historiadora alemana Bettina Stangneth. Más tarde sería el propio Issel Harel, el jefe del espionaje israelí cuando se produjo la captura de Eichmann, el que acabaría de dar forma a la historia en su libro La casa de la calle Garibaldi: La captura de Adolf Eichmann (1975).

Fritz Bauer, el jurista judío que había luchado en su país por derribar el muro de silencio que había levantado el canciller de la nueva República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, dio con el más anhelado de sus desvelos: una carta desde Buenos Aires de Lothar Hermann confirmando la identidad de Adolf Eichmann.

Las Dudas de Israel

Lo que no había trascendido cuando Israel abrió con el juicio de Eichmann en Jerusalén la caja de la barbarie nazi olvidada con el paso de la Guerra Fría, fue que el Mossad llegó a Eichmann gracias al fiscal alemán, quién traicionó a su país al facilitar información confidencial a un estado extranjero. Tampoco que los agentes israelíes hubieran desechado por dos veces que el hombre que señalaba Lothar Hermann fuera Adolf Eichmann y que, durante algún tiempo, fuera buscado en El Cairo.

Representación gráfica de la captura de Adolf Eichmann.

Harel envió a uno de sus veteranos agentes, Ephraim Hofstaedter, para que interrogara a Lothar y averiguara la verdad sobre las revelaciones hechas a Fritz Bauer por carta. Su primer encuentro fue un golpe duro de digerir. Hofstaedter descubrió en Buenos Aires que Lothar estaba ciego: el testigo que decía haber identificado a Eichmann, ni siquiera veía. Los agentes del Mossad llegaron a la conclusión de que el ocupante de la casa en la calle Garibaldi era Francisco Schmidt no Ricardo Klement. Schmidt era el dueño de la vivienda, pero no su inquilino.

Lothar estaba en lo cierto, pero sus pruebas no convencieron a los israelíes, mientras que Bauer, que no dudó de Lothar durante la investigación, siguió insistiendo en que Klement era la identidad falsa bajo la que se escondía Adolf Eichmann.

Un secreto a voces: mientras el Mossad y Bauer realizaban toda clase de pesquisas respecto a Eichmann, el servicio secreto alemán lo tenía localizado desde al menos seis años antes. El documento, al que tuvo acceso un agente de la CIA de EEUU era una ficha desde 1952 sobre las actividades de Eichmann en Argentina, en el que añadía que se podía obtener su dirección a través de Eberhart Frisch, dueño de la revista bonaerense 'Der Weg'. El informe, según Stangneth, explicaba, además, cómo Eichmann había llegado a Buenos Aires vía Roma con el nombre falso de Klement.

Se pidió a la embajada alemana en Argentina que reportara cualquier información sobre él, pero no se pronunciarían hasta después del secuestro por parte de los agentes israelíes.

El 'milagro alemán', la amenaza soviética y el nuevo orden mundial, con EEUU a frente del bloque capitalista, habían enterrado al nacionalsocialismo, hasta que Ben Gurion lo llevó al primer plano de la actualidad mundial con el juicio televisado de Eichmann en Jerusalén.

Las víctimas y los testimonios del horror en los campos emergieron de nuevo en un desfile de testigos que, en muchos casos, no tenían estrictamente nada que aportar a la causa criminal contra Adolf Eichmann, como explicaría Hanna Arendt en su controvertida obra Eichmann en Jerusalén. La banalidad del mal.

Las autoridades alemanas se negaron a pedir la extradición de Eichmann, algo inusual puesto que se trataba de un ciudadano alemán, y una buena parte de sus crímenes se habían cometido en su territorio.

La Vida de Nicolás Eichmann

Nicolás Eichmann, o Klaus (su nombre en alemán), estaba casado con una argentina llamada Marta y tenía una hija de un año, Mónica. Se dedicaba a instalar ascensores en Buenos Aires. Nacido el 3 de marzo de 1936 en el suburbio berlinés de Britz, era el primer hijo de Adolf y Verónica Eichmann.

Nicolás recordaba que a él le apodaba «haeschen» (liebrecita) porque siempre estaba dando brincos. «Era severo, como lo son la mayor parte de los padres alemanes, pero muy devoto de mi madre, la cual le correspondía con su total entrega como esposa», rememoraba Nicolás.

«Yo le amaba como cualquier muchacho al suyo, a pesar de que me obligaba a beber jugo de zanahorias», proseguía en un escrito que había redactado tras informarse de muchos detalles de su vida por medio de contactos con diversos elementos nazis durante la última persecución de que fueron objeto en Suramérica como criminales de guerra.

«Cuando nos reunimos en Argentina no reconocí en el rostro familiar del tío Ricardo a mi propio padre. Supuse que el parecido se debería a rasgos familiares. Y mi madre, consciente del enorme peligro, guardó celosamente el secreto hasta que el primer ministro David Ben Gurión lo reveló al mundo», aseguraba.

Como un niño criado en la guerra y en el caos subsiguiente, Nicolás conocía sus horrores, «pero nunca asocié a mi padre con estos horrores; y ahora, es acusado del peor de ellos», decía. «No es fácil para un hijo creer tales cosas de su padre», admitía antes de pasar a contar lo que recordaba de su vida con Adolf Eichmann.

Desde Berlín se trasladaron a Viena, donde nació su hermano Horst en 1940. Después la familia se trasladó a Praga, donde en 1942 nació el tercero de los hijos, Dieter.

En 1945, ante el avance de los ejércitos aliados, Nicolás abandonó Praga junto a su madre y sus hermanos en el último tren de la Gestapo y siguieron huyendo hacia el Sur hasta la rendición alemana.

En 1947 vivían en Bad-Aussee, una pequeña ciudad austriaca, donde Nicolas se graduó en la escuela de segunda enseñanza cuatro años después.

El 28 de julio de 1952, la familia desembarcaba en Buenos Aires y dos semanas después, «el tío Ricardo» les recogió y les llevó a un pueblo llamado Río Potrero, en la provincia fronteriza de Catamarca, donde él trabajaba en la construcción de un pantano.

Según su relato, Nicolás trabajó en varias fábricas para ayudar al sostenimiento familiar hasta que en 1959 se casó y formó su propio hogar.

Recordaba con detalle del día en que se enteró de que el «tío Ricardo» había desaparecido en el camino desde casa a su trabajo en la "Mercedes-Benz" de Buenos Aires.

Nicolás y su hermano Dieter lo buscaron por toda la ciudad. Hablaron con sus amigos, buscaron en los hospitales y preguntaron en las comisarías. Solo encontraron sus gafas en una cloaca cerca de su casa.

Entonces se juntaron súbitamente las piezas de este trágico "puzzle". Supe quién era mi padre. el 11 de mayo de 1960 raptó al más buscado de los criminales nazis. Tras mantenerlo narcotizado en un lugar seguro, le metieron en un avión y le llevaron a Jerusalén. Aquel legendario operativo fue bautizado como Operación Garibaldi.

El 23 de mayo, Ben Gurión anunció al mundo que habían capturado «al mayor criminal de guerra nazi» y que se encontraba en una prisión israelí.

Tras la muerte de su madre, el pequeño Adolf y su padre se trasladaron a Austria. Al final, logró un puesto en la fábrica Elektrobau Gesellschaft, donde destacó por sus dotes organizativas. Poco a poco, la vida de Eichmann se fue encauzando y se casó con Veronika Leibl, con la que tuvo cuatro hijos.

Al finalizar la guerra, Eichmann, junto a su mujer y sus hijos, huyeron a Argentina. Allí adoptó el nombre de Ricardo Klement, pero su hijo mayor, Klaus, mantuvo el apellido de su padre.

El 11 de mayo de 1960, fingiendo una avería en su coche y cuando Eichmann bajó de un autobús, los agentes del MOSSAD lo secuestraron y lo llevaron a un piso franco donde, tras dar varios nombres falsos, acabó reconociendo su verdadera identidad.

Ejecutado en Israel: El 15 de diciembre de 1961 fue condenado por crímenes contra la Humanidad, y el 31 de mayo de 1962 fue sacado desnudo de su celda en la prisión de Ramla, en Tel Aviv, y ahorcado.

Dos nombres encabezaban la lista de la antigua Haganá, el ejército clandestino judío creado en 1920 para protegerse de la población árabe: Adolf Eichmann, que organizó la deportación de los judíos de la Europa ocupada, y Josef Mengele, el sádico médico de Auschwitz, ambos símbolos de la barbarie nazi.

Fue precisamente el hijo mayor de Adolf, Nicolas, quien delató involuntariamente a su padre, tras confesar a una vecina el papel que su padre “desaparecido” había desempeñado en las SS, sin saber que aquella era judía. La joven escribió al fiscal del estado alemán de Hesse, Fritz Bauer, quien puso en marcha la maquinaria.

Para evitar sospechas, el agente, Zvi Aharoni, envió a un voluntario local a la casa de la calle Chacabuco. Estaba vacía, pero el apellido Clement seguía en el contador eléctrico.

La familia se había mudado al número 18 de la calle Garibaldi, en San Fernando, una comunidad obrera de casas precarias en las afueras de Buenos Aires.

El 11 de mayo Harel ordenó la captura. Eichmann no llegó en el autobús previsto, sino en el siguiente, a las 20:05 h. Se apeó y empezó a caminar. Los agentes comprobaron con unos binoculares de visión nocturna que se trataba de él. Eichmann retrocedió, Malkin se abalanzó sobre él y cayeron en una zanja. Eichmann empezó a dar alaridos. Acudieron otros dos agentes y entre los tres lograron agarrarlo por las piernas, meterlo en el coche y taparlo con una manta antes de salir disparados.

El día del traslado, los agentes sedaron a Eichmann y le vistieron con el uniforme de un tripulante de cabina de El Al. Un pasaporte falsificado le daba una nueva identidad como ciudadano israelí. Le metieron en una furgoneta y se dirigieron al aeropuerto.

Pero la operación, a todas luces ilegal, fue muy contestada internacionalmente, y no solo por Argentina, que expresó su más absoluta indignación por la violación de su soberanía. En Argentina, el presidente, Arturo Frondizi, se vio abrumado por las protestas de la derecha radical y la explosión de una violenta ola antisemita.

Eichmann escuchando su veredicto.

Tabla de Datos Clave

EventoFecha
Caída del Tercer Reich1945
Secuestro de Eichmann en Argentina1960
Nacimiento de Nicolás Eichmann3 de marzo de 1936
Llegada de la familia Eichmann a Argentina28 de julio de 1952
Ejecución de Adolf Eichmann31 de mayo de 1962

Cómo fue la captura en Argentina de Adolf Eichmann, uno de los planificadores del Holocausto

Publicaciones populares: