Desarrollo del bebé de 2 meses: hitos, salud y estimulación

Ahora que ya han pasado dos meses, ¡seguro que te desenvuelves muchísimo mejor en tu nueva faceta! Las dudas se van disipando y vas ganando confianza en ti y en tu entorno. Además, tu peque crece y crece y te lo va poniendo más fácil, ¿verdad?

Sin duda, desde el día que llegó a casa tu pequeño o pequeña ha cambiado mucho: lejos queda esa imagen del bebé recién nacido. Con los dos meses de vida llegan cambios importantes en la vida de tu bebé: quizá hasta ahora solo te lo parecía, ¡pero sí! Tu peque ya es capaz de reconocer las caras de las personas más cercanas. Y notarás que no solo os reconoce y os sonríe, sino que se comunica con vosotros a través de una enorme variedad de sonidos.

En este segundo mes empezarás a ver cómo tu bebé se vuelve más rollizo. No te preocupes: ¡es perfectamente normal! Además, a estas alturas, no solo es capaz de levantar la cabeza, sino que empezará a realizar muchos más movimientos con brazos y piernas.

Hitos del desarrollo en bebés de 2 meses

Este mes estará lleno de descubrimientos para tu bebé, ya que será cada vez más consciente del mundo que lo rodea. Estos son algunos de los hitos del desarrollo del bebé que alcanzará.

Crecimiento y desarrollo físico: movimiento de manos y pies

Al principio, los bebés tienden a crecer entre 3 y 4 cm y aumentar de 0,5 a 1 kg de peso al mes. El pediatra controlará la tasa de crecimiento de tu pequeño en cada visita. Para saber que todo va bien, anotará el peso, la altura y la circunferencia de la cabeza. Echa un vistazo a este artículo para saber cómo se usan las tablas de crecimiento del bebé en los primeros dos años de vida.

Hablando de crecimiento, es posible que tengas que cortar las uñas a tu hijo con una frecuencia que no esperabas (una vez a la semana en las manos y dos veces al mes en los pies). No vamos a decirte cuándo tienes que hacerlo, ya que lo notarás por ti misma cuando te arañe. Aquí te dejamos algunos consejos sobre cómo cuidar las uñas de un bebé de dos meses:

  • Usa tijeras o cortaúñas para bebés, o bien una lima de uñas suave.
  • Córtale las uñas a tu pequeño mientras duerme o después de un baño relajante, ya que tendrá las manos quietas.
  • Empuja hacia abajo la piel de la yema del dedo para cortar solo la uña.
  • Lima los bordes ásperos después de cortar.

Si aún no sabes cómo cortarle las uñas a tu bebé de manera segura, pide al pediatra que te enseñe a hacerlo.

Por último, destacar que los puntos blandos de la cabeza de tu peque, llamados fontanelas, comenzarán a endurecerse a medida que los huesos de la cabeza se fusionen.

Sentidos: visión a color

Tu bebé comenzará a reconocer objetos. También le encantará mirar caras conocidas, especialmente las de su madre y su padre. En las primeras semanas, es posible que se haya sentido atraído por patrones simples con líneas rectas, pero pronto se centrará formas circulares y patrones (por ejemplo, dianas o espirales). Además, tu pequeño también empezará a ver mejor los colores.

Cuando saques a tu bebé a pasear, disfrutará mirando desde el cochecito o la mochila portabebés. Durante un tiempo te parecerá que está menos activo, ya que algunas de las primeras cosas que hacía desaparecerán, pero pronto observarás otras nuevas. Las pataditas que comenzó a practicar el mes pasado cobrarán más fuerza, algo que podrás constatar si te da un golpe accidentalmente. En las próximas semanas, comenzará a controlar la flexión y el estiramiento de las rodillas. Si lo sostienes erguido con los pies en el suelo, es posible que se agache y se quede de pie, y pronto se dará cuenta de que puede rebotar.

Las habilidades de las manos y los dedos de también se están desarrollando. Es posible que tu peque pase cada vez más tiempo con la mano abierta, y probablemente se quede embobado pasándola por delante de su cara. Poco a poco, desarrollará la capacidad de llevarse la mano a la boca. Al principio, podría suceder por accidente, pero acabará haciéndolo a propósito, ya que chuparse los nudillos lo tranquilizará. Si le pones un sonajero en la mano, puede que lo sujete e incluso lo agite, aunque lo dejará caer cuando se aburra.

Todo el tiempo que has colocado a tu bebé bocabajo (siempre bajo tu supervisión) comenzará a dar sus frutos. En este mes o el próximo, podrá levantarse con los brazos y sostener brevemente el pecho y la cabeza. Es una gran noticia, ya que implica que está adquiriendo independencia.

Personalidad: balbuceos

La personalidad de tu bebé será más evidente cada día. Comenzará a mostrarla en la forma de comunicarse, que normalmente incluirá expresiones faciales, balbuceos e incluso gestos. Por ejemplo, si le sonríes y está contento, es posible que te devuelva la sonrisa. En esta etapa, es posible que comience a hacer todo tipo de sonidos nuevos y extraños. Respóndele repitiéndolos; las conversaciones con tu pequeño son muy importantes en esta etapa. Por supuesto, también debes usar palabras reales. De este modo, aprenderá que la conversación es bilateral y que cada persona se turna para aportar algo. A medida que transcurran las semanas, tu hijo reaccionará más a tu tono de voz y podrá hacerse una idea de cómo estás por cómo le hablas. La voz también le ayuda a anticipar lo que vas a hacer, por lo que es buena idea explicarle que vas a cambiarle el pañal, salir a pasear o bañarle.

Pronto tu bebé no solo sonreirá, sino que chillará o se reirá cuando esté feliz. No obstante, es normal que no responda así de bien a los extraños. Sus padres son sus personas favoritas, al igual que sus hermanos y otras personas que os visiten regularmente. Al igual que los adultos, tu pequeño también tiene sus preferencias.

¿Cómo puedes respaldar el desarrollo de tu hijo?

Jugar e interactuar contigo es muy importante en el desarrollo del cerebro y el aprendizaje temprano de tu bebé. A continuación, te mostramos algunas actividades que podéis hacer juntos:

  • Leer un cuento. Aunque no entienda todas las palabras, tu peque escucha los sonidos que emites y aprende cosas sobre el tono y el ritmo. No pasa nada por leer el mismo libro una y otra vez, ya que a los bebés les encanta la repetición.
  • Hablar con él. Responde a los balbuceos de tu bebé e inicia una conversación sobre lo que está haciendo. Cuando sea su turno, no le interrumpas ni mires hacia otro lado. Tu atención le indica que su voz es importante y le ayuda a generar confianza.
  • Colocarlo bocabajo. Sigue colocando bocabajo a tu hijo un ratito cada día para fortalecer los músculos del cuello, los brazos y los hombros. Asegúrate de que la superficie sea firme (por ejemplo, el suelo) y nunca le pierdas de vista.
  • Introducir sonidos. Ponle música a tu bebé o dale juguetes que hagan ruido al tocarlos. Asegúrate de que también escuche los sonidos de la vida cotidiana. Una idea es que esté contigo mientras haces las tareas del hogar.

Alimentación del bebé de 2 meses

¿Cuánto come un bebé de 2 meses?

Dale de comer a tu pequeño siempre que tenga hambre, lo que seguramente será entre seis y ocho veces al día. Para indicarte que tiene hambre, hará movimientos de succión, se llevará la mano a la boca, gemirá o flexionará los brazos y las manos. Evita sobrealimentarlo y presta atención a las señales de que está lleno, como reducir la velocidad o girar la cara. Por lo general, tu peque estará comiendo bien si se queda dormido después de una toma, pero permanece contento y activo si está despierto. En esta etapa, puedes omitir una de las tomas en mitad de la noche. A medida que el estómago del bebé sea más grande, es posible que no vuelva a tener hambre hasta temprano en la mañana.

Con un bebé de dos meses, seguro que ya tenéis un patrón de comidas más o menos establecido. En estas ocho semanas habrás aprendido a detectar las señales de que tu peque tiene hambre y él o ella ya sabrá tomar el pecho sin problema. Tras dos meses de dar el pecho, la lactancia debería ser fácil y agradable. Si notas cualquier molestia en el pezón o la mama, inflamación o incluso dolor, ve variando la posición para que tu peque no presione siempre la misma parte del pecho.

La leche sigue siendo el único alimento del recién nacido durante este segundo mes. La leche, sobre todo si es de lactancia materna, le aporta proteínas, carbohidratos, grasa, sal, minerales, vitaminas y hierro en la proporción adecuada. Además, la lactancia materna le protege contra las alergias.

A los dos meses de vida el bebé comienza a tener un horario de comidas regular y los intervalos entre tomas son más largos por la noche. El consejo es disfrutar de la intimidad y cercanía en el momento de alimentarlo, ya sea con lactancia materna o de fórmula. Si se alimenta de biberón, el volumen promedio de cada toma ha de ser de entre 120 y 150 ml. de leche con seis tomas al día. Antes de ofrecerle la tetina, comprueba que la leche no sale con un flujo demasiado abundante o demasiado escaso. Inclina el biberón sobre tu mano y asegúrarte de que sale a un ritmo de varias gotas por segundo.

Rutinas de sueño

¿Cómo funciona el sueño en esta etapa?

Tu bebé de dos meses está creciendo muy rápido. También mejorará su visión, aprenderá a controlar las manos y piernas, y comenzará a expresarse con su propio lenguaje. Respalda todo esto leyéndole, respondiéndole, jugando y colocándolo bocabajo para que desarrolle la fuerza muscular.

Otra cosa que se desarrolla a los dos meses es el ritmo circadiano de su bebé. Aunque todavía faltan unas pocas semanas para hacer entrenamiento de sueño, puedes consultar varios artículos en Internet para familiarizarte con el tema.

Una cosa que debes hacer en estas semanas es crear una rutina relajante antes de acostarse. Así podrás comenzar a practicar el entrenamiento del sueño.

¿Cuánto duerme un bebé de dos meses?

Con dos meses de edad, los bebés duermen entre 14 y 17 horas al día. Es posible que pase más tiempo alerta y despierto durante el día y, aunque quiera dormir menos siestas, que estas duren un poco más. En esta etapa, algunos niños incluso logran dormir toda la noche (es decir, entre seis y ocho horas seguidas).

Las buenas rutinas de sueño, que incluyen unos horarios regulares y períodos de sueño reparador, ayudan a tu pequeño a crecer mejor en estas primeras semanas. Esto contribuye a su salud y bienestar general. Aunque puede tardar un tiempo en seguir las rutinas nocturnas, ayúdale a distinguir entre el día y la noche dándole las tomas en silencio. Puedes dejar poca luz, hablar lo justo y necesario, cambiarle el pañal rápidamente y volver a colocarlo boca arriba en la cuna.

A partir del segundo mes de vida, tu bebé seguirá durmiendo alrededor de 16 horas diarias, pero empezará a echarse tres o cuatro siestas largas durante el día (o algunas más si son más cortas) y dormirá más durante la noche.

Igual de importante son sus horas de sueño. A partir del segundo mes el bebé va a tener periodos de sueño más regulares. Cuando notes que tiene sueño, facilítale el ambiente adecuado para que poco a poco aprenda de manera inconsciente que es su hora de ir a dormir.

El bebé de dos meses debe dormir entre 15 y 16 horas a lo largo del día, y el sueño suele durar de 3 a 4 horas. A partir del segundo/tercer mes de vida suele aumentar las horas de sueño nocturno hasta 5-6.

Recordemos que cada niño o niña es diferente y tiene sus propios ritmos. A medida que el recién nacido empieza a adaptarse a su ritmo, es importante empezar a establecer una rutina de sueño, especialmente por la noche.

Un día en la vida de tu hijo

El horario de tu bebé de dos meses puede incluir rutinas simples para dormir, alimentarse, bañarse y jugar.

Problemas de salud comunes

En estas semanas pueden aparecer algunas molestias leves relacionadas con la salud y el bienestar de tu bebé. Las más habituales tienen que ver con la piel: acné que aparece debido a las hormonas que llegaron al bebé a través del embarazo, erupciones alrededor de la boca o incluso piel seca. También puede ser que tu bebé empiece a tener algo de reflujo: por norma general, esto se debe a que el estómago todavía no está bien desarrollado y no se cierra correctamente.

Al cumplir los dos meses de vida toca volver a la consulta del pediatra para tomar medidas: así, tu pediatra se asegurará de que el peque se desarrolla de forma adecuada. Además, en esta nueva revisión verás que el pediatra hace girar las piernas de tu bebé con un movimiento rotatorio. Si tu bebé la padece, la cabeza del fémur no estará totalmente encajada en el acetábulo de la cadera y la articulación no girará adecuadamente.

Las vacunas preparan el sistema inmune del bebé para generar anticuerpos ante una determinada enfermedad. De esta manera, el cuerpo se vuelve inmune a la misma y protege al bebé de futuras infecciones.

Problemas de salud en bebés de dos meses

Tu bebé de dos meses puede tener algunos problemas de salud:

  • Dermatitis del pañal. Un pañal mojado o sucio que toca la piel del bebé durante mucho tiempo puede causar una erupción roja. Para combatir la dermatitis del pañal, cambia los pañales lo antes posible, limpia la zona con toallitas húmedas y deja que las nalgas de tu hijo se sequen al aire siempre que sea posible. Estos pasos ayudarán a que el sarpullido desaparezca y no vuelva a ocurrir.
  • Sarpullido. Estas pequeñas protuberancias rojas suelen aparecer en el cuello, los brazos, las piernas o la zona del pañal cuando hace calor. No apliques ungüentos para la piel; en su lugar, enfría la zona con agua, seca bien la piel, viste al bebé con ropa fresca y mantenlo alejado del calor. Con este tipo de atención, el sarpullido desaparecerá después de unos días.
  • Eccema. Si tu bebé tiene parches de piel rojos y escamosos en los codos y las rodillas, podría ser un eccema. El pediatra lo diagnosticará y te recomendará opciones de tratamiento. Puede ser útil usar un jabón suave para bebés en la ropa y las sábanas, vestirlo con ropa que no pique y bañarlo tres veces a la semana como máximo.
  • Tos. Si notas que tu bebé de dos meses tose, es una señal de que sus vías respiratorias están irritadas. La tos está causada por muchos tipos de enfermedades respiratorias, desde el resfriado común hasta la neumonía. Te recomendamos consultar al pediatra si tu pequeño tose. Si también tiene fiebre o dificultad para respirar, acude a urgencias para que te digan cómo proceder.
  • Alergias. Algunos síntomas de alergia o sensibilidad a los alimentos incluyen irritabilidad, exceso de llanto, vómitos intensos, sarpullido y heces acuosas o con sangre.

✨👀 Ejercicios para ESTIMULAR a BEBÉS de 2 Meses

El regreso al trabajo

Ahora que tu bebé es más mayor, probablemente paséis más tiempo fuera de casa y los viajes en coche se vuelvan más habituales. Ir a la compra, a ver a los amigos o, simplemente, acercaros al centro a dar un paseo son acciones cotidianas en las que también participará tu bebé.

Si vas a volver pronto al trabajo, hemos creado un apartado de cosas que debes tener en cuenta para que esta transición sea tranquila tanto para ti como para el bebé.

Si puedes, sé flexible; es posible que cambies de opinión cuando sea el momento. Una vez que te incorpores, es normal que estés triste, ansiosa o preocupada por cómo se adaptará el bebé. Si tu pareja no se queda en casa, la clave es encontrar una guardería con la que te sientas cómoda y en la que tu hijo prospere. Considera también obtener ayuda adicional en el hogar para poder pasar más tiempo en casa con tu bebé.

Establece una rutina un par de semanas antes de volver al trabajo. Comienza a planificar cómo será una jornada laboral típica. ¿A qué hora tendrás que despertarte para estar lista? ¿Cuánto tiempo tardarás en llegar al trabajo si tienes que dejas al bebé en la guardería? ¿Prefieres contar con una niñera? ¿Seguirás dándole el pecho por las noches? Adáptate a los horarios de sueño y comidas del bebé, y no olvides dejar tiempo para disfrutar de él. Obviamente, con solo dos meses de edad, tu peque aún necesita comer con frecuencia. Ajustar sus horarios puede parecer todo un desafío. Muchos padres y madres trabajadores intentan ajustar su jornada para colaborar (por ejemplo, se levantan 30 minutos antes para ducharse y prepararse). Los bebés responden muy bien a las rutinas. Una vez que tengas la tuya, está científicamente probado que se dormirá más rápido y permanecerá dormido más tiempo.

Organizar el cuidado infantil

Hay muchas opciones de cuidado infantil que puedes considerar, por ejemplo:

  • Padres u otros parientes.
  • Una niñera.
  • Una guardería.
  • Una combinación de los anteriores.

Antes de tomar una decisión, asegúrate de que tu bebé estará contento y que le tratarán bien. Pide referencias a otros padres o al pediatra. Habla extensamente con los posibles cuidadores, observa cómo interactúan con tu bebé durante uno o dos días, comprueba sus antecedentes y confía en tu instinto. Si fuera necesario, reconsidera tu elección.

Extraer leche en el trabajo

Volver al trabajo puede ser estresante para algunas mujeres y reducir su producción de leche materna, especialmente si no pueden extraerla tanto como les gustaría. Por ley, la empresa debe proporcionarte tiempo y espacio (no un baño) para que puedas extraer leche hasta que tu bebé cumpla un año. Si te preocupa la cantidad de leche que produces, echa un vistazo a este artículo para aumentar el suministro de leche materna consulta al médico o la asesora de lactancia para que te ayuden.

Buscar ayuda en casa

Independientemente de que vuelvas al trabajo o necesites un poco de ayuda extra (por ejemplo, para cocinar o hacer las tareas del hogar), ten en cuenta lo siguiente:

  • La persona en quien confíes debe reducir la carga, no aumentarla.
  • Determina cuándo necesitarás ayuda y pregunta a la persona si estará disponible en ese horario.
  • Ten claro con qué necesitas ayuda y déjalo por escrito.
  • Si la persona enferma o no puede ir, pide que te avise con antelación suficiente.
  • Ten un plan B al que puedas recurrir en el último minuto, como una niñera o un vecino.
  • Considera obtener una prueba de antecedentes.
  • Si la función de la persona incluye el cuidado del bebé, pídele que complete un curso de primeros auxilios específico.

Recomendaciones adicionales

Cuidar de un recién nacido es una experiencia intensa en todos los sentidos: pasados dos meses desde el nacimiento, el bebé ya no es tan demandante y puede que los padres empiecen a acusar el cansancio y el estrés de estas semanas anteriores.

Durante sus dos primeros meses de vida en el bebé va a establecerse las pautas de alimentación y de regulación del ritmo de sueño. Es normal que pueda perder alrededor del 10% de su peso al nacer, durante la primera semana de vida, a causa de la pérdida de líquidos.

A los pocos días del parto, ocurre la llamada "subida de la leche", los pechos maternos empiezan a producir leche materna madura. Es más rica en grasas que el calostro de los primeros días. También se ponen en marcha de las funciones digestivas.

El ritmo normal de emisión de heces es variable en las primeras semanas: no debes preocuparte si tu bebé defeca en todas las tomas. Es es normal y depende de la puesta en marcha del reflejo gastrocólico, por el cual el tubo digestivo vacía el contenido rectal al ser estimulada la entrada de alimento en estómago.

Pueden aparecer los cólicos del lactante en los que el niño llora de modo intenso e inconsolable, por dolor abdominal debido a retención de gases.

En este periodo de la vida el niño tiene movimientos involuntarios, y pueden presentarse pequeñas temblores en barbilla y extremidades (tremulaciones) que no tienen significado patológico.

Los miembros superiores e inferiores se deben mover de modo simétrico es decir que existan movimientos espontáneos tanto en brazos como en piernas de la misma intensidad; abren de tanto en tanto las manos; tienen igualmente movimientos de discretas contorsiones en tronco.

Todas las actividades de cuidado del bebé implican estímulos que van a ir estableciendo las bases del desarrollo cognitivo; auditivos, táctiles, visuales, olfativos.

El lactante empieza a modificar la atención ante estímulos diferentes.

A medida que se establecen los ritmos de alimentación y sueño-vigilia, los padres se van tranquilizando y van cediendo los sentimientos de ansiedad, normales durante las primeras semanas de vida de su hijo, por el temor y la inseguridad que pueden producir el afrontar una situación nueva como es cuidar de un bebé.

Cuando notes que tiene sueño, facilítale el ambiente adecuado para que poco a poco aprenda de manera inconsciente que es su hora de ir a dormir. Sin embargo, no hay que abusar de la posición boca arriba para evitar que se le pueda deformar la parte posterior de la cabeza (plagiocefalia).

Lo habitual es que un retraso a la hora de levantar la cabeza, mantenerse sentado, hablar, etc. se deba a que cada niño tiene un ritmo de madurez distinto. Como señalan desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, «la secuencia es similar en todos los niños pero con un ritmo variable».

¿Cuándo hay que preocuparse?

Los padres, en especial los primerizos, tienden a asustarse cuando creen que su hijo no tiene el desarrollo que debería tener. En general, lo comparan con otros bebés cercanos (primos, hijos de amigos…) y pretenden que su desarrollo sea igual al del resto.

Sin embargo, es importante estar atento a que no estemos ante síntomas que indiquen que algo puede marchar mal.

Así, a los dos meses de edad, hay que preocuparse en los siguientes casos:

  • Si sus manos están continuamente cerradas, con dedo pulgar incluido (una o ambas manos).
  • Notas que no se calma con la voz de la madre.
  • Cuando no fija la mirada o no te observa mientras te mueves.
  • En caso de que el bebé no sonría.
  • Si no reacciona a sonidos fuertes.
  • Cuando no mueve los brazos y las piernas.
  • Al notar que no mantiene la cabeza alzada cuando está boca abajo.
  • Cuando no se lleva las manos a la boca.
  • Si no reacciona ante caras o voces familiares.
  • En caso de que observes desviación permanente o intermitente de uno o ambos ojos.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.

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