La miniserie de Netflix, "Adolescencia", ha capturado la atención del público y la crítica por su cruda representación de la violencia juvenil y los complejos factores que la rodean. A través de la historia de Jamie, un niño de 13 años acusado de asesinar a una compañera de clase, la serie explora temas como la influencia de internet, el fracaso educativo y la responsabilidad familiar.
La Trama: Ficción que Impacta
La serie se centra en Jamie, un chico que, pese a tener 13 años, conserva un aspecto infantil impropio de un adolescente. Jamie ha asesinado a una compañera del colegio, de 14 años, y lo ha hecho de forma intencionada. A partir de este trágico acontecimiento, la trama se sumerge en las repercusiones que enfrenta su entorno cercano y la comunidad en la que vive, buscando una respuesta a la pregunta más importante que plantea 'Adolescencia': ¿Por qué?
La serie despliega una narrativa que articula cuatro grandes bloques temáticos, todos ellos importantes y estrechamente relacionados:
- Actuación Policial: Se muestra a Jamie detenido como si fuera un terrorista, lo cual impacta por el contraste con su entorno familiar "normal" y su inmadurez.
- Ambiente Escolar: La serie se traslada a la escuela, donde reina un caos desbordado y los adolescentes actúan con impunidad.
- Exploración Psicológica: Se presenta la evaluación de Jamie, aunque desde una perspectiva forense criticable por su sesgo.
- Figura de los Padres: Se aborda la reflexión de los padres sobre la infancia de Jamie y su sentimiento de responsabilidad por no haberlo educado mejor.
¿Realidad o Ficción?
Todo, o casi todo, en la serie parece verosímil: el asesinato con arma blanca grabado por cámaras de seguridad, la conducta del preadolescente o las reacciones institucionales. Sin embargo, es muy poco probable que algo así hubiese ocurrido tal y como se nos muestra. El problema es que, por el modo en que está construida la narrativa, el espectador puede llegar a asumir que se trata de una representación fiel de una realidad posible o incluso habitual entre adolescentes actuales.
La miniserie es una ficción. Un producto artístico, imaginado y construido por un guionista (que además interpreta al padre de Jamie) y un director. No se basa en hechos reales ni pretende ser un documental. ¿Tiene puntos de contacto con la realidad? Claro. ¿Refleja con fidelidad el funcionamiento del crimen juvenil y la psicología de un menor asesino? Difícilmente.
Desde una perspectiva criminológica, lo que se nos plantea -un chico de 13 años que asesina a una compañera de 14 en la calle porque se siente feo, rechazado, influido por ideas misóginas tipo incel que encuentra en internet- es un caso que de ocurrir lo haría con una bajísima probabilidad. ¿Existen precedentes de asesinatos de mujeres adolescentes cometidos por hombres adolescentes?, sí, pero la mayoría de las investigaciones rigurosas sobre crímenes juveniles aportan otros marcos explicativos, mucho más complejos y alejados del esquema de esta miniserie.
Así, la arquitectura causal que plantea la miniserie -impulsividad adolescente, violencia machista, fracaso educativo de los padres y la escuela, redes sociales y la influencia de internet como desencadenante- puede parecer razonable, pero en realidad simplifica y desdibuja de forma extrema una problemática que requiere miradas mucho más rigurosas. Todos los factores que se presentan en la miniserie existen, claro está, y afectan a los adolescentes de hoy. Pero en la inmensa mayoría de los casos no desembocan en un asesinato machista. La excepción se presenta como si fuera la regla.
Factores de Riesgo Habituales en Asesinatos de Adolescentes
A continuación, se presenta un listado de los factores de riesgo más habituales en el asesinato de adolescentes mujeres a manos de adolescentes varones, provenientes de investigación criminológica actual. ¿Cuántos de ellos están presentes en el caso de la serie Adolescencia?
La serie, como toda obra de ficción, fabula, exagera y condensa realidades múltiples en un solo y único relato cerrado. Pero quienes trabajamos en el ámbito criminológico, educativo, clínico o judicial debemos tener claro que esa ficción no ha de sustituir a la investigación empírica ni guiar la acción profesional. Ni los responsables políticos ni los profesionales de la intervención con adolescentes deberían dejarse arrastrar por el atractivo narrativo de este producto, por más logrado que esté en lo técnico.
La serie sigue dando mucho de qué hablar, sobre todo, debido a la dura historia que cuenta, el asesinato de una joven adolescente a manos de un compañero suyo de clase.
Uso excesivo de redes sociales afecta la salud mental
El Mensaje Contra el Odio
La miniserie pone de relieve la importancia de que los padres supervisen la actividad en línea de sus hijos y mantengan un diálogo abierto para evitar que sean víctimas de ideologías dañinas. Asimismo, resalta la necesidad de una educación basada en el respeto y la igualdad, con el objetivo de frenar la propagación de discursos intolerantes y de odio. El protagonista, un niño de 13 años, es fuertemente influenciado por comunidades de internet conocidas como la 'manosfera', donde se promueven ideologías misóginas y se culpa a las mujeres por los fracasos románticos de los hombres. La combinación de su vulnerabilidad adolescente, el bullying sufrido en la escuela y la radicalización online forman un trágico cóctel que desemboca en el violento asesinato de Katie.
Reacciones y Controversias
Esa misma manosfera vinculada a la derecha más radical y al movimiento incel que denuncia la serie es la que ha iniciado una campaña de acoso y derribo hacia 'Adolescencia', asegurando que sus responsables han escogido a un actor blanco (Owen Scott) para interpretar el papel de un asesino negro.
Lo único que demuestran estos comentarios, además de ponerse en evidencia y alimentar el debate social que refleja la serie, es que todavía queda mucho trabajo por hacer.
Conclusión
En definitiva, 'Adolescencia' es una serie que invita a la reflexión sobre la complejidad de la violencia juvenil y los factores que la alimentan. Aunque no se basa en un caso real específico, la serie se inspira en incidentes de violencia juvenil y aborda temas importantes como la influencia de internet y la necesidad de una educación basada en el respeto y la igualdad.
