La aspirina o ácido acetilsalicílico es un fármaco que cada vez con más frecuencia encontramos indicado en los embarazos. Junto con el clásico y obligado ácido fólico, a muchas embarazadas se les ha aconsejado tomar una aspirina diaria. Y la indicación de la aspirina o la recomendación de tomarla puede tener causas variadas.
¿Por qué se receta Adiro durante el embarazo?
Recientemente el empleo del ácido acetilsalicílico durante el embarazo ha sido asociado a una disminución de padecer una enfermedad hipertensiva del embarazo denominada preeclampsia. Para conseguir este efecto, su empleo debe iniciarse de forma precoz en el embarazo, en dosis de 150 mg en una única toma diaria. Ha sido empleada de forma voluntaria por muchos obstetras pero no ha sido hasta 2017 cuando este efecto preventivo ha sido claramente demostrado.
Adicionalmente la aspirina lleva años utilizándose en embarazos conseguidos mediante técnicas de reproducción asistida, ya sea por inseminación artificial o fecundación in vitro. Se emplea además en mujeres con historia de abortos de repetición o fallos de implantación tras varias técnicas repetidas. En estos casos, aunque no existe una evidencia científica clara, parece que existe un beneficio y que en próximos años se espera que sea demostrable.
Por último, existen otros casos en los que se emplea aspirina en el embarazo como mujeres con el llamado síndrome antifosfolípido. En pacientes con algunas trombofilias o síndrome antifosfolípido, la heparina puede formar parte del tratamiento para reducir riesgos; la evidencia varía según el caso clínico. Los tratamientos habituales incluyen 50-100 mg/día de aspirina (AAS) asociados o no a heparina (Clexane 40mg/día vía subcutánea si tromboprofilaxis y doblar dosis si antecedente de 1 episodio de trombosis).
¿Es seguro tomar aspirina durante el embarazo? | Maternar.co
Preeclampsia y el uso de aspirina
La preeclampsia es un trastorno multisistémico grave que complica entre el 2 y el 4% de los embarazos. En la mayoría de casos, no presenta síntomas hasta el tercer trimestre, cuando puede desencadenar hipertensión arterial, y proteinuria (presencia de proteína a la orina). Una preeclampsia no tratada puede provocar partos prematuros, crecimiento restringido del feto, desprendimiento prematuro de placenta, convulsiones, fallos multiorgánicos y daños permanentes en la gestante y el feto que pueden poner en riesgo la vida de la madre y la del bebé.
El problema es que a pesar de que los síntomas se hacen evidentes en el tercer trimestre, para que el tratamiento preventivo con aspirina sea efectivo es esencial empezarlo antes de la semana 16. Un ensayo clínico dirigido por el Hospital Universitario Vall d'Hebron ha demostrado la eficacia del indicador sFIt-1/*PIGF para detectar la mayoría de los falsos positivos del test de alto riesgo de preeclampsia.
Los resultados publicados en la revista JAMA demuestran que las mujeres clasificadas como alto riesgo de preeclampsia y que entre la semana 24 y la 28 presentan un valor de sFIt-1/*PIGF normal (38 o inferior), son en realidad falsos positivos. Este indicador se puede mesurar con una analítica de sangre.
En el estudio se siguieron 936 mujeres que habían dado positivo en el test de preeclampsia durante el primer trimestre y un valor sFIt-1/*PlGF 38 o inferior en una analítica realizada durante el segundo semestre (entre la 24.ª y 28.ª semana). Entre una prueba y la otra, todas habían seguido un tratamiento diario con aspirina 150 mg, tal como recomienda el protocolo de seguimiento del embarazo en Cataluña.
Después de la analítica, la mitad de las mujeres del ensayo continuó con la dosis habitual y la otra mitad dejó el tratamiento. El equipo investigador opina que a partir de este ensayo se tienen que diseñar estrategias para poder parar el tratamiento con aspirina cuando no sea necesaria. Aparte de la reducción de riesgos, esta medida evitará la sobremedicación y fomentará la tranquilidad de las gestantes, reduciendo su ansiedad y riesgo de complicaciones.
Aspirina y abortos recurrentes
En mujeres con historia de abortos de repetición o fallos de implantación tras varias técnicas repetidas, se emplea además aspirina. En estos casos, aunque no existe una evidencia científica clara, parece que existe un beneficio y que en próximos años se espera que sea demostrable.
La heparina es un eficaz agente anticoagulante larga y ampliamente utilizado en Medicina para el tratamiento de trombosis o para evitar su aparición. En algunos casos concretos como ciertos trastornos de coagulación o situaciones seleccionadas puede ayudar, pero no está indicada de manera universal.
En pacientes con algunas trombofilias o síndrome antifosfolípido, la heparina puede formar parte del tratamiento para reducir riesgos; la evidencia varía según el caso clínico.
Otros factores a considerar en abortos recurrentes
- El útero septo es la anomalía congénita más común. No existe tratamiento específico y hay que orientar a las pacientes hacia el consejo reproductivo con diagnóstico prenatal.
- Se ha descrito un aumento de riesgo de aborto espontáneo en casos de miomas submucosos e intramurales grandes que deforman la cavidad uterina. La realización de una miomectomía debería limitarse a estos miomas.
- Las adherencias intrauterinas pueden resultar en una fibrosis que deforme o reduzca el volumen de la cavidad uterina afectando así a la perfusión placentaria. Tras eliminar las adherencias entre el 50%-90% de las mujeres consiguen un parto a término. Tras la cirugía se pueden administrar estrógenos exógenos para favorecer la rápida reepitelización endometrial.
- El hipotiroidismo y la diabetes mellitus se tratan con dosis apropiadas de hormona tiroidea e insulina.
Precauciones y advertencias
Por la evidencia que se tiene hasta la actualidad parece que la aspirina es un fármaco seguro para la formación y el desarrollo del feto. No obstante, no debemos de olvidar que no debe de ser empleada de forma universal en toda embarazada, sino solo en aquellas que presentan factores de riesgo o en las cuales esté justificada su uso.
La aspirina, como cualquier otro fármaco, tiene efectos secundarios y su empleo de forma masiva podría aumentar el riesgo de la población general de gastritis y úlcera gástrica. Queda por establecer el efecto que la aspirina o la exposición aspirina durante la gestación puede tener en el desarrollo a largo plazo de los niños expuestos a este medicamento, aspecto que se estudiará en las próximas décadas.
El uso empírico de AAS o heparina no se justifica en las mujeres sin signos de síndrome antifosfolípido debido a los efectos adversos del tratamiento anticoagulante. Pero 50-100 mg/día de AAS pueden ser útiles en el tratamiento de las mujeres que han sufrido pérdidas gestacionales tras la semana 13 de gestación.
Advierta a su médico si está en el tercer trimestre del embarazo. Acudir al médico en caso de aparición de heces negras, hematomas de origen desconocido, pérdida de apetito acosado o cualquier otro signo o síntoma sugerente de hemorragia gástrica. Prevenir a su médico u odontólogo ante posibles intervenciones quirúrgicas.
Siga exactamente las instrucciones de administración de ADIRO EFG indicadas por su médico o farmacéutico. Ingerir los comprimidos enteros, preferentemente 30 minutos antes de las comidas.
Al igual que todos los medicamentos, ADIRO EFG puede modificar o ver modificado su efecto como consecuencia de otras sustancias, incluyendo otros medicamentos, alimentos, tabaco o alcohol. Al igual que todos los medicamentos, ADIRO EFG puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no apareciesen en el prospecto que acompaña a su medicamento.
Si toma más ADIRO EFG del que debe, consulte inmediatamente a su médico o farmacéutico, vaya al servicio de urgencias de su hospital más cercano o llame al Servicio de Información Toxicológica, teléfono: 91 562 04 20, indicando el medicamento y la cantidad ingerida.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Deposite los envases y los medicamentos que no necesita en el Punto SIGRE de la farmacia. En caso de duda pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que no necesita.
