Un aborto espontáneo o natural es la pérdida involuntaria de una gestación antes de la semana 20 de embarazo. La incidencia de los abortos espontáneos es de uno de cada 5 embarazos, es decir, ocurren en el 20% de los embarazos.
Se conoce como aborto a la detención de la gestación por causas naturales o por deseo de la mujer. Es cuando se detiene la gestación por sí sola. En la mayoría de las veces suelen existir anomalías cromosómicas causantes, pero pocas veces se llega a saber la causa exacta.
Hay muchas maneras de clasificar los abortos. En primer lugar, es importante saber diferenciar entre:
- Aborto espontáneo: se debe a una causa natural.
- Aborto inducido: por decisión personal de la mujer, por ejemplo, por tratarse de un embarazo no deseado.
- Aborto terapéutico: consiste en la interrupción voluntaria del embarazo por razones médicas.
En este artículo, vamos a centrarnos en los tipos concretos de aborto espontáneo, es decir, aquellos que no son intencionados.
TIPOS DE ABORTOS Y EN QUE CONSISTEN | GuiaMed
¿Qué es el Aborto Espontáneo Tardío?
El aborto tardío, también conocido como aborto del segundo trimestre, se refiere a la interrupción del embarazo entre las 12 y las 20 semanas de gestación.
Se considera un aborto espontáneo tardío cuando este ocurre después de la semana 12 y hasta la semana 22. A partir de la semana 22, se clasifica como muerte fetal intrauterina.
El aborto espontáneo tardío es poco común después de la semana 12.
Tipos de Aborto Espontáneo
La definición de aborto espontáneo hace referencia a la pérdida involuntaria del embrión o feto antes de las 20 semanas de gestación o cuando su peso es inferior a 500 gramos.
Como hemos dicho, el aborto espontáneo es aquel que puede tener lugar hasta la semana 20 de gestación. Dentro de este periodo de tiempo, es posible clasificar los abortos en función del momento en que sucedan:
- Aborto precoz: ocurren antes de la semana 12 de embarazo y son los más frecuentes.
- Aborto tardío: tiene lugar con posterioridad a las 12 semanas.
Además, existen otras clasificaciones:
- Aborto esporádico: se presenta de forma aislada. Es frecuente en las madres primerizas y no supone ningún problema de fertilidad.
- Aborto de repetición: cuando tienen lugar dos o más abortos espontáneos. Puede ser aborto recurrente primario, si no ha habido ningún embarazo a término; o aborto recurrente secundario, si la mujer tiene hijos previos.
También se clasifican según el saco gestacional:
- Sacos anembrionados: se observa el saco gestacional vacío, sin embrión en su interior, por una detención muy precoz del desarrollo. También es conocido como huevo huero.
- Sacos embrionados: el embrión se encuentra dentro del saco gestacional, pero no tiene latido cardíaco por una detención más tardía de su desarrollo.
Y según la variedad clínica:
- Aborto completo o consumado: todo el contenido uterino ha sido expulsado después de la muerte fetal. No es necesario ningún otro tratamiento adicional, ya que el sangrado va cesando, el dolor desaparece y el cuello uterino se vuelve a cerrar por sí solo.
- Aborto incompleto: no se expulsa por completo el contenido del útero después de la muerte fetal. Será necesario eliminar los restos de tejido fetal y placentario para evitar que se produzcan hemorragias e infecciones que puedan suponer un riesgo en la salud materna.
- Aborto diferido o retenido: el embrión muere, pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre, normalmente, entre las semanas 8 y 12 de gestación. Lo que ocurre es que desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas, aproximadamente, 10 días después de la muerte fetal.
Tanto el aborto incompleto como el aborto diferido requieren una intervención médica para hacer un legrado y eliminar el contenido del útero.
Causas del Aborto Tardío
Los abortos tardíos pueden resultar de complicaciones médicas, problemas fetales graves, o la salud de la madre. Estas son las posibles causas que lo pueden provocar:
- Problemas con la placenta: tales como desprendimiento (cuando se separa prematuramente), insuficiencia placentaria (cuando el bebé no recibe nutrientes ni oxígeno) o hemorragia.
- Problemas con el útero: como cérvix incompetente, fibromas o malformaciones uterinas.
- Problemas con el desarrollo del bebé: como alteraciones cromosómicas, síndrome de Edwards, defectos del tubo neural, hidrocefalia…
- Infecciones en la madre: provocada por organismos que hayan atravesado la placenta como la listeriosis o la toxoplasmosis o los estreptococos del grupo B, aquellos que pueden generar un parto prematuro.
- Problemas que también dañan la salud de la madre: como enfermedades autoinmunes, epilepsia, diabetes mal controlada, incompatibilidad del grupo sanguíneo, traumatismos graves, presión arterial alta…
- Pruebas para detectar anomalías: Por desgracia, algunas pruebas que se llevan a cabo para detectar alguna anomalía en el bebé, como la amniocentesis o el análisis de las vellosidades coriales pueden causar aborto. No obstante, el riesgo es del 1 al 2%.
- Edad de la madre: La tasa de posibilidad de aborto aumenta a partir de los 30 y en mayor medida después de los 35 años.
- Embarazo múltiple: Las embarazadas que esperan dos bebés o más tienen más posibilidades de sufrir una pérdida de este tipo.
- Aborto previo: Las mujeres que ya han pasado previamente por uno tienen mayor probabilidad de abortar una segunda vez.
Además, las anomalías cromosómicas y los defectos congénitos graves pueden llevar a un aborto tardío.
Las infecciones maternas pueden causar abortos tardíos al afectar al feto o las membranas placentarias. Infecciones comunes que pueden llevar a un aborto tardío incluyen la listeriosis, toxoplasmosis, infecciones por citomegalovirus y sífilis.
Anomalías en la estructura del útero, como el útero septado, útero bicorne, o la presencia de fibromas uterinos, pueden interferir con el desarrollo normal del embarazo y llevar a un aborto tardío.
Enfermedades crónicas como la diabetes no controlada, hipertensión, enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico y trastornos de la coagulación pueden aumentar el riesgo de aborto tardío.
Complicaciones como la preeclampsia severa, desprendimiento placentario y ruptura prematura de membranas también pueden resultar en abortos tardíos.
En un estudio de casos con 54 pacientes con abortos tardíos, se encontró que la principal causa primaria de aborto tardío fue la hipoxia fetal, principalmente por hematomas retroplacentarios y depósitos masivos de fibrina intervellositaria.
Síntomas del Aborto Tardío
Normalmente, el aborto espontáneo tardío comienza con dolor en la parte inferior del abdomen, sobre el hueso púbico o en la zona lumbar. Puede extenderse por toda la pelvis e irradiar hacia la parte interna de los muslos. Muchas mujeres describen este dolor como un dolor menstrual intenso, que puede ser persistente o intermitente, como los calambres. En embarazos avanzados, esto puede asemejarse a las contracciones de parto.
A menudo, se presenta con un sangrado abundante, rojo y fresco, que puede contener coágulos. También puede comenzar con la rotura del líquido amniótico.
Si ya has sentido movimientos fetales, podrías notar la interrupción de estos como uno de los primeros síntomas.
Hay algunos síntomas que son evidentes como: lumbalgia, dolores de abdomen, cólicos o sangrado vaginal. El sangrado o hemorragia puede ser darse de forma intensa e incluir coágulos sanguíneos.
En otras ocasiones puede suceder que no se den señales de alerta y que se descubra en una visita cuando las pruebas revelan la ausencia de actividad cardiaca. A esto se le conoce como “aborto silencioso” o muerte intrauterina.
Los síntomas de un aborto retenido pueden variar y muy a menudo no se presenta de la forma en que lo hacen la mayoría de los abortos espontáneos. Esto se debe a un hecho básico: no hay expulsión del embrión del cuerpo de la mujer. En cierto sentido, el cuerpo actúa como si el embarazo todavía estuviera en curso. No es probable que este tipo de aborto espontáneo cause sangrado intenso o dolor intenso, a veces solo hay síntomas muy leves.
Diagnóstico del Aborto Tardío
El especialista podrá saber si se ha producido un aborto espontáneo al realizar un examen de la pelvis.
El diagnóstico se confirma mediante ecografía, que puede mostrar la ausencia de latido cardíaco, la falta de crecimiento fetal adecuado o la ruptura de membranas.
Es importante contactar con tu matrona o médico si experimentas un sangrado abundante, es decir, si sangras a través de una compresa grande en menos de una hora o si tienes dificultades para controlar el dolor.
Manejo del Aborto Tardío
El manejo del aborto tardío depende de la situación clínica específica, la salud de la madre y las causas subyacentes del aborto.
Cuando el aborto espontáneo se ha producido no se puede detener. El feto y el líquido amniótico deben ser expulsados.
En la mayoría de los casos, el cuerpo logra expulsar todo el embarazo por sí solo. Sin embargo, en algunas situaciones se puede necesitar un procedimiento conocido como raspado para asegurar que el útero quede completamente vacío.
El sangrado después de un aborto espontáneo debería disminuir gradualmente hasta desaparecer.
Manejo Expectante
El manejo expectante implica permitir que el cuerpo expulse el tejido fetal de manera natural. Este enfoque puede ser adecuado si no hay signos de infección o complicaciones severas.
Manejo Médico
El manejo médico del aborto tardío implica el uso de medicamentos para inducir el parto y la expulsión del feto y la placenta. Los medicamentos utilizados incluyen la mifepristona y el misoprostol. La mifepristona se administra primero para bloquear la progesterona, seguida del misoprostol para inducir contracciones uterinas.
Manejo Quirúrgico
El manejo quirúrgico puede ser necesario en casos donde el manejo médico no es efectivo o si la madre presenta signos de infección o sangrado severo. Los procedimientos quirúrgicos comunes incluyen la dilatación y evacuación (D&E), que implica la dilatación del cuello uterino y la evacuación del contenido uterino con instrumentos quirúrgicos.
Se trata de expulsar el contenido uterino mediante tratamiento con medicamentos. Se suele dar mifepristona oral 24-48 h antes y posteriormente misoprostol vaginal. Este método es el que se suele realizar en abortos espontáneos de menos de 11 semanas si se consensua con la paciente.
Aborto por aspiración: es la técnica mediante la cual con una cánula se aspira el contenido uterino, debe hacerse en un quirófano y con la paciente bajo sedación. La duración es de 10-15 minutos.
Legrado por aborto: es una técnica quirúrgica, operación. Con la paciente anestesiada y en quirófano se extraen los restos abortivos uterinos. El instrumento quirúrgico se llama legra, de ahí su nombre.
Complicaciones del Aborto Tardío
- Infección: La retención de tejido fetal puede llevar a infecciones uterinas graves, conocidas como endometritis.
- Problemas Emocionales y Psicológicos: La pérdida de un embarazo en el segundo trimestre puede ser emocionalmente devastadora para la mujer y su pareja.
Apoyo Emocional Tras un Aborto Espontáneo Tardío
Es común que muchas mujeres que atraviesan un aborto espontáneo se sientan culpables. Es fundamental recordar que no puedes provocar un aborto espontáneo mediante el estrés, el ejercicio físico o el levantamiento de objetos pesados. Tampoco puedes provocarlo volando en avión.
El aborto tardío puede tener un impacto emocional significativo en la mujer y su pareja. La consejería y los grupos de apoyo pueden ser extremadamente útiles para ayudar a las mujeres a manejar sus emociones y recuperarse emocionalmente después de la pérdida.
Si es posible, es bueno contar con el apoyo de alguien cercano que te acompañe. Para aliviar el dolor, puedes tomar paracetamol y aplicar calor mediante una ducha caliente o una bolsa de agua caliente. En ocasiones, el dolor puede requerir atención médica para obtener un alivio más eficaz que el disponible en casa.
Prevención del Aborto Tardío
La prevención del aborto tardío puede involucrar el manejo de factores de riesgo conocidos antes y durante el embarazo. Esto incluye el control de enfermedades crónicas, la adopción de un estilo de vida saludable, la evitación de sustancias nocivas y la atención prenatal regular.
Lo que sí puedes hacer durante el embarazo es cuidarte lo mejor posible: alimentarte de manera saludable y variada, hacer ejercicio, descansar cuando sea necesario, evitar fumar, beber alcohol o consumir drogas. Tomar ácido fólico adicional puede tener un efecto protector, ya que el ácido fólico reduce el riesgo de anomalías en el embrión. Sé prudente con los medicamentos y consulta con tu matrona o médico si necesitas tomar alguna medicación. Más allá de eso, solo puedes intentar confiar en que tu cuerpo hará lo que tenga que hacer.
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuánto dura el sangrado en un aborto espontáneo? Depende. El sangrado tras un aborto puntual tiene diferente duración según cada mujer y las características de cada aborto. De manera general, si se produce un aborto espontáneo completo, lo más habitual es que la mujer presente un sangrado vaginal durante unos 7-14 días aproximadamente.
- ¿Es frecuente el aborto diferido? El aborto diferido, que también conocemos como aborto retenido, es aquel que tiene lugar durante el primer trimestre del embarazo.
- ¿Es posible tener un aborto espontáneo antes de la primera falta? Sí. Esto es lo que se conoce como aborto muy precoz subclínico, ya que la mujer aún no es consciente de que estaba embarazada. Es por ello por lo que en estos casos el sangrado se confunde con la menstruación.
- ¿El aborto espontáneo siempre necesita un legrado? No. En ocasiones, especialmente si el la pérdida gestacional ha sucedido en un momento temprano del embarazo, los restos abortivos son eliminados con el sangrado vaginal y, por tanto, no requiere la realización de un legrado uterino.
