Aborto Espontáneo a las 14 Semanas: Síntomas, Causas y Manejo

El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Además, un aborto espontáneo también es la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos.

Si la pérdida gestacional se produce en etapas posteriores, no se considera un aborto, sino un parto prematuro, aunque también puede terminar con la muerte del feto.

Según las estadísticas, los abortos espontáneos se producen en el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada.

El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término. Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.

Es por lo que muchas veces los médicos aconsejan esperar unas semanas antes de anunciar el embarazo a familiares o amigos.

Desafortunadamente, existe la posibilidad de sufrir un aborto espontáneo durante las primeras semanas o incluso los primeros meses del embarazo. La mayor parte de abortos espontáneos suelen ocurrir durante el primer trimestre de embarazo y se vuelven menos probables a medida que el embarazo avanza.

Cuando suele suceder el aborto espontáneo suele ser común equivocarlo con un periodo menstrual normal. Es por ello por lo que hay mujeres que tengan la duda sobre si se trata de un embarazo espontáneo o la regla.

Hablamos de aborto espontáneo cuando se trata de un aborto involuntario, ocurriendo éste dentro de las primeras veinte semanas de gestación. Después de este plazo se considera como un nacimiento sin vida.

En la semana 14 de gestación, la mujer se siente mucho más relajada y feliz, ya que los síntomas molestos del principio del embarazo desaparecen y el riesgo de aborto espontáneo disminuye considerablemente. El feto de 14 semanas ya ha adquirido una apariencia más humana y los futuros padres podrán ver su rostro y todas las partes del cuerpo en una ecografía. Además, en esta semana se inicia el segundo trimestre de gestación.

Por tanto, es el momento ideal para compartir la noticia del embarazo con familiares y amigos, en caso de no haberlo hecho todavía.

Tipos de Aborto Espontáneo

En función del momento en el que se suele producir el aborto y la forma en la que se produce podemos encontrar diferentes tipos de abortos espontáneos:

  • Aborto espontáneo tardío: se conoce como el aborto natural que tiene lugar con 12 o más semanas de gestación.
  • Amenaza de aborto espontáneo: se trata de un sangrado vaginal, en los casos en los que el sangrado se detiene, el embarazo puede evolucionar de forma normal.
  • Aborto espontáneo inevitable: ocurre cuando se da una hemorragia que va aumentando y el cuello uterino se abre.
  • Aborto espontáneo incompleto: parte del tejido del feto o embrión sale del útero, mientras que otra parte queda dentro.
  • Aborto espontáneo retenido: se trata de un aborto ocasionado porque el ultrasonido indica que el embrión no cuenta con latido fetal cardíaco, así como la posibilidad de indicar un saco gestacional totalmente vacío sin el embrión. Este tipo de abortos, no suelen ocasionar dolores ni sangrados.

Causas del Aborto Espontáneo

Hablar sobre unas causas concretas que producen abortos espontáneos es muy complicado. Las actividades del día a día como hacer deporte, trabajar, mantener relaciones sexuales, tomar medicamentos… no contribuyen a que ocurra un aborto espontáneo.

Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:

  • Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
  • Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.
  • Número anormal de cromosomas en el óvulo fecundado.

Síntomas de un Aborto Espontáneo

Los síntomas más comunes que se experimentan en un aborto espontáneo son el manchado o el sangrado vaginal. Así como los dolores o calambres en el abdomen o en la parte inferior de la espalda. Los fluidos vaginales o incluso los tejidos también se tratan de unos de los síntomas más usuales.

Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.

Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:

  • Sangrado vaginal abundante y con coágulos
  • Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
  • Dolor abdominal y cólicos fuertes.
  • Fiebre.
  • Debilidad.

Manejo del Aborto Espontáneo

En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.

El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados.

Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.

Asimismo, hay que tener en cuenta que cuando se sufre un aborto espontáneo es necesario recibir un tratamiento por parte del médico o la matrona. En el caso de sufrir abortos de repetición, o ya has sufrido algún aborto con anterioridad, conocerás los pasos a seguir.

Aspectos Emocionales

Cuanto más avanzado está el embarazo, mayor es la ilusión de los papás por dar la bienvenida a su pequeño al mundo, de ahí que un aborto natural pueda resultar tan angustioso y devastador.

Normalmente, los abortos espontáneos no tienen consecuencias físicas para las mamás. No obstante, sí que hay consecuencias emocionales.

La depresión, por otro lado, es una de las etapas más comunes. En estos casos, las mujeres deberán recibir todo el apoyo y la ayuda posibles por parte de familiares y amigos cercanos, para acabar aceptando el irremediable hecho y volver a sentirse en paz con ellas mismas.

Los médicos pueden prescribir antidepresivos o aconsejar terapias cuya finalidad es demostrar que el aborto espontáneo en cuestión no se trata de un caso aislado.

A pesar de que la pérdida de un embarazo es un fenómeno relativamente frecuente, se trata de una experiencia dolorosa y angustiante para la familia.

Recomendaciones Adicionales

  • Para las mujeres que sufren abortos involuntarios recurrente, es importante consultar con profesionales médicos que determinen los factores causales, y si es necesario, recibir el tratamiento médico recomendado para conseguir que el embarazo llegue a término.
  • Hay ciertos estilos de vida y personales que una mujer puede hacer para disminuir el riesgo de aborto involuntario temprano en el embarazo.
  • Es importante saber que no se producen por “algo que hayamos hecho mal”, como practicar deporte, coger peso, hacer un viaje o tener relaciones sexuales.

Afortunadamente, la mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo no tienen problemas de fertilidad, pero si se repite es importante consultar al médico para averiguar si hay algún problema que impida el desarrollo natural del feto.

En cualquier caso, es importante recalcar que no es cierto que toda mujer embarazada que haya sufrido un aborto espontáneo volverá a tenerlo. Tan solo un 2% de las mujeres puede haber llegado a repetir abortos involuntarios, lo que se conoce como aborto recurrente.

Un aborto espontáneo no influye negativamente en la marcha de un embarazo posterior.

En la mayoría de los casos, cuando se produce el aborto espontáneo, la mujer no necesita ningún tratamiento. El útero se vacía de un modo natural, como si se tratara de una menstruación intensa. Por eso, en muchas ocasiones, si la mujer no conocía su estado, es muy probable que el aborto pase casi desapercibido.

Si, por el contrario, la mujer es consciente de su estado, es muy recomendable que, tras sufrir estas pérdidas, acuda al ginecólogo para que le realice una exploración.

Si la exploración muestra que queda tejido en el útero o la mujer tiene hemorragias intensas, será necesario un tratamiento para vaciar el útero.

Si los abortos espontáneos se repiten, es aconsejable que los padres se examinen exhaustivamente por especialistas, para detectar las posibles causas.

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