Cuidados Esenciales para Abejas Recién Nacidas y la Elaboración de Núcleos de Abejas

La temporada de elaborar núcleos de abejas es una de las más emocionantes en la apicultura. Los núcleos son fundamentales en la apicultura: son la herramienta estratégica con la que los apicultores aumentan sus colmenares. En este artículo, repasamos 10 claves fundamentales para elaborar núcleos de abejas correctamente. Son consejos y puntos básicos que permiten llevar a cabo el trabajo con éxito.

Sin embargo, prácticamente no hay dos apicultores que hagan sus núcleos igual. Cada uno tiene su técnica y su método, lo que puede llevar a resultados diferentes y, a veces, decepcionantes. A la hora de hacer núcleos, es necesario tener muy claros los puntos donde se pueden cometer fallos. Si se evitan, el éxito de los núcleos está más asegurado.

El momento para hacer los núcleos es muy variable y depende de muchos factores. Sin embargo, hay muchos elementos a tener en cuenta para crear los núcleos:

  • Nivel de desarrollo de las colmenas: No conviene forzar a las colmenas que se van a dividir. Solo se deben sacar núcleos cuando tengan suficiente población y su fuerza vaya en aumento.
  • Presencia de zánganos: Si se va a trabajar con reinas sin fecundar, es imprescindible esperar a que haya zánganos en las colmenas. Sin su presencia, la fecundación de las reinas estará en entredicho. A la hora de hacer núcleos de un solo cuadro, hay que elegir colmenas muy donantes muy fuertes.
  • Estado del campo: Si el campo no aporta suficiente alimento, los núcleos tendrán problemas para desarrollarse y será obligatorio alimentarlos para que sobrevivan.
  • Climatología: Antes de hacer núcleos, comprueba las previsiones meteorológicas. Si el pronóstico para los días siguientes a la confección de los núcleos es malo, es mejor que esperes. Ten en cuenta que son divisiones pequeñas, con pocas abejas, lo que hará que sufran mucho con el frío.
  • ¿Para qué es el núcleo?: Si los núcleos que vas a hacer son para vender, te interesa hacerlos cuanto antes, de forma que puedas entregarlos rápidamente. Eso llevaría a forzar los plazos y adelantar la elaboración. En cambio, si los núcleos son para ti, no tengas prisa: espera el mejor momento. Y si quieres hacer núcleos pensando en la temporada siguiente, piensa que puedes hacerlos también al final de la campaña, a finales del verano o incluso principios del otoño.

Una vez que has decidido el momento para hacer tus divisiones de colmenas, toca elegir cuáles vas a utilizar para hacer esos núcleos. La clave está en localizar las mejores colmenas de tu apiario. Pueden ser aquellas que hayas seleccionado como las de mejor genética y mejor comportamiento de las abejas. O, simplemente, aquellas que estén más fuertes y tengan más y mejores recursos. Lo ideal es igualar el vigor de las colmenas para que todas sirvan en esta tarea. Esa labor del igualado se hace desde el invierno, con las últimas revisiones antes de la primavera. A medida que tengas colmenas preparadas para colaborar en la tarea, toma nota de ellas. Así, será más fácil trabajar el día en que te dispongas a hacer los núcleos.

Si ya tienes claro cuáles son las colmenas que puedes utilizar para multiplicar el colmenar, ahora se trata de decidir cómo lo vas a hacer, con núcleos o con paquetes de abejas.

De una Colmena a Muchas: Cómo Crear Núcleos y colocar Reinas con Éxito

Paquetes de Abejas vs. Núcleos

Hacer paquetes de abejas tiene bastantes ventajas frente a los núcleos. Por un lado, al hacerse solo con abejas, las colmenas no pierden cría, ni tampoco recursos alimenticios. Por otro, al no transferir panales de una colonia ya formada, se evitan muchos contagios que se producen por culpa de los marcos. La cera, especialmente, es un lugar donde se esconden bacterias, virus y ácaros, como varroa.

También los paquetes son interesantes en términos sanitarios porque, al no tener cría, se pueden tratar de forma inmediata contra varroa. Este ácaro se esconde muy bien en las celdillas de cría selladas, pero, cuando no hay cría, es muy vulnerable a los tratamientos.

Si te decantas por trabajar con núcleos, lo que tienes que pensar es qué tipo de núcleos vas a hacer y con qué método. Es importante tenerlo claro, porque así podrás preparar el material que necesites y crear núcleos homogéneos y fáciles de manejar.

Abejas en un panal. Fuente: Wikimedia Commons

Métodos para la Elaboración de Núcleos de Abejas

A la hora de elegir método, hay muchos para elegir. En Apicultura y Miel te ofrecemos una sección entera dedicada a los núcleos, para que aprendas todas las técnicas:

  • Núcleo ciego: Es el método más tradicional, pero no es el más recomendable. Se trata de extraer de una colmena (o más de una) panales con abejas y cría de todas las edades, pero, especialmente, larvas de menos de tres días. Ese pequeño núcleo estará generalmente compuesto por dos panales de cría y uno o dos de alimento, más las abejas. Y no tiene reina: por eso se llama núcleo ciego o huérfano. Las abejas generarán reina a partir de la cría reciente. Es un método fácil, pero exige mucho tiempo hasta que la reina se desarrolla, nace, se fecunda y empieza a poner. Además, es necesario encontrar la reina para asegurar que el núcleo está realmente huérfano.
  • Núcleos sin necesidad de buscar la reina, también llamado caza nodrizas: Una alternativa más interesante es el método de hacer núcleos sin tener que buscar la reina. Para ello, se toman panales de cría y se barren las abejas. Los panales se colocan en un alza que, a su vez, se coloca sobre la cámara de cría, separada por un excluidor de reinas.
  • Núcleos en mandala: El método mandala para hacer enjambres se ha desarrollado en Brasil y sorprende por su espectacular puesta en escena y por su eficacia. Sitúa varios núcleos en círculo y, en medio, se sacuden todas las abejas de las colmenas donantes.
  • Núcleos en abanico: Otro método muy utilizado es el de los núcleos en abanico. Para hacerlo, se toma una colmena muy fuerte y se divide su contenido en cuatro o cinco portanúcleos. La colmena donante se aparta y, en su lugar, se colocan, distribuidos en abanico, los portanúcleos. De esa forma, las abejas pecoreadoras que regresan a la colmena se reparten entre las nuevas colonias.
  • División triple: Este método es muy interesante y está pensado para generar tres núcleos a partir de una sola colmena.
  • Núcleos de un solo cuadro: A veces, los recursos disponibles en las colmenas y en el campo son pocos. O la campaña está ya muy avanzada y los núcleos se hacen pensando en la temporada siguiente, con lo que no es necesario que sean grandes. En estas situaciones, se puede trabajar con núcleos de un solo cuadro de cría.
  • Otros métodos: Además de estos métodos, hay otros muchos. Por ejemplo, el de los tres olores. También se pueden hacer supernúcleos y, si no se tienen muchos conocimientos, recurrir a partir las colmenas de forma más tradicional. Se puede partir una colmena en el mismo lugar donde está, separando su población en dos. Y también hay métodos para hacer núcleos sin cambiar de colmenar, dejándolos en el mismo apiario, algo muy útil cuando no se dispone de otra ubicación a la que llevar los núcleos. Por último, también hay un método especialmente pensado para evitar el rechazo de las reinas.

Producción de jalea real. Fuente: Mieles Honey

Introducción de Reinas

Por eso, lo ideal es trabajar pensando en introducir reinas. Las reinas se pueden comprar a criadores profesionales o se pueden criar en el propio apiario, a partir de métodos sencillos, como Alley o Miller. O con sistemas más complejos, como el traslarve, el método Cloake o el método Cupularve.

Esas reinas criadas “en casa” deben hacerse a partir de las mejores colmenas del apiario, buscando reproducir sus excelentes características. Introducir realeras tiene ventajas: la reina va a nacer dentro del núcleo, con lo que se descarta el rechazo. Por su parte, las reinas vírgenes ya han nacido y están prestas para fecundarse y empezar a poner en muy pocos días. Sin embargo, el rechazo hacia ellas siempre es mayor. Por último, las reinas fecundadas son ideales, porque rompen a poner apenas son liberadas en los núcleos. Sin embargo, son más caras si se compran y, si se producen en la propia explotación, tienen que pasar por el proceso de fecundación previamente a la introducción, lo que es trabajoso.

Introducir la reina en los núcleos no es algo urgente. Al darle tiempo al núcleo, las abejas se habitúan unas a otras, formando una nueva colonia. En realidad, el reposo es algo muy aconsejable para los núcleos. Ese tiempo de reposo hará que la nueva colonia se compacte y las abejas entiendan cuál es su nuevo hogar. Por todos estos motivos, la pausa y el reposo de los núcleos es una técnica de manejo muy recomendable.

Alimentación y Revisiones del Núcleo

Es importante que el núcleo reciba cuadros bien poblados y con provisiones. Muchos núcleos fracasan sencillamente por hambre. Se hacen en primavera, una época climatológicamente variable, que puede traer buen tiempo, pero también una semana de frío y lluvias. Ese mal tiempo puede parecer poca cosa, pero es suficiente para que una colonia pequeña, que acaba de romper a criar y consume mucho alimento, termine con sus reservas.

Cuando se hace un núcleo, se suele aportar al menos un panal de comida (miel y/o polen). Puede ser suficiente para que el enjambre tenga cubiertas sus necesidades hasta que se desarrolle y sus pecoreadoras aporten comida diariamente. Por este motivo, es necesario vigilar la alimentación de los núcleos. Primero, garantizar que llevan suficiente alimento. Después, vigilar si las reservas se mantienen. La alimentación artificial para los núcleos debe ser líquida, para que también estimule la puesta de la reina. Los alimentadores exteriores son una de las muchas soluciones para administrar el alimento. El apartado de la alimentación del núcleo es fundamental y forma parte de las revisiones que hay que hacer a estas nuevas colonias.

Revisiones del Núcleo:

  • Reinas: Postura. Cuando se verifica la postura, hay que comprobar que es correcta. En sus primeros días, una reina recién fecundada puede tener una postura deficiente.
  • Desarrollo y estado de salud: Pasadas dos semanas del inicio de la postura, habrá que comprobar el estado de desarrollo del núcleo. Si todo va bien, el portanúcleos se le empezará a quedar pequeño. En cambio, si no se desarrolla, habrá que ver qué sucede. Puede ser un problema de alimentación y, entonces, habrá que estimular. O puede ser un problema de salud (varroa u otra enfermedad). O, muy a menudo, puede suceder que la reina tenga mala calidad y no logre desarrollar la colonia.

Si todo va bien, en unas pocas semanas el núcleo habrá ocupado todo el espacio de la caja y será necesario pasarlo a una colmena. Si no se hace, pueden incluso enjambrar o, más habitualmente, emitir jabardos. Por eso, es necesaria esta operación que se denomina trasiego y es fácil de realizar.

Trasiego del Núcleo a la Colmena

Se aparta el núcleo de su posición y se coloca en ella una colmena vacía. Se abre el núcleo y se ahúma levemente. Con cuidado para que no se caigan abejas al suelo, se van pasando los panales a la colmena, de tal forma que queden en el mismo orden que estaban ocupando en el portanúcleo. Lo ideal es colocar en un lado de la colmena un cuadro con lámina de cera estampada. Pegados a ella, se colocan los cinco panales del núcleo. Si en la caja portanúcleos quedan muchas abejas, se sacuden con un golpe seco sobre la colmena y se aleja la caja para evitar que su olor atraiga a las abejas del núcleo.

A veces, sucede que los núcleos no logran un desarrollo suficiente y el apicultor sabe que no van a superar la invernada. En ese momento, esos núcleos se pueden desarmar, devolviéndolos a sus colmenas de origen. Siempre es mejor tener un único núcleo fuerte, que dos débiles. Otra solución para estos núcleos es unirlos a una colmena zanganera, para que la refuercen y recuperen.

Con todas estas claves, ya puedes elaborar núcleos de abejas con seguridad.

Abeja Reina. Fuente: Agromática

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