Aunque, en principio, pueda parecer un tema baladí, la cuestión de cuándo se sienta un bebé se la plantean muchos padres, ya que representa un punto de inflexión en su desarrollo.
A través de este artículo vamos a repasar cómo la mayoría de los bebés adquieren la capacidad de sentarse a lo largo de los primeros meses de vida, dada la importancia que tiene adquirir esta habilidad. Para un niño sentarse es un hito muy importante dentro de su desarrollo motor.
Teniendo en cuenta que sentarse no es un movimiento involuntario ni espontáneo del cuerpo humano, el momento en que un bebé empieza a hacerlo solo es un gran logro, puesto que comienza a ejercer control sobre su equilibrio y, a partir de ahí, no tardará en gatear, ponerse de pie y dar sus primeros pasos.
¿Con Cuántos Meses Se Sientan los Bebés?
La posición sentada suele alcanzarse entre los 7 y los 9 meses de edad. Sin embargo, estos tiempos pueden variar significativamente, ya que cada niño es único.
Actualmente sabemos que cuando a un bebé se le permite que desarrolle esta habilidad por sí solo suele hacerlo entre los 8 -10 meses de edad, aunque es habitual que muchos bebés se sienten antes, hacia los 6-7 meses, porque se les ha enseñado o “entrenado” para ello.
Lo normal es que los bebés no necesitan que esta habilidad se les entrene, siempre que estemos hablando de un niño que no presenta dificultades que se lo impida o retrase.
La mayoría de los niños empiezan a sentarse solos entre los seis y los nueve meses, cuando descubren que esta posición les da seguridad para hacer cosas como jugar.
Realmente, para un bebé de menos de un año, sentarse por sí solo representa una verdadera prueba de equilibrio, considerando el tamaño y el peso de su cabeza, que ocupa aproximadamente, el veinticinco por ciento de su cuerpo.
EJERCICIOS para ENSEÑARLE a tu BEBÉ A SENTARSE - Mes 4 - ESTIMULACIÓN TEMPRANA
La Evolución Hasta Que un Bebé Se Sienta Sin Apoyo
Antes de conseguir sentarse sin apoyo, un bebé pasa por un aprendizaje paralelo a su desarrollo.
En primer lugar hay que saber que para que un niño llegue a sentarse, antes tiene que haber adquirido otras habilidades previas. Y en segundo lugar, es importante saber que cada niño se desarrolla a su propio ritmo.
Esto nos lleva a decir que lo importante es permitir que el niño tenga el tiempo y las oportunidades que necesita para practicar y ganar control en las habilidades que van llevarle a conseguir a que se siente sin ayuda y cuando lo desee.
Para que esto suceda, desde el momento que el niño nace, debe ir aprendiendo a situar su cabeza en relación al tronco.
Tal y como comentamos en nuestro artículo en el que hablamos sobre las posturas que debe adoptar el bebé, es importante que desde el principio el niño tenga la oportunidad de poder pasar cierto tiempo tumbado boca abajo a lo largo del día.
Así mismo debe ir sucediendo en el tronco. De manera que poco a poco a través de las mismas posturas, y otras nuevas que incluyan la participación de los brazos, el niño va a ir ganando cada vez más fuerza y control en el tronco.
Por eso no se debe tener prisa en sentar a los bebés, porque precisan de tiempo para adquirir estas habilidades previas.
Mini Flexión a los 4 Meses
Un momento esencial que sienta las bases para alcanzar la posición sedente es cuando, a los cuatro meses, el bebé intenta salir de la posición decúbito prono (boca abajo) y hace una mini flexión.
Así, entrena la musculatura de la espalda y la nuca, de manera que esté suficientemente reforzada para cuando se siente.
Sentarse Sin Equilibrio a los 6 Meses
Más tarde, a partir de los seis meses, el bebé podrá sentarse sin ayuda brevemente, tras lo cual se tambaleará y caerá hacia un lado.
Para evitar caídas dolorosas con los primeros intentos, es recomendable que se encuentre sobre una superficie firme pero blanda y que tú te quedes a su lado o que lo rodees de cojines para amortiguar la caída.
Un error que suelen cometer los padres es sentar al niño una y otra vez para que aprenda a estar en esa posición. Pero los pediatras y ortopedas aconsejan esperar a que el bebé se siente por sí mismo para favorecer un desarrollo saludable de la espalda, lo cual, a su vez, es muy importante para que el niño logre sentarse, gatear y andar.
De hecho, muchos bebés empiezan a gatear en cuanto ya se pueden sentar solos. Lo hacen dejándose caer hacia delante con las manos y colocando las rodillas en el suelo.
Primero, se mueven hacia delante lentamente para guardar el equilibrio y la coordinación, y, después, lo hacen cada vez más rápido. Sin embargo, a algunos niños les cuesta mucho llegar a sentarse desde la posición vertical.
Sin embargo, es muy habitual sentar a los niños precozmente, hacia los 4 meses o incluso antes, bien sea apoyados en el sofá o rodeado de cojines, sin tener en cuenta que si sentamos a un niño cuando la musculatura de su tronco aún no está preparada podemos hacer que su espalda esté sufriendo.
Por eso es importante que cuando sentemos a un bebé, nos fijemos mucho en cómo lo hacemos y en la posición que el niño adopta.
Por otro lado, cuando sentamos a los bebés un poco más adelante, hacia los 5 o 6 meses, podemos ver cómo para mantener esta posición necesitan apoyar sus manos para no caerse.
En este punto, si bien es cierto que se puede sentar al niño en algunos momentos puntuales, también es cierto que por el momento no debe ser la postura más habitual para él, pues si el niño se sienta por sí solo, lo hará de manera muy inestable y con riesgo a caerse y requiriendo de sus manos para mantenerse (con lo que no puede practicar otras habilidades como el agarre y manipulación de objetos) y si lo hace con ayuda, precisará de la ayuda de un adulto o de algún sistema de sedestación que le mantenga, con lo cual deberá estar ahí hasta que el adulto decida cambiarle de posición o él demuestre su disconformidad.
En este punto es importante destacar, que si ponemos al bebé sentado de manera muy frecuente o prolongada cuando no está preparado para ello, esto puede tener consecuencias en su desarrollo.
Desde el punto de vista psicológico, hemos de pensar que estamos poniendo al niño en una posición no elegida por él y para la que necesita de ayuda externa. Con ello, está perdiendo la oportunidad de experimentar y practicar con su cuerpo, lo que es necesario para que pueda conocer y desarrollar capacidades como la confianza (algo que consigue cuando descubre por sí solo lo que puede y no puede hacer).
Comer y Sentarse: ¿Están Relacionados?
El momento en que un bebé puede comer su primer alimento sólido es una etapa más de su desarrollo, pero no está relacionada con el logro de sentarse.
Lo que sí ocurre es que cuando se sienta un bebé sin apoyo, los padres pueden aprovechar la ocasión para empezar a darle alimentos sólidos y que coma junto a ellos.
Es justo lo que recomiendan las comadronas y los pediatras esperar hasta que el bebé se pueda sentar por sí solo en una trona para cambiar de los potitos y las papillas a la comida sólida.
No es necesario que el bebé pueda sentarse sin ayuda para empezar a usar la trona a la hora de comer. Sin embargo, debe tener suficiente tono muscular para sostener la espalda en posición semierguida por sí solo.
Alrededor de los 6 meses, la mayoría de los bebés tienen suficiente tono muscular para sostener la espalda y sentarse durante breves períodos de tiempo, como durante las comidas. Sin embargo, es fundamental ayudarles con una trona ergonómica y de buena calidad, como es la trona Cresecendo Up de Chicco, que ofrezca un buen apoyo y mantenga al niño en una posición estable y segura.
Evita obligar al bebé a permanecer sentado durante mucho tiempo fuera del horario de las comidas. El uso de la trona (y, por tanto, la posición sentada) debe limitarse a la hora de comer, que suele durar entre 20 y 30 minutos.
Cómo Puedes Ayudar a Tu Bebé a Que Aprenda a Sentarse
Como ya hemos explicado anteriormente, para los bebés, sentarse es una de las acciones más complejas que pueden hacer con su cuerpo, aún pequeño y frágil.
Por tanto, una de las claves a la hora de ayudar a tu peque a que aprenda a sentarse de forma autónoma, es procurar que fortalezca la musculatura de su cuello, su torso y sus caderas.
Por lo tanto, y tal y como hemos apuntado, para que un bebé aprenda a sentarse no es necesario que lo forcemos a sentarse, lo importante es que le demos la oportunidad de llegar a esa posición por sí solo.
Para brindarles esta oportunidad los niños necesitan, junto a los requisitos ya comentados, poder pasar la parte de su tiempo estirados sobre una superficie amplia y segura donde cuenten con juguetes o estímulo que puedan ir explorando.
Es decir, los niños necesitan tener la oportunidad de estar directamente el suelo, si es posible, mejor sobre algún tipo de acolchado para evitar el frío y posibles golpes, con estímulos que llamen su atención y les motiven.
De esta manera, el niño contará con las condiciones ideales para poder ir practicando y experimentando con su cuerpo infinidad de movimientos, que además de fortalecer su musculatura va a hacer que vaya aprendiendo a controlarlo y adquiriendo habilidades motrices como pasar de boca arriba a boca abajo, y viceversa, rodar sobre su cuerpo, arrastrarse, girarse,....
Actividades para Fortalecer la Musculatura
Para ello, puedes usar varios recursos:
- Acuéstalo sin almohada.
- Llévalo en el portabebés con la espalda en la posición correcta, es decir, permitiendo la curvatura natural de la espalda y apoyando bien la cabeza durante los primeros seis meses. El portabebés favorece desde el nacimiento el desarrollo saludable de la espalda y la postura de la ranita, que es importante para el crecimiento de las caderas. La postura correcta también es esencial para las acciones posteriores de sentarse, gatear y caminar.
- Ponlo boca abajo y motívale con juegos para que levante ligeramente la cabeza y, así, refuerce la musculatura. Con un sonajero bonito también puedes intentar hacer que el niño se mueva hacia una posición sentada determinada.
- Una de las prácticas más importantes, ya desde las primeras semanas de vida, es la hora de Tummy Time, es decir, colocar el bebé boca abajo durante breves periodos a lo largo del día, siempre bajo la supervisión de un adulto. Esta actividad contribuye significativamente al fortalecimiento de los músculos necesarios para alcanzar la posición sentada. De hecho, ayuda a mejorar el tono muscular del bebé, favoreciendo el desarrollo de los músculos del cuello, la espalda, el abdomen y los brazos. También reduce el riesgo de plagiocefalia, el aplanamiento del cráneo que puede producirse con la posición supina prolongada.
Estimulación y Apoyo
Si el bebé ha recibido la estimulación y el apoyo adecuados, entre los 6 y los 9 meses deberían aparecer aparecer algunos signos claros de progreso hacia la posición sentada:
- El bebé es activo y empieza a gatear o arrastrarse;
- Puede hacer transiciones entre distintas posiciones, por ejemplo, de tumbado a sentado y de gateando a sentado, o viceversa;
- Empieza a mostrar interés por ponerse de pie, intentando agarrarse y levantarse;
- Una mejora visible en la manipulación de objetos.
Otras Actividades Recomendadas
- La media croqueta: Túmbalo bocarriba y, entre canciones y juegos, colócalo sobre un costado y sobre el otro alternativamente.
- Animando a que se levante: Una vez compruebes que controla bien la cabeza, colócalo bocarriba y anímalo a que se levante. Puedes usar un sonajero.
- Siéntalo con apoyos: Buen momento para hacerlo es cuando veas que ha adquirido fuerza en el pecho y, por ejemplo, trata de levantarse cuando está tumbado bocarriba o se da la vuelta. Puedes apoyar su espalda en un cojín y permanecer a uno de los lados para que tenga bastante apoyo. Ponle un juguete delante.
- Ponle un juguete delante: Cuando esté sentado y adquiera la posición del trípode (con un brazo apoyado), coloca un juguete delante para que trate de alcanzarlo, no muy lejos.
¿Y Si Con Nueve Meses Aún No Se Sienta Solo?
Si tu bebé no forma parte del noventa por ciento de los niños que ya con ocho meses se sientan con seguridad para jugar y comer, no debes alarmarte. Cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo y quizás el tuyo necesite más tiempo o esté aprovechando esa etapa para aprender otras cosas.
En todo caso, si ves que con nueve meses aún no ha logrado sentarse sin apoyo, puedes mencionárselo al pediatra en la próxima visita.
Muchos padres sienten cierta ansiedad por el desarrollo motor y psicomotor de sus bebés, pero cada niño tiene su tiempo.
Es esencial permanecer alerta ante posibles signos de retraso en el desarrollo motor.
Recuerda que no hay respuesta única a las preguntas sobre con cuántos meses se sienta un bebé. Si a los nueves meses aún no se ha producido la sedestación, que es la posición del cuerpo sentado, consulta con el/la pediatra.
Lo que para ti es fácil, en realidad, es complejo y requiere coordinación motriz, para lo que puede que aún no esté preparado.
| Edad | Hitos del Desarrollo |
|---|---|
| 1 mes | Se tranquiliza al oír la voz de su madre, esboza sonrisas espontáneas. |
| 3 meses | Sostiene la cabeza erguida unos segundos, boca abajo se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza. |
| 6 meses | Coge juguetes fácilmente, se sienta con apoyo, levanta la cabeza y el pecho apoyado sobre sus manos. |
| 9 meses | Estira los brazos para que se le coja, gatea, se mantiene de pie con apoyo, balbucea. |
| 12 meses | Introduce cubos en otros, abre cajones, recorre la casa gateando o agarrándose. |
| 14 meses | Esparce juguetes, le interesan los de otros niños. |
Saber cuándo se mantienen sentados los bebés, como cualquier otro hito, te sirve para prestar atención a su desarrollo, detectar cuándo hay algo que le está costando y potenciar la estimulación.
Pero no te agobies, ni lo agobies, y piensa en lo mucho que interviene en la sedestación.
