El momento en que un bebé da sus primeros pasos es uno de los hitos más emocionantes en su desarrollo. Ver a tu pequeño avanzar tambaleante hacia tus brazos es una imagen que quedará grabada en tu memoria para siempre. En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre esta etapa del desarrollo: la edad promedio, las señales que indican que está listo, cómo puedes acompañarlo en el proceso y qué hacer si tarda un poco más de lo esperado.
Un hito importante en el desarrollo infantil
De repente el niño es capaz de desplazarse sobre sus dos piernas. Generalmente, su evolución prosigue imparable y al cabo de algunas semanas gatea menos y se centra más en dar sus primeros pasos. Pero, como ocurre con tantas otras cosas, el niño es quien marca el ritmo y debe comenzar a andar de manera espontánea.
Como ocurre en los restantes ámbitos del desarrollo infantil, el momento en que el niño empieza a andar es enteramente personal. Para que llegue el día en que el bebé dé su primer paso, ha de empezar sentando las bases con una serie de preparativos: entrenando la musculatura y todo el aparato motriz durante meses para la marcha erguida. Estar tumbado de espaldas da paso a tumbarse de lado, rodar sobre el estómago y volver a tumbarse de espaldas, después se producen los primeros movimientos de avance y el bebé se arrastra, gatea, quizá marcha a paso de oso y se va irguiendo lentamente. Cada uno de estos hitos es importante para poder llegar al siguiente.
¿Cuándo se ponen de pie los bebés?
Lo más común es que cuando camina un bebé por primera vez es entre los 9 meses y 15 meses. Algunos lo hacen antes, otros un poco después. Antes de caminar, un bebé pasa por varias etapas. Dato útil: Muchos bebés gatean poco o nada antes de caminar. No todos caminan al año.
Sin embargo, es habitual que algunos bebés tarden más en caminar que otros, ya que el patrón de desarrollo, como ya hemos comentado, no es exactamente lineal en todos los peques.
El hecho de que tu bebé ya esté intentando andar o, por el contrario, se lo tome con más calma, depende de diversos factores, todos ellos normales, que pueden influir en el momento en que tu peque se lance a caminar. Además, la personalidad del peque marca este, y otros, hitos de su desarrollo: los bebés más activos y curiosos suelen mostrar interés por caminar antes.
Levantarse y ponerse de pie son logros divertidos y emocionantes para los bebés. Estar de pie generalmente es el preludio para empezar a caminar, y caminar significa que tu bebé está a punto de volverse mucho más… móvil. A partir de los 6-7 meses un bebé puede tratar de mantenerse en pie. Aún está lejos de ser autónomo y de poder caminar, pero empezará a ensayar esta postura. Es en torno a los 8-10 meses (aproximadamente) cuando los bebés empiezan a ponerse de pie apoyándose en todo lo que tienen a mano: sillas, sofá, cama, el perro… Una vez que consiguen una postura erguida, empiezan a moverse hacia los lados, siempre sujetos a algo.
En realidad, el entorno del bebé puede ejercer una gran influencia en su desarrollo. Los primeros intentos de ponerse en pie pueden surgir a partir de los 7-8 meses en algunos bebés. Al inicio, el apoyo de los pies es un poco inmaduro y se puede ver al bebé sostenerse sobre las puntas de sus pies. A partir de aquí, el bebé puede comenzar a liberar una de las manos de apoyo para alcanzar objetos que tiene cerca o juguetes que le ofreces a los lados.
Cuando llegue el momento, observarás que tu bebé va ganando confianza y está listo para dar sus primeros pasos. En este momento es importante despejar la zona y garantizar un espacio seguro para que tu pequeño no encuentre ningún obstáculo.
Es importante dejar que nuestro bebé se lleve los pies a la boca, no impedírselo. Tampoco debemos cometer el error de ponerle cualquier calzado cuando empiece a caminar, ya que podría ser inadecuado para su desarrollo. Y, por último, no adelantéis la puesta en pie, acompañadla.
¿Cómo ayudar a andar a mi bebé?
Es importante que el bebé pueda superar por sí solo, sin intervención de los adultos, cada uno de los pasos de su desarrollo. No tenemos que ayudar a nuestro bebé a darse la vuelta, ni sentarlo, ni incitarlo a gatear si todavía no es capaz de hacerlo de forma autónoma. El bebé empezará a dar sus primeros pasos por sí mismo cuando haya alcanzado todas las condiciones previas importantes para conseguirlo y tú le dejes espacio para que pueda caminar.
El mejor apoyo que pueden dar los padres a sus hijos es dejarles probar por sí mismos y no apremiarlos o llevarlos de la mano antes de que echen a andar por sí solos. Así que los padres apenas tenemos que hacer nada salvo esperar y ser espectadores. Llegará un día en que esos primeros pasos llevarán a nuestro hijo directamente hasta nuestros brazos, será un momento inolvidable para nosotros y un motivo de orgullo para el bebé que ha sido capaz de aprender y poner en práctica una habilidad por sí mismo. Como padres estamos deseando que nuestro bebé se ponga de pie. La primera vez que lo vemos sentado, de pie o andando es maravilloso.
Durante el tiempo que transcurre hasta dar el primer paso sin agarrarse el niño aprende a mantener el cuerpo bien erguido y a conservar el equilibrio, lo cual es especialmente importante para caminar sin apoyos. Por eso también es fundamental que aprenda a mantener el equilibrio por sí solo sin estirar los brazos hacia arriba para agarrarse a las manos de los padres. Además, los pies también deben aprender ahora a soportar el peso del cuerpo y a no caminar de puntillas.
En cuanto el niño se pone de pie los padres solemos sentir la tentación de cogerlo de las manos e incitarlo a andar.
Es un momento fantástico, en el que la inseguridad va quedando atrás y puede empezar a disfrutar de sus logros. Otro momento precioso en el control de la posición bípeda es cuando el bebé comienza a subir y bajar al suelo. A veces, vemos al bebé dejar caer un juguete al suelo para luego bajar, agarrarlo, subir y… ¡volver a dejarlo caer para bajar de nuevo!
Cuando el bebé va ganando seguridad y confianza, comienzan los primeros intentos de caminar de lado, apoyado en superficies, mientras va tratando de alcanzar objetos a los lados. Caminar de lado viene antes que caminar hacia delante. Rápidamente, el bebé pasará de desplazarse lateralmente a la capacidad de ir de un apoyo a otro que cada vez se encuentra más lejos. Esto exige un nuevo reto en la coordinación y el equilibrio.
A partir de ahí, el bebé estará preparado para lanzarse a caminar en espacio libre, al principio, sin capacidad para detenerse. Una imagen que todos los papás y mamás recuerdan es el momento en el que el bebé sale de los brazos de un progenitor para llegar caminando a los brazos del otro o de otro adulto de la familia. Es un momento realmente bello.
Tu pequeño tiene que acostumbrarse a levantarse y ponerse pie. Arrodíllate o siéntate en el suelo frente a una mesa de café resistente o un sofá bajo.
Facilita y promueve estos momentos. Mueve ese juguete u objeto animándole a que se desplace de lado manteniendo el apoyo sobre la superficie. Hazlo en una dirección y en la otra.
Juega con él en el suelo en un espacio agradable y seguro, donde pueda rodar.
"Cada bebé se desarrolla siguiendo su propio ritmo. Lo mejor que podemos hacer es apoyar a nuestros hijos dándoles espacio y tiempo para que prueben a andar por sí mismos. Ten paciencia, tu bebé se sentirá orgulloso cuando logre pasar por sí solo de ponerse de pie a andar. ¡Y lo conseguirá sin duda!”
Qué no debes hacer
No solo es una decisión cuestionable desde el punto de vista del desarrollo, sino que, además, puede ser una opción peligrosa: una caída puede hacer que el tacatá impacte en el pecho del bebé, con serias consecuencias para el pequeño. Además, supone forzar la función de soporte de las piernas, que podrían deformarse por un peso para el que el bebé no está preparado. Cuando el pequeño se sienta capaz, ya verás como va empujando sillas por la casa.
El uso de taca-tacas (andadores) en muchos países del mundo incluso está prohibido. No sólo hay riesgo de ocasionar una alteración músculo-esquelética sino que, además, el bebé camina sin control con éste y se han descrito muchísimos casos de traumatismos craneoencefálicos. El bebé camina a tope sin control y se golpea. Así que, mi respuesta a esto es tajante.
No tenemos que ayudar a nuestro bebé a darse la vuelta, ni sentarlo, ni incitarlo a gatear si todavía no es capaz de hacerlo de forma autónoma.
Tomarlos de la mano para guiarlos, tentación que tenemos todos los padres del mundo, puede hacer que dependan de nuestra ayuda y no sigan su propio ritmo de aprendizaje. Sin embargo, si el niño nos ofrece su mano para conectar, está bien responder a ese gesto, siempre que no sea para enseñarle a moverse.
Calzado para los primeros pasos del bebé
Aunque es tentador comprar zapatitos bonitos desde el principio, diferentes expertos recomiendan que durante los primeros meses los bebés estén descalzos o con calcetines antideslizantes para favorecer el desarrollo natural de los pies. Solo cuando comienzan a dar sus primeros pasos, normalmente alrededor del año, es recomendable elegir zapatos cómodos, flexibles y adecuados para su edad.
Ya sabes que somos firmes defensores de que, mientras el bebé no camina, lo mejor para él es no usar calzado.
El calzado ideal para acompañar a tu bebé en sus primeros pasos 👣 debe ser flexible, transpirable y ajustarse correctamente al pie, dejando espacio para el movimiento de los dedos y el correcto desarrollo. Elegir la talla correcta para los zapatos de tu peque puede ser todo un desafío, especialmente cuando son tan pequeños que no suelen querer colaborar en el proceso.
Una de las recomendaciones que te resultará más práctica es crear tu propia plantilla en casa, dibujando el contorno del pie de tu peque en un papel. Además, en nuestra web puedes descargar directamente las plantillas de cada modelo, para que si no puedes venir a Ferozland y probar nuestros zapatos aquí, puedas comprarlos online con la seguridad de que te estás llevando la talla correcta.
¿Cuándo consultar con un especialista?
Sin embargo, si un bebe con 9 meses no se pone de pie ni gatea, en principio no tiene porque ser algo preocupante. Como ya he dicho anteriormente, lo que cuenta es que haya riqueza en su desarrollo, no cuándo comienza a gatear un bebé o a ponerse de pie.
Es habitual que algunos bebés tarden más en caminar que otros, ya que el patrón de desarrollo, como ya hemos comentado, no es exactamente lineal en todos los peques. Pero, ¿cuándo es recomendable consultar con un especialista?
Mantenerse sentado sin apoyo es un logro que el bebé alcanza alrededor de los seis meses. Si sobre los nueve meses tu hijo no tiene esta capacidad, probablemente, el hecho de estar de pie será una dificultad también. En este caso, sería necesario buscar una valoración médica, y, con esa evaluación, ver si un programa de fisioterapia pediátrica nos podría ayudar.
Existen muchas creencias populares sobre el inicio de la marcha en los bebés, algunas de las cuales podrían tener cierto sentido, mientras que otras se basan en creencias populares sin base científica. Como padres, es natural sentir ansiedad por ver a nuestros hijos alcanzar cada hito de desarrollo. Sin embargo, es importante recordar que cada bebé tiene su propio ritmo. Por eso, en lugar de preocuparte, celebra cada pequeño logro y ofrécele a tu bebé el apoyo emocional que necesita. Tu amor y paciencia son los mejores aliados en este proceso.
Tabla de hitos del desarrollo motor
Aquí tienes una tabla con los hitos del desarrollo motor que suelen ocurrir antes de que el bebé se ponga de pie y comience a caminar:
| Edad aproximada | Hito del desarrollo |
|---|---|
| 3-6 meses | Descubrimiento de los pies |
| 4 meses | Comienza a voltearse |
| 6 meses | Se mantiene sentado sin apoyo |
| 7-8 meses | Primeros intentos de ponerse de pie |
| 8-10 meses | Se pone de pie apoyándose en objetos |
| 9-15 meses | Comienza a caminar |
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Consejos adicionales
- Asegúrate de que el entorno sea seguro: retira los objetos peligrosos y poco estables, coloca protectores en las esquinas de los muebles, no dejes a su alcance objetos que se puedan romper y hacerle daño y, sobre todo, supervisa a tu bebé en todo momento.
- Permite que vaya paso a paso, que coja confianza con estar de pie y que gane fuerza en las piernas. Poco a poco, será capaz de alcanzar nuevos retos y conseguirás respetar la armonía de un desarrollo progresivo. Las prisas no nos ayudan.
- Al mismo tiempo que tu bebé se empieza a poner de pie, va controlando el gateo. Pero gatear le lleva a explorar el ambiente de una manera más rápida, con más seguridad y con más eficacia que caminando. Es bueno que gatee mucho antes de que andar sea su desplazamiento principal.
- Deja que tu bebé se ponga de pie junto a las patas de la mesa. Ponle obstáculos y juguetes que atraigan su atención. Coloca alguna silla cerca en la que pueda encontrar un soporte. Mantente cerca y participa en esa actividad, mientras el pequeño se desplaza agarrado y salva los obstáculos.
Ver a tu bebé dar sus primeros pasos es uno de esos momentos mágicos que nunca se olvidan. Confía en su proceso. Tu apoyo es clave.
