El desarrollo del lenguaje es uno de los procesos más importantes en la infancia. Es la expresión verbal de la comunicación, y los niños aprenden a comunicarse desde los primeros días, desarrollando el habla de forma progresiva. Los primeros 3 años de vida son un periodo decisivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración.
Desde que nacen, la única forma de comunicarse que tienen los bebés se limita a acciones como llorar cuando tienen hambre, sueño o simplemente están incómodos. Pero es a partir de los 12 meses cuando hacen un descubrimiento impresionante: el lenguaje. Pero ¿cuándo empiezan a hablar los bebés? ¿A qué edad habla por primera vez un niño? ¿Y en qué momento ya lo hace bien?
Factores que Influyen en el Desarrollo del Habla
Cada niño tiene sus propios tiempos y ritmos de aprendizaje. Y no solo para gatear o andar, aunque el tummy time (tiempo boca abajo) siempre ayuda. También ocurre en otro aspecto muy importante del desarrollo del bebé: el lenguaje hablado. Hay peques muy precoces a la hora de pronunciar sus primeras palabras, y otros, que tardan hasta un par de años para hacerse oír.
Son muchos los factores que incluyen en los inicios del lenguaje verbal. Tienen que ver algunos tan determinantes como la herencia genética, la familia, el ambiente social del bebé y si es escolarizado o no. Por supuesto, contribuyen a un lenguaje normal del peque aspectos biológicos como una audición, articulación de las palabras y función intelectual normales. El abuso del chupete y del biberón pueden perjudicar este desarrollo, ya que la masticación, la succión y la deglución ayudan al progreso del habla.
Pero, además, en los primeros meses de vida, es fundamental una exposición adecuada al lenguaje oral. De ahí que resulte vital estimular el habla del bebé, con el uso de lecturas (al leer los mismos cuentos aumenta su vocabulario), juegos y canciones por parte de todas las personas implicadas en su educación. Hasta dirigirse a los niños con voz infantilizada (en un tono más alto y cantarín) es conveniente para fomentar el habla, tal y como sostiene este estudio reciente.
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Hitos Clave en el Desarrollo del Habla y el Lenguaje
A pesar de que cada hijo evoluciona de diferente manera, en general, a determinadas edades son capaces de emitir ruidos y sonidos, pronunciar palabras y hasta hacer frases completamente entendibles. Según expertos logopedas y pediatras, estos son los principales hitos del desarrollo del lenguaje por edades con los que podrás saber cuáles son las primeras palabras del bebé, cuándo empieza a decir mamá, cuál es la edad máxima para que hable o cuándo hablará bien.
⭐ Primer Año
- De 0 a 2 meses: A los sonidos vocálicos “a” y “e” que pronuncia a finales del primer mes, se le unen los guturales como “e-je” o “ek-je”, precursores del popular “ajo” (gorjeo).
- De 3 a 4 meses: El peque responde a sonidos con esos arrullos más largos (15-20 segundos) y manifiesta su placer con expresiones como “gaga” o su disgusto mediante consonantes nasalizadas como “nga”.
- De 5 a 6 meses: El balbuceo lingüístico ya es una realidad, pues el bebé repite sonidos que produce él mismo, jugando a hacer gorjeos de sus cuerdas vocales, y comienza a imitar al adulto. Ya introduce el resto de vocales y, como explica el especialista Pablo Félix Castañeda en su libro ‘El lenguaje verbal del niño’, empieza con las consonantes: labiales (p, m, b), dentales (d, t) y velopalatales (g, j).
- De 7 a 8 meses: Aunque no entienda su significado, el niño empieza a decir pa-pa, ma-ma, da-da y el balbuceo imitativo es destacado. El intercambio vocal que realizan madre e hijo (contesta cuando le habla, parlotea) se puede considerar como el primer paso hacia la conversación.
- De 9 a 10 meses: El bebé muestra interés por imitar sonidos y comunicarse, y hasta comienza a hacerse entender vocalizando y a la vez señalando lo que quiere. Le encanta repetir sílabas conocidas y se gira al oír su nombre.
- De 11 a 12 meses: Comprende varias palabras, por lo que sabe el significado de órdenes simples como “no”, “a dormir” o “ven”. Articula sus primeras palabras con sentido (mamá, papá, caca, tata) y reproduce las del adulto simplificándolas (“topa”, en vez de sopa; o “aba”, para decir “mamá, dame agua”). Su vocabulario no pasa de la media docena de palabras.
⭐ Entre los 12 y 18 meses
El niño entiende cada vez más palabras sencillas y familiares, por lo que puede responder a preguntas simples de forma no verbal. Amplía su vocabulario a unas 15-20 palabras, aunque es normal que no las pronuncie del todo bien. A esta edad es capaz de usar una palabra con varios significados y de llamar la atención de los demás utilizando palabras. Todavía no hace frases, pero sí que combina expresiones de dos palabras (mamá, tete).
⭐ De los 18 a los 24 meses
A los dos años el peque ya usa unas 50 palabras, pero entiende en torno a 300. Combina hasta tres de ellas para hacer una oración simple, y para ello no duda en utilizar sustantivos (gato, móvil, nene, ojo), verbos (jugar, comer), adjetivos (bonito) y adverbios (más). Por ejemplo: quiero más cuento. Pronombres como “yo” o “tú” y los posesivos “mi” o “mío” los tiene muy interiorizados.
⭐ De 2 a 3 años
El lenguaje se desarrolla mucho en esta etapa, tanto que se puede entender gran parte de lo que habla sin ser de su círculo cercano. Sabe de 300 a 900 palabras y utiliza de tres a cinco palabras en sus frases. Los verbos haber y ser ya entran en su vocabulario, así como diferentes formas verbales, el artículo determinado y los plurales.
⭐ A partir de los 3 años
En la edad del “¿por qué?”, el niño ya habla bien: su lenguaje es comprensible para cualquier persona, a pesar de que puede que no pronuncie de forma correcta algunos sonidos aún difíciles como l, r, s, ch, y, v o z. Expresa ideas y sentimientos usando frases cortas, pero su vocabulario lo componen más de mil palabras. También emplea el gerundio en los verbos.
A los 4 años ya habla más claro y a los 5-6 ya tiene la base del lenguaje del adulto.
¿Cuándo Preocuparse si un Niño No Habla?
Desde una perspectiva evolutiva, el desarrollo del lenguaje se consolida en torno a los 5-6 años de vida. Pero el retraso en el habla es una realidad: uno de cada cinco niños aprende a hablar más tarde que otros niños de su edad. Por lo que no es tan extraño que un bebé de 15-18 meses no hable todavía o que nos preguntemos “¿por qué mi hijo de 2 años no habla?”.
Y a veces es difícil diferenciar entre lo que es normal, y es por inmadurez en el desarrollo, de un problema (alteración de la boca, pérdida de audición, trastorno del lenguaje, autismo…). De ahí que la importancia de la valoración de un especialista para que el peque pueda ser diagnosticado y tratado de forma temprana.
Ten en cuenta las siguientes señales de alerta en el desarrollo del lenguaje por edades que se recoge en el seminario ‘Trastornos del lenguaje y la comunicación’ del Congreso de Actualización Pediatría 2019 de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap):
- Menos de 1 año: no imita o produce sonidos (4 meses), no balbucea (8 meses)…
- Entre 1 y 2 años: apenas balbucea o si lo hace hay poca variación de sonidos, prefiere usar gestos en lugar de palabras o vocalizaciones, no utiliza expresiones de dos palabras a los dos años…
- Entre 2 y 3 años: ausencia de palabras simples, empleo de menos de cuatro o cinco consonantes, inteligibilidad de la mayor parte de sus producciones, ausencia de combinación de dos palabras, repite todo lo que dice…
- Entre 3 y 4 años: habla ininteligible fuera de su contexto natural, no imita sílabas, tiene dificultad para emitir frases de dos elementos, no usa de adjetivos o pronombres, no realiza preguntas del tipo ¿qué? o ¿dónde?, es incapaz para expresar lo que está haciendo, no pronuncia la sílaba o la letra final de las palabras, le cuesta encontrar la palabra adecuada para expresar sus ideas (confusión en vocabularios de la misma familia “cuchara-cuchillo, silla-mesa”)…
Estrategias Logopédicas para Estimular el Lenguaje
Para estimular el desarrollo del lenguaje en niños pequeños, hay una variedad de estrategias logopédicas que pueden hacer este proceso increíblemente divertido y enriquecedor para ti y para tu hijo.
- Habla Continua: Imagina que estás en la cocina preparando la cena; aprovecha ese momento para hablarle a tu hijo sobre cada paso que das. «Ahora voy a cortar unas zanahorias», «Vamos a poner la mesa».
- Lectura Interactiva: ¿Recuerdas tu libro infantil favorito? Ahora imagina compartir esa misma alegría con tu hijo. Mientras lees, haz preguntas sobre las imágenes y conecta la historia con sus experiencias personales.
- Juegos de Imitación: Jugar a imitar acciones o sonidos es algo que a los niños les encanta. Si estás imitando a un gato, por ejemplo, observa cómo tu hijo se ilumina al hacerlo contigo.
- Ampliación y Extensión: Cuando tu hijo diga algo, como «perrito», puedes expandirlo: «Sí, es un perrito. El perrito está corriendo».
- Uso de Canciones y Rimas: Las canciones son una forma maravillosa de aprender. Las melodías y las rimas ayudan a que los sonidos del lenguaje se adhieran a la memoria de tu hijo.
- Juegos de Roles: Crear historias juntos donde cada uno sois un personaje puede abrir un mundo de palabras y frases nuevas para tu hijo.
- Establecer Rutinas de Conversación: Las rutinas diarias, como la hora de comer o prepararse para la cama, son oportunidades perfectas para practicar el lenguaje.
- Ofrecer Elecciones: Esta técnica es sencilla pero muy potente.
Usar estas estrategias en tu rutina diaria puede transformar las actividades cotidianas en aventuras llenas de aprendizaje y descubrimiento. El desarrollo del lenguaje es un proceso gradual que varía mucho de un niño a otro. Es importante ser paciente y mantener una actitud positiva y de apoyo.
¿Cuándo es Necesario Consultar a un Logopeda?
Identificar el momento adecuado para buscar ayuda profesional en el desarrollo del lenguaje de un niño es crucial para asegurar que reciban el apoyo necesario para prosperar. Aunque cada niño se desarrolla a su propio ritmo, hay ciertas señales y situaciones en las que es aconsejable consultar a un especialista en logopedia.
A menudo, los maestros o los médicos son los primeros en notar signos de retrasos en el desarrollo del lenguaje durante las evaluaciones rutinarias o en el entorno escolar. Como logopedas, comprendemos profundamente las preocupaciones que puedes tener sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo. Desde nuestra primera reunión, nos dedicaremos a entender las necesidades específicas de tu hijo. Realizaremos una evaluación completa que nos permitirá conocer qué desafíos y sus puntos fuertes.
Basándonos en nuestra evaluación, desarrollamos un plan de tratamiento que esté totalmente adaptado a tu hijo. Cada niño es único, y nuestras estrategias y actividades están diseñadas para alinearse con sus intereses y su nivel de desarrollo. Más allá de las sesiones directas con tu hijo, estamos aquí para apoyarte a ti y a tu familia. Te proporcionaremos herramientas y estrategias que puedes utilizar en casa para reforzar el aprendizaje y el desarrollo.
