La lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo, proporcionando al recién nacido los nutrientes necesarios para su desarrollo y protección contra enfermedades.
El inicio de la producción de leche
Más adelante, hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche.
Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta. Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea.
En un par de días sucede lo que se conoce como subida de la leche. En la mayoría de las madres experimenta la subida de la leche dos días después de dar a luz.
Tras el parto empieza la secreción de una hormona, la prolactina, que es necesaria para la producción de la leche. Luego el propio bebé estimulará la producción de esta hormona.
Este complejo proceso biológico hormonal cuenta con la ayuda del bebé. "Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida.
La succión del recién nacido estimula dos hormonas. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche.
"Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche. Un ambiente relajado, una madre tranquila, unas tomas frecuentes; todo ello favorece una subida de leche adecuada y a tiempo", comenta el experto.
El calostro: el oro líquido de los primeros días
Los primeros días de lactancia materna, tu bebé toma una sustancia de color amarillo que en la cultura tradicional se le llama “oro”: el calostro. Es la leche que tu pecho produce tras el parto y el primer alimento del bebé. Sus beneficios sus inigualables.
El calostro es el primer alimento que prepara tu cuerpo para recibir a tu bebé. Es una sustancia densa de color amarillento. Es lo que necesita tu bebé en sus primeras tomas, hasta que empiece la producción de la primera leche. Es inimitable.
Tiene un alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Es rico en anticuerpos que le protege de determinadas infecciones, en concreto, de todas las que tú hayas pasado. Es muy fácil de digerir por lo que es perfecto para el intestino todavía inmaduro de tu bebé.
¿Cuándo se produce la subida de la leche?
La subida de la leche se produce entre las 48 y las 72 horas tras el nacimiento. Es un proceso que comienza cuando se desprende y sale la placenta. En ese momento, comienza a actuar la prolactina, que es la hormona responsable de la producción de leche.
El éxito y establecimiento de la lactancia materna no depende única y exclusivamente de las hormonas, también depende de la estimulación del pecho. Cuanto antes te pongas a tu bebé y cuantas más veces te lo pongas, antes se producirá la primera leche. El contacto piel con piel durante las primeras horas también facilitan el inicio de una buena lactancia.
En la mayoría de los hospitales, si el parto ha transcurrido con normalidad, te colocarán a tu recién nacido en contacto directo sobre tu abdomen, sin ninguna tela de por medio.
Muchas mujeres temen la subida de la leche por miedo a pasar dolor. Pero no debes preocuparte, el paso de calostro a la primera leche no tiene porque ser doloroso. Si no drena bien, se puede producir dolor. Pero en ningún caso, es por la leche.
Para prevenirlo, es aconsejable el inicio precoz de la lactancia materna, realizar tomas frecuentes y siempre a demanda. Si tienes mucha inflamación, se ha demostrado científicamente, que lo más eficaz para aliviarte, es ponerte una hoja de col directamente sobre el pecho, con el sujetador por encima.
La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.
No. Pues tampoco tienes que preocuparte. Que no la notes no significa que no tengas leche. La subida de la leche no tiene que ser una preocupación ni durante el embarazo ni los primeros días tras el nacimiento. Es un proceso natural, en el que la leche se va adaptando a las necesidades de cada día de tu bebé.
Entre el segundo y tercer día después del nacimiento de tu bebé, se producirá lo que se conoce como la subida de la leche. Pero hasta entonces, y desde el primer momento, tu bebé estará muy bien alimentado gracias al calostro. Y es que no existe ningún líquido mejor para los primeros días.
Es preciso consultar con un experto en lactancia si la madre tiene dolor, sensación de no tener leche, el niño llora mucho o demasiado poco y siempre que tenga dudas. Los suplementos de biberón no sirven para solucionar los problemas y pueden poner en riesgo la lactancia.
El pecho de la mujer cobra un protagonismo especial después del nacimiento, durante la lactancia.
Tabla resumen de la producción de leche materna:
| Etapa | Momento | Características |
|---|---|---|
| Precalostro | Segundo trimestre del embarazo | Pequeñas gotas de líquido espeso y amarillento |
| Calostro | Tras el parto (primeros días) | Denso, rico en proteínas e inmunoglobulinas |
| Leche de transición | 3º-4º día postparto | Cambia sus componentes hasta alcanzar la leche madura |
| Leche madura | A partir de los 15 días | Composición definitiva, adaptada a las necesidades del bebé |
El papel de las hormonas en la lactancia
Durante el embarazo se produce prolactina y oxitocina pero la placenta frenan su acción sobre las mamas. Después del parto y del alumbramiento (cuando se expulsa la placenta), la oxitocina y la prolactina pueden actuar libremente y comienza la fabricación de leche.
El contacto piel con piel y la succión del bebé hacen el resto. La leche producida inmediatamente después del parto corresponde a calostro.
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Oxitocina
La proximidad de las personas a las que queremos y su contacto provoca la producción de oxitocina en el cerebro de hombres y mujeres y nos ayuda a establecer relaciones (vínculos). Por eso se la llama la hormona del amor.
Los niveles más altos de oxitocina se producen en la mujer durante el parto para ayudar al bebé a nacer contrayendo el útero. Después del parto, cada vez que la madre toca, huele, ve o piensa en su bebé pero sobre todo cuando este mama, produce oxitocina.
Alrededor de 30 segundos después de que el bebé empiece a mamar, la oxitocina aumenta rápidamente y la leche empieza a fluir por los conductos. La madre nota como hormigueo y tensión: es la “subida” o “bajada” de la leche.
A la vez, la oxitocina actúa sobre el útero que se contrae (los entuertos). Además. la oxitocina mueve la grasa de los depósitos ayudando con la producción de leche (junto con otras hormonas como la insulina, la tiroxina o la hormona de crecimiento).
En el cerebro, la oxitocina favorece el vínculo madre-hijo y estimula el comportamiento maternal (ganas de cuidar al bebé, necesidad de su contacto, alerta y defensa ante cualquier posible riesgo).
Prolactina
También se produce en el cerebro cuando el bebé mama. Su misión es estimular los lactocitos para que produzcan leche. Cuanto más se vacía el pecho más prolactina se produce.
La producción de prolactina es mayor entre media y una hora después de la toma y especialmente en las tomas nocturnas. Además la prolactina produce sobre el cerebro materno un efecto calmante y relajante y favorece un sueño más reparador.
Es importante recordar que el 70-80% del volumen de leche es extraído por el bebé en los primeros 4-5 minutos.
FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia)
Es una proteína de la leche que ayuda al pecho a regular la cantidad de leche que debe producir. Si queda leche en el pecho, queda también más FIL que señala al pecho que haga menos leche.
Por el contrario, si el pecho se vacía con frecuencia, queda poco FIL señalando al pecho la necesidad de fabricar mayor cantidad de leche. Por eso, cuando un bebé mama muchas veces o la madre se vacía el pecho con sacaleches, se produce más leche.
Sin embargo, si el bebé no vacía los pechos con frecuencia, baja la cantidad de leche. La cantidad se ajusta pero el efecto no es inmediato. Puede parecer que si el bebé toma menos veces el pecho está más lleno en cada toma y el bebé toma más.
Pero es un efecto engañoso y en pocos días el pecho produce menos leche. Cuando un bebé mama más de un pecho que de otro, ese pecho acaba teniendo mucha más leche que el otro.
Composición y tipos de leche materna
La leche de los primeros días se llama calostro. Es escaso, denso y muy rico en proteínas y defensas. Es justo lo que el bebé que no ha comido nunca, necesita en esos primeros días.
Entre el 2º y 4º día tiene lugar la “subida de la leche”. Aparece leche más fluida en mucha mayor cantidad (leche de transición).
A partir de los 15 días y durante 4-6 semanas el pecho sigue desarrollándose y se ajusta a la necesidad del bebé (leche madura). Hacia los 2 meses los pechos no se sienten tan llenos como al principio, pero hay subidas cuando el bebé mama.
Si el bebé mama cuando lo necesita para comer o para tranquilizarse, el pecho producirá la leche que necesite para crecer.
La leche cambia a lo largo de la toma (más aguada al principio, más densa al final de la toma), a lo largo del día, de madre a madre y según la edad del bebé. Las madres de bebés prematuros tienen leche diferente. Pero la leche materna siempre es de buena calidad.
Algunas madres pueden almacenar mayor cantidad de leche en sus pechos que otras.
