Una vez que nos convertimos en padres, son muchas las dudas que pueden surgirnos durante las primeras semanas de nuestro bebé, sobre todo, cuando somos padres o madres primerizas. Sin duda, el ruido de la barriga del bebé durante su desarrollo es una de las preocupaciones de los padres. Lo primero a tener en cuenta es que, como padres primerizos, os pueden asustar ciertos sonidos o movimientos cotidianos, como es el caso de los borborigmos, los ruidos del intestino que se suelen producir durante la digestión del bebé. Así que, si estás preocupada porque a tu bebé de 1 mes le suena el estómago, no debes preocuparte. Lo más importante es llevar un control para estar atentos a cualquier cambio.
¿A tu peque le suenan las tripas? ¿Te preguntas si es normal? Mira aquí las posibles razones por las que los bebés pueden tener ruidos abdominales. Cuando los padres notan algo raro en su bebé, especialmente si son primerizos, es normal (y bueno) que se preocupen. Uno de los motivos frecuentes de consulta es el sonido que hace la barriga del bebé.
Los ruidos abdominales en los bebés, conocidos como borborigmos, son comunes y generalmente no son motivo de alarma. Pero saber por qué sucede puede ayudar a los papás a saber cuándo llevar al bebé al pediatra.
El sistema digestivo de los recién nacidos es muy inmaduro, así que el sonido no es tan raro como parece. Estos sonidos, aunque a menudo son normales, pueden generar mucha inquietud y preocupación. Saber cuáles son las causas habituales de los ruidos abdominales nos ayudan a distinguir entre lo normal y lo que podría requerir atención médica.
Los ruidos abdominales en los bebés son sonidos producidos simplemente por el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo. Son sonidos que forman parte del proceso digestivo y son más comunes en los bebés, porque su sistema digestivo aún está inmaduro. Los borborigmos no solo son normales, sino que también indican que el sistema digestivo del bebé está funcionando bien.
Estos ruidos son una parte natural del desarrollo del bebé y no deben ser motivo de preocupación (a menos que se presenten otros síntomas). Como decíamos, la mayoría de las veces los ruidos en la barriga del bebé son normales. Sin embargo, si los ruidos van acompañados de otros síntomas como dolor, llanto persistente o cambios en la alimentación puede ser necesario consultar a un médico.
A priori solo será necesario ir al médico si los ruidos se asocian con signos de malestar o enfermedad.
Ahora que ya conocéis los diferentes motivos o aspectos por los que a tu bebé le suene el estómago, como padres debéis estar más tranquilos, pues la mayoría de motivos son totalmente naturales e irán desapareciendo a la vez que el bebé vaya creciendo. Si la barriga de tu bebé suena como agua tampoco deberéis preocuparos, pues esto ocurre cuando el intestino está hueco y los alimentos comienzan a descender por él.
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Causas Comunes de los Ruidos Abdominales en Bebés
Es posible que al pequeñín a veces le suenen las tripas y que su estómago haga algunos ruidos y te hayas preguntado cuáles son las causas. Aquí te presentamos las más comunes:
- Sistema Digestivo Inmaduro
El sistema digestivo de un bebé es aún inmaduro, lo que significa que su funcionamiento no es tan eficiente como el nuestro. Como su sistema digestivo está todavía en maduración, el trabajo del estómago y los intestinos durante la digestión puede provocar estos sonidos abdominales, también llamados ruidos hidroaéreos. En este caso, son totalmente normales.
- Digestión Tras La Alimentación
Después de alimentarse, es normal que el propio proceso digestivo produzca algunos ruidos, sobre todo tras 1 o 2 horas de haber comido. Los ruidos abdominales en este contexto son una señal de que el sistema digestivo está trabajando para procesar los alimentos. Siempre que no haya dolor o malestar, todo parece normal.
- Reflejo Gastrocólico
El reflejo gastrocólico es un fenómeno natural del cuerpo que ocurre cuando el alimento llega al estómago, lo que provoca una contracción del colon. Y sí, es algo que puede generar ruidos abdominales en los bebés. Es un mecanismo que coordina el estómago y el colon para mover los alimentos a través del sistema digestivo. Son sonidos curiosos pero normales.
- Hambre
Esto es igual que en los adultos: el famoso "rugido de tripas" cuando aparece el hambre. Cuando un bebé tiene hambre, el cuerpo envía señales hormonales al cerebro, que a su vez estimula el movimiento en los intestinos. Una señal de que el bebé quiere comer, así de simple.
- Estreñimiento o Diarrea
El estreñimiento y la diarrea son dos condiciones que pueden causar ruidos abdominales en los bebés (también nos pasa a los mayores). Cuando un bebé está estreñido, el esfuerzo para evacuar puede generar sonidos en el abdomen. Y por su parte la diarrea puede aumentar el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo, lo que se traduce en ruido. Hay que acudir al pediatra si notas que el bebé está muy incómodo o que ha cambiado su manera de hacer sus necesidades.
- Cólicos y Gases
Los cólicos y los gases son comunes en los bebés y pueden hacer ruidos abdominales a los bebés. Pueden suceder porque el bebé ha tragado aire mientras comía o no los ha expulsado bien al terminar. Una manera de ayudarlo con los cólicos es hacer que el bebé eructe después de cada toma. Otra opción es hacer masajes suaves en el abdomen para liberar los gases atrapados.
Para evitar cólicos, siempre puedes optar por el uso del biberón anticólico Zero Zero de Suavinex.
- Intolerancias Alimentarias
Si un bebé no tolera bien un alimento, su sistema digestivo puede hacer sonidos inusuales. Para descartar esto, es bueno observar otros síntomas de intolerancias alimentarias: erupciones cutáneas, vómitos o diarrea. Si se sospecha de que algún alimento no le sienta bien, consulta con tu pediatra.
- Indigestión del Bebé
Tras cada toma, el bebé realiza la digestión por lo que es posible escuchar algunos ruidos por los movimientos del organismo. Asimismo, también existe la posibilidad de que, tras la mezcla de algunos alimentos, el bebé pueda sufrir una indigestión por comer de forma abundante o rápida que provoquen ruidos en el estómago e incluso dolor.
- Infección Vírica o Bacteriana
Este caso es similar a lo que ocurre con la indigestión, cualquier virus de la gripe puede provocar vómitos, diarrea o dolor abdominal.
- Tensión Emocional
Algunas situaciones estresantes, como el comienzo de la guardería u otro cambio brusco en su día a día, pueden provocarle al pequeño dolor de barriga.
¿Cuándo Debo Preocuparme Por Los Ruidos Abdominales De Mi Bebé?
Como decimos, presentar algún sonido abdominal en principio no es alarmante. No obstante, conviene prestar atención en el caso de que el bebé tenga otros síntomas.
Señales De Alerta Que Requieren Atención Médica
Aunque los ruidos abdominales en los bebés no suelen ser peligrosos, hay señales que pueden indicar un problema más serio. Entonces, ¡no dudes en ir al pediatra ante la duda! Sobre todo si notas:
- Llanto persistente
- Diarrea con sangre
- Vómitos
- Sangrado rectal
- Estreñimiento severo
- Distensión abdominal
Ahí no lo dudes y busca ayuda médica.
Importancia De Consultar A Un Especialista
Así que en resumen: no dejes de consultar a un especialista si los ruidos abdominales del bebé se acompañan de otros síntomas más preocupantes. El pediatra decidirá si es necesario realizar pruebas adicionales o incluso iniciar un tratamiento.
Los ruidos abdominales suelen ser por lo que comentábamos antes, pero siempre cabe la posibilidad de estar ante intolerancias alimentarias o infecciones intestinales que requieren de intervención médica. ¡El pediatra es el mejor aliado!
¿En Qué Casos Sí Que Es Motivo De Preocupación?
Los ruidos abdominales del bebé acompañados de estas cosas sí son motivo de consulta: signos de dolor intenso, pérdida de apetito o cambios en el comportamiento. En esta tesitura lo más conveniente es que un especialista evalúe la situación y determine si es necesario que el pequeño reciba un tratamiento concreto.
Aunque algunas no suponen un problema importante de salud, sí que pueden resultar dolorosas para el pequeño, y eso también hay que evitarlo. Un diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones mayores, así que más vale prevenir que curar.
¿Qué Hacer Si Mi Bebé Tiene Gases?
Si nunca has convivido con un bebé que tenga gases, prepárate. Debes saber que es algo normal, especialmente cuando son recién nacidos, ya que el sistema digestivo aún está madurando. Sin embargo, los gruñidos, las muecas y los llantos de tu peque pueden parecer preocupantes.
¿Qué Causa Los Gases En Los Bebés?
Con la primera toma, los niños pasan de obtener nutrientes de la placenta a digerir leche materna o de fórmula. Se trata de un gran cambio para un sistema digestivo que aún se está formando, y es una de las principales razones por las que los gases se producen de forma natural. Por lo general, se necesita tiempo para que el tracto gastrointestinal de un bebé se desarrolle por completo y cree el microbioma (la mezcla de organismos diminutos del organismo, incluidas las bacterias intestinales saludables).
Cuando un sistema digestivo inmaduro debe hacer frente a la ingestión de aire, como sucede a menudo durante las tomas, es aún más probable que tu peque tenga gases.
Síntomas De Que Tu Bebé Tiene Gases
Puedes saber si un bebé tiene gases si tiene flatulencias, pero también hay otros síntomas:
- Regurgitación: Es muy común que los bebés regurgiten después de comer. Esto se debe a que tragan demasiado aire en el proceso, lo que genera gas. La regurgitación es buena, ya que se expulsa el aire antes de que pase al estómago y al tracto digestivo.
- Llanto: Los gases son tan incómodos para los bebés como para los adultos. Por lo tanto, es posible que tu recién nacido llore o esté molesto.
- Piernas encogidas: Si tu bebé mueve las piernas hacia arriba, concretamente hacia el vientre, podría ser una señal de dolor abdominal causado por gases. Con este movimiento intenta aliviar la incomodidad.
- Menos apetito: Otro síntoma común de que tu peque tiene gases es la reducción del apetito. Un niño con gases puede sufrir calambres o hinchazón, seguidos de diarrea, lo que podría hacer que no tenga ganas de comer.
¿Por Qué Los Bebés Tienen Tantos Gases?
No hay motivo para sentirse avergonzado ante esta pregunta; muchísimos padres se lo plantean. El exceso de gases en los bebés puede deberse a varios factores, sobre todo si lloran o gritan de dolor:
- Sensibilidad o alergia a los alimentos: No es raro que los recién nacidos tengan sensibilidades alimentarias y, en consecuencia, gases. Un bebé al que se le da el pecho es más susceptible a estas sensibilidades, que suelen provenir de la dieta de la madre. La alergia a los alimentos es menos común, y lo más probable es que cause otros problemas (por ejemplo, urticaria o sibilancias). Te recomendamos consultar al pediatra lo antes posible.
- Intolerancia a la lactosa: La mayoría de los expertos recomiendan la leche de fórmula obtenida a partir de la leche de vaca por su valor nutricional. Sin embargo, si usas este tipo de leche y tu bebé es intolerante a la lactosa, puede tener más gases, náuseas y vómitos.
- Comer en exceso debido a una producción excesiva de leche materna o congestión mamaria: Si das el pecho y observas congestión mamaria o exceso de leche materna, lo más probable es que tu bebé tenga gases. El recién nacido tragará leche más rápidamente sin darse cuenta, por lo que entrará más aire en su estómago. Más adelante, este aire puede formar burbujas de gas.
¿Cómo Aliviar Los Gases En Los Bebés?
¿Quieres saber cómo puedes ayudar a un bebé con gases? Hay muchas estrategias eficaces y remedios caseros. El truco consiste en romper las burbujas de gas que se han formado en el abdomen y el tracto digestivo. A continuación, te mostramos varios de ellos.
- Hazle eructar durante y después de las comidas: Dado que las burbujas de gas tienden a formarse a partir del aire que se cuela durante la alimentación, eructar es la mejor opción. Básicamente, se libera el aire que puede convertirse en burbujas de gas en la tripa. Aunque hacer eructar a tu peque después de alimentarlo es una práctica habitual, puedes intentar que lo haga mientras le das de comer si suele tener gases. Esto aliviará los gases, especialmente por las noches.
- Dale de comer más lento: Si tu bebé come demasiado rápido, tragará más aire y desarrollará más burbujas de gas. Intenta que coma más despacio usando un biberón con una tetina de flujo lento. Si das el pecho y produces demasiada leche materna, consulta a un médico o una asesora de lactancia.
- Usa un biberón adecuado: Las tetinas de flujo lento son muy útiles, pero también lo son los biberones de flujo lento, ventilados, en ángulo o plegables.
- Identifica posibles sensibilidades alimentarias: Si tu peque parece incómodo tras darle el pecho, podría ser sensible a los alimentos que ingieres. Identifica estos alimentos y elimínalos de la dieta durante al menos una semana para ver si el bebé tiene menos gases. Algunos alimentos comunes que pueden causar gases en bebés a los que se les da el pecho incluyen la cafeína, los productos lácteos, la cebolla, el repollo y las comidas picantes.
- Cambia de leche de fórmula: La mejor leche de fórmula para bebés con gases depende mucho de factores concretos. Para empezar, la mayoría de los expertos recomiendan fórmulas a base de leche de vaca. Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente, tu hijo podría tener alergia a la leche o intolerancia a la lactosa. En ese caso, la leche de fórmula a base de soja y hierro o la leche de fórmula hipoalergénica podrían ser mejores opciones. Si considerar cambiar de leche de fórmula, te recomendamos consultar al pediatra.
- Colócalo en una posición que alivie los gases: Hay algunas posiciones que mejoran el estado general de los bebés que suelen tener gases:
- Del lado izquierdo: Gira suavemente a tu bebé hacia el lado izquierdo mientras lo sostienes en tus brazos. Puedes frotarle la espalda para que esté tranquilo.
- Boca arriba: Coloca a tu bebé boca arriba mientras mueves sus piernas como si fuera en bicicleta. Esta también es la mejor posición para dormir si tiene gases (y la mejor y más segura para todos los bebés hasta que cumplen el primer año).
- Boca abajo: El tiempo que los bebés pasan boca abajo tiene muchos beneficios, entre ellos, la mejora de la digestión. Un poco de presión en el abdomen puede ayudar a romper las burbujas de gas. Recuerda supervisar siempre a tu peque mientras esté en esta posición.
- Prueba las gotas para gases infantiles: Cuando un bebé tiene...
Siempre puede seguir los consejos sobre la alimentación de niños para que conozcas como alimentar a tu pequeño sin problemas.
