¿Por qué se hinchan los pies durante el embarazo? Causas y Remedios

Tener los pies hinchados es una molestia habitual en las mujeres embarazadas. Las piernas de la embarazada suelen inflamarse en el tercer trimestre por razones derivadas de los cambios en el cuerpo inducidos por el propio estado de gestación. Esa hinchazón es más llamativa tanto por la tarde como por la noche y también cuando hace mucho calor, como en verano.

Causas de la hinchazón de piernas durante el embarazo

La Dra. Marta Muniesa Aurrecoechea, ginecóloga del Instituto Gómez Roig de Clínica Corachan, en Barcelona, nos da las claves para saber diferenciar cuándo estamos ante una evolución normal de la gestación y cuándo ante un problema más grave.

Cuando la hinchazón de piernas ocurre en el tercer trimestre, lo más probable es que se deba a causas relacionadas con el propio embarazo. Hay dos mecanismos que influyen en ello.

  • Compresión de los vasos sanguíneos: El útero ha crecido, alberga un bebé que cada día se hace más grande, esto provoca una compresión de las estructuras vecinas del útero como son los grandes vasos y entre ellos los más afectados son la vena cava y las venas ilíacas que se encuentran en la pelvis (transportan la sangre desde las piernas al corazón), responsables del retorno venoso, por este motivo el retorno venoso se ve ralentizado y se puede acumular líquido en las piernas.
  • Retención de líquidos: El segundo motivo es que las glándulas suprarrenales de la embarazada trabajan en el tercer trimestre un poco más liberando dos hormonas, la adolsterona y el cortisol, “que provocan un aumento en la retención del líquidos”.

La circulación sanguínea y el retorno venoso se ve dificultado durante el embarazo por el aumento de presión que ejerce el bebé y el útero sobre los vasos sanguíneos de las piernas. Esto lleva a la retención de líquidos y, por tanto, a la hinchazón de tobillos, pies y piernas.

¿Cuándo puede haber un problema?

La hinchazón de piernas en el embarazo puede estar revelando un problema más importante de salud, sobre todo cuando ocurre en el primer trimestre o a comienzos del segundo trimestre.

Tal como detalla la Dra. Muniesa, si se hincha únicamente una pierna, nos indicaría que existe un problema circulatorio circunscrito a esa pierna. “El motivo más frecuente es la formación de un trombo o un coágulo en las venas de esa pierna, se llama trombosis venosa profunda”. Este problema de salud se manifiesta con dolor en la pierna afectada y enrojecimiento.

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Remedios para disminuir las molestias y la hinchazón de piernas

Los remedios que buscan reducir la hinchazón durante el embarazo y aminorar las molestias van dirigidos, sobre todo, a ayudar al retorno venoso.

Al final del embarazo es normal que se empiece a notar un aumento de retención de líquidos sobre todo en las piernas. Se trata de un edema y se debe al enlentecimiento del retorno venoso por la compresión de útero sobre la pelvis. Este trastorno puede ser particularmente severo en mujeres con embarazo múltiple o exceso de líquido amniótico.

El edema ocurre cuando se acumula demasiado líquido en los tejidos, algo normal durante el embarazo y que produce cierto grado de hinchazón. La presión del útero hace que la sangre que vuelve de tus piernas hacia el corazón circule más despacio, y que el fluido de las venas se retenga en los tejidos de los pies y tobillos.

Esta complicación la veremos con más frecuencia durante los últimos tres meses de embarazo cuando el crecimiento uterino es más evidente. Puede ser normal que en el postparto inmediato vuelvan a aparecer edemas. Se debe a la redistribución vascular que se produce desde el útero.

Para poder aliviar estas molestias se debe intentar mantener una postura con las piernas elevadas. Si se observa edema en manos o cara se debe acudir al médico. También es un motivo de consulta si la extremidad se empieza a poner muy caliente, roja o aparecen ampollas.

Recomendaciones generales

Para combatir estas molestias podales, además de poner en práctica las soluciones que te hemos propuesto, es muy recomendable que sigas los siguientes consejos:

  • Lava y seca muy bien los pies (especialmente, entre los dedos) cada día e hidrátalos realizando masajes. Pide ayuda si no puedes dártelos tú misma.
  • Realiza duchas de contraste con agua fría y caliente: así estimularás la circulación sanguínea. Los baños con agua templada y sal también son una buena opción y te relajarán. También puedes realizar masajes ascendentes, de tobillo a muslo, con geles fríos de uso apto para embarazadas.
  • Evita permanecer de pie mucho tiempo (bipedestación) o sentada: estas posiciones favorecen la aparición de la insuficiencia venosa en las piernas. Si no puedes evitar estas posturas, intenta realizar descansos cada hora.
  • Eleva los pies cuando no camines: esta posición mejorará el riego sanguíneo y disminuirá la retención de líquidos, reduciendo también la hinchazón de pies y tobillos.
  • Mantente activa: aunque al final del segundo y tercer trimestre de embarazo puede que te sea más complicado moverte, realizar ejercicio moderado de forma regular es la mejor manera de combatir el exceso de peso durante este periodo y de prevenir problemas lumbares y podales. Puedes practicar natación, yoga y dar pequeños paseos, además de andar, una actividad muy beneficiosa, especialmente para las mujeres embarazadas.
  • Realiza ejercicios con los pies y los tobillos y ejercicios concretos para mejorar la circulación de las piernas y no olvides usar medias de compresión terapéutica para mejorar la circulación venosa.
  • Atención a la dieta: además de realizar ejercicio regular, otro elemento básico para no coger kilos de más durante el embarazo y evitar el sobrepeso y las posibles patologías podales es la dieta. Controla qué comes e intenta mantener una dieta saludable baja en sal a base de frutas y verduras, proteína animal y vegetal, e hidratarte muy bien. Evita los dulces, los alimentos fritos y los alimentos procesados.
  • Escoge un calzado y vestuario adecuado: si un buen calzado es siempre fundamental, aún lo es más durante el embarazo. Elige un calzado ancho, que no te comprima el pie, cómodo y con una buena suela que absorba los impactos contra el suelo. Asegúrate de que el tobillo y el pie quedan bien sujetos, que el calzado te proporciona un buen apoyo en el arco plantar (especialmente, si tienes problemas en esta zona del pie) y evita los zapatos de tacón. En cuanto al vestuario, opta por prendas de ropa anchas que no te opriman, sobre todo, en las piernas, tobillos y pies.
  • Evita exponer las piernas directamente a fuentes de calor y humedad: las altas temperaturas favorecen la vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos) y, por ende, la hinchazón de piernas, tobillos y pies. No te expongas mucho tiempo al sol ni estés cerca de radiadores o estufas.

¿Se puede prevenir la hinchazón de piernas en el embarazo?

Lo ideal es llegar al embarazo con la circulación sanguínea sin ningún problema, esto supone que no haya varices ni otros problemas de este tipo. Pero, al margen de este punto, “se recomienda una vida sana, evitando el sobrepeso, realizando actividad física que mantenga un tono muscular correcto de los músculos de las extremidades, que ayude al retorno venoso”, indica la Dra. Muniesa.

El crecimiento de los pies durante el embarazo

El embarazo es una de las etapas que más cambios producen en la mujer, tanto emocionales como físicos. Entre estos últimos, hoy hablaremos de los pies. «¿Es verdad que los pies crecen durante el embarazo?», es la duda que más preocupa. La respuesta es que en efecto, los pies de las mujeres embarazadas crecen, aunque no en el 100% de los casos, y tampoco de la misma forma a todas. Pero sí ocurre, en muchas.

Durante los últimos meses del embarazo (sobre todo durante el último trimestre) es común que las mujeres sufran retención de líquidos y, como consecuencia, sus pies se inflaman, volviéndose más voluminosos y anchos. La hinchazón de pies en el embarazo es bastante frecuente, y suele desaparecer de forma casi inmediata al poco tiempo de dar a luz.

Poco a poco, el útero vuelve a su tamaño y deja de presionar los vasos sanguíneos; mientras, las hormonas también recuperan sus niveles normales. Pero no siempre. Hay mujeres que notan que sus pies no recuperan nunca su estado original; que tienen un tamaño más grande de lo habitual.

Las causas de este crecimiento de los pies en el embarazo están relacionadas con dos alteraciones fundamentales que sufre el cuerpo de la mujer durante la gestación: en primer lugar, el aumento de peso y, en segundo, el incremento de algunas hormonas. En concreto, la llamada hormona relaxina, es la principal culpable de este cambio.

Se trata de una hormona secretada por la placenta que actúa sobre las articulaciones y las hace más flexibles para facilitar el paso del bebé en el parto.

¿Cuándo preocuparse por la hinchazón?

Aunque habitualmente la hinchazón de los pies durante el embarazo es totalmente normal y no hay por qué preocuparse, puede llegar a ser peligroso en algunos casos extremos si se dan una serie de casuísticas muy concretas.

Por eso, aunque los tobillos y pies hinchados en el embarazo no tienen porqué ser motivo de preocupación, nunca está de más que comentemos algunos síntomas que podrían indicar unos pies hinchados pudieran llegar a ser motivo de preocupación.

A veces, la hinchazón excesiva es un síntoma de un problema más complejo conocido como gestosis o preeclampsia, que se caracteriza no solo por la retención de líquidos, sino también por un aumento de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina.

Los síntomas fácilmente reconocibles de la gestosis son, además de hinchazón excesiva, vómitos, dolor de cabeza, dolor abdominal y problemas de visión: en estos casos es mejor consultar inmediatamente a un médico para evitar complicaciones que podrían poner en grave peligro la vida de la madre.

Pero, en principio, si no detectas todos estos síntomas, los pies hinchados durante el embarazo no deberían preocuparte ni son peligrosos.

Patologías podales más comunes durante el embarazo y soluciones

Los pies suelen ser los grandes olvidados del cuerpo y habitualmente les prestamos poca atención; sin embargo, deberíamos mimarlos y tener mucho cuidado de ellos ya que soportan nuestro peso a lo largo de toda la vida y son claves en el aparato locomotor. Si sufrimos sobrepeso, no solo las articulaciones se resienten, sino también nuestros pies y pueden producirse varias patologías como la metatarsalgia (dolor en el antepié), la fascitis plantar, etc. Durante el embarazo, el aumento de peso corporal es considerable, de modo que es muy habitual que se produzcan afecciones podales.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios que afectan a los pies, tales como:

  • Aumento de peso corporal, especialmente en el segundo y tercer trimestre. En consecuencia, los pies soportan más peso y más tensión.
  • Dificultad para realizar la higiene y cuidado podales de forma autónoma debido al aumento del volumen abdominal.
  • Problemas circulatorios, frecuentemente, insuficiencia venosa gestacional (se calcula que el 40% de las mujeres gestantes presentan signos de esta enfermedad vascular). Esta patología es una manifestación temporal de la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), una enfermedad en la cual las válvulas del interior de las venas no funcionan correctamente y dificultan un buen retorno venoso, provocando varios síntomas.
  • Cambios hormonales, que pueden afectar a la hidratación del cuerpo, incluidos los pies.

Las patologías podales más habituales durante el embarazo son cinco: fascitis plantar, hinchazón de pies (edema), uña encarnada u onicocriptosis, sudoración excesiva y mal olor, y sequedad y talones agrietados. A continuación las analizaremos y veremos qué soluciones tenemos a nuestro alcance para mitigar las molestias que provocan.

Tabla resumen de patologías podales y soluciones

Patología Podal Descripción Cuándo se produce Soluciones
Fascitis plantar Inflamación de la fascia plantar debido a una sobrecarga o estiramiento en exceso. Durante todo el embarazo, especialmente durante el primer trimestre si aumentamos rápidamente de peso. Utilizar taloneras para disminuir la tensión de la planta del pie.
Hinchazón de pies (edema) Inflamación o edema de los pies, tobillos y piernas. Puede deberse a la retención de líquidos o a la insuficiencia venosa gestacional. Durante todo el embarazo, aunque es más agudo al final del segundo y tercer trimestre. Realizar duchas con agua fría o baños con agua templada y sal, mantener los pies en alto y realizar ejercicios para favorecer la circulación sanguínea. Usar pantys especiales para embarazadas.
Uña encarnada u onicocriptosis Uña que presenta un color oscurecido a causa de un hematoma subungueal. En embarazadas suele estar provocado por la hinchazón del pie. Durante todo el embarazo, aunque es más acusado al final del segundo y tercer trimestre. Pedicura. Utilizar dediles para proteger los dedos de los pies.
Sudoración excesiva y mal olor de pies Exceso de sudoración o hiperhidrosis debido a los desequilibrios hormonales propios de este periodo. Durante todo el embarazo. Usar calcetines de calidad que permitan una buena transpiración y de fibras naturales como el algodón, además de un buen calzado.
Sequedad de pies y talones agrietados Los cambios hormonales producidos durante la gestación pueden provocar que la piel de tu cuerpo se reseque, especialmente en los pies. Durante todo el embarazo. Hidratarse diariamente.

Ahora ya sabes por qué se hinchan los pies y los tobillos de las embarazadas, cómo podemos tratar de reducir la hinchazón y los posibles problemas en los que podría derivar. Pero, en cualquier caso, si tienes cualquier duda o preocupación, no dudes en consultar con tu médico.

VISITA A TU PODÓLOGO. Pies y tobillos hinchados, dolor en la planta del pie o en el talón, cansancio, metatarsalgia, dolores musculares en piernas, caderas o espalda, hiperpronación, juanetes, etc. Prevenir estas molestias en los pies y ayudarles a que disfruten de su embarazo, es la labor de nuestros podólogos en dePie.

Si tienes dolor en tus pies o piensas que en el transcurso del embarazo tus pies pueden verse afectados, te recomendamos ponerte en manos de nuestro equipo de podólogos para realizarte un estudio de la pisada. Junto al uso de un calzado cómodo y de calidad, las plantillas terapéuticas te proporcionarán una mayor sensación de bienestar en tus pisadas, mayor amortiguación y comodidad, y alivio de molestias si tienes los pies cansados.

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