Cuando piensas en los antojos del embarazo, quizás te imagines comiéndote un bote de aceitunas o asaltando el congelador por la noche para comer helado. A lo mejor este es tu caso, pero también es posible que tengas unos antojos de embarazo totalmente distintos, ya que cada mujer es única. Los antojos y las aversiones son una parte normal del embarazo, incluso aunque cada mujer sea totalmente diferente.
Hoy te explicamos un poco más sobre este síntoma del embarazo tan interesante. Los antojos empiezan en el primer trimestre del embarazo, momento en el que son más habituales. En la mayoría de casos, los antojos no suponen un peligro para ti o el bebé.
¿Cuál es la Causa de los Antojos del Embarazo?
Los expertos no tienen clara la causa de los irresistibles antojos durante el embarazo, pero se cree que podrían ser un mecanismo que tiene nuestro cuerpo de hacernos saber que en nuestra dieta faltan algunos nutrientes, como la vitamina C, el calcio o el hierro. Otra de las teorías apunta a los grandes cambios hormonales que tienen lugar con la gestación.
La aparición de antojos al comienzo del embarazo, durante el primer trimestre, también puede deberse al aumento de los niveles de hormonas del embarazo. Los antojos también pueden deberse a que, durante el embarazo, el cuerpo nos pide sabores más fuertes o necesita más calorías ahora que está alimentándoos a tu bebé y a ti. Otra posibilidad es que estés un poco agobiada, cansada o inestable emocionalmente y busques algo de consuelo en tus comidas favoritas.
Una reciente investigación llevada a cabo por el Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) ha identificado los mecanismos neuronales responsables de los antojos en el embarazo al establecer que, durante la gestación, se reorganizan las vías dopaminérgicas, que son son rutas de neuronas que transmiten dopamina de una región cerebral a otra.
Según algunos expertos, la revolución hormonal que sufre tu cuerpo durante la gestación puede alterar tu sensibilidad al gusto y al olfato. Las áreas del cerebro implicadas en la regulación de estos dos sentidos, el quinto lóbulo, están muy cerca de aquellas relacionadas con las terminaciones nerviosas del útero. Durante el embarazo, y también en la menstruación, estas terminaciones envían impulsos nerviosos a esa parte del cerebro, activándola, y es posible que, por cercanía, activen a su vez la región del gusto y el olfato provocando esa peculiar necesidad de sentir un sabor y un olor que son los antojos, que no tiene nada que ver con el hambre.
Otra teoría relaciona los antojos con la creciente demanda energética que genera el desarrollo del feto y que produce cambios en tus necesidades nutricionales. Aunque no hay estudios concluyentes al respecto, se especula que la deficiencia de determinados nutrientes en la embarazada podría provocar la necesidad de consumir alimentos concretos que contienen estos nutrientes para así compensar la carencia.
Así, por ejemplo, la falta de vitamina C provocaría un antojo de frutas ácidas, la falta de vitamina B, un antojo de chocolate o la falta de glucosa, un antojo de dulce. Esto explicaría los antojos que experimentan las embarazadas durante la noche y que les hacen despertarse: en estos momentos su nivel de glucosa es bajo porque hace horas que dejaron de comer, mientras que el bebé sigue reclamando energía.
¿Qué son las Aversiones a los Alimentos Durante el Embarazo?
Es posible que, durante el embarazo, de pronto te des cuenta de que no consigues tolerar el sabor o el olor (o ambos) de algunos alimentos, incluso si antes no te molestaban. Algunas aversiones habituales son el café o el pescado. Existen diversas teorías sobre el motivo por el que aparecen estas aversiones, pero podría deberse simplemente a que estás más sensible a ciertos olores o sabores debido a los cambios hormonales que se están produciendo en tu cuerpo. Las náuseas también podrían estar relacionadas con algunas aversiones, ya que determinados olores podrían intensificarlas.
¿Cuándo Empiezan y Acaban los Antojos y las Aversiones?
Los antojos y las aversiones pueden ser uno de los primeros síntomas del embarazo, pues aparecen en el primer trimestre debido a los cambios hormonales que está experimentando tu cuerpo. Para muchas mujeres, los antojos y aversiones suelen remitir en el segundo trimestre y, para cuando nazca el bebé, serán agua pasada. También hay mujeres que no tienen ningún antojo ni aversión durante todo el embarazo. Los antojos pueden aparecer en cualquier momento del embarazo, desde las primeras semanas hasta el final de la gestación. Sin embargo, se ha observado que suelen ser más frecuentes e intensos durante el segundo trimestre, cuando las hormonas están más alteradas y el apetito aumenta. No todas las mujeres embarazadas tienen antojos durante el embarazo, y no todas los tienen del mismo tipo o intensidad. Así que si, es normal no tener antojos en el embarazo.
¿Cuáles son los Antojos Más Habituales?
Seguramente hayas oído bromas y chistes sobre antojos raros durante el embarazo. Aunque seguramente no vayas a echarle azúcar a un filete, es probable que tengas algunos antojos poco frecuentes, especialmente de madrugada. Aunque cada mujer es diferente, estos son algunos de los antojos de embarazo más habituales:
- Helado
- Chocolate
- Huevos
- Queso
- Beicon
- Fruta
- Manteca de cacahuete
- Guindillas o alimentos picantes
- Alimentos encurtidos
- Limones
El helado y los pepinillos son un clásico de los antojos y, aunque cada embarazada es única, algunos alimentos destacan por ser el objeto de deseo de las mujeres gestantes. Chocolate. Frutas ácidas. Fresas, naranjas y limones. Helado. Los alimentos fríos, como los helados o el yogur ayudan a evitar las náuseas. Encurtidos. Algunas embarazadas sienten apetencia por ellos, aún sin ser muy de su gusto antes del embarazo. Los encurtidos son fuente de vitamina K y son ricos en probióticos, contribuyendo a la salud digestiva. Quesos. Esta apetencia podría ser por la mayor necesidad de calcio. Huevos. Son un buen aporte proteínico.
¿Qué Debo Hacer si Tengo Antojos Durante el Embarazo?
Cuando de pronto tengas un antojo, no podrás pensar en otra cosa y tampoco te quedarás satisfecha si buscas un sustituto parecido. Por eso, si tu antojo es razonablemente saludable, no pasa nada si comes un poco. Es decir, si suspiras por un trocito de chocolate, ¡adelante! A veces lo que pasa no es que se te antoje algo en concreto, sino que no soportas comer ninguna otra cosa. De hecho, es posible que estar cerca de cualquier otro alimento te produzca náuseas.
Aunque la recomendación durante el embarazo es comer siempre de forma saludable, hay ocasiones en las que resulta imposible resistirse a ciertos antojos. Chocolate, galletas, encurtidos, golosinas... Siempre que se tomen con moderación y de forma puntual, no hay por qué preocuparse.
Antojos de los que Hablar con tu Médico
Algunas mujeres embarazadas pueden tener antojos de cosas que no son alimentos, como arcilla, detergente, tierra, cenizas, pintura o hielo. Este fenómeno se conoce como pica y podría significar que tienes algún déficit nutricional. Si sientes ansias de comer algo que no sean alimentos, habla con tu médico y no caigas en la tentación de comer estas cosas, ya que podrían ser perjudiciales para tu bebé y para ti.
Los antojos son algo normal y a veces incluso pueden resultar divertidos. Seguramente tú misma tengas alguna anécdota que contar al respecto. Si te interesa este tema, puedes seguir leyendo sobre la nutrición durante el embarazo, los alimentos que debes evitar y la ingesta necesaria de proteínas.No olvides que, siempre y cuando tengas todos los nutrientes que necesitas durante el embarazo, no pasa nada por darte un capricho de vez en cuando. Sucede con frecuencia que a las mujeres embarazadas comiencen a apetecerle comidas y bebidas que jamás les habían gustado. También suele ser frecuentes que les dé por tomar combinaciones extrañas de alimentos. O que ciertos alimentos o bebidas comiencen a producir asco. Aunque no está demostrado científicamente, parece que el cuerpo de la embarazada tiene mecanismos de protección naturales frente a los alimentos que ingiere y cómo estos pueden repercutir en la salud del feto que está gestando. Así, por norma general las embarazadas suelen sentir rechazo por las comidas grasas -su simple olor puede provocar náuseas- y por aromas como los del té o el café.
Las manchas habituales en la piel de los bebés son concentraciones de capilares o melanina. Que estas manchas se produzcan por antojos de la futura madre durante la gestación es uno de los mitos más extendidos en relación con el embarazo. De manera tradicional se han atribuido los antojos de la mujer embarazada a carencias nutricionales, aunque esta idea carece de base científica. Los expertos aseguran que se trata de una bajada de glucosa, y por ello lo que suele apetecer comer a la mujer -y que identificamos como antojo- suele ser siempre algo dulce. Para evitarlo, un consejo es mantenerse ocupada con otras actividades cuando llegue la hora a la que se producen los antojos y evitar ir a la compra con hambre o en pleno brote de antojo. Evitar almacenar en casa productos no saludabes.
Como hemos comentado, existen muchas leyendas alrededor de los antojos en el embarazo. Si no se satisface el antojo, el bebé nacerá con una mancha. Es absolutamente falso. Los antojos y el sexo del bebé están vinculados. Se dice que los antojos por alimentos salados o ácidos indican que será niño y las preferencias por los dulces que será niña. Hay que privarse de los antojos. Es falso que los antojos no sean saludables. Los antojos solo los experimentan las embarazadas. Es completamente falso. Todos, hombres y mujeres, hemos caído alguna vez ante el embrujo de un antojo. Pero los antojos del embarazo… son otra historia. Y no, no estás perdiendo el control. Estás embarazada, hormonal, con el cuerpo haciendo ajustes día y noche y un olfato que haría sombra a un sabueso entrenado. Según un estudio europeo publicado en Frontiers in Psychology, entre el 40 % y el 79 % de las embarazadas reportan antojos en algún momento de la gestación. Hablamos de esos deseos intensos y específicos por ciertos alimentos, que surgen de repente y, muchas veces, en los momentos más inesperados. Algunas mujeres los viven como una necesidad física real. Para otras, son más emocionales.
Si tienes carencias de hierro, calcio o glucosa, el cuerpo puede manifestarlo en forma de antojo por alimentos específicos. En algunos embarazos surge el deseo de consumir cosas como hielo, tierra o tiza. Esto se asocia con deficiencias nutricionales, sobre todo de hierro. En la mayoría de los casos, tienden a suavizarse en el tercer trimestre o desaparecen después del parto. Tu cuerpo está trabajando a toda máquina y a veces pide con ganas… aunque no siempre con lógica.
Comer cada 3 o 4 horas, en pequeñas cantidades y de forma equilibrada, te ayuda a mantener el hambre a raya. Antes de lanzarte al primer bocado, bebe un poco de agua. ¿Te entran ganas justo a media tarde? ¿Después de una discusión? ¿Al llegar del trabajo? Si no está en casa, no hay riesgo: si no tienes ese capricho hipercalórico en la despensa, no podrás caer en la tentación.
Ten siempre a mano snacks que te gusten y sean buenos para ti. Porque a veces el hambre llega sin avisar, y no siempre tenemos a mano una opción saludable. Si lo que te apetece es algo dulce, los chips de manzana deshidratada sin azúcar añadido pueden ser ese pequeño placer sin culpa. Son crujientes, ligeros y dulces por naturaleza. Una alternativa estupenda al chocolate o las galletas, sobre todo cuando estás fuera de casa. Si lo que buscas es algo salado, un pequeño puñado de almendras crudas sin sal puede hacer maravillas. Y si lo que necesitas es algo ácido -ese antojo intenso que a veces se cuela entre las náuseas- los pepinillos encurtidos en vinagre suave, sin azúcar añadido, pueden ser tu as bajo la manga. Tienen ese “chispazo” refrescante que muchas embarazadas desean.
Esa escena en la que su personaje sale disparada en plena noche por un sándwich con pepinillos lo dice todo: no es un simple capricho, es una misión urgente. Y es que muchas embarazadas se sienten así. Porque cuando un antojo aparece, no vale “algo parecido”. En ese caso, no hablamos de un antojo habitual, sino de algo llamado pica. No lo ignores. Si te sucede, coméntalo con tu matrona o profesional de salud. Tener antojos durante el embarazo es completamente normal.Lo importante no es evitarlos a toda costa, sino cómo los gestionas.
Durante el embarazo, es común que las mujeres experimenten antojos de alimentos. Estos antojos pueden estar relacionados con cambios hormonales, necesidades nutricionales o factores psicosociales y culturales. Los antojos varían a lo largo del embarazo y suelen manifestarse con mayor frecuencia en países occidentales. Es importante satisfacer los antojos con moderación para mantener un equilibrio nutricional adecuado durante la gestación.
Los cambios hormonales inherentes al embarazo pueden afectar el gusto y el olfato de las mujeres, lo que puede llevarlas a percibir los alimentos de manera diferente. No existe una regla fija sobre cuándo comienzan los antojos en el embarazo, ya que cada mujer es diferente. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los antojos suelen manifestarse con mayor intensidad a partir del segundo trimestre de la gestación. Es importante tener en cuenta que los antojos en el embarazo no siempre están relacionados con necesidades nutricionales específicas. Si bien es recomendable satisfacer los antojos con moderación, también es fundamental mantener una alimentación equilibrada y saludable durante la gestación. La nutrición juega un papel fundamental durante el embarazo para asegurar el desarrollo saludable del feto y mantener el bienestar de la madre.
Para satisfacer los antojos en el embarazo de manera saludable, es recomendable optar por alimentos nutritivos que satisfagan los deseos sin comprometer la salud. Frutas y verduras: Son fuente de vitaminas, minerales y fibra. Si bien satisfacer los antojos en el embarazo es importante, también es fundamental hacerlo con moderación.
Si sientes un fuerte antojo por un alimento en particular, considera si hay formas de incorporarlo de manera equilibrada en tu dieta. Prepara papas al horno en casa con un toque de aceite de oliva en lugar de recurrir a las fritas. Si anhelas algo dulce, prueba con frutas frescas que te brinden vitaminas y fibra. Los antojos de alimentos ricos en hierro, como la carne roja, podrían indicar una deficiencia de hierro en tu dieta. Si deseas algo dulce, opta por una barra de chocolate negro con un alto porcentaje de cacao, que es rico en antioxidantes. Si deseas un batido de chocolate, agrega una porción de espinacas o proteína en polvo para aumentar el valor nutricional.
A menudo, la sed puede confundirse con antojos de alimentos. Mantén una botella de agua a tu lado y bebe regularmente. El estrés y la fatiga pueden aumentar la intensidad de los antojos. Busca formas de manejar el estrés, como la meditación, el yoga o dar paseos relajantes. En lugar de luchar contra ellos, aprende a gestionarlos de manera saludable.
Con planificación, moderación y atención a tus necesidades nutricionales, puedes satisfacer tus antojos en el embarazo mientras mantienes una dieta beneficiosa para ti y tu bebé en crecimiento. Siempre es recomendable consultar con tu profesional de la salud antes de hacer cambios significativos en tu dieta durante el embarazo.
Una de cada cuatro mujeres los experimentan en diferentes fases de la gestación. De hecho, este y la aversión a ciertos sabores y olores pueden ser los primeros síntomas que te avisen del embarazo y ambos están muy relacionados entre sí.
Los mitos relacionados con los antojos: La sabiduría popular está de parte de la madre en lo que a antojos se refiere y hay todo tipo de leyendas al respecto cuyo fin último es satisfacer las necesidades de la embarazada. Pero lo cierto es que los antojos no satisfechos no provocan la aparición de angiomas, o manchas en la piel, de tu futuro bebé, así que no debes preocuparte por ellos.
En algunas culturas también se cree que puedes conocer el género de tu bebé según el tipo de antojos que experimentas (dulce para el caso de las niñas y ácido o salado para el caso de los niños), lo cual tampoco es correcto.
Los antojos son un síntoma muy natural del embarazo que no refleja ningún problema de salud y de los que, lamentamos decirte, tampoco obtendrás más información sobre tu bebé.
La razón de los antojos en el embarazo y recomendaciones para evitar aquellos muy calóricos
Dale la Vuelta a tus Antojos, ¡Conviértelos en Sanos!
Por desgracia, tus antojos no entienden de nutrición y es muy común que los alimentos que te apetezcan no sean nada recomendables para tu salud y la de tu hijo.
Para evitar que los antojos ataquen con fuerza, lo más recomendable es mantener una alimentación sana y equilibrada, que asegure que tu cuerpo reciba toda la demanda de nutrientes que necesita. No se trata de “comer por dos” como se suele decir sino de “nutrirse” por dos. También ayuda hacer algo de ejercicio, ya que esto elevará tus niveles de endorfinas que calmarán tu ansiedad.
Aún así, si los antojos aparecen en forma de dulces procesados o hamburguesas grasientas puedes intentar cambiarlos por alimentos más saludables. Si te asalta un antojo de helado, procura tener en el congelador yogur griego. La textura y el sabor se te harán similares pero su composición nutricional es mucho mejor. Si el cuerpo te pide chocolate, coge una tableta de chocolate negro en lugar de un bollo industrial. Si lo que sueles querer es alimentos dulces en general, ten siempre a mano tus frutas preferidas.
Antojos y embarazo parecen ir siempre de la mano. Eso sí, es posible que seguir una dieta sana y equilibrada te resulte difícil durante este segundo trimestre de embarazo. A pesar de que hay consenso acerca de que los antojos de embarazadas no son ningún mito, no se conoce exactamente la razón por la que se producen.
El embarazo supone una revolución hormonal en el cuerpo de la mujer, que afecta de muchas formas distintas, incluida la sensibilidad al gusto y al olfato, además de al estado emocional. Hay quien sugiere que aumentan la presencia del neuropéptido Y, una de las hormonas que estimulan el apetito.
Algunos expertos sugieren que los antojos pueden ser una señal de que el cuerpo necesita ciertos nutrientes que le faltan. Por ejemplo, se ha asociado el antojo de chocolate con la falta de magnesio, el de frutas ácidas con la falta de vitamina C, o el de dulces con la falta de glucosa.
Otro de los cambios que se produce durante el embarazo afecta directamente a la red neuronal, concretamente, al neurotransmisor “dopamina”. Hay muchísimos detalles curiosos acerca de los antojos en el embarazo para los cuales no tenemos explicación.
Prepara cada día un cuenco de fruta fresca cortada, mézclalo con orejones, uvas pasas, arándanos o frutos rojos y frutos secos. Así podrás picar entre horas sin necesidad de tener que preparar nada. No te saltes el desayuno. La alimentación del bebé no es la única importante, tu también debes alimentarte bien. Es fundamental comenzar el día con la energía que tu bebé te demandará. Comienza con un buen bol de yogur, cereales y frutas cortadas, tostadas y queso fresco o un buen trozo de bizcocho para embarazadas casero. Alterna cada día e incorpora detalles que conviertan el desayuno en un momento irrepetible. Estando saciada tendrás menos necesidad de ese antojo de media mañana.
No olvides llevar en el bolso algo para matar el hambre: frutos secos, tortas de arroz, alguna fruta entera, frutas deshidratadas. Cuanto más saludable pero accesible sea, mejor.
Alternativas concretas para antojos específicos: Cambia las patatas fritas por unas palomitas de maíz (hechas en casa, no de bolsa). Si quieres chocolate, cuanto más oscuro mejor. Si te apetecen alimentos grasos, las cremas de frutos secos (almendras, cacahuete, etc) son más saludables en pequeñas dosis. El guacamole también es una buena opción, ya que el aguacate es rico en grasas buenas.
¿Sucumbiste al placer de los antojos? ¿O bien lograste sustituirlos por comidas más saludables?
Durante el embarazo, la embarazada puede sentir un deseo insoportable de comer un alimento y no puede más. Lo más curioso, es que estos antojos pueden ser muy extraños. Curiosamente, mientras se está embarazada se producen una serie de cambios hormonales importantes y estos tienen un poderoso impacto en los sentidos del gusto y el olfato.
Siempre se ha dicho que hay que hacerle caso al cuerpo. El cuerpo normalmente nos habla y debemos darle lo que nos pide. En el caso de las mujeres embarazadas que tienen antojos, lo cierto es que los especialistas recomiendan hacerles caso, pero si hay una nutrición balanceada antes y después del antojo. Lo ideal pasa por seguir una dieta sana y equilibrada. Se recomienda ingerir alimentos sanos y poco calóricos cada 2 o 3 horas. Si consigues picar algo varias veces al día, estarás más saciada y puede que menos antojos llamen a tu puerta.
Aparte de la buena alimentación también es recomendable hacer una actividad física todos los días. Se recomienda hacer ejercicios aeróbicos que no supongan un esfuerzo como son la natación, salir a caminar, el yoga o el pilates.
Hay que tener en cuenta que durante el embarazo es muy importante cuidarse, estar bien alimentada y seguir una dieta sana y equilibrada. Por lo tanto, si sigues estos tips no tendrás que preocuparte por los excesos y por los antojos. Por supuesto es algo normal y no tienes porqué mirar para otro lado.
Los antojos del embarazo sí son reales, pero tienen una explicación biológica. La mayoría de los antojos son señales de que nuestro cuerpo se encuentra deshidratado. Es muy importante no caer en el antojo, por nuestras circunstancias, lo mejor es beber un vaso de agua y esperar unos minutos.
Cuidar de tu estado emocional es fundamental: combatir los pensamientos negativos, reducir la ansiedad y mantener la calma, contribuye positivamente en la evolución normal del embarazo.
