Contracciones Durante el Embarazo: Tipos y Cuándo Preocuparse

Durante el embarazo, especialmente al final del segundo y tercer trimestre, es común experimentar contracciones. Es importante comprender los diferentes tipos de contracciones, sus características y cuándo es necesario buscar atención médica. En esta guía, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las contracciones durante el embarazo.

Tipos de Contracciones

Existen principalmente dos tipos de contracciones durante el embarazo: las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto. Reconocer las diferencias entre ambas es crucial para saber cuándo es el momento de ir al hospital.

Contracciones de Braxton Hicks

Algunas embarazadas, al final del segundo y del tercer trimestre de gestación, sufren las conocidas contracciones de Braxton Hicks. ¿Sabes qué son? Son unas contracciones que suelen ser indoloras y que no predicen que el parto se produzca en los siguientes días. Sí, por supuesto puede ser normal o fisiológico que el útero se ponga duro a finales del segundo y en el tercer trimestre de gestación. Es lo que conocemos como contracciones de Braxton Hicks. Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones fisiológicas, no dolorosas, a pesar de que a veces pueden resultar molestas y no rítmicas. Aparecen a partir de la 20-30 semana de gestación y aumentan en frecuencia e intensidad a medida que nos acercamos a la fecha probable de parto pudiendo ocasionar lo que denominamos “el falso trabajo de parto”. No son dolorosas pero sí pueden resultar molestas.

  • Características:
    • Irregulares
    • Indoloras, aunque pueden ser molestas
    • No rítmicas
    • Duración variable, generalmente alrededor de 30 segundos
    • Frecuencia variable (pueden ser seguidas o espaciadas)
  • Causas:
    • Ejercicio del músculo uterino para prepararse para el parto
  • Factores que pueden aumentarlas:
    • Pacientes delgadas
    • Actividad física o laboral intensa
  • Alivio:
    • Cambiar de postura
    • Caminar un poco
    • Hidratarse

Las contracciones fisiológicas o de Braxton Hicks pueden ser más frecuentes en pacientes delgadas o con una actividad física o laboral intensa. En estos casos, la monitorización de las contracciones mediante el registro cardiotocográfico o test no-estresante (NST) puede generar falsos positivos, es decir, registrar contracciones uterinas que alerten sobre la posibilidad de que el parto se adelante sin ser contracciones reales de parto.

Contracciones de Parto

Contracciones BRAXTON HICKS, ¿qué son? ¿Cuánto duran? ¿Son normales? | Reina Madre💜

Las contracciones de parto son diferentes. Son más regulares, cada dos o tres minutos en la fase más avanzada, y duran aproximadamente de 1 a 3 minutos cada una. No pasan desapercibidas porque suelen ser dolorosas.

  • Características:
    • Rítmicas (alrededor de 3 contracciones cada 10 minutos)
    • Intensidad importante (dureza abdominal y dolor fuerte en la zona suprapúbica)
    • Dolorosas
    • Aumentan en frecuencia, intensidad y duración con el tiempo
    • Modifican el cuello uterino (ablandan, acortan y dilatan)

Las contracciones de parto, son más regulares no ceden con el reposo y progresivamente aumentan su frecuencia, su intensidad y su duración. A diferencia de las primeras, estas contracciones sí modifican el cuello uterino, lo ablandan, lo acortan y lo dilatan.En la mayoría de los casos, se administra oxitocina a la paciente para que las contracciones que ya tiene de forma espontánea sean más intensas y más frecuentes. Mientras dura la contracción, su intensidad varía. Cuando empieza, notarás que tu tripa se endurece suavemente, va aumentando progresivamente su fuerza hasta llegar a su máximo para luego ir desapareciendo poco a poco. Hasta que el parto no está muy avanzado, las contracciones no duran más de 30 segundos.

Pródromos

Los pródromos son la fase previa al parto. Se caracterizan por las contracciones irregulares, a veces dolorosas, la expulsión del tapón mucoso y presión pélvica. La pauta popular 5-1-1 (contracciones cada 5 minutos, con duración de 1 minuto, durante al menos 1 hora) es solo orientativa. Tu centro puede recomendar otros criterios (como por ejemplo: 3-1-1 en multíparas).

¿Cómo Diferenciar las Contracciones?

Saber distinguir las contracciones de Braxton Hicks de las de parto te dará tranquilidad y te ayudará a decidir cuándo ir al hospital.

En esta guía clara te explicamos cómo se sienten las contracciones del embarazo, cómo contarlas con cronómetro o app, qué significa la regla 5-1-1 (orientativa). Descubrir cuáles son las señales de alarma que requieren consulta inmediata (sangrado, pérdida de líquido, disminución de movimientos fetales, fiebre o dolor continuo).

Intensidad de las contracciones: las contracciones propias del parto son dolorosas y su intensidad tiende a ir en aumento.

Duración y regularidad: las contracciones propias del parto suelen ser bastante regulares, aumentando su regularidad por espacios cada vez más cortos y pueden llegar a durar una hora. Sin embargo, las contracciones de Braxton Hicks tienen una duración que suele oscilar entre 30 y 60 segundos aproximadamente y nunca suelen durar más de una hora.

Localización: la parte de nuestro cuerpo en la que sentimos las contracciones también puede ayudarnos a saber diferenciarlas. Las contracciones se perciben como un endurecimiento del abdomen como consecuencia de la actividad del músculo uterino. Se perciben cuando su intensidad supera los 10 mmHg, que es el tono que normalmente tiene el útero.

Cuándo Acudir al Hospital

Independientemente de la presencia o no de contracciones una futura mamá debe acudir al hospital ante la salida de líquido a través de la vagina (rotura de la bolsa del líquido amniótico). En caso de contracciones y a partir de la 37 semanas deberá hacerlo cuando éstas sean dolorosas (1 cada 3 a 5mn).

Cuando las contracciones son dolorosas, las pacientes suelen referir molestias de menstruación o dolor lumbar que irradia hasta el pubis y se acompaña de útero duro y esto acontece antes de las 37 semanas obliga a la valoración por parte de un profesional para descartar que no se trate de una amenaza de parto prematuro que en función de las semanas de gestación puede obligar incluso a un ingreso hospitalario.

Antes de la semana 36, tener contracciones rítmicas puede indicar una amenaza de parto prematuro. Si comienzas con contracciones regulares que no ceden con el reposo y aumentan de frecuencia, deberás acudir al hospital para que valoren la necesidad de pararlas o no.

Pero no hay que fiarse de la intensidad del dolor. "Hay cinco señales de alarma muy claras: que rompamos la bolsa, un sangrado, que la madre no note al bebé, que haya fiebre o contracciones (rítmicas o dolorosas). En estos casos hay a ir a urgencias, independientemente de las semanas de embarazo. Cuando existe fiebre, además hay que descartar infección urinaria, de la bolsa (corioamnionitis) o por coronavirus". Dra.

Causas de Amenaza de Parto Prematuro

  • Infección/inflamación intrauterina.
  • Distensión uterina.
  • Estrés.
  • Causas vasculares, hemorragias.
  • Antecedente previo de parto prematuro.
  • Rotura prematura de membranas.

Tratamiento

Las contracciones dolorosas también pueden mejorar con reposo aunque en gestaciones por debajo de las 37 semanas se recomienda la valoración por un profesional. En general los tocolíticos se utilizan cuando existe un riesgo real de que el parto se desencadene en las siguientes 48 horas o 7 días para garantizar la maduración pulmonar mediante corticoides. Recordemos que los corticoides son el fármaco que ha demostrado reducir la morbimortalidad de los prematuros y se administra cuando existe un riesgo alto que el parto se desencadene en los siguientes horas o días.

Otros Dolores y Molestias en el Tercer Trimestre

Además de las contracciones, en el tercer trimestre del embarazo son frecuentes otras molestias pélvicas y genitales.

  • Dolor de pelvis y pubis: La movilidad de la sínfisis del pubis puede producir dolor detrás del vello púbico, generalmente al andar deprisa o cuesta arriba o levantarse bruscamente.
  • Calambres vaginales: El útero y el bebé pueden comprimir los llamados nervios genitocrurales del aparato genital. La presión de estos nervios provoca calambres en los genitales (clítoris, labios mayores y menores y vagina).
  • Dolor lumbar: Los dolores lumbares pueden deberse a contracciones uterinas, pero si son muy intensos hay que descartar que se trate de una infección urinaria o de un cólico nefrítico.
  • Hipertonía uterina leve: Durante el embarazo y sobre todo en el tercer trimestre algunas mujeres notan una fuerte presión en la zona baja de la tripa, que pueden confundir con contracciones: es la hipertonía uterina leve.
  • Neuralgia y neuritis intercostal: La neuralgia y neuritis intercostal en el embarazo es un dolor punzante en el costado a la altura de las costillas. Aparece al final del segundo trimestre del embarazo, y sobre todo, en los últimos tres meses de gestación.
  • Pubalgia: La pubalgia o el síndrome de sínfisis púbica es el dolor que muchas mujeres embarazadas experimentan en las últimas semanas del embarazo al caminar o girarse cuando están tumbadas.

En el embarazo nunca debes automedicarte. A medida que el útero crece dentro del organismo de la madre, notará más dolores o molestias.

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