La primera ecografía durante el embarazo es un momento crucial para obtener información valiosa sobre la gestación, incluso si el embrión aún es diminuto. Sin embargo, es común que surjan dudas si no se visualiza nada en la ecografía de las 5 semanas. A continuación, exploraremos las posibles razones y qué esperar en estas primeras etapas.
¿Qué se espera ver en una ecografía temprana?
La ecografía en las primeras semanas de gestación puede ayudar en muchos aspectos, pues casi todos los seres humanos vamos consiguiendo determinados hitos en las mismas semanas de gestación y medimos más o menos lo mismo las primeras semanas de embarazo.
Es más adelante cuando ya se establecen diferencias raciales, familiares, del propio embarazo que harán que unos seamos más grandes o más pequeños".
La primera estructura que se puede detectar mediante ecografía es el saco gestacional. Este aparece como una pequeña esfera de líquido con bordes bien definidos, ubicada en el endometrio y suele crecer aproximadamente un milímetro por día. Podemos ver dos sacos gestacionales (en ambas imágenes, con las siglas SG) de 1 y 7 milímetros (4,1 y 4,4 semanas). Son las primeras estructuras del embarazo que se identifican por ecografía. Tienen forma de pequeñas esferas llenas de líquido, que se hacen visibles en el espesor del endometrio (E).
En la semana 5ª es cuando ya aparecen los ecos embrionarios, que se miden cogiendo toda su longitud. Antes se visualiza el saco vitelino, que es como un aro que alimenta al embrión las primeras semanas de gestación y que se encuentra pegado al mismo.
El saco vitelino es la segunda estructura que se ve en la ecografía. Se trata de una pequeña esfera llena de líquido que aparece dentro del saco gestacional. Su misión es transferir nutrientes al embrión hasta que se desarrolla la circulación entre éste y la placenta.
En un embarazo de 4,5 semanas, se puede observar el saco gestacional y el saco vitelino, pero aún no se aprecia el embrión.
Es importante recordar que no es habitual realizar una ecografía antes de la semana 7, aunque puede depender de las circunstancias de cada embarazo y los antecedentes.
5 semanas de embarazo - Segundo mes - EMBARAZOYMAS
¿Por qué no se ve nada en la ecografía de las 5 semanas?
Existen varias razones por las cuales no se puede visualizar el embrión en una ecografía realizada a las 5 semanas de embarazo:
- Tamaño del embrión: Al comienzo de la semana 5 de embarazo el embrión mide aproximadamente 2 milímetros. En este tiempo, el tamaño embrionario se estima midiendo su longitud total.
- Fallo de visualización: También pudiera ocurrir que estemos de tan pocas semanas que no se vea porque el límite de definición del ecógrafo no alcance a ver el embrión -a veces no son todo lo modernos que quisiéramos- o bien en pacientes muy obesas, aunque la ecografía sea vaginal y /o por su localización no lleguemos a ver todavía todas las estructuras".
- Desarrollo lento: En estos primeros momentos, el hecho de que el desarrollo vaya demasiado lento o retrasado puede alarmarnos pues puede indicar que se ha detenido el desarrollo, es decir se ha interrumpido la gestación o que el embrión no es cromosómicamente normal y por ello tiene un desarrollo más lento.
Las ecografías tempranas se realizan de forma transvaginal.
¿Qué pasa si no se visualiza la vesícula vitelina?
La vesícula vitelina es una estructura visible en el interior del saco gestacional. Su presencia en una ecografía de comprobación confirma la existencia de un embarazo intrauterino.
Como hemos comentado antes, en la cuarta semana de embarazo se empieza a formar la vesícula vitelina. No es en este momento más grande que una semilla, pero empieza a crecer a toda prisa y a alimentar al futuro bebé.
Que no aparezca una vesícula vitelina en la sexta semana puede que indique que el embarazo no está tan avanzado como piensas, sobre todo si tus ciclos son irregulares. Si no se visualiza vesícula vitelina ni embrión en la semana nueve, es lo que se conoce como embarazo anembrionario.
La existencia de la vesícula vitelina es un indicador importante de la salud de tu embarazo.
¿Cuándo preocuparse?
Ante la sospecha de un embarazo ectópico (no situado en el útero) miraremos con la ecografía vaginal, las trompas, el cuello del útero por si estuviera situado en esa localización.
El embarazo anembrionario o “huevo huero” es un tipo específico de aborto, en el que el huevo fertilizado se implanta en el útero pero no se desarrolla el embrión.
Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, en la actualidad, podemos detectar estos embarazos anembrionarios, incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal.
El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión. En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, antes de precipitarnos en establecer el diagnóstico de huevo huero.
Evolución del embrión en las siguientes semanas
El embrión de seis semanas de gestación mide 5 milímetros y se independiza del saco vitelino. El tubo neural del bebé empieza a cerrarse a estas alturas del embarazo.
Al empezar la semana 7 de embarazo, el embrión mide unos 8 milímetros. Aparecen los primeros esbozos de las extremidades y los primeros movimientos somáticos que se captan por ecografía. El tubo cardíaco se empieza a tabicar para ir desarrollando el corazón del bebé.
En la semana 7 aparecen los esbozos de las extremidades del bebé.
En la mayoría de los casos miden ya 2 mm (es como una semilla de una manzana y tiene forma de “C”) y al final de la misma semana ya puede objetivarse el latido cardíaco que se observará como un parpadeo en la pantalla y en aquellos ecógrafos con Doppler permitirá escucharlo.
A partir de aquí, la semana 10 de gestación, el embrión ya tiene forma humana. Termina, pues, el periodo embrionario y empieza el periodo fetal. Tu bebé mide unos 32 milímetros desde la cabeza a la rabadilla al comienzo de la semana, y pesa aproximadamente 2 gramos.
La importancia de la beta-hCG
En el argot profesional del mundo de la reproducción utilizamos el término “Beta” para referirnos a algo tan simple como es la prueba del embarazo en orina o en sangre.
Los expertos recomiendan que se determine la beta-hCG a partir de los 14 días de la fecundación. Para conseguirlo tenemos que fijarnos en cómo se ha conseguido ese embarazo: de forma natural, por inseminación artificial, por fecundación in vitro o por transferencia de embriones congelados.
En general, un valor de beta por debajo de 50 mUI/mL puede ser considerado bajo, pero este porcentaje no es una máxima inquebrantable. Algunos laboratorios establecen que un resultado de beta-hCG es positivo a partir de valores superiores a 5 mUI/mL, otros consideran que es positivo a partir de 50 mUI/mL. Otra variable que influye en que la beta sea baja o no es el día en el que se haya realizado el análisis ya que si se hace en un momento incorrecto el test puede arrojar valores bajos o, incluso, “dar” negativo.
Llegamos a la pregunta “del millón”: ¿pueden coexistir beta baja y embarazo evolutivo? Bien, en general podríamos decir que si un test de embarazo realizado en el día correcto arroja un resultado de beta por debajo de 50 mUI/mL puede indicar que la evolución del embarazo está comprometida. En ese caso será necesario que se repita el análisis al día siguiente o a los dos días para ver la evolución. Sin embargo, existen casos en los que ha ocurrido una implantación tardía y el embarazo puede ser perfectamente evolutivo.
Es importante tener en cuenta que la beta-hCG debe ser interpretada en el contexto de su evolución con el tiempo, ya que lo que se busca es que los niveles se dupliquen aproximadamente cada 48 a 72 horas durante las primeras semanas de embarazo.
Tabla resumen de estructuras visibles por semana
| Semana | Estructuras Visibles |
|---|---|
| 4-5 | Saco gestacional, vesícula vitelina (a veces) |
| 6 | Saco gestacional, vesícula vitelina, embrión (a veces) |
| 7 | Saco gestacional, vesícula vitelina, embrión, latido cardíaco |
Recuerda que cada embarazo es único, y es fundamental mantener una comunicación abierta con tu médico para resolver cualquier inquietud y asegurar un seguimiento adecuado.
