La semana 38 de embarazo marca la recta final antes del nacimiento de tu bebé. A medida que se acerca el momento del parto, es normal sentir emoción, ansiedad y cansancio. Si estás de 38 semanas, ¡ya has llegado a término!
A las 38 semanas de gestación, tu bebé mide aproximadamente 49 cm y pesa en torno a 3 kg. La mayoría de los bebés nacen antes o después de la fecha prevista de parto, y solo un 5% lo hace en la fecha señalada.
Desarrollo del Bebé en la Semana 38
- Menos espacio, pero sigue moviéndose.
- Cabeza encajada en la pelvis.
- La placenta sigue funcionando a pleno rendimiento.
Síntomas en la Madre en la Semana 38
¿Sabrías reconocer los síntomas de parto? Saber el momento adecuado para ir al hospital es fundamental para garantizar un parto seguro y sin complicaciones. Si tienes dudas sobre si es el momento adecuado para ir al hospital, contacta con tu médico o matrona. Es mejor acudir a revisión y recibir una evaluación profesional que quedarse en casa con incertidumbre.
El aumento de peso varía, pero generalmente está entre 11 y 16 kg. Lo cierto es que no todas las embarazadas pueden ganar el mismo peso durante la gestación.
Semana 38 de embarazo | 38 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
Preparativos y Consejos para la Semana 38
- Mantén una alimentación equilibrada.
- Realiza caminatas suaves.
- Relájate y descansa.
- Prepara el hogar.
- Habla con tu pareja o familia.
Alivio del Dolor Durante el Parto
Sí, puedes utilizar técnicas como la respiración profunda, masajes, baños tibios y cambios de posición para reducir la incomodidad. Los masajes durante la dilatación pueden aliviar el dolor, reducir la tensión y ayudar a la mamá a relajarse entre contracciones. Tu pareja puede aprender técnicas sencillas para apoyarte en este momento especial.
En la mayoría de los casos, el papá puede estar presente para brindar apoyo emocional. Prepararse con clases prenatales, aprender técnicas de respiración y conversar sobre expectativas hará que su presencia sea aún más especial.
Consideraciones Médicas y Dudas Comunes
Es bastante habitual que exista algún error en la datación o cálculo de las medidas. Para eso es importante confirmar con la primera ecografía que la fecha de última regla esté bien calculada y ajustada.
Si se confirma que la datación es correcta, la causa más frecuente de bebé pequeño o extremidades cortas es que la placenta no sea suficiente y alimente menos al bebé. Entonces el bebé detecta que recibe menos alimento y enlentece su crecimiento para reservar 'comida'.
También es importante descartar otras causas como infecciones, malformaciones, tóxicos, etc. para ello se suele hacer una ecografía completa del bebé y un análisis de sangre.
¿Qué tipo de análisis y pruebas deberían realizarse?
Cuando se detecta que un bebé es más pequeño de lo habitual, se suelen descartar causas externas que pudieran explicarlo como infecciones, tóxicos, otras malformaciones o problemas genéticos. Las infecciones y tóxicos se suelen valorar en una analítica de sangre y orina convencional, así que quizás no te han pedido ninguna prueba adicional porque en el análisis de control del embarazo ya estaba correcto.
La valoración de malformaciones se hace con una ecografía más detallada. La valoración genética se hace con amniocentesis, pero si es un caso leve y riesgo de síndrome de Down en primer trimestre fue bajo, es habitual no realizar la amniocentesis.
Así que, con una analítica de sangre y orina, y una buena ecografía, si todo sale correcto, ya estaría el estudio completo. Respecto al desarrollo posterior, la media de los bebés que son pequeños dentro del útero suelen ser también más bajitos (aunque dentro de la normal) después del parto. Pero esto es la media, o sea que no pasa siempre. También hay bebés pequeños en el útero que después hacen un 'catch up' y son de talla alta. Así que de momento tranquilos y lo de la talla ya se verá.
