37 Semanas de Embarazo: Movimiento Fetal Excesivo

El período de gestación normalmente ronda las 40 semanas para un parto y nacimiento a término. También se habla de una postmadurez entre las semanas 40-42 de gestación en las que el feto está más expuesto a daño por insuficiencia placentaria y de ahí que los controles para determinar el buen estado fetal sean más frecuentes, cada 48 horas.

Síntomas y Señales Preparto

Antes de ponerte de parto y dar a luz, vas a experimentar una serie de sensaciones y síntomas preparto, cuya duración será muy variable. Desde que empiezas a notarlos, pueden ser días o incluso semanas antes de que se inicie del parto. No te asustes, porque este periodo depende de muchos factores.

Antes de que comience el parto pueden aparecer síntomas más o menos molestos que “avisan” que el parto está próximo.

Descenso del Bebé

El bebé se mueve hacia abajo, desciende hasta llegar a la pelvis. Puede ocurrir desde unas semanas a pocas horas antes de que comience el trabajo de parto. Muchas veces, este descenso de la cabeza de tu bebé producirá una serie molestias en la zona de la pelvis, del pubis y en las ingles.

Expulsión del Tapón Mucoso

Se expulsa una gran cantidad de flujo vaginal espeso llamada “tapón mucoso” o “tapón de moco”, de color rosado (porque suele contener un poco de sangre), como consecuencia del comienzo de la dilatación del cuello uterino. Antes de dar a luz, se puede producir la expulsión del tapón mucoso, que se trata, como su propio nombre indica, de un tapón de moco que se encuentra en el cuello del útero.

Cuando se producen las primeras contracciones, el cérvix se va ablandando y cambia de posición, lo que produce la expulsión del tapón mucoso. A veces el tapón se expulsa de manera completa y te lo encontrarás en tu braguita. No te asustes, porque te encontrarás el flujo vaginal con algunos hilitos de sangre.

En este caso, no es necesario que acudas al hospital puesto que el parto puede tardar en desencadenarse días o incluso semanas.

Si tienes dudas de si es el tapón mucoso o has roto la bolsa, ponte una braguita negra y camina, notarás la diferencia.

Rotura de la Bolsa de las Aguas

Se rompe prematuramente la “bolsa de las aguas” o saco amniótico. Durante el embarazo, el bebé se encuentra dentro de una bolsa en el útero, rodeado de un líquido llamado líquido amniótico. Esta bolsa se rompe poco antes de que nazca el por la presión ejercida por el feto y las contracciones.

Normalmente se suele romper de forma espontánea al final del periodo de dilatación, cuando la parturienta ya ha dilatado completamente. Sin embargo, en un 10% de los casos, se rompe antes de que comiencen las contracciones y de denominación rotura prematura de membranas. Cuando esto ocurre, el líquido sale por la vagina y se puede sentir su escape como un goteo o como un chorro.

En esta situación se debe conservar la calma, ya que las verdaderas contracciones de parto suelen comenzar de forma espontánea entre 6 y 10 horas después. Si, tras una rotura prematura de membranas, las contracciones no comienzan espontáneamente tras el periodo anteriormente indicado, se aconseja inducir (provocar) el parto para evitar que el bebé permanezca muchas horas dentro del útero con riesgo de infección (este riesgo aumenta a las 24).

Únicamente se debe intentar frenar las contracciones en las mujeres con rotura prematura de membranas antes de la semana 34 de la gestación, para dar tiempo a que maduren los pulmones del bebé.

Es importante observar el color del líquido amniótico, ya que proporciona una información valiosa sobre el estado de salud del bebé. Cuando es entre blanquecino y rosado indica que todo va bien.

Contracciones

Comienzan las contracciones. Pueden ser dolorosas, y se aprecian como un endurecimiento del abdomen. Después de cada contracción, el útero se relaja y el dolor desaparece. Algunas mujeres tienen contracciones leves y esporádicas (contracciones de Braxton Hicks) que no son verdaderas contracciones de parto.

Las verdaderas contracciones de parto son aquellas que dilatan el cuello del útero. Cuando comienzan las contracciones se debe controlar el tiempo que transcurre entre una y la siguiente para saber si la frecuencia va aumentando. Para ello se puede anotar la hora a la que empieza cada contracción.

Si el reloj tiene segundo también se puede controlar la duración de cada una. Son datos útiles para informar a médicos o matronas.

Las contracciones se distinguen perfectamente de los movimientos fetales.

Plata explica que lo más importante para una buena evolución del proceso del parto es que la madre mantenga una respiración adecuada y una buena relajación.

Se debe avisar cuando se crea que ha comenzado el trabajo de parto. La mayoría de médicos y matronas recomiendan que se les avise cuando las contracciones se producen cada 5 minutos y duran unos 60 segundos.

Al llegar al hospital es muy probable que se realice una exploración general y vaginal.

“Es importante acudir a las visitas regladas para comprobar el buen estado fetal”, sostiene.

Otras Señales

Algunas mujeres pueden experimentar un aumento repentino de energía en los días o semanas previos al parto. Además, también pueden tener la necesidad de «anidar» o preparar el hogar para el bebé.

Una de las primeras cosas que notarás antes del parto es que respiras mejor. La cabecita de tu bebé se apoyará en la pelvis, por lo que la altura uterina descenderá y sentirás que la respiración no es tan dificultosa.

Movimiento Fetal

Siempre debes notar moverse a tu bebé, no es cierto que los bebés se muevan menos al final del embarazo. Tenemos que partir de la base de que todos los bebés son diferentes, por lo que cada uno va a tener un patrón de movimientos distinto.

“El bebé, a medida que crece, va teniendo menos espacio en la cavidad abdominal de la madre, además decrece el líquido amniótico y el feto es empujado hacia el estrecho inferior, con lo cual sus movimientos al final del embarazo son menores”, dice la matrona.

En las últimas semanas de embarazo, es normal que el bebé reduzca sus movimientos debido a:

  • Falta de espacio.
  • Pérdida de líquido amniótico.
  • Descenso sobre la pelvis.

En promedio, un bebé suele patalear aproximadamente 10 veces por hora, dice un post de TopLine. Sin embargo, es solo un promedio, como ya sabrás hay algunos bebés más activos que otros y por eso no existe un número fijo de movimientos o patadas que debas sentir, por lo que no deberías preocuparte si se mueve demasiado.

Encontrarás momentos en los que tu bebé estará más activo que en otros. Algunas mujeres notan mucho más a tu hijo cuando están acostadas en la cama. Si ves que se mueve demasiado y no te deja dormir, intenta moverte unos minutos lentamente para intentar calmarlo.

Razones por la que sientes que tu bebé se mueve mucho:

  • El bebé necesita hacer ejercicio incluso cuando está en el útero, el movimiento promueve el desarrollo de las articulaciones y los huesos.
  • Has comido recientemente y los bebés suelen ser más activos cuando las mamás han comido y el estómago está lleno.
  • A medida que el niño crece, suele volverse cada vez más activo y patalear más.

¿Cuándo Preocuparse?

No debes preocuparte porque tu bebé se mueva mucho dentro del útero. Por lo general, es un signo de embarazo saludable y no debe ser motivo de preocupación. Además, si notas un cambio en la actividad de tu hijo, es importante tener en cuenta que los niños no tienen un horario específico.

El único momento que deberías preocuparte es si notas una ausencia de movimiento. Pero si todavía estás preocupada por los movimientos de tu bebé, debes consultarlo con tu médico para que pueda darte el mejor consejo.

Se debe acudir al hospital en caso de:

  • Sangrado mucho por la vagina.
  • Sangre oscura (marronácea) que indica que el sangrado no es activo.
  • Rotura de la bolsa. Si el líquido es claro, no implica urgencia de dirigirse al hospital; de hecho, en muchas ocasiones de mujeres que han roto la bolsa prematuramente ni siquiera están o inician el parto y una buena proporción, no se llega a poner de parto de forma espontánea y hay que inducirlas pasadas 24 horas.

Semana 37 del Embarazo

Con la semana 37 de gestación, se inicia el décimo y último mes de embarazo. El bebé, que ya está completamente formado, puede nacer en cualquier momento.

En las últimas semanas de embarazo, es normal que el bebé reduzca sus movimientos debido a:

  • Falta de espacio.
  • Pérdida de líquido amniótico.
  • Descenso sobre la pelvis.

El lanugo que cubría su cuerpo ha desaparecido, excepto en los hombros y la parte superior de los brazos.

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Cuidados en la Madre

Cuando la mujer alcanza el último mes de gestación, es conveniente que se hayan practicado ejercicios de control de la respiración, así como actividades para ejercitar la zona del suelo pélvico. Estas pautas son esenciales para mejorar el trabajo de parto.

Una práctica muy recomendada durante el último mes de embarazo es la realización de los ejercicios de Kegel.

Físicamente, los síntomas que puede experimentar la embarazada son prácticamente idénticos a los de semanas anteriores. Principalmente, los síntomas del último mes de embarazo suelen ser los siguientes:

  • Dolor de espalda.
  • Cansancio y fatiga.
  • Hinchazón de piernas y pies.
  • Contracciones.

Afortunadamente, las molestias digestivas y respiratorias pueden mejorar en la embarazada al final de la gestación. Dado que el bebé ha descendido a la pelvis, la presión ejercida sobre el esternón y el estómago se reduce. No obstante, en la vejiga aumenta el empuje ejercido por el feto y, con ello, la frecuencia de micción.

Normalmente, a estas alturas del embarazo ya se ha dejado de trabajar. Se recomienda descansar mucho y disfrutar de momentos de relajación para vivir las semanas previas al nacimiento con la mayor tranquilad posible.

Es muy importante controlar la alimentación durante estas últimas semanas. Si la embarazada descontrola lo que come, una ganancia de peso excesiva puede hacer que, tanto ella como el bebé, aumenten su peso de forma innecesaria.

Esto, a su vez, puede dificultar el nacimiento si el bebé pesa más de lo adecuado, así como impedir una buena recuperación de la madre tras el parto.

Se recomienda mantener un dieta rica en fibra y complementarla con vitaminas como el ácido fólico.

Lo lógico es haber aumentado entre 10 y 14 kilos, aunque cada mujer y cada embarazo siguen un desarrollo diferente. Es importante saber que casi la mitad de ese peso adicional corresponde al bebé, al líquido amniótico y a la placenta.

Claves para Relajarse Durante el Embarazo

  • Intenta desmitificar tu problema: Analizar los problemas que te estresan es fundamental para resolverlos. Cuando se racionaliza un problema, puede parecer más pequeño que antes. Empieza a darle a las cosas la importancia que deben tener.
  • ¡Mantente activo y saludable! Caminar es uno de los ejercicios más indicados durante el embarazo. Si no hay contraindicaciones, se recomienda encarecidamente el ejercicio moderado y regular durante el embarazo. Puedes probar de practicar pilates.
  • Comparta tus preocupaciones: Asistir a una reunión para mujeres embarazadas en tu centro de salud te ayudará a darse cuenta de que otras futuras madres tienen los mismos temores y preocupaciones.
  • Mímate: Pasa tiempo contigo misma, ponte guapa, ve a la barbería … A menudo sentimos presión porque sentimos que hemos perdido el control de nuestro cuerpo. Pero mantener tu «coqueteo» te hará sentir mejor y más cómodo contigo mismo.
  • Prepárate para la llegada de tu bebé: Anticiparse a las compras de un bebé puede ser muy bueno para ti. Puedes sacar el estrés laboral y olvidarte de tus preocupaciones.

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