Fiebre en Recién Nacidos: Causas, Medición y Cuándo Buscar Ayuda

La fiebre en recién nacidos es uno de los motivos más frecuentes de visita a urgencias, siendo los antipiréticos los medicamentos más comúnmente administrados a los niños. Es muy importante mantener la calma. Se debe recordar que la fiebre no es una enfermedad; suele ser un síntoma de otro problema o enfermedad. En este artículo, abordaremos las causas de la fiebre en recién nacidos, cómo medir la temperatura correctamente y qué hacer cuando esta situación se presenta. Además, discutiremos cuándo es crucial acudir al pediatra o a urgencias.

¿Qué es la Fiebre?

Es una elevación de la temperatura corporal por encima de los límites establecidos como normales que son 38º o más rectal, o 37.5ºC axilar. La causa más frecuente son las infecciones. La fiebre no es una enfermedad, es un síntoma, al igual que los vómitos, la diarrea, la mucosidad nasal o la tos. No debemos darle más o menos importancia que la que tiene. Los pediatras valoramos todos los síntomas del niño en su conjunto para emitir un diagnóstico. De entrada, le quitaré protagonismo ya que, la mayoría de las veces, la fiebre, no es el dato clave que nos de el diagnóstico de la enfermedad.

La fiebre es una respuesta del organismo para combatir procesos víricos y bacterianos, por este motivo, se considera que la fiebre es beneficiosa, ya que ayuda a que detener la infección. Cuando el sistema inmune detecta un agente patógeno, actúa junto al hipotálamo y determinadas moléculas y receptores para generar fiebre. El objetivo es impedir que los microorganismos proliferen y, a la vez, incentivar la creación de inmunoglobulinas (anticuerpos) que puedan combatir y erradicar al agente infeccioso. Por lo tanto, la fiebre no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del organismo para activar el sistema inmune y dificultar la supervivencia de virus y bacterias.

Siempre que hay un proceso febril se busca el foco de infección, pero si no se encuentra, hablamos de “fiebre sin foco” (FSF). El síndrome febril sin foco (FSF) o fiebre sin foco del bebé es una alteración aguda de causa desconocida. Normalmente, se considera fiebre sin foco a partir de los 38 grados de temperatura corporal y que se mantienen durante máximo 3 días. Sin embargo, no es posible determinar el motivo del periodo febril tras realizar una exploración del bebé.

¿Cómo se Regula la Temperatura Corporal?

Para comprender por qué se produce la fiebre en recién nacidos, primero hay que explicar el mecanismo mediante el cual el organismo regula la temperatura corporal. El organismo se encuentra en un estado de equilibrio denominado homeostasis. Para mantenerla y llevar a cabo con normalidad las funciones fisiológicas el organismo de un ser humano debe mantenerse a una temperatura de entre 36ºC y 37ºC. Por este motivo, el cuerpo cuenta con mecanismos para regular la temperatura corporal basados en la pérdida o la ganancia de calor. El centro termorregulador se encuentra en el hipotálamo, una región en centro del cerebro.

El organismo está expuesto a condiciones ambientales como por ejemplo la climatología, cuando estamos expuestos a temperaturas extremas se disparan nuestras medidas de regulación de temperatura. Por ejemplo, si hace demasiado calor la irradiación del calor a través de la piel o la sudoración son mecanismos que nos ayudan a mantener nuestra temperatura corporal o en caso de frío, el tiritar nos ayuda a generar calor.

En recién nacidos los sistemas de control de temperatura son algo diferentes e implican un mayor consumo de energía, lo que pone en riesgo al recién nacido de hipoglucemia o hipotermia. De hecho, durante los primeros días de vida, estos mecanismos no se han desarrollado de manera apropiada y debemos tener aún más cuidado con la temperatura del niño.

Causas Comunes de la Fiebre en Recién Nacidos

Las causas más comunes de fiebre en recién nacidos y bebés son:

  • Infecciones víricas
  • Infecciones bacterianas
  • Infección de oído
  • Infecciones de orina
  • Reacciones a vacunas
  • Dentición

También hay otras causas de fiebre, aunque son menos frecuentes, como por ejemplo:

  • Deshidratación hipertónica en el lactante
  • Reacción a ciertos medicamentos
  • Golpe de calor
  • Enfermedades inflamatorias

El síndrome febril sin foco también puede ocurrir por causas no infecciosas, pero es menos habitual. Además, este síndrome varía notablemente en función de la edad del lactante, ya que la capacidad de respuesta de su cuerpo y el origen de la fiebre son diferentes.

Fiebre en Bebés de 0 a 3 Meses

Los recién nacidos menores de 28 días son un grupo de alto riesgo para la fiebre sin foco. Alrededor de un 10-15% de los bebés tienen una enfermedad bacteriana grave debido a que aún su sistema inmune es inmaduro y, por tanto, no tiene capacidad para combatir infecciones. La respuesta febril en los bebés de 1 a 3 meses con enfermedades infecciosas es escasa, por lo que el diagnóstico clínico es complicado.

Las infecciones bacterianas más frecuentes cuando el bebé es menor de 3 meses son causadas por Estreptococo grupo B, Escherichia coli, Listeria, Salmonella o Neumococo.

Fiebre en Bebés de 3 a 36 Meses

A medida que los meses van pasando y los bebés creciendo, su sistema inmune también va madurando y fortaleciéndose. La causa de la fiebre sin foco en los bebés de 3 a 36 meses suele ser menos alarmante en comparación con los recién nacidos. No obstante, hay que tener especial cuidado con aquellos bebé de entre 3 y 36 meses que presenten una temperatura corporal superior a los 39°C puesto que podrían tener una infección bacteriana grave.

Si la temperatura del bebé supera los 40°C o si es mayor de 39,5°C y tiene una cantidad muy elevada de leucocitos en sangre (leucocitosis), entonces el riesgo de padecer una infección bacteriana se incrementa. Por tanto, a mayor temperatura, mayo riesgo de bacteriemia.

Cuando el bebé supera los 3 meses, lo más frecuente es que la infección bacteriana ocurra por Escherichia coli, Salmonella, Neumococo, Staphylocus aureus o Meningococo.

En la mayoría de los casos, los cuidados en bebés de 3 a 36 meses con fiebre sin causa aparente consisten en una buena hidratación y favorecer su descanso. Si la fiebre fuera acompañada de otros síntomas más preocupantes, entonces lo mejor sería acudir al especialista.

¿Cuál es la Mejor Forma de Tomarle la Temperatura a un Bebé?

La temperatura corporal varía según el momento del día o del ambiente. Como sabrás, los termómetros más populares hace unos años eran los de mercurio, pero desde el año 2007, su uso está prohibido por la Unión Europea debido a que conllevan riesgo de exposición al mercurio, que es tóxico.

Los digitales son los más utilizados por su eficacia y rapidez. Puedes encontrarlos en todas las farmacias y son muy sencillos de usar. Por lo general, miden la temperatura de tres formas: oral, axilar y rectal, es decir, colocando el termómetro en la boca, bajo la axila o en el recto. Para usarlo, simplemente tienes que encenderlo y usarlo siguiendo las instrucciones concretas del fabricante. Según la edad de tu hijo, es adecuado que sigas las siguientes recomendaciones:

  • De 0 a 6 meses: lo más apropiado es tomar la temperatura rectal con un termómetro digital, aunque ya existen estudios que muestran que con termómetros de infrarrojos en la arteria temporal (frente) la temperatura también es exacta. Si el bebé tiene menos de 3 meses debes acudir al médico de urgencias. En los lactantes pequeños lo más rápido y fiable es la temperatura rectal con un termómetro digital el cual sólo hay que introducir medio centímetro y comprobaréis como a los pocos segundos pita. A esa temperatura debemos restarle medio grado por lo tanto una temperatura de 38ºC rectal, equivaldrá a 37.5ºC axilar.
  • Entre 6 meses y 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído. En caso de duda acerca de la temperatura lo más correcto es utilizar un termómetro rectal.
  • En niños mayores de 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído.

¿Debemos Tratar la Fiebre de un Bebé o de un Niño?

No tratamos la fiebre, tratamos el malestar. Es decir, si nuestro hijo tiene 38ºC y está bien, tranquilo y sin malestar, déjale. No le des medicinas, aunque tu madre insista y no pare de dar vueltas por el salón con los ojos como platos reprochándote: ”Estas cosas nuevas que hacéis ahora… no las entiendo. Desabrígale y vigílale. En ese momento su cuerpo se está defendiendo, ya está haciendo su labor.

Si por el contrario tiene 38ºC y además tiene dolor, está muy irritable o la fiebre le da nauseas y vomita; entonces sí es el momento de tratar. Le damos paracetamol porque no se encuentra bien, independientemente de su temperatura.

Cómo Bajar la Fiebre en un Bebé o en un Niño

Tenemos las medidas físicas y los antitérmicos.

Medidas Físicas

  • Desabrigar al niño: Quitar ropa. La antigua costumbre de cubrir a los niños con 3 mantas para que “sude la fiebre” es mal remedio. Si les abrigamos, aumentará más la temperatura y se encontrarán peor. Quítale la ropa, déjale fresquito.
  • Ofrecerle agua con frecuencia: La fiebre tiende a deshidratar a nuestros hijos, por lo que ten a mano siempre la botella de agua.
  • Mantener una temperatura ambiente neutra (22-24ºC): Puedes poner el aire acondicionado, refresca la casa, refresca al niño.
  • Si quieres darle un baño que sea de agua tibia: Nunca fría. Si metéis a vuestro hijo en una bañera con agua fría aumentará aún más su malestar, puede tener temblores y podría subir aún más su temperatura. Recordad que hagamos lo que hagamos se trata de aliviar al niño.

🌡🥵 FIEBRE en NIÑOS ¿Cómo BAJAR FIEBRE RÁPIDO? PAUTAS RÁPIDAS Y SENCILLAS

Antitérmicos

  • Si la temperatura es alta (39º o más) o el niño está muy molesto, recurriremos a los antitérmicos: Paracetamol (a partir de cualquier edad) e Ibuprofeno (en mayores de 6 meses).
  • Es conveniente empezar siempre por paracetamol, tiene menos efectos secundarios. Lo podemos dar cada 4-6 horas a las dosis recomendadas por tu pediatra según los kilos de peso (no se calculan por edad, si no por Kg de peso).

Pregunta estrella: ¿Es conveniente alternar paracetamol e ibuprofeno? La respuesta es NO. Reconozco que es una práctica muy extendida. Pues bien, esta recomendación no está justificada y tiene más riesgos que utilizar un solo antitérmico a las dosis correctas. En casos puntuales tu pediatra podría recomendártelo.

El bebé ha vomitado el antitérmico, ¿Qué hago? Si han pasado menos de 15 minutos puedes volver a dárselo, si ha pasado más tiempo no es necesario.

No esperes que le baje la temperatura inmediatamente. “Es que le he dado el paracetamol hace media hora y sigue con fiebre”. No pasa nada, el antitérmico hará su función, pero no es inmediato. Además, recordad que el organismo seguirá luchando por mantener una temperatura alta para combatir la infección. No os asustéis si sólo baja medio grado; si con ese medio grado el niño ya se encuentra mejor, es suficiente. Recordad: tratamos el malestar. No os obsesionéis ni viváis con el termómetro pegado a la mano.

Cuándo Acudir al Pediatra con un Niño con Fiebre

  • Paciente < 3 meses SIEMPRE debe ser valorado por profesional sanitario.
  • Paciente entre 3 -6 meses y Tª >39ºC ó cualquier edad y Tª > 40ºC.
  • Diarrea ó vómitos persistentes.
  • Letargo, rechaza alimentación o líquidos, apatía, hipoactividad o somnolencia excesiva.
  • Irritabilidad o llanto contínuo.
  • Si tiene fiebre más de 24-48 horas en niños menores de 2 años.
  • Si tiene fiebre más de 3 días en niños mayores de 2 años.
  • Si está decaído a pesar de bajar la fiebre, o tiene un llanto muy intenso, irritable.
  • Si rechaza la alimentación o los líquidos.
  • Si aparecen manchas en la piel. Ojo con las manchas rojo vino que al estirar la piel con los dedos no desaparecen. Se llaman petequias y es motivo de acudir a Urgencias.
  • Si observáis alguna circunstancia que vosotros mismos consideréis inusual y os preocupe. No tengáis miedo de preguntar, para eso estamos.

Cuándo Acudir a Urgencias con un Bebé o con un Niño con Fiebre

  • Temperatura superior a 40º mantenida.
  • Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias…)
  • Convulsiones.
  • Dificultad para respirar o para mantenerse despierto.
  • Rigidez de nuca o dificultad/dolor para flexionar el cuello (Pedidle a vuestro hijo que se mire el ombligo. Cuando tiene fiebre a veces tiene una falsa rigidez de nuca, pero si ha bajado la fiebre y el niño es incapaz de mirarse el ombligo, ojo, a urgencias. Os recuerdo el post de las meningitis, no tenéis más que pinchar AQUI)
  • Manchas en piel de color rojo vino o moradas que no desaparecen al estirar la piel.

Complicaciones de la Fiebre en Bebés y Niños

Las complicaciones, cuando se presentan no son debidas a la fiebre, son debidas a la enfermedad que origina la fiebre. Lo único que puede provocar la fiebre prolongada, sobre todo en lactantes, es la deshidratación: ofrécele agua con frecuencia. La fiebre por sí sola no produce daño neurológico ni de ningún otro tipo.

¿Produce la fiebre convulsiones en un bebé o en un niño?

La fiebre en sí NO produce convulsiones. Las convulsiones febriles se presentan en un pequeño número de niños que tiene predisposición a padecerlas, sobre todo el primer día de fiebre y cuando esta sube con rapidez. En este caso debéis acudir al centro médico más cercano.

Recomendaciones ante la Aparición de Fiebre

Los padres ante este estado febril sin causa establecida deben tener en cuenta una serie de recomendaciones como el inicio, la duración y la temperatura máxima de la fiebre.

Además, existe una sintomatología general que determina la causa. Por ejemplo, hay que estar atento a la perfusión periférica, es decir, a si el bebé presenta un color sonrosado y está caliente, si tiene las extremidades moteadas o si, por el contrario, muestra un color más bien pálido.

Por otra parte, hay que valorar su esfuerzo respiratorio. También es necesario observar su respuesta social, si sonríe, si está irritable, pero se puede consolar y se calma o si está irritable e inconsolable.

Otro punto importante son los contactos infecciosos que haya podido tener recientemente como en la guardería, el trato con algún familiar enfermo, etc.

Además, hay que controlar el calendario de vacunas, las enfermedades que haya padecido anteriormente, un tratamiento antibiótico antes e incluso si ha realizado algún viaje en el que se hubiera podido producir el contagio.

¿Qué Hacer si es Fiebre sin Foco?

Los especialistas recomiendan seguir un protocolo en caso de encontrarse ante un caso de fiebre sin foco. Es necesario realizar una exploración física rigurosa del paciente y controlar, especialmente, el inicio del aumento de temperatura.

Los expertos pueden realizar también otro tipo de pruebas complementarias como pueden ser: un hemograma, una punción lumbar o un análisis de orina.

Además, es necesario advertir a los padres de los signos clínicos con los que se pueden encontrar con el fin de que continúen la vigilancia desde casa. Hay que tener un especial cuidado también con su irritabilidad, ya que ésta nos indicará cual es la gravedad del problema.

Al bebé se le tratará con antipiréticos para bajar la fiebre, y según la edad y el estado del bebé el médico decidirá si es necesario administrar antibióticos.

Preguntas Frecuentes sobre la Fiebre en Recién Nacidos

Aunque algunas de ellas ya han sido contestadas de forma más detallada y extensa a lo largo de este artículo, a continuación respondemos de forma breve a algunas de las dudas más comunes sobre la fiebre en recién nacidos.

¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?

Tómale la temperatura con un termómetro digital, con el tiempo y la experiencia los padres llegan a percibir la presencia fiebre simplemente tocando la frente del bebé, pero la propia temperatura de los padres puede afectar esta percepción, por lo que siempre es importante contar con un termómetro en casa.

¿Cómo sé si la fiebre es grave?

La fiebre es más preocupante en bebés menores de 3 meses. A partir de esa edad debemos fijarnos en otros síntomas y en el estado de ánimo del niño. Por ejemplo, si come y descansa con normalidad es posible que la fiebre no sea alarmante.

¿Cuándo tengo que acudir al médico?

Si el niño tiene menos de 3 meses, acude inmediatamente. En caso de que sea mayor, observa cómo se comporta y su estado de ánimo, si la fiebre persiste o empeora siempre es la mejor opción consultar con un especialista para que os aclare cómo proceder. Recuerda que la temperatura corporal sube al final de la tarde, y es más baja a medianoche al amanecer.

¿Qué hará el médico para tratar la fiebre de mi bebé?

En función del diagnóstico, el médico puede recetar acetaminofén infantil o ibuprofeno si el bebé tiene más de 6 meses, para bajar la temperatura. Si observa síntomas que puedan indicar una enfermedad o infección, el médico puede pedirte pruebas adicionales.

Si la fiebre es un mecanismo de defensa ¿por qué hay que intentar bajarla?

Si el niño está molesto debido a la fiebre, comerá y dormirá peor, lo que puede dificultar su recuperación. Además, a partir de 41ºC se pueden producir complicaciones graves en el niño, por lo que no debemos dejar subir la temperatura sin control. En caso de que su comportamiento no se vea afectado, hidrata bien al bebé con leche materna o de fórmula para prevenir la deshidratación.

¿Qué medicamentos para bajar la fiebre son seguros para mi bebé?

Para bajar la fiebre se usa acetaminofén o ibuprofeno infantil, pero siempre bajo receta de tu médico. Nunca le des más dosis de la prescrita y sigue las indicaciones que haya marcado el profesional sanitario.

¿Existen otras maneras de bajar la fiebre de mi pequeño?

Como vimos antes, puedes usar métodos físicos para bajar la fiebre de tu bebé, como quitarle la ropa de abrigo. Recuerda, no le des nunca friegas de alcohol.

¿Qué debo hacer si mi bebé tiene una convulsión debido a la fiebre elevada?

Si el bebé tiene convulsiones, puede vomitar, poner los ojos en blanco o presentar rigidez en las extremidades. A pesar de esto, en general no debes preocuparte ya que normalmente, las convulsiones son inofensivas. En todo caso, coloca al bebé de lado para evitar atragantamientos con un posible vómito y evitar darle medicamentos y acude rápidamente al médico.

¿Por qué le vuelve a subir la fiebre a mi bebé después de que bajó?

Los medicamentos tienen un efecto temporal ya que bloquean el efecto de las moléculas que causan el aumento de fiebre, pero no atacan a la infección, por eso, hasta que la infección no remita, es posible que el bebé continúe con fiebre.

¿Por qué mi bebé tiene fiebre, pero no presenta ningún otro síntoma?

Muchas infecciones virales provocan fiebre sin ningún otro tipo de síntoma. Si el bebé tiene 39ºC o más durante al menos 24 horas, aunque no tenga otros síntomas, ve a urgencias.

Signos Tranquilizadores en un Niño con Fiebre

Los siguientes signos son indicativos de una enfermedad sin gravedad:

  • El niño juega y tiene una actividad normal.
  • Come menos, pero no rechaza los alimentos líquidos.
  • Tiene una sonrisa abierta y fácil.
  • Se calma en tu regazo y se comporta como de costumbre.
  • Tos seca e irritativa muy frecuente.
  • Tiene dolor al tragar, con manchas blancas en la garganta y/o asociado a ojos rojos y/o tos.
  • Ojos rojos con secreciones.
  • Diarrea leve (o moderada) sin sangre.
  • Sibilancias leves sin dificultad para respirar.

Tabla de Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria

A continuación te mostramos un gráfico con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria que te indica cómo actuar en caso de que tu bebé presente fiebre, de acuerdo a su edad y a sus síntomas.

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