Ya has traspasado el ecuador del embarazo y cada vez queda menos para tu día tan esperado. La semana 21 de embarazo corresponde al segundo trimestre de gestación y, en concreto, al quinto mes de embarazo. Llegado este momento, la embarazada estará de mejor estado de ánimo, las náuseas y molestias habituales del primer trimestre han desaparecido y es posible que se sienta pletórica. Este será, probablemente, tu mejor momento a lo largo de los nueve meses. Tu cuerpo ya se ha adaptado a los cambios hormonales y tu barriga todavía no es muy grande y no debería incomodarte.
En este artículo, exploraremos los cambios que experimenta tanto la madre como el bebé durante esta etapa crucial, así como consejos y recomendaciones para asegurar un embarazo saludable y feliz.
Desarrollo del Bebé en la Semana 21
El feto crece sin parar. Ahora que ya tiene gran parte de su organismo desarrollado, se mueve mucho más que antes. Esta semana el futuro bebé tiene un tamaño parecido al de una granada.
Al final de esta semana, el tamaño del bebé es de unos 17-18 cm de longitud y pesa alrededor de 350 gramos. El feto llega a medir en torno a 17-18 cm y pesa aproximadamente 300 gramos. El feto mide 19 cm y pesa alrededor de 350 gramos.
- Formación de las pestañas: En la semana 21 de embarazo se forman las pestañas y el feto ya abre los ojos, aunque solo percibe la luz. El ojo se ha desarrollado por completo, aunque el iris todavía no posee pigmentación.
- Médula ósea: Otro cambio importante en el cuerpo del bebé es la capacidad de su médula ósea de producir células sanguíneas. Los glóbulos rojos ya no se sintetizan en el bazo y el hígado fetal, sino que será la médula ósea la encargada de dicha fabricación.
- Desarrollo sexual: En el caso de los bebés de sexo femenino, comenzará la formación de la vagina. En cambio, en los niños se producirá el descenso testicular hacia el escroto cuando se alcance la semana 21 de gestación.
- Sistema digestivo activo: El bebé ya es capaz de tragar líquido amniótico. Además, en este momento, el bebé podrá tragar líquido amniótico para ayudar en la maduración de su sistema digestivo. En el futuro bebé el tracto digestivo continúa madurando y funcionando de forma que el feto deglute líquido amniótico que llega al intestino delgado donde se absorbe parte y el resto llega al intestino grueso. El líquido es fuente de alimento y ayuda al funcionamiento tanto del sistema digestivo como del sistema respiratorio.
En su cara ya se diferencian los párpados, las pestañas, las cejas, incluso en las extremidades las uñas de los dedos. En los niños los testículos ya tienen espermatozoides, y en las niñas hay óvulos en los ovarios. Su piel empieza a colorearse, es fina y delgada, con muchas arrugas. Por lo general el bebé nace con algo de coloración, pero es durante el primer año cuando adquiere el tono definitivo. El iris no está pigmentado, por lo que cuando al nacer no se sabe de qué color tendrá los ojos.
El bebé aún puede moverse libremente en el líquido amniótico puesto que todavía tiene espacio en el útero para ello. El pequeño mueve todas las extremidades y cada vez tiene más actividad.
Cambios en la Madre en la Semana 21
El cuerpo de la madre se ha habituado a los distintos niveles hormonales que se producen durante la gestación.
Uno de los principales cambios más marcados en la embarazada es que ya se notará su barriga y no será fácil esconderla. El tamaño de la barriga de la embarazada ya es complicado de esconder. El ombligo puede volverse plano o salir hacia fuera, dependerá del cuerpo de cada mujer. Sin embargo, la mujer aún se siente ligera y puede hacer todo tipo de movimientos. Además, la futura mamá comenzará a sentir las patadas de su hijo, especialmente por la noche. Es habitual que en estas semanas la mama ya note los movimientos fetales. Suelen ser más evidentes por la noche y pueden responder a estímulos sonoros.
El aumento de peso propio para la semana 21 es de entre 4kg y 7kg, en función de tu constitución física. Es normal que en estos momentos de embarazo el aumento de peso sea de unos 5-6 kg.
También puede que te sientas un poco cansada como consecuencia de la respiración y el pulso acelerados. La gran cantidad de sangre que se mueve por tu cuerpo es la responsable de esta sensación. Otra característica de este periodo del embarazo es el aumento del apetito. Dado que el bebé es cada vez más grande, sus necesidades calóricas van a ir aumentando paulatinamente.
El útero continúa creciendo y es evidentemente palpable y poco a poco el ombligo ira aplanando. Los músculos abdominales, conforme crece el tamaño del útero, se empiezan a separar un poco estirándose hacia los lados, se llama diastasis de rectos, no es un problema salvo que tras el parto se haya engordado mucho y estos hayan cedido demasiado, entonces recuperarlos puede costar más.
En esta semana y en adelante es fácil sentir un dolor punzante constante, que se agrava al final del día, que se irradia desde la ingle hasta arriba. En ocasiones es tan intenso y tan molesto que no cede con analgesia convencional. Suele ser motivo de visita a urgencias y su explicación es que el ligamento redondo que sostiene el útero cede conforme crece éste y al hacerlo atrapa terminaciones nerviosas, otros ligamentos...
La dificultad del retorno venoso hace que se noten hinchadas las manos y los pies, igualmente es fácil que aparezcan varices en las extremidades inferiores. En estas semanas los movimientos fetales se notan a diario. Es probable que debido a la distensión de la piel del abdomen se note picor y sensación de tirantez, incluso pueden empezar a aparecer las temidas estrías. Lo mejor para las estrías es evitarlas y para eso una buena hidratación de la piel desde el inicio del embarazo hará que no aparezcan o bien sean mejor llevadas.
La hinchazón de las piernas incluso de las manos continúa porque cada vez el útero presiona más las venas. Es recomendable que siempre que se esté acostada sea del lado izquierdo, para evitar el peso sobre la vena principal, la vena cava inferior. También puede aliviar elevar un poco las piernas.
Aunque ya no es época de tanta náusea y tanto vómito como en las primeras semanas, por el aumento del tamaño uterino y la compresión que puede ejercer sobre la boca del estómago, es fácil que aparezcan reflujo y ardores, también son frecuentes los gases, por la disminución de las asas intestinales y por la compresión del útero.
Algunos síntomas comunes en la semana 21 de gestación son:
- Mayor apetito.
- Gases.
- Aparición de varices en las piernas.
- Gingivitis o sangrado de las encías.
- Cambios en las uñas.
No obstante, esto no significa que todas las embarazadas en la semana 21 vayan a tener estos síntomas. Hay mujeres que llevan un embarazo completamente con ausencia de molestias; mientras que otras, lo llevan algo peor. Sin embargo, el segundo trimestre de embarazo suele ser el mejor momento de la gestación porque las molestias se quedan atrás.
Recomendaciones para la Semana 21 de Embarazo
En la semana 21 de embarazo está aconsejada la realización de la ecografía morfológica del segundo trimestre en caso de que la mujer aún no se la haya hecho. Gracias a esta prueba ecográfica se podrá estudiar la anatomía fetal, así como la posición del cordón umbilical y la placenta.
Otras de las medidas a seguir en la semana 21 de embarazo y que podrían ser de gran utilidad para la embarazada son las siguientes:
- Masajes de drenaje linfático para limitar la aparición de varices en las piernas y reducir el cansancio de las mismas.
- Elevar los pies sobre una almohada.
- Tomar alimentos ricos en vitamina B para ayudar al desarrollo fetal.
- Usar calzado plano y cómodo.
Por último, la embarazada también se puede someter a alguna prueba prenatal invasiva como la cordocentesis o la funiculocentesis si existe sospecha de alguna alteración fetal. Sin embargo, lo habitual es optar previamente por una amniocentesis.
Vídeo sobre la Semana 21 de Embarazo
Semana 21 de embarazo | 21 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
En este vídeo, Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla sobre el bebé y la mamá en la semana 21 de gestación.
Preguntas Frecuentes de las Usuarias
¿Se puede realizar una amniocentesis en la semana 21 de embarazo?
La amniocentesis es una técnica prenatal invasiva que se recomienda realizar cuando está indicado entre la semanas 15 y 21 de gestación.
¿Es posible amenaza de aborto a las 21 semanas de embarazo?
Normalmente, la amenaza de aborto ocurre antes de la semana 20 de embarazo. Si ocurriera esto, el especialista indicaría a la embarazada evitar las relaciones sexuales y mantener reposo el mayor tiempo posible. Además, la mujer debe evitar comer carne cruda y la administración de cualquier tipo de medicamento, sin previamente consultarlo con el médico.
¿Cuál es la altura uterina en la semana 21 de embarazo?
La medida de la altura uterina se suele realizar a partir de la semana 20 de gestación. Lo más habitual es que la altura del útero corresponda con la semana de embarazo en la que se encuentra la mujer.
¿Es normal tener más flujo vaginal?
Sí, es común tener flujo más abundante debido al aumento de hormonas. Asegúrate de que sea claro o blanquecino y sin olor desagradable.
¿Qué hacer si tengo calambres en las piernas?
Los calambres son comunes en esta etapa.
¿Qué alimentos se deben evitar durante el embarazo?
Tabla de Desarrollo Fetal en la Semana 21
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Tamaño | Aproximadamente 17-18 cm |
| Peso | Alrededor de 350 gramos |
| Sentidos | Abre los ojos, aunque solo percibe la luz |
| Médula ósea | Produce células sanguíneas |
| Sistema digestivo | Traga líquido amniótico para maduración |
Este es un momento emocionante en tu viaje hacia la maternidad. Con los cuidados adecuados, una dieta balanceada y el apoyo emocional necesario, puedes disfrutar de esta etapa plenamente.
