El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Muchas veces, la mujer que lo sufre ni siquiera sabía que estaba embarazada, ya que el 80% ocurren en el primer trimestre.
Amenaza de Aborto
Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.
El aborto puede producirse por distintas razones, desde anomalías congénitas del feto y problemas en el tracto reproductivo, hasta enfermedades o infecciones.
Precisamente, los abortos espontáneos se producen cuando el embarazo no se desarrolla con normalidad desde un principio y suelen afectar a mujeres de mayor edad.
Amenaza de Aborto: Una Señal de Alerta
Una amenaza de aborto es una situación en la que se presenta un sangrado vaginal, generalmente escaso, durante las primeras 20 semanas de la gestación. “La amenaza de aborto es la primera señal de que el embarazo se puede interrumpir de manera precoz. La experta destaca que “entre el 15 y 25 por ciento de las mujeres presenta una amenaza de aborto” y que en “más de la mitad de los casos el embarazo continúa con normalidad”.
Aun así, el Ministerio de Sanidad advierte de que «hay amenaza de aborto cuando se produce una metrorragia», es decir, hemorragia de la matriz fuera del periodo menstrual de intensidad ligera o moderada, acompañada, o no, de contracciones uterinas.
Síntomas de Amenaza de Aborto
- Sangrado vaginal: Se trata de la principal evidencia de esta problemática y suele producirse durante las primeras 20 semanas. El síntoma más habitual de un aborto es el sangrado vaginal, que puede ser indoloro o acompañado de leves dolores gástricos. Sin embargo, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, los sangrados complican el primer trimestre de casi uno de cada cuatro embarazos. Por tal motivo, cuando se produce una hermorragia vaginal, se debe acudir al médico lo antes posible. Cuando el aborto es inminente o ya se está produciendo, el sangrado y el dolor aumentan. Además, el especialista puede corroborar otros signos, como una dilatación del orificio cervical interno más de ocho milímetros y la presencia de restos ovulares en el mismo orificio cervical o en la vagina. Algunos abortos espontáneos que generan sangrado vaginal abundante son los embarazos ectópicos, cuando el embrión se desarrolla fuera del útero, o las gestaciones fallidas (o anembrionarias o también llamadas huevo huero), cuando el embrión no alcanza a desarrollarse.
- Cólicos abdominales: Estos también pueden aparecer. El dolor abdominal y en la parte inferior de la espalda suele acompañar al sangrado, aunque, por lo general, si se produce, llega un poco después. Este tipo de dolores, a menudo en forma de calambres o retortijones (como los típicos del periodo menstrual), son un síntoma frecuente del embarazo. Sin embargo, se debe consultar al médico si son muy intensos, se registran en una cantidad excesiva o se acompañan de hemorragias vaginales.
- Ausencia de síntomas del embarazo: Si los signos normales de la gestación desaparecen de repente y no se manifiestan durante unas 24 horas, podría ser señal de un aborto espontáneo. Incluso podría producirse una disminución del tamaño del vientre. Si esto ocurre, se debe acudir al médico con el fin de evaluar si existe algún problema. Una ecografía o un análisis sanguíneo permitirán determinar si el embarazo marcha bien o no. Si la ecografía detecta que el embrión no presenta actividad, es posible que ya se haya producido un aborto espontáneo, aunque no haya hemorragias ni dolores.
- Fiebre, escalofríos y malestar general: El llamado aborto séptico se manifiesta con fiebre, escalofríos y malestar general, además de una complicación infecciosa. Junto a estos síntomas, se producen dolor y sangrado vaginal, con frecuencia de aspecto purulento. Requiere la atención inmediata de un profesional, pues pone en riesgo la salud de la mujer.
Ante un sangrado vaginal durante el embarazo, la primera sospecha será una amenaza de aborto y se debe consultar inmediatamente con el médico especialista.
Es importante descartar mediante atención sanitaria que no se trate de un embarazo ectópico -desarrollo del óvulo fecundado fuera de la placenta-, ya que sus síntomas son similares y es potencialmente peligroso.
La característica principal y el signo de alarma más importante de una gestación ectópica es el dolor. Un dolor intenso en una gestante que no se ha realizado ecografía debe ser evaluado por un médico ya que podría tratarse de un embarazo localizado fuera del útero.
Además del sangrado vaginal, otros síntomas habituales son el dolor de espalda y del abdomen. Sin embargo, estos síntomas no significa que necesariamente se va a producir un aborto espontáneo.
Ecografía durante el embarazo
Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.
Al igual que sucede con los propios abortos espontáneos, la amenaza de aborto no puede prevenirse, ya que no tiene una causa identificable más allá del propio hecho de gestar un ser vivo. Únicamente las mujeres con alguna patología previa que predisponga a las pérdidas gestacionales pueden hallar motivo a estos sucesos. De esta forma, al resto de mujeres se recomienda mantener un estilo de vida saludable y alejarse de factores de riesgo. Por ejemplo, no fumar, ingerir alcohol, cafeína u otras drogas, así como asegurar una adecuada alimentación.
Barbero también ha recomendado realizar un control correcto de las enfermedades crónicas, en caso de sufrirlas, para tener un embarazo exitoso. Es recomendable conocer y tratar los problemas de salud antes de quedar embarazada.
En primer lugar, se lleva a cabo una exploración física para valorar la cuantía de la hemorragia y el estado del cuello del útero, que debe estar cerrado y acompañado del tamaño idóneo para la edad gestacional.
Otra de las pruebas ante de una amenaza de aborto será un análisis de sangre a la embarazada para determinar: El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue; El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde; El nivel de progesterona; La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.
Tipos de Aborto Espontáneo
- Aborto diferido
- Aborto incompleto
- Aborto completo
Existen varios tipos de abortos naturales. Uno de ellos, llamado aborto retenido, implica la muerte en el útero del embrión o del feto antes de la semana 22 del embarazo pero sin síntomas externos. Según la imagen ecográfica, explica la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), se distinguen dos tipos de aborto retenido: el aborto diferido, en el que se observa un embrión sin latido, y la gestación anembrionada, en la que se contempla un saco de 20 milímetros o más sin identificarse embrión.
Otros tipos de abortos naturales son el incompleto, cuando los productos de la concepción se expulsan de manera parcial, y el completo, cuando la expulsión del tejido embrionario es completa. Este último ocurre en cerca de un tercio de los casos.
El aborto espontáneo clínico se produce en entre el 10% y el 20% de los embarazos. Por el contrario, el 60% de los casos son preclínicos, es decir, pasan antes de que se manifiesten síntomas, por lo que muchas mujeres incluso sufren abortos espontáneos sin haberse enterado de que estaban gestando.
Las 7 etapas necesarias para superar un aborto.
Factores de riesgo
Hay determinadas afecciones de la madre que podrían producir un aborto.
- Edad avanzada de la mujer: A los 35 años la mujer tiene ya un factor de riesgo del 20% que va aumentando con la edad. Además, el riesgo de aborto natural aumenta con la edad materna: mientras que no llega al 12% de probabilidades en mujeres menores de 30 años, asciende al 15% para la franja de entre 30 y 34 años y al 24,6% para mujeres de 35 a 39 años. A partir de los 40, las cifras se disparan: 51% para mujeres de entre 40 y 44 años y del 93,4% a partir de los 45.
- Cuando el feto no se desarrolla adecuadamente, puede tener lugar un aborto espontáneo, que puede definirse como la pérdida espontánea de un embarazo antes de la semana 20ª.
- La mitad de los abortos espontáneos tienen como causa un fallo cromosómico, es decir, hay cromosomas de más o de menos.
- Embarazo molar y embarazo molar parcial: En el embarazo molar, hay un mal desarrollo de la placenta y ambos grupos de cromosomas proceden del padre. En el embarazo molar parcial, los cromosomas de la madre permanecen, pero el padre aporta dos grupos de cromosomas.
La causa exacta por la que se produce una amenaza de aborto tampoco se conoce, aunque parece que hay algunos factores que parecen incrementar la probabilidad de que esto ocurra. Es el caso, por ejemplo, de las alteraciones cromosómicas en el feto o la exposición a tóxicos. Además, las mujeres mayores de 40 años tienen más probabilidad de sufrir una amenaza de aborto.
Otros factores que incrementa el riesgo de aborto son la obesidad, el tabaco, los problemas asociados a la placenta (placenta previa o desprendimiento de la placenta), el estrés, las anomalías uterinas, la infecciones durante la gestación, etc.
Tratamiento y Cuidados Después de un Aborto Espontáneo
Según indica la ginecóloga, la amenaza de aborto “no tiene tratamiento en líneas generales”. Tan solo se demanda a la paciente que realice reposo relativo y cese la actividad sexual hasta que haya cedido el sangrado. Para aliviar el dolor, en ocasiones, se administran relajantes uterinos. El uso de progesterona vía oral o vaginal no está validado para la amenaza de aborto.
En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.
El pronóstico depende del grado de desprendimiento que se observe en la ecografía, es decir, de cuánto se haya separado el embrión de la pared del útero. Cuando el desprendimiento es pequeño el pronóstico suele ser bueno y el embarazo continúa su curso.
En los casos de amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son: Evitar mantener relaciones sexuales; Reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas; Evitar comer embutidos o alimentos cárnicos no procesados; No tomar medicamentos no prescritos por el médico.
También es recomendable que la embarazada lleve un estilo de vida saludable, con una alimentación variada que aporte todos los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.
Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.
Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre. Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.
El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos. También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados. Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.
Es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.
Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado.
En la mayoría de los casos, cuando se produce el aborto espontáneo, la mujer no necesita ningún tratamiento. El útero se vacía de un modo natural, como si se tratara de una menstruación intensa. Por eso, en muchas ocasiones, si la mujer no conocía su estado, es muy probable que el aborto pase casi desapercibido.
Si, por el contrario, la mujer es consciente de su estado, es muy recomendable que, tras sufrir estas pérdidas, acuda al ginecólogo para que le realice una exploración. Si la exploración muestra que queda tejido en el útero o la mujer tiene hemorragias intensas, será necesario un tratamiento para vaciar el útero.
Aspectos Emocionales Tras un Aborto Espontáneo
Cuanto más avanzado está el embarazo, mayor es la ilusión de los papás por dar la bienvenida a su pequeño al mundo, de ahí que un aborto natural pueda resultar tan angustioso y devastador.
Normalmente, los abortos espontáneos no tienen consecuencias físicas para las mamás. No obstante, sí que hay consecuencias emocionales. La depresión, por otro lado, es una de las etapas más comunes. En estos casos, las mujeres deberán recibir todo el apoyo y la ayuda posibles por parte de familiares y amigos cercanos, para acabar aceptando el irremediable hecho y volver a sentirse en paz con ellas mismas.
Los médicos pueden prescribir antidepresivos o aconsejar terapias cuya finalidad es demostrar que el aborto espontáneo en cuestión no se trata de un caso aislado. En cualquier caso, es importante recalcar que no es cierto que toda mujer embarazada que haya sufrido un aborto espontáneo volverá a tenerlo. Tan solo un 2% de las mujeres puede haber llegado a repetir abortos involuntarios, lo que se conoce como aborto recurrente.
Preguntas Frecuentes
¿Existe más riesgo de aborto si el embarazo se ha conseguido mediante técnicas de reproducción asistida?
No. El riesgo de aborto tras tratamientos de reproducción asistida es comparable al riesgo que tiene la población general.
¿La calidad seminal puede influir en el riesgo de aborto?
Ciertamente, alteraciones en el ADN seminal u otras características intrínsecas del semen pueden influir directamente sobre el riesgo de aborto. Estas alteraciones son más frecuentes con seminogramas alterados, si bien pueden existir en sémenes normales. Así, en pacientes con abortos de repetición sería conveniente estudiar en el semen su fragmentación de ADN, porcentaje de espermatozoides apoptóticos y quizás un análisis cromosómico de Hibridación in situ Fluorescente (FISH).
¿Cuándo se considera que termina la amenaza de aborto?
El tiempo que dura la amenaza de aborto depende de cada paciente y es el obstetra quien tiene que valorar el riesgo en cada caso particular. En general, es más probable que se produzca en el primer trimestre del embarazo, pero por definición, la amenaza de aborto suele extenderse hasta la semana 20 de gestación.
¿Cuánto dura el sangrado?
El sangrado puede variar de una paciente a otra: no hay una duración concreta estipulada para considerarlo amenaza de aborto. Dependiendo de las características y de la duración que tenga, el riesgo de aborto será mayor o menor. Por ejemplo, cuanto más abundante sea, más probabilidades hay de que se produzca el aborto.
Si tengo una amenaza de aborto, ¿me pueden dar la baja laboral?
Sí, pero las características de cada baja dependerán del riesgo que tenga cada paciente. Puede variar en función de los signos clínicos que se presenten y de la ocupación laboral que se desarrolle. Por tanto, será necesario que el ginecólogo estudie cada caso antes de tomar la decisión.
¿Se puede viajar si hay amenaza de aborto?
Muchos especialistas aconsejan a las embarazadas que están en situación de amenaza de aborto no viajar, al menos hasta que esta situación de peligro haya pasado.
¿Cuál es el pronóstico de la amenaza de aborto?
Tener una amenaza de aborto no quiere decir que se vaya a producir la pérdida fetal necesariamente. Esto dependerá de si el embrión se ha desprendido mucho o no de la pared uterina. Cuando el desprendimiento embrionario es leve, la amenaza de aborto tiene un buen pronóstico y el embarazo continúa evolucionando con normalidad. De no ser así, es decir, si hay un gran desprendimiento del embrión, se producirá un aborto espontáneo.
