Durante los primeros seis meses de vida, la leche materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a nuestro bebé. Así coinciden tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, como asociaciones y organizaciones de peso en temas de lactancia de todo el mundo. Expresando que la lactancia materna es la manera normal y natural de alimentación y debe ser el método de elección para alimentar a todos los bebés de manera exclusiva durante los seis primeros meses de vida.
Sin embargo, existen situaciones en las que la lactancia materna no es la mejor opción, y podría causar serios problemas tanto al bebé como a la madre. Una de estas situaciones es el uso de yodo radiactivo, especialmente el yodo-131, en tratamientos médicos.
Este artículo aborda los riesgos asociados al yodo radiactivo durante la lactancia, las precauciones necesarias y las alternativas disponibles.
¿Qué es el Yodo Radiactivo y por qué se utiliza?
El yodo-131 es un isótopo radiactivo del yodo que se utiliza en medicina nuclear para tratar diversas enfermedades de la tiroides, como el hipertiroidismo y el cáncer de tiroides. La administración se realiza en forma de NaI por vía oral, en forma de cápsulas o forma líquida, o bien vía endovenosa.
Este material tiene la gran ventaja de que se va a concentrar en la glándula tiroides, donde va a hacer su función, es decir una vez bebido, es absorbido por el tracto gastrointestinal y posteriormente, captado por la glándula tiroides. El yodo ubicado en las células tiroideas, va a emitir radiación beta, que son electrones, que destruirán las células para disminuir la secreción de hormonas tiroideas.
Riesgos del Yodo Radiactivo durante la Lactancia
El yodo radiactivo puede pasar a la leche materna, lo que representa un riesgo para el bebé lactante. Los lactantes y los niños son más sensibles a la radiación que los adultos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en una de sus publicaciones sobre “La Salud de la madre, el recién nacido, del niño y del adolescente”, describe cuales son estas condiciones de salud en las que no amamantar, de manera temporal o permanente, podría estar justificado, incluyendo el uso de yodo radioactivo-131.
El 131I se absorbe en el tracto gastrointestinal, pasa al torrente sanguíneo y es parcialmente atrapado y organificado en el tejido tiroideo funcional, eliminándose el resto con las excretas, sudor, saliva, etc., siendo la orina la vía fundamental de eliminación (entre el 70 y el 90 % de la actividad administrada se elimina por orina en las 48 primeras horas en el caso del CDT; en el caso del hipertiroidismo esos porcentajes estarían entre el 30 y el 50%).
Además, hay que tener en cuenta que el 131I tiene un semiperiodo físico de 8 días, es decir, cada 8 días se reduce su actividad a la mitad debido a su proceso de desintegración radiactiva.
Precauciones y Recomendaciones
Si una madre lactante necesita someterse a un tratamiento con yodo radiactivo, es crucial tomar las siguientes precauciones:
- Interrupción temporal de la lactancia: La lactancia debe interrumpirse antes del tratamiento con yodo radiactivo y no debe reanudarse hasta que los niveles de radiactividad en el cuerpo de la madre sean seguros. La duración de la interrupción dependerá de la dosis de yodo radiactivo administrada y de las recomendaciones del médico nuclear.
- Extracción y descarte de la leche: Durante el período de interrupción, la madre debe extraerse la leche regularmente para mantener la producción, pero esta leche debe ser descartada de forma segura.
- Consulta médica: Es fundamental que la madre consulte con su médico tratante y con un especialista en medicina nuclear para recibir información detallada sobre los riesgos y las precauciones específicas para su caso.
Con el fin de garantizar el cumplimiento de los límites y de las restricciones de dosis, es posible que el paciente tenga que modificar sus hábitos de vida durante un periodo de tiempo tras la salida del hospital (contacto interpersonal en el ámbito familiar y laboral, asistencia a espectáculos públicos, viajes etc.). La duración de este periodo dependerá de características específicas del paciente: tasa de dosis en el momento del alta, así como de sus condiciones personales: situación familiar y sociolaboral, edad, presencia de niños o embarazadas en su entorno etc. En estos casos, deberían haberle dado unas instrucciones donde se indiquen las restricciones que debe llevar durante los días posteriores al alta del hospital.
Los niños y las mujeres embarazadas deben de ser protegidos de forma especial frente a las radiaciones. Evite el embarazo (valido para mujeres y hombres) al menos durante el año siguiente al tratamiento con 131I.
El antes y el después del tratamiento con yodo terapia
Alternativas a la Lactancia Materna durante el Tratamiento
Durante el período en que la lactancia materna está contraindicada, es necesario alimentar al bebé con alternativas seguras y nutritivas:
- Fórmula infantil: La fórmula infantil es una opción adecuada para alimentar al bebé durante la interrupción de la lactancia materna. Es importante elegir una fórmula de alta calidad y seguir las instrucciones del fabricante para su preparación y administración.
- Leche materna donada: En algunos casos, puede ser posible obtener leche materna donada de un banco de leche. Esta opción ofrece los beneficios de la leche materna sin el riesgo de exposición al yodo radiactivo.
Medidas de Protección Radiológica Adicionales
La entrega de instructivos, es de ayuda porque resulta muy sencillo para los pacientes leer en el folleto las medidas de protección radiológica, fomentando la cultura de la seguridad, no solo en los pacientes sino también en los médicos. Además, se cumple con la normatividad de la ley nuclear vigente.
Para reducir la exposición a la radiación se pueden aplicar las conocidas reglas de distancia, tiempo y blindaje. Para evitar la contaminación radiactiva, hay que aplicar las mismas normas que para la contaminación biológica, evitando entrar en contacto directo con la sustancia radiactiva.
Algunas medidas adicionales que deben seguir los pacientes sometidos a tratamiento con yodo radiactivo son:
- Tanto en casa como en el trabajo, mantenga una distancia con otras personas.
- El tiempo de contacto debe reducirse al mínimo.
- Cualquier tipo de contacto estrecho debe evitarse.
- Generalmente los pacientes pueden ir a trabajar.
- Se pueden compartir los sanitarios con otra persona, debe evitarse derramar la orina.
- Debe lavarse las manos siempre que orine, evitar derramar la orina fuera del WC y tirar siempre de la cadena una vez utilizado el Servicio.
- No debe compartir cubiertos, ni platos, ni toallas, ni sabanas, pero no es necesario que los lave aparte.
Conclusión
La lactancia materna es la mejor opción para la alimentación del bebé durante los primeros meses de vida. Sin embargo, en situaciones como el tratamiento con yodo radiactivo, es necesario tomar precauciones para proteger la salud del lactante. La interrupción temporal de la lactancia, el uso de alternativas como la fórmula infantil o la leche materna donada, y el cumplimiento de las medidas de protección radiológica son fundamentales para garantizar la seguridad del bebé.
