El debate sobre el aborto es uno de los más polarizados y complejos en la sociedad contemporánea. Abarca dimensiones éticas, morales, legales y políticas, generando una amplia gama de opiniones y argumentos. Este artículo explorará los principales argumentos en contra del aborto, analizando diversas perspectivas y enfoques.
Perspectivas Éticas y Filosóficas
A lo largo de la historia, la ética ha sido influenciada predominantemente por hombres, cuyas teorías a menudo reflejan valores y puntos de vista masculinos. Esta perspectiva histórica ha llevado a un sesgo en la bioética, con poca preocupación por los intereses y perspectivas de las mujeres.
Sin embargo, con el avance de las teorías desarrolladas por mujeres, se ha enfatizado la perspectiva de género, destacando valores típicamente femeninos. Esto ha dado lugar a la llamada ética del cuidado o ética femenina, que propone teorías morales basadas en valores propios de la perspectiva femenina. La ética del cuidado se distingue de la ética feminista, aunque ambas comparten una preocupación por los intereses y puntos de vista de las mujeres. La ética feminista se propone analizar y criticar cualquier forma de injusticia de género y poner fin a la discriminación, desigualdad, exclusión y opresión de las mujeres.
En 1982, la psicóloga del desarrollo Carol Gilligan publicó el libro "In a Different Voice. Psychological Theory and Women's Development", que rompió los esquemas dominantes sobre el desarrollo moral de hombres y mujeres. Gilligan se centró en la teoría de Lawrence Kohlberg, quien había propuesto una escala de seis etapas por las que pasan los niños en su desarrollo moral. Gilligan apoyó la segunda criticándolo y empezó a prestar más atención a las respuestas que Kohlberg había recibido de las niñas que había entrevistado.
Según Gilligan, la voz moral de las mujeres se caracteriza por sentimientos de empatía y compasión en mucho mayor medida que la voz masculina. Pero también describe esa voz a partir de otros elementos: es una voz concreta y específica, una voz que no es competitiva o combativa, sino colaborativa, dado que pone más énfasis en las relaciones interpersonales que en la individualidad. De este modo, mientras que las voces morales de los hombres tienden a resaltar la imparcialidad, la justicia, los derechos, la aplicación de reglas universales y la responsabilidad hacia códigos abstractos de conducta, las voces morales de las mujeres se enfocan más en el cuidado, en la responsabilidad hacia los otros, hacia individuos reales, en la preocupación por el sufrimiento de esos otros.
A esta perspectiva moral propiamente femenina Gilligan la llamó ética del cuidado: una ética que enfatiza valores como cuidado mutuo, responsabilidad en las relaciones, etc., por sobre valores típicamente masculinos, como la imparcialidad, la autonomía, los derechos, la aplicación de reglas abstractas, etc.
La filósofa Virginia Held, por ejemplo, ha afirmado que: “La preocupación, la empatía, sentir con otros, ser sensible a los sentimientos de otros pueden ser mejores guías a lo que la moralidad demanda en contextos reales de lo que pueden ser las reglas abstractas de la razón o el cálculo racional, o por lo menos pueden ser componentes necesarios de una moralidad adecuada”.
La idea de que la ética del cuidado puede ser una perspectiva distintiva y autónoma acerca de la naturaleza de la ética cobró fuerza en el contexto del desarrollo de las llamadas éticas de la virtud.
Asimismo, podríamos hablar de una ética radical del cuidado como de aquella ética que sostiene que es posible dar cuenta de la naturaleza de la moralidad y formular una ética normativa (entendiendo el término normativo en un sentido no deóntico) sólo a partir de valores femeninos, dejando de lado aquellos que tienen que ver con obligaciones, deberes...
Carol Gilligan, defensora de la ética del cuidado.
Argumentos Biológicos y del Derecho a la Vida
El derecho a la vida “constituye el derecho fundamental esencial y troncal en cuanto es el supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible”, según recoge la sentencia 53/1985 del Tribunal Constitucional. Además, esta misma sentencia manifiesta que el Estado tiene dos obligaciones en relación con la protección del no nacido. Por un lado, “abstenerse de interrumpir o de obstaculizar el proceso natural de gestación”.
Grupos y organizaciones provida argumentan que la vida humana comienza en el momento de la concepción, y por lo tanto, el aborto es una violación del derecho fundamental a la vida. Este argumento se basa en la creencia de que el embrión o feto es un ser humano con derechos inherentes, incluyendo el derecho a nacer.
Ante esta realidad, el GP VOX considera que la ley del aborto “supuso un ataque frontal al derecho a la vida” porque “no respeta los valores en los que se basa el texto constitucional”. Asimismo, esta ley recoge un sistema de plazos por el cual la mujer podrá solicitar el aborto durante las primeras 14 semanas o hasta las 22 en caso de existir causas médicas.
Convocados por la Plataforma Sí a la Vida, rechazan la "cultura de la muerte" implícita, según denuncian, en la ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Veintitrés mil personas, según datos de la Delegación del Gobierno en Madrid, han salido a la calle este domingo en la capital para defender la vida, "desde su inicio a su fin natural", y rechazar la "cultura de la muerte", implícita, en opinión de la Plataforma Sí a la Vida, en la ley de la interrupción voluntaria del embarazo.
A la cabeza de la protesta, delante de la pancarta principal con el lema "sí a la vida", Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, ha rechazado en declaraciones a Efe la "cultura de la muerte, que no tendrá cabida en España", y ha dicho que la protesta persigue "mostrar la grandeza de la vida".
Sobre la actual Ley del aborto, Latorre ha dicho que es "todavía peor y más perversa de la que teníamos" y, en su opinión, "va a empeorar todavía más" porque "quita los derechos a los no nacidos y deja más abandonadas a las madres", por lo que espera que "desaparezca cuanto antes".
Preguntada sobre si consideran factible la interrupción voluntaria del embarazo en determinados contextos como la violación de una mujer, la presidenta ha subrayado que el aborto "nunca soluciona el trauma de la violación" sino que "añade uno más" y ha opinado que, ante esta situación y " muchas otras", se deben "buscar soluciones especiales", pero "nunca quitar la vida" ni "abandonar a la mujer".
Manifestación provida en Madrid.
Argumentos Sobre la Salud y el Impacto Psicológico
Algunos argumentan que el aborto puede tener efectos negativos en la salud física y mental de la mujer. Abortar puede provocar “consumo de alcohol y drogas (...) pensamientos suicidas (...) aumento de cánceres en el aparato reproductor femenino”. Y hay que “proteger la vida de los bebés no nacidos”.
En este sentido, la ley del aborto recoge que en todos los casos se habrá de informar de manera “clara, objetiva y comprensible” a las mujeres “sobre las consecuencias médicas, psicológicas y sociales de la prosecución del embarazo o de su interrupción”, y hace referencia también al plazo de tres días que debe transcurrir desde que la mujer embarazada recibe la información hasta que aborta.
El Síndrome Post-Aborto es algo conscientemente ocultado, especialmente en España. La sociedad y los poderes públicos han ignorado y reprimido este problema”.
El texto aprobado establece como un “derecho de la mujer” ser informada de un síndrome sin aval científico y vincula con el aborto consecuencias como sufrir ”depresión, ansiedad, culpabilidad, alteraciones del sueño, aislamiento social o, por el contrario, salir sin parar, trastornos de la conducta alimentaria, ataques de pánico, consumo de alcohol y drogas; afectación de la conducta sexual (...)“. Y no solo eso. También: “Flashbacks; pensamientos suicidas y tentativas de suicidio (...); hemorragias internas, infecciones, esterilidad y aumento de probabilidades de muerte natural en el año siguiente al aborto; aumento de cánceres del aparato reproductor femenino; tasa de mortalidad superior a las mujeres que dieron a luz”.
Es decir, que se comparan los efectos de la interrupción del embarazo con los de matar, herir, ver morir y ser herido en una guerra. Y se añade que si este síndrome no está reconocido por las sociedades científicas, y ha desaparecido del “manual de referencia de psiquiatría”, es “por presiones políticas e intereses ideológicos”, y porque “el aborto es legal y el mundo de la modernidad positivista, lo legal es lo bueno o lo moral”. Como si hubiera una conspiración.
El PP tuvo muchas dudas y quería cambiar el texto de una manera tan sutil como profunda. Desaparecería la obligación de dar la información. Y se añadiría una salvedad que podría dejar todo el proyecto en nada: el plan debería ser “previamente estudiado por los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Madrid”. La frase refleja las dudas del propio PP sobre el encaje legal de la propuesta finalmente aprobada, que se han mantenido al día siguiente, cuando la vicealcaldesa, Inma Sanz, ha reafirmado hoy que todo se hará “respetando el marco legal”. Al tiempo, también supone un intento de limar las aristas de la proposición. Una apuesta por llevar a Vox al terreno PP.
Perspectivas Políticas y Legislativas
El rechazo de Vox al derecho al aborto va mucho más allá de instar a los médicos a que inviten a las gestantes a escuchar el latido del corazón del feto y ver una ecografía 4D (en movimiento), como ha anunciado el vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo. El partido ultra se opone también a que las mujeres puedan decidir si abortan por sí solas, sin contar con la opinión del hombre.
Los partidos reaccionan al aval de la ley del aborto por parte del TC
En su escrito, Vox asegura que tanto la ley vigente, de 2010, como el nuevo proyecto, “con su pretendida defensa de la libertad de decisión de la mujer, ignoran absolutamente la figura del padre, a quien no le reconocen ninguna intervención en la decisión que puede suponer la muerte de su hijo no nacido [sic]”. Con su habitual retórica, el partido ultra añade que la iniciativa legislativa “refleja perfectamente el ánimo destructivo de los principios morales básicos que estructuran la civilización occidental” y “ataca el carácter sagrado de la vida humana y el vínculo fundamental del padre con su hijo”. Aunque no dice expresamente que las mujeres deberían tener el permiso de su pareja masculina para interrumpir su embarazo, es lo que parece deducirse de su argumento.
En realidad, todo el escrito rezuma la intención de prohibir el aborto en cualquier supuesto ya que, alega, “el derecho a la vida es el más sagrado de los derechos” y Vox la defiende “desde la concepción [es decir, desde que se forma el cigoto] hasta la extinción natural”, por lo que también se opone a la eutanasia, basándose en un supuesto “derecho natural” y en la “sacralidad de la vida humana”.
Vox critica la “sumisión entusiasta de los sucesivos gobiernos de España”, en alusión implícita al PP, a los derechos sexuales y reproductivos aprobados por la ONU y el Parlamento Europeo. El partido ultra llega a homologar el aborto con un homicidio al asegurar: “En ningún caso puede catalogarse como derecho matar a otro ser humano”.
Vox acusa al Tribunal Constitucional de haber desempeñado un “papel coadyuvante” en el “menoscabo del derecho a la vida del no nacido”, por haber demorado casi 13 años su sentencia sobre la ley del aborto de 2010 y asegura que, cuando esta se produzca, debe declararla inconstitucional, en coherencia con su jurisprudencia anterior. Además, critica la creación de un registro de médicos objetores a la realización de interrupciones del embarazo y que se les excluya de los comités clínicos que evalúan abortos eugenésicos (en caso de malformación fetal), por considerarlo discriminatorio.
Como el PP, Vox critica que se elimine el plazo de tres días de reflexión previo al aborto o la obligación de facilitar a las mujeres que quieran interrumpir su embarazo información sobre ayudas a la maternidad y califica de “menoscabo a la patria potestad” la posibilidad de que las mayores de 16 años puedan abortar sin consentimiento paterno.
Vox ha presentado este viernes su programa de cara a las elecciones generales del 23J, que incluye la que a su juicio es "la mayor reforma fiscal de la historia reciente", con la supresión de impuestos; la rebaja del IRPF en función del número de hijos; o la apuesta por un IVA del 0% para la adquisición de productos de primera necesidad y la compra de una primera vivienda. Además, la formación de Santiago Abascal se compromete a derogar la reforma laboral, la Ley Integral de Violencia de Género, las leyes LGTBIQ+ o la ley trans; y a asistir a todos los españoles en situación de necesidad.
En materia de inmigración, Vox propone expulsar de forma "inmediata" a los inmigrantes legales que cometan delitos graves, eliminar las ayudas públicas a inmigrantes en situación ilegal o cerrar los centros de menores no acompañados. Además, propone ilegalizar partidos independentistas, suprimir la policía autonómica y reforzar la presencia militar en País Vasco y Cataluña.
El rechazo a las "imposiciones globalistas". Cuidar del medio ambiente "desde el sentido común, la responsabilidad y la protección de nuestra economía".
Derogar la Ley de la Eutanasia y la Ley del aborto libre. Eliminar las ayudas públicas a aquellas organizaciones que promuevan prácticas contrarias al fomento de la vida desde su concepción, o induzcan activamente a las mujeres a realizarlas. Garantizar el ejercicio del derecho a la objeción de conciencia por el personal médico o administrativo que por sus funciones se encuentran relacionados con las prácticas contrarias al derecho a la vida.
A continuación, se presenta una tabla con algunas de las propuestas de VOX en relación con los derechos sociales:
| Área | Propuesta de VOX |
|---|---|
| Aborto | Derogación de la ley de aborto libre |
| Eutanasia | Derogación de la ley de eutanasia |
| Apoyo a la vida | Eliminar ayudas a organizaciones que promuevan prácticas contrarias a la vida desde la concepción |
| Objeción de conciencia | Garantizar el derecho a la objeción de conciencia para personal médico |
Fue una coincidencia. Pero la casualidad quiso que la marcha celebrada este domingo en Madrid convocada por más de 200 entidades provida se haya desarrollado apenas dos días después de la histórica sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en la que se deroga el derecho constitucional al aborto en el país.
La marcha fue impulsada por la plataforma NEOS, promovida por el exministro de Interior Jaime Mayor Oreja, la Asamblea por la Vida, la Libertad y la Dignidad y la Plataforma Cada Vida Importa, con el objeto de protestar contra las leyes del aborto y la eutanasia, y contra el proyecto «de naturaleza totalitaria» del Gobierno de Pedro Sánchez. También fue respaldada por la Conferencia Episcopal Española, que llamó a la participación.
«Me parece importante siempre apoyar las causas de los más débiles y apoyar el derecho a la vida, frente a un Gobierno que apuesta por la cultura de la muerte en todos los aspectos. En su alocución ante los manifestantes en la plaza de Colón, Jaime Mayor Oreja, de NEOS,recordó la sentencia del Supremo de Estados Unidos, que, según afirmó, demuestra que «la cultura de la vida siempre va a ganar a la cultura de la muerte, que es la expresión de la esclavitud de ayer».
