El varicocele es una condición que afecta la funcionalidad de los testículos debido a una dilatación varicosa de las venas que transportan sangre a estos órganos. En muchos casos, este problema no presenta síntomas específicos, aparte de leves molestias en los testículos o en la zona inguinal. Afecta a adultos masculinos con una frecuencia aproximada de 10-16%, pero esta frecuencia es mayor en pacientes atendidos en clínicas de infertilidad, con una prevalencia aproximada de 25-44%.
Se denomina Varicocele a la dilatación y elongación anormales de las venas del cordón espermático (várices del cordón espermático). La existencia del varicocele afecta a la funcionalidad de los testículos, tanto en lo que respecta a la producción de testosterona y la espermatogénesis, reduciéndose el número y la movilidad de los espermatozoides. Asimismo, el tratamiento del varicocele suele revertir el problema de infertilidad, salvo en los casos en que se produzca la coexistencia con otros factores que influyan negativamente en la fertilidad del varón.
¿Qué es el Varicocele?
El varicocele consiste en una dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos, específicamente del plexo pampiniforme. En concreto, el varicocele consiste en la dilatación de las venas del cordón espermático que causa una acumulación de sangre en los vasos de los testículos, llamados plexo pampiniforme. Esta dilatación se produce cuando las válvulas de las venas impiden que la sangre fluya correctamente.
Una de las vías por las que los testículos reciben sangre rica en oxígeno (sangre arterial) son las dos arterias testiculares. A su vez, la sangre con productos de deshechos del metabolismo y baja en oxígeno se dirige a los pulmones a través del sistema venoso; en el caso de los testículos a través del plexo venoso espermático. Es este sistema de venas el que se dilata y forma el Varicocele.
Tipos de Varicocele
Según las características clínicas y las causas, puede haber dos tipos principales de varicocele:
- Varicocele primario (idiopático o esencial): Es el más común y se observa principalmente en los varones adolescentes o adultos. Su incidencia es menor en niños prepuberales.
- Varicocele secundario o sintomático: Es muy poco frecuente y se presenta en varones con obstrucción venosa por causas orgánicas: embolias y trombos de tumor renal (en venas renales y cava inferior) y las compresiones venosas extrínsecas producidas por grandes uronefrosis y tumores retroperitoneales.
Grados de Varicocele
Dependiendo de su tamaño, existen varios grados de varicocele:
- Varicocele grado III: Cuando las venas dilatadas son claramente visibles en la piel escrotal y fácilmente palpables.
- Varicocele grado II: Cuando las venas dilatadas son palpables, pero no visibles.
- Varicocele grado I: Cuando no se ven ni se palpan, excepto cuando el hombre realiza maniobras que aumenten la presión intrabdominal.
- Varicocele subclínico: Cuando la dilatación es sólo observada por la termografía escrotal o una ecografía-doppler.
Causas del Varicocele
El varicocele es una patología específica del hombre y está relacionado con la bipedestación (la posición erecta del cuerpo y el incremento de la presión intrabdominal).
Se presenta preferentemente en el lado izquierdo en el 90% de los casos. Esta tendencia estaría favorecida por las diferencias anatómicas de ambos sistemas venosos:
- La vena espermática izquierda ingresa en la vena renal formando un ángulo recto, en cambio la vena espermática derecha lo hace en la vena cava inferior mediante un ángulo agudo, por lo que disminuiría la incidencia de reflujo venoso derecho.
- La vena espermática izquierda es de mayor tamaño que la derecha (entre 8 y 10 cm más larga) y debe soportar una mayor columna de presión hidrostática.
- Las venas espermáticas izquierdas carecen de válvulas en el 40% de los casos, mientras que del lado derecho ocurre sólo en el 23%.
- La hipertensión sanguínea de la vena renal izquierda al ser comprimida por el compás aortomesentérico (ángulo formado entre las arterias mesentéricas superior y aorta), especialmente cuando el paciente está de pie.
Los componentes genético y hereditario seguramente tienen un rol importante, ya que con frecuencia se observan antecedentes varicosos en familiares directos (várices de miembros inferiores en mujeres y varicocele o hemorroides en varones). También es común la asociación de varicocele y hemorroides en el mismo hombre.
¿Qué es el varicocele y cómo tratarlo? #urología
Síntomas del Varicocele
Habitualmente, los hombres con varicocele no tienen síntomas y lo más frecuente es que se les diagnostique durante un estudio de fertilidad. Alrededor de un 40% de varones con problemas de infertilidad tienen varicocele. El dolor es el síntoma mas frecuente y es el resultado de la hinchazón constante de las venas alrededor del testículo.
Si el varicocele produce síntomas, generalmente serían sensación de pesadez o dolor en el escroto o hemiescroto. Este dolor aumenta al estar mucho tiempo de pie o haciendo ejercicio que implique aumento de la presión intrabdominal, por un aumento de la estasis de sangre venosa local. Como mismo ocurre en las varices de las piernas.
En ocasiones, el varicocele es asintomático, pero de grandes dimensiones, por lo que el varón acude al médico porque se ve o palpa un aumento de volumen por encima de los testículos o un hemiescroto más grande que el otro. La sensación al palparlo es similar a la de «una bolsa de gusanos». Un menor número de pacientes consultan porque detectan un testículo más pequeño que el otro (el afectado por el varicocele puede ser más pequeño).
Diagnóstico del Varicocele
Los 2 elementos principales para el diagnóstico son: El examen físico (palpación) y la ecografía-doppler escrotal. Con menos frecuencia se pudieran necesitar más datos y entonces se puede solicitar una tomografía axial computarizada del abdomen y la pelvis.
Habitualmente el Andrólogo/Urólogo lo explora tumbado y de pie, pidiendo que «haga fuerza» para aumentar la presión intrabdominal, hacer más evidente la dilatación de las venas dentro del escroto y así poder palparlas mejor.
En función de la facilidad de diagnóstico, podemos hablar de tres grados principales de varicocele:
- Varicocele grado 1: el diagnóstico es complicado. Se necesita hacer presión sobre el abdomen. Lo habitual es que el especialista indique al paciente toser o soplar con fuerza.
- Varicocele grado 2: con la palpación del testículo se puede comprobar que las venas presentan un mayor volumen del habitual.
- Varicocele grado 3: a simple vista se puede apreciar la dilatación venosa, sin necesidad de que el especialista palpe el testículo.
Cuando no es posible diagnosticar el varicocele mediante la exploración física, puede ser útil realizar una ecografía o ultrasonido para detectar si existe dilatación de los vasos. Para evaluar la velocidad a la que fluye la sangre, se utilizará la ecografía Doppler.
Varicocele Bilateral
Si bien es cierto que el varicocele del lado izquierdo es el más común, también es habitual encontrar hombres que sufran varicocele bilateral, el cuál debe ser tratado inmediatamente debido a que las posibilidades de infertilidad y demás problemas asociados aumentan considerablemente al verse afectados ambos testículos.
La aparición del varicocele bilateral, sobre todo el varicocele derecho, en muchos casos se debe a la aparición de un tumor retro peritoneal o cirrosis hepática (enfermedad degenerativa del hígado que produce un aumento del mismo con una alteración en su funcionamiento normal) que comprimen el plexo venoso (conjunto de arterias y venas) encargado de nutrir el testículo.
Algunos de los síntomas del varicocele bilateral incluyen:
- Sensación de pesadez en la zona.
- Molestias durante la actividad sexual.
- Reducción del tamaño testicular.
- Infertilidad.
Consecuencias del Varicocele: ¿Puede Causar Infertilidad?
En caso de varicocele, el reflujo eleva la temperatura intratesticular produciendo un efecto perjudicial en la espermatogénesis. Ésta es la razón principal por la que los testículos están fuera del organismo, pues la espermatogénesis se produce a una temperatura 2 ºC más baja que la del resto del cuerpo.
Debido a estos problemas, en el 50-70% de los pacientes, tras el seminograma o espermograma, se diagnostican alteraciones seminales, como:
- Oligospermia: concentración baja de espermatozoides.
- Astenospermia: problemas de movilidad de los espermatozoides.
- Teratozoospermia: alteraciones en la morfología espermática.
En los casos más severos, puede llegar incluso a causar azoospermia, es decir, ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
Por otra parte, el varicocele puede también provocar una alteración del sistema de regulación hormonal de la espermatogénesis, con la consecuente disminución de la producción de testosterona por parte del testículo.
Por último, otra consecuencia derivada del varicocele que puede influir negativamente en la fertilidad del varón es el aumento del estrés oxidativo, lo cual puede causar a su vez mayor fragmentación del ADN de los espermatozoides.
Estas alteraciones de la función testicular pueden surgir en ambos testículos, independientemente de que el varicocele sea uni o bilateral, debido a que la temperatura aumenta en los lados.
Tratamiento del Varicocele y Alivio del Dolor
Por lo general, no es necesario tratar el varicocele. Es importante recordar que el varicocele es una patología benigna por lo que SI NO DA SÍNTOMAS NO HAY QUE TRATARLO. En casos graves, las varices se pueden llegar a ulcerar creando heridas que no cicatrizan en la piel con riesgo de infección.
Si un hombre consulta por infertilidad, tiene alteraciones de los parámetros seminales y además se le diagnostica un varicocele; la cirugía para corregirlo puede formar parte del plan de tratamiento.
En el caso de los adolescentes o los adultos jóvenes que no buscan fertilidad se les puede sugerir realizar revisiones anuales para controlar cualquier cambio.
El tratamiento mediante cirugía se puede considerar si:
- Existen alteraciones de los parámetros seminales (seminograma).
- Existe una asimetría en tamaño entre ambos testículos (disminución de tamaño del testículo del lado del varicocele).
- Dolor mantenido que no mejora con analgésicos habituales y en ausencia de otras causas de dolor testicular.
Otras Recomendaciones
Algunos cambios en el estilo pueden ayudar a aliviar el dolor:
- Evitar la obesidad (controlar el peso).
- No permanecer de pie mucho tiempo ni realizar ejercicios mantenidos que aumenten la presión intrabdominal.
- Si por el tamaño (peso) del varicocele el escroto cuelga en exceso, es recomendable utilizar calzoncillos algo ajustados para que los testículos “reposen” y no tiren tanto del cordón espermático.
- Para el dolor se pueden utilizar analgésicos.
¿En Qué Consiste el Tratamiento del Varicocele?
En el momento actual existen dos opciones terapéuticas: la embolización y la cirugía.
- Embolización: la realizarán los radiólogos vasculares e intervencionistas. La embolización es un tratamiento mínimamente invasivo que no requiere ingreso hospitalario ni la realización de grandes incisiones quirúrgicas.
- Cirugía: la realizarán los urólogos en adultos y los cirujanos pediátricos en niños. La cirugía tiene varias modalidades: cirugía abierta, cirugía laparoscópica o microcirugía a través de la ingle y consiste básicamente en la ligadura quirúrgica de las venas dilatadas.
Según investigaciones publicadas, los mejores resultados y la menor tasa de complicaciones (recidivas, lesión arterial, hidrocele, etc) se logran mediante el abordaje subinguinal con ayuda de microscopio quirúrgico (microcirugía). Es una cirugía ambulatoria y generalmente con anestesia local.
Tratamiento con Microcirugía y Complicaciones
El tratamiento para el varicocele solo se aplica en casos en los que el paciente siente mucho dolor y éste no ha podido aliviarse con medicación. También cuando el paciente desee tener un hijo y esta alteración esté comprometiendo la consecución del embarazo.
Según los expertos, a aquellos varones que no desean concebir y que presenten varicocele y análisis de semen anormal, también se les debería ofrecer el tratamiento. En el caso de los jóvenes con varicocele y seminograma normal, se les realizará un seguimiento con análisis de semen cada uno o dos años.
La cirugía es la vía de tratamiento más efectiva para el varicocele. Se conoce como varicocelectomía.
Existen varias maneras de abordar quirúrgicamente el varicocele. La técnica de elección en la actualidad es la microcirugía. En función del tamaño del varicocele, se realizará por vía inguinal o subinguinal. Los riesgos derivados de esta intervención son bajos.
La técnica elegida dependerá del grado de varicocele, así como de la experiencia y habilidad del especialista que la realice. También puede recurrirse a la laparoscopia para intervenir el varicocele.
La cirugía de varicocele se trata de una intervención de unos 15-30 minutos realizada bajo anestesia epidural. También hay casos en los que se usa anestesia general para operar el varicocele.
Existe otro tratamiento conocido como embolización percutánea que se puede hacer para reparar el varicocele en aquellos vasos sanguíneos que presentan reflujo. Esta técnica consiste en la inserción de un pequeño catéter en una vena grande de la zona de la ingle. El cáteter es llevado hasta el varicocele, que después es bloqueado por medios físicos.
La embolización es un tratamiento efectivo en aquellos varicoceles que anteriormente ya han sido intervenidos, cuando se repite la alteración (el 2% de los casos que se tratan con microcirugía), y puede ser la solución definitiva.
Tras la operación, normalmente se recomienda al paciente mantener reposo de 1 a 2 días, colocar hielo en la zona genital y, en casos particulares, utilizar un soporte escrotal. Se reanudará la vida normal en el plazo de una semana o 10 días. Por tanto, la recuperación de la cirugía de varicocele es rápida.
| Tratamiento | Descripción | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Microcirugía | Ligadura de venas espermáticas con microscopio | Alta tasa de éxito, baja recurrencia | Riesgo de hidrocele, requiere anestesia |
| Embolización Percutánea | Bloqueo de venas mediante catéter | Mínimamente invasiva, sin incisiones | Posible recurrencia, exposición a radiación |
| Manejo Conservador | Analgésicos, soporte escrotal | No invasivo, alivia síntomas leves | No corrige el varicocele, solo alivia síntomas |
Resultados y Riesgos del Tratamiento
Gracias a estos tratamientos, se recupera la temperatura normal del testículo, por lo que se detiene el deterioro de la función testicular. Ésta se restablece y, así, se reanuda la espermatogénesis con normalidad.
El 90% de los tratamientos resulta exitoso y la mayoría de los estudios indican una mejoría de la calidad seminal de un 40-60% y, en la frecuencia de embarazo, del 20-60%. Por tanto, vemos que operar el varicocele mejora la fertilidad.
Las complicaciones más frecuentes de la microcirugía son el hidrocele y molestias epididimarias o epididimitis.
Una vez finalizado el tratamiento del varicocele, se han de realizar pruebas para comprobar que los resultados han sido óptimos.
Se puede hacer una venografía espermática interna para identificar el lugar donde pudiera persistir el reflujo y, en caso de existir, tratarlo nuevamente. Se deberán realizar seminogramas cada tres meses después de la intervención hasta un año después de ésta o hasta obtener embarazo.
Algunos expertos consideran que el tratamiento quirúrgico del varicocele no es eficaz como tratamiento de la infertilidad. En caso de que no se logre el embarazo natural tras la intervención, la reproducción asistida ofrece diferentes posibilidades para que estos pacientes puedan tener hijos.
¿Qué Hago Si Sospecho Que Tengo un Varicocele?
Es importante consultar con un médico si nota:
- Aumento de volumen del escroto o una parte de este.
- Detecta que uno de los testículos es más pequeño que el otro.
- Tiene dolor o sensación de presión en el escroto o parte de este.
En cualesquiera de los casos, es importante contactar con un especialista.
