Vaginosis Bacteriana en el Embarazo: Riesgos, Diagnóstico y Tratamiento

La vaginosis bacteriana (VB) es una alteración que se produce en las mujeres en la cual se altera el equilibrio bacteriano normal de la vagina, lo que conlleva que crezcan de manera excesiva ciertas bacterias. Se trata de una patología frecuente entre las mujeres y motivo habitual de solicitud de atención médica en las consultas de ginecología.

La vaginosis bacteriana está causada por un desbalance en las poblaciones bacterianas de la microbiota vaginal normal. Con todos los cambios corporales y emocionales que supone un embarazo, es muy normal que algunos sistemas que normalmente funcionan perfectamente, se desajusten.

En la vagina cohabitan un conjunto de microorganismos, conocido como microbiota. Estos microorganismos son fundamentales para el adecuado equilibrio de la homeostasis de nuestro organismo, además de protegernos de la invasión de otros microorganismos patógenos.

La flora vaginal no es constante, sufre modificaciones a lo largo de la vida, principalmente debido a cambios hormonales. La flora de una mujer en edad fértil es diferente a la de una mujer durante la menopausia.

¿Qué es la Vaginosis Bacteriana?

La vaginosis bacteriana (VB) es una infección causada por una cantidad excesiva de bacterias que se encuentran naturalmente en la vagina. La causa no está del todo clara.

Se produce porque las bacterias “buenas” de la vagina - las más frecuentes son los lactobacillus- disminuyen y aumentan las bacterias “malas”. No se sabe mucho del mecanismo por el que suceden estos cambios.

Cuando todo es normal, estas bacterias (lactobacilos) tienen funciones beneficiosas y ayudan a mantener un ambiente ácido (pH bajo) que impide el crecimiento excesivo de otros microorganismos potencialmente dañinos. Pero cuando se altera el equilibrio, otras bacterias se desarrollan de forma desmesurada.

La causa exacta de la VB no se conoce con certeza, pero se cree que está relacionada con un cambio en el equilibrio natural de las bacterias que habitan en la vagina.

Ciertas condiciones en las que ocurren cambios hormonales considerables, como el embarazo, pueden precipitar esta disbiosis. Parece ser que la vaginosis bacteriana en el embarazo afecta a entre un 5 y 15% de personas embarazadas en los países desarrollados.

Factores de Riesgo

Cualquier cosa que cambie el equilibrio natural del pH de tu vagina puede hacer que el equilibrio en tus bacterias se altere y causar una infección vaginal, convirtiéndose en un factor de riesgo.

  • Duchas Vaginales: Lavar la vagina con agua o un producto limpiador (duchas vaginales) cambia el equilibrio natural de la vagina. Esto puede llevar a un aumento excesivo de bacterias anaeróbicas (malas) y causar VB. No necesitas las duchas vaginales ya que la vagina se limpia sola.
  • Tener múltiples parejas sexuales o una nueva pareja sexual: La vaginosis bacteriana no está considerada una enfermedad de transmisión sexual. Sin embargo, los médicos no entienden completamente la relación entre la actividad sexual y la VB, pero tener relaciones sexuales con una nueva pareja sexual o con varias parejas aumenta el riesgo de contraer VB. Las mujeres que tienen actividad sexual con mujeres también desarrollan vaginosis bacteriana con una mayor frecuencia.

Se ha comprobado que un cambio en el PH vagina, las duchas vaginales (por lo que no están indicadas), el uso de Dius, los cambios hormonales, el tabaquismo y el aumento del numero de relaciones sexuales pueden producir este problema.

Síntomas de la Vaginosis Bacteriana

En la mayoría de los casos es asintomática; pero de no serlo, se presenta con una secreción vaginal blanquecina, con mal olor, bastante característica.

Muchas mujeres, no obstante, no notan ningún síntoma y sólo se enteran de su afección si coincide con que se hagan algún examen ginecológico.

Algunas veces la vaginosis bacteriana desaparece sin tratamiento pero toda mujer con síntomas de VB debe ser tratada para evitar complicaciones.

Aún habiendo mencionado todo lo anterior, el síntoma principal de la VB es tener un flujo vaginal ligero (acuoso) y abundante, con un fuerte olor a pescado. El flujo puede llegar a ser blanco, gris denso, verdoso y/o espumoso. El olor a pescado suele aparecer más después de tener sexo vaginal.

Las mujeres también pueden sentir ardor al orinar y/o picor en la parte externa de la vagina.

Se suele presentar un flujo vaginal anormal con olor desagradable: algunas mujeres refieren un intenso olor a pescado, sobre todo tras las relaciones sexuales. El flujo vaginal suele ser blanco o gris y puede ser poco espeso.

Es fundamental reconocer lo antes posible los síntomas para recibir el tratamiento adecuado todo lo rápido que podamos.

Síntomas comunes:

  • Flujo vaginal anormal, verdoso o grisáceo, junto con un aumento de la cantidad del flujo y un olor fuerte, a menudo descrito como un olor a pescado, especialmente después de tener relaciones sexuales.
  • Picor y escozor que no cede con el paso de los días.

¿Qué produce la vaginosis bacteriana y cuáles son los síntomas?

Riesgos de la Vaginosis Bacteriana durante el Embarazo

La presencia de esta afección durante el embarazo se considera un factor de riesgo. El parto prematuro es uno de los más graves puesto que, si sucede antes de las 37 semanas, las posibilidades de supervivencia del feto se reducen drásticamente, puesto que se ven afectados los pulmones y el corazón.

Cuando la vagina está sana, mantiene el equilibrio bacteriano; es decir, tiene una serie de bacterias saludables (como los lactobacilos) que ayudan a que la vagina también lo esté. El problema se produce cuando, en un momento dado, tiene lugar un aumento de otras bacterias (habitualmente anaerobias) que pueden causar los síntomas, tal y como indica la Dra. Sánchez-Dehesa.

La vaginosis bacteriana en el embarazo puede provocar la colonización de la placenta y generar la inflamación del feto. Esta respuesta por parte del feto puede llegar a dar lugar a un parto prematuro, lesiones y complicaciones poniendo en riesgo su vida.

Es fundamental que las mujeres embarazadas sean evaluadas y tratadas adecuadamente si se diagnostica vaginosis bacteriana.

La vaginosis bacteriana predispone a contraer alguna ITS (VIH, N. gonorrhoeae, C trachomatis y HSV-2), complicaciones tras cirugía ginecológica, complicaciones del embarazo y recurrencia de la VB.

Diagnóstico de la Vaginosis Bacteriana

Su diagnóstico puede ser mediante hallazgos clínicos, histopatológicos o detección molecular; pero lo más reciente corresponde a pruebas rápidas de detección enzimática.

Además del cuadro clínico, el examen microscópico del flujo es esencial para el diagnóstico de VB.

En el examen microscópico de flujo, tres de los cuatro criterios de Amsel son necesarios para el diagnóstico de VB:

  1. Presencia de Clue cells: Células epiteliales vaginales que tienen un aspecto punteado debido a agregados de cocobacilos.
  2. pH vaginal sobre 4,5 (90% de las pacientes)
  3. Flujo vaginal homogéneo, blanco grisáceo, delgado que recubre la pared vaginal
  4. Whiff test positivo, o test de KOH: Olor tipo pescado que se produce cuando se agrega solución al 10% de hidróxido de potasio al flujo vaginal obtenido (70% de las pacientes)

Tratamiento de la Vaginosis Bacteriana

Se recomiendan dos antibióticos diferentes para el tratamiento de la vaginosis bacteriana: metronidazol y clindamicina. El tratamiento de la vaginosis bacteriana, en el embarazo y fuera de él, consiste en tomar antibióticos por vía oral o aplicarlos en forma de crema o gel vaginal.

El tratamiento a seguir pasa por la ingesta de antibióticos y, aunque puede causar cierto reparo en la gestante, “el tratamiento con antibióticos generalmente es seguro durante el embarazo y puede ayudar a prevenir complicaciones”.

El tratamiento de VB se debe realizar en toda embarazada con sintomatología.

Hay diferentes antibióticos para tratar la vaginosis bacteriana, pero los más utilizados son el metronidazol y la clindamicina.

El tratamiento con antibióticos generalmente es seguro durante el embarazo y puede ayudar a prevenir complicaciones.

Opciones de tratamiento:

  • Metronidazol 500mg oral 2 veces/día por 7 días
  • Metronidazol 250mg oral 3 veces/día por 7 días
  • Clindamicina 300mg oral 2 veces/día por 7 días

Si sufres una vaginosis bacteriana recuerda que no estás sola. La vaginosis bacteriana es la causa más frecuente de infección vaginal en mujeres en edad fértil.

Prevención de la Vaginosis Bacteriana

Dado que no se conocen las causas, no se conocen las mejores maneras de prevenirla.

La prevención de la vaginosis bacteriana pasa por mantener una buena higiene íntima, usar preservativos durante las relaciones sexuales si no se quiere quedar embarazada y evitar las duchas vaginales y los productos que alteren el pH vaginal.

La vaginosis bacteriana en el embarazo puede tener consecuencias graves, pero, por suerte, si sigues las recomendaciones y medidas de precaución apropiadas, no tienes por qué sufrirla.

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