Vacunas Recomendadas para Madres Lactantes: Guía Completa

Imágenes impactantes con recién nacidos gravemente afectados por enfermedades que casi habían desaparecido gracias a las vacunas y alertas de las autoridades sanitarias frente al fuerte aumento de contagios en muchos países por la negativa de los padres de vacunar a sus hijos han puesto el foco de atención sobre las vacunas, su eficacia y su seguridad.

El movimiento antivacunas, integrado por padres que cuestionan la seguridad de las vacunas, a las que consideran peligrosas para la salud, incluso causantes de enfermedades y trastornos en los niños, basándose en teorías conspirativas y en corrientes seudocientíficas apoyadas por algunos famosos, se ha extendido por muchos países y está poniendo en riesgo la salud pública. Pero, ¿qué hay de cierto en estos ataques?

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Compatibilidad de la Vacunación y la Lactancia Materna

Cuando una madre que lacta a su bebé debe vacunarse, es posible que reciba información contradictoria que la haga dudar sobre si puede o no hacerlo. Ante ello, es importante saber que la gran mayoría de las vacunas son compatibles con la lactancia y no es necesario dejar de amamantar o retrasar la vacunación.

Para que las vacunas consigan que nuestro cuerpo genere inmunidad hacia una enfermedad, llevan en su composición partes del microorganismo (un virus o bacteria) o el microorganismo atenuado. Es decir, no tienen capacidad de producir la enfermedad y no suponen un riesgo.

Además, en ciertas vacunas hay factores de inmunidad que pasan a través de la leche. Por lo que el bebé, mientras sea amamantado, podría recibir también defensas.

Las vacunas contra la gripe, difteria, tosferina, tétanos, varicela, sarampión, paperas y rubéola, incluidas en los calendarios de vacunación de los bebés, fueron analizadas en este informe. No se encontró ningún riesgo asociado a la administración de estas vacunas en la lactancia. Incluso destacaron que la mayoría de las vacunas, incluida la del sarampión que causa tanta polémica en la actualidad, aportan beneficios tanto para las madres como para los bebés.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala la desconfianza en las vacunas como una de las diez grandes amenazas mundiales para la salud en 2019.

Las autoridades de Nueva York proponen eliminar cualquier excepción al programa de vacunaciones, incluso la que alude a motivos religiosos, como ya han hecho los legisladores en California.

Vacunas Incompatibles con la Lactancia Materna

Solamente son incompatibles con la lactancia materna las vacunas contra la fiebre amarilla y contra la viruela.

Se aconseja no administrar las vacunas de la viruela y la fiebre amarilla a las madres lactantes, ya que existe un riesgo teórico de que la enfermedad pueda pasar al bebé. En la fabricación de estas vacunas se usan los virus causantes de la enfermedad de forma atenuada. Difícilmente podrían causar la infección, con la excepción de personas con problemas en su sistema inmunitario.

Y aunque la mayoría de las vacunas con virus atenuados son compatibles con la lactancia, al ser la viruela y la fiebre amarilla enfermedades graves, se considera que los bebés podrían ser vulnerables a ellas, ya que su inmunidad es aún inmadura.

A pesar de ello, el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos señala que si una mujer lactante tiene que viajar a una zona endémica de fiebre amarilla y no puede posponer el viaje, se le aconseja vacunarse.

Vacuna contra el Coronavirus y la Lactancia

La vacuna contra la COVID-19 está recomendada por ahora para quienes tienen un riesgo aumentado de contraer la enfermedad o de desarrollarla de forma grave. A medida que estas personas estén vacunadas, se seguirá vacunando al resto de la población. Ser madre lactante no es un riesgo añadido por sí mismo.

El baremo para considerar que una madre debe ser o no vacunada es que forme parte de un grupo de población al que se le está suministrando la vacuna, como pueden ser las sanitarias o las docentes, entre otros, en función del país y el momento de la campaña de vacunación en el que se encuentre.

De la misma forma, el hecho de dar el pecho no se considera contraindicación de la vacunación si se está dentro de un grupo de riesgo.

Vacunación Durante el Embarazo

El embarazo es un periodo de la vida de la mujer en el que mantener la buena salud de la madre y el feto es primordial. Es por ello que la vacunación en embarazadas juega un papel esencial en este proceso, protegiendo contra enfermedades potencialmente peligrosas tanto a la madre como al bebé que lleva en su interior.

Vacunación antes del Embarazo

Antes de quedarse embarazada, se recomienda realizar una visita preconcepcional y que la mujer actualice su calendario vacunal, comprobando, por ejemplo, la inmunidad frente a rubeola, y en caso de no estar correctamente inmunizada poder proceder a vacunarse antes de iniciar la búsqueda gestacional.

En el caso de la vacuna de la COVID-19, se puede administrar sin restricciones de tiempo en relación con la búsqueda de un embarazo.

En relación con la búsqueda de embarazo es importante conocer que hay que evitar las vacunas vivas atenuadas, como la fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, gripe intranasal, triple vírica, varicela y BCG, contra la tuberculosis, al menos 28 días antes de la concepción.

Vacunas Recomendadas Durante el Embarazo

Durante el embarazo, la vacunación sigue siendo una herramienta clave para proteger tanto a la madre como al bebé. Las vacunas recomendadas durante el embarazo incluyen la inyectable de la gripe (en cualquier momento del embarazo), la tosferina (que confiere una protección al bebé, y debe adminsitrarse preferentemente entre la semana 28 y la 32 del embarazo) y la vacuna de ARNm contra el SARS-CoV-2. Todas estas vacunas son seguras y no presentan riesgos para el feto.

Es importante destacar el papel de la vacunación contra la tosferina, pues es crucial para proteger al recién nacido en sus primeros meses de vida,un periodo en el que aún no ha iniciado su propio calendario vacunal.

Cada una de estas vacunas cumple un papel específico en la prevención de enfermedades que podrían afectar negativamente tanto a la madre como al desarrollo del feto o del recién nacido, por lo que conviene conocerlas y asegurarse de recibirlas a lo largo de todo el seguimiento del embarazo.

Vacuna de la Tosferina

La vacuna de la tosferina es una de las más importantes durante el embarazo porque protege al recién nacido de una enfermedad potencialmente grave. Los bebés son particularmente vulnerables a la tosferina en sus primeros meses de vida, antes de que puedan ser vacunados. Al vacunar a la madre, se transfieren anticuerpos al bebé a través de la placenta, proporcionando protección inmediata después del nacimiento.

Lo más óptimo es que sea a partir de la 27ª semana de gestación, preferiblemente entre la 28ª y la 32ª semana, aunque los especialistas de la unidad de Ginecología del Hospital [nombre hospital] pueden decidir adelantarla en caso de la existencia de riesgo de parto prematuro.

Vacuna contra la Gripe

Esta vacuna es muy recomendable durante el embarazo debido a que las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones graves relacionadas con la gripe. Estas complicaciones pueden afectar tanto a la madre como al feto, incluyendo un mayor riesgo de hospitalización y parto prematuro. La vacuna no solo protege a la madre, sino que también ofrece protección al bebé después del nacimiento.

De hecho, no solo me puedo vacunar estando embarazada contra la gripe, sino que además la vacuna de la gripe en el embarazo puede ser inoculada en cualquier momento del mismo.

Vacuna Antitetánica-Antidiftérica

Otra de las vacunas para embarazadas esenciales es la antitetánica-antidiftérica, importante para proteger tanto a la madre como al bebé de estas enfermedades graves. El tétanos puede ser fatal, y la difteria es una infección seria que afecta la garganta y las vías respiratorias. Esta vacuna asegura que la madre tenga anticuerpos suficientes para protegerse a sí misma y transferir protección al bebé.

Vacuna contra el VPH

La vacuna contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) es recomendable antes del embarazo para prevenir el cáncer de cuello uterino y otras enfermedades relacionadas con el VPH. Aunque esta vacuna no se administra típicamente durante el embarazo, no se ha asociado con efectos adversos en el embarazo.

Sin embargo, aunque es una de las vacunas aceptadas durante el embarazo, es preferible administrarla antes del embarazo o tras el parto.

Vacuna de ARNm contra el COVID-19

La vacuna contra el COVID en embarazadas ha sido una de las últimas en sumarse al calendario de vacunación de las mujeres encinta y es recomendada durante los meses de gestación debido a los riesgos significativos que el virus representa para las mujeres embarazadas y sus bebés. Las vacunas de ARN mensajero han demostrado ser seguras y efectivas en la prevención de complicaciones graves, hospitalizaciones y muertes relacionadas con el COVID-19.

Además, como ocurre con el resto de las vacunas en el embarazo, esto ayuda a transferir anticuerpos protectores al feto, motivo por el que las mujeres embarazadas no deberían tener dudas con este tipo de vacuna.

Vacunación Tras la Gestación

Tras dar a luz, vacunas y embarazadas siguen estando ligadas por el bien de la salud de la madre y su bebé. Las madres que no se vacunaron durante el embarazo deben recibir ciertas vacunas inmediatamente después del parto. Esto incluye la vacuna contra la tosferina y, si es temporada, la vacuna contra la gripe.

Estas vacunas son esenciales para proteger al recién nacido de enfermedades infecciosas respiratorias, especialmente en los primeros meses de vida, cuando son más vulnerables. Además, se recomienda la vacunación contra el sarampión, la rubéola y las paperas (triple vírica) si la madre no está inmunizada o no ha padecido antes estas enfermedades.

La vacuna contra el COVID-19 también puede administrarse después del embarazo, especialmente si la madre no fue vacunada durante la gestación.

Es importante tener claro que la lactancia materna no contraindica ninguna vacuna, por lo que el hecho de amamantar al bebé no solo no resulta negativo a la hora de vacunarse, sino que puede proporcionar protección adicional al lactante a través de los anticuerpos presentes en la leche materna.

Vacunas Contraindicadas en el Embarazo

Durante el embarazo, ciertas vacunas están contraindicadas debido a los potenciales riesgos para el feto, como todas las vacunas que contienen microorganismos vivos atenuados:

  • Triple vírica.
  • Varicela.
  • Fiebre amarilla.
  • Vacuna oral contra la fiebre tifoidea.
  • Intranasal contra la gripe.
  • Vacuna BCG contra la tuberculosis.

Aunque no hay evidencia de efectos perjudiciales para el feto si estas vacunas se administran accidentalmente durante el embarazo, se recomienda evitar su uso como medida de precaución.

Conviene evitar la vacunación a embarazadas con estas vacunas, que deben realizarse por tanto o bien antes del embarazo o después del parto.

Recomendaciones Adicionales

La vacunación es una herramienta clave para la salud de la madre y el bebé, antes, durante y después del embarazo. Si estás planeando un embarazo, es importante revisar y completar tu calendario de vacunación. Incluyen la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), varicela, fiebre amarilla y fiebre tifoidea oral.

Además, el entorno del bebé también juega un papel clave en su protección. Cada embarazo es único, por lo que es fundamental que un profesional de salud valore tu caso particular. La vacunación es un pilar fundamental en el cuidado de la salud maternoinfantil.

Dudas Comunes sobre Lactancia Materna y Vacunas

Una duda muy repetida entre las madres lactantes es si su hijo o ellas pueden vacunarse con normalidad o deben seguir ciertas cautelas. Especialmente existe el miedo a que la inmunización que reciba la madre pueda ser perjudicial para su bebé si sus componentes pasan a través de la leche materna.

Para aclarar este y otros puntos hemos recurrido al Dr. Francisco Álvarez, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). A él le hemos preguntado por todo lo que tiene que ver con lactancia materna y vacunas.

Vacuna de la Gripe, del COVID... ¿Se Pueden Poner en la Lactancia?

La mujer que no ha recibido las vacunas de la gripe o contra la COVID-19 durante los meses de embarazo, las puede recibir en el periodo de lactancia. Hay que tener en cuenta que los menores de seis meses no se pueden vacunar de la gripe, pero sí están expuestos a ella, con más complicaciones cuanto menos edad tengan. Si por alguna circunstancia la gestante no se ha vacunado durante esos nueve meses, cuando empiece la campaña de vacunación de la gripe (en otoño) puede ponérsela.

“Es una manera de pasar anticuerpos a su hijo a través de la leche”, destaca el Dr. Álvarez. Así, sería una manera de proteger a su hijo. De hecho, lo que aconsejan los expertos es que se vacunen todos los convivientes (el entorno familiar cercano) de un bebé menor de seis meses.

En relación a la vacuna contra la COVID-19, la recomendación es ponérsela duante el embarazo (en cualquier trimestre) porque se ha visto que la infección en gestantes no vacunadas puede ser mucho más grave que en aquellas que sí lo están. Pero si no se ha hecho, el posparto y el periodo de lactancia son buenos momentos para recibir esta vacuna.

Además, se sugiere que las mujeres que no tengan completa la pauta de vacunación general, por ejemplo, la de la varicela o la tripe vírica (contra el sarampión, la rubeola o la parotiditis) se vacunen en cuanto den a luz. “Deberían ponérsela en el posparto inmediato. Si no están seguras de si las tienen o no, habría que hacer una serología. Si se confirma que no están inmunizadas ni vacunadas, habría que administrarlas nada más terminar el embarazo”, insiste el especialista. En ambas vacunas habría que dejar pasar un mes desde la última dosis para buscar un nuevo embarazo.

¿Hay Vacunas Contraindicadas Durante la Lactancia?

“La mujer que lacta puede recibir, al igual que su hijo, cualquier vacuna”, subraya el experto. Eso sí, hay una precaución, que no es ni siquiera contraindicación, es decir, no es una vacuna prohibida, sino ante la que hay que tomar ciertas medidas.

Se trata de la vacuna contra la fiebre amarilla. Esta vacuna se administra a personas que van a viajar a ciertos países de Latinoamérica o de África. La fiebre amarilla se contagia a través de la picadura de un mosquito, y la vacuna previene la enfermedad.

¿Y si la Madre Tiene Efectos Secundarios?

Si la madre tiene efectos secundarios tras la vacuna, como fiebre o malestar, puede tomar algún fármaco compatible con la lactancia materna para contrarrestarlo. Para saber con toda seguridad cuáles son inocuos tanto para el niño como para la producción de leche, lo mejor es consultar con la web gratuita www.e-lactancia.org, donde los medicamentos están exhaustivamente analizados en función de su impacto o no en la lactancia materna.

Por tanto, no hay que dejar de ponerse ninguna vacuna por miedo a esos posibles efectos secundarios y a cómo combatirlos. La madre lactante puede utilizar determinados fármacos con toda seguridad.

Leche Materna e Inmunidad

Aunque la leche materna se considera como la primera vacuna que recibe el niño por sus innumerables beneficios, hay que tener en cuenta que nunca sustituye a las vacunas que estén recomendadas para el pequeño. Así, la lactancia es, entre otras cosas, una manera de reforzar la salud infantil, pero el bebé y el niño que toman el pecho deberán seguir con su calendario vacunal porque, aunque estén protegidos por las inmunoglobulinas de la leche materna, necesitan contar con sus propias vacunas.

Por otro lado, hay que tener en cuenta un aspecto. Cuando el bebé recibe la vacuna de la varicela y le salen pequeñas erupciones en la piel tras esta, “la madre que da el pecho y no esté vacunada o no la haya pasado ya, debe tener la precaución de no estar en contacto directo con esa zona de la piel de su hijo”, advierte el Dr. Francisco Álvarez.

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