La infertilidad masculina se define como la incapacidad de un hombre para lograr que una mujer conciba después de un año o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Este problema a menudo surge cuando el hombre produce espermatozoides débiles o no los produce en absoluto.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad se define como la imposibilidad de concebir después de 1 año de relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos. Cuando afecta únicamente al hombre se denomina infertilidad masculina. El 10%-15% de las parejas están afectadas por la infertilidad, en las que el 40% la causa suele ser por parte del género masculino.
En una pareja con infertilidad, la evaluación masculina es fundamental por dos razones principales: es la única causa de infertilidad en el 20% de las parejas y en el 50% se encuentra asociada a una causa de infertilidad femenina. Además, existe evidencia de la relación entre infertilidad masculina y comorbilidades, como enfermedades cardiovasculares, oncológicas, reumatológicas e incluso con aumento de la mortalidad. Por esto, los pacientes deben ser evaluados por urólogos-andrólogos entrenados que permitan llegar al diagnóstico etiológico, como también buscar comorbilidades asociadas.
A través del desarrollo y avance en biología molecular, en el futuro se podrán identificar otras causas genéticas que actualmente son categorizadas como infertilidad de origen idiopático. Una correcta historia clínica, examen físico, espermiograma y exámenes complementarios permitirán obtener el diagnóstico etiológico y por lo tanto el tratamiento adecuado. Las causas genéticas de infertilidad son al menos el 15% de las etiologías, aumentando hasta el 25% en casos de azoospermia.
Causas de la Infertilidad Masculina
Las causas de la infertilidad masculina pueden ser diversas y complejas. Además, podemos clasificarlas en función de los diferentes orígenes que las provocan.
El equipo de los Dres. Allona y Martínez-Salamanca cuenta con profesionales en andrología y medicina reproductiva que estudian cada caso detalladamente para identificar el origen de la infertilidad masculina:
- Historial genético: La genética es un factor significativo a la hora de determinar la fertilidad del varón, ya que ciertas condiciones genéticas pueden afectar la producción, función y calidad de los espermatozoides, como las mutaciones genéticas y anomalías cromosómicas. La mayoría de las alteraciones genéticas son “de novo” y no las presentaban sus progenitores. Saber qué pruebas solicitar en su caso es una de las acciones que llevan a cabo nuestros especialistas.
- Problemas en el desarrollo y producción de espermatozoides: La fertilidad del hombre se puede ver gravemente afectada si los espermatozoides no se han desarrollado correctamente. En ocasiones, pueden tener dificultad para la movilidad o poseen una forma anómala, lo cual dificulta su salida al exterior. Cabe destacar que algunos hombres no producen una cantidad de esperma suficiente, a pesar de contar con espermatozoides sanos y en plenas condiciones. Por tanto, supone otra causa de la infertilidad masculina. La producción de espermatozoides puede ser una de las principales causas de infertilidad. Por otro lado, una mala calidad de los espermatozoides es otra de las principales causas que puede afectar negativamente a la fertilidad de los hombres.
- Trastorno hormonal: Son múltiples las hormonas involucradas en la producción de los espermatozoides, como la testosterona, la FSH, la PRL, etc. Por tanto, unos niveles alterados de esta hormona, aumenta la probabilidad de sufrir infertilidad masculina. Los trastornos hormonales también pueden generar afecciones en la producción de espermatozoides, imposibilitando la fertilidad del varón. Algunas de las patologías más comunes que afectan las hormonas son el hipogonadismo, una condición que impide que los testículos produzcan suficiente testosterona.
- Presencia de varicocele: Una de las causas más comunes de infertilidad masculina es la dilatación de las venas escrotales, producida por insuficiencia de las venas del escroto para retornar la sangre desde esta zona al corazón. Este problema impide el desarrollo de las células espermatogonias en espermatozoides. El varicocele altera la circulación y temperatura de los testículos, afectando de esta manera a la calidad del esperma.
- Obstrucción en el paso de los espermatozoides: Las infecciones y cirugías del área pélvica o inguinal, pueden desembocar en una obstrucción que imposibilite el paso de los espermatozoides por el aparato reproductor masculino e impida su expulsión durante la eyaculación. Por ello, la capacidad del hombre para eyacular está relacionada directamente con la infertilidad masculina. Un mal transporte de espermatozoides por la obstrucción en los conductos que los transportan desde los testículos hasta la uretra es otra causa de esterilidad masculina. La causa más frecuente de la obstrucción de la vía seminal son las infecciones como la gonorrea, la clamidia, la prostatitis, a tuberculosis. El tratamiento depende del lugar donde se ha producido la obstrucción. Muchas personas que tienen fibrosis quística, o poseen mutaciones del gen FQ (fibrosis quistica), pueden tener ausencia congénita de los conductos deferentes de manera bilateral, por lo que su eyaculación no tiene espermatozoides.
- Eyaculación retrógrada: Esta condición provoca que el semen se dirija hacia la vejiga, impidiendo que sea expulsado por el pene durante la eyaculación. El esfínter del cuello de la vejiga no se cierra correctamente durante la eyaculación, permitiendo que el semen entre en la vejiga en lugar de salir por la uretra.
- Hábitos y estilo de vida: Los hábitos y el estilo de vida también juegan un papel fundamental en la infertilidad masculina.
Además, podemos mencionar otras causas como:
- Muchas alteraciones de los cromosomas sexuales pueden causar bajos niveles de testosterona. El Síndrome de Klinefelter es la alteración cromosómica más común. Estos paciente suelen tener rasgos físicos característicos como: extremidades largas, testículos pequeños (hipoplasia testicular), redistribución del cabello (tipo femenino).
- Alteraciones genéticas pueden producir niveles bajos de las hormonas sexuales y pueden afectar a la fertilidad, como ocurre en el síndrome de Kallman, Reifenstein, Prader-Willi, Bradet-Biedle, Noonan.
- Se denomina criptorquidia cuando el testículo no desciende hacia el escroto, es un defecto congénito (al nacimiento) que se puede asociar con infertilidad sobre todo cuando es bilateral.
- Un crecimiento celular alterado puede afectar a la producción del esperma. El cáncer de testículo es más frecuente en varones jóvenes con antecedentes familiares de cáncer de testículo o con historia de criptorquidia. El tratamiento es la extirpación del testículo que en ocasiones se campaña de quimioterapia o radioterapia, lo que hace que empeore la calidad del semen. Si una persona es diagnosticada de cáncer de testículo y no tiene descendencia debería considerar recolectar y crio-preservar su semen.
Esterilidad masculina: síntomas y soluciones
¿Cómo Saber si Sufres de Infertilidad Masculina?
La infertilidad masculina en su inmensa mayoría no presenta síntomas obvios, como la incapacidad para eyacular. La disminución del deseo sexual, la dificultad para mantener una erección y la hinchazón de los testículos son algunos de los síntomas comunes que pueden avisar de la infertilidad masculina. La infertilidad masculina puede no presentar síntomas evidentes en muchos casos, lo que dificulta su diagnóstico sin un estudio médico adecuado. Sin embargo, algunos hombres pueden experimentar señales que podrían estar relacionadas con problemas de fertilidad.
Nuestro equipo de profesionales revisa el historial clínico completo del paciente y realiza un examen físico, seguido de un análisis de sangre y semen, conocido como seminograma. A partir de estos exámenes, evalúan las condiciones de los espermatozoides: concentración, movimiento, forma, volumen, etc.
Habitualmente, el paciente se somete a un perfil hormonal para conocer las causas de la infertilidad y sus posibles tratamientos.
En aquellos casos en los que el semen no presenta espermatozoides o se encuentra una baja cantidad, se realiza una biopsia testicular en la que se extrae una pequeña parte del tejido de cada testículo para intentar recuperar espermatozoides y usarlo en una técnica de reproducción asistida.
Estudios diagnósticos de la infertilidad masculina
Estudio básico:
- Anamnesis
- Examen físico
- Dos espermiogramas separados por un mínimo de 3 semanas
- Ecografía Doppler
- FSH - LH - Testosterona Total
Estudio extendido:
- PCRs en semen u orina de primer chorro para:
- Chlamydia trachomatis
- Neisseria gonorrhoea
- Cultivo seminal corriente
- Cultivo seminal
- Ureaplasma urealiticum
- Mycoplasma genitalium
- Fragmentación del DNA espermático
El objetivo de la evaluación masculina es identificar:
- Condiciones potencialmente reversibles (e hipogonadismo hipogonadotrópico, varicocele, infecciones, disfunciones sexuales, entre otros).
- Condiciones irreversibles en la cual las terapias de reproducción asistida (TRA) permiten la utilización de espermatozoides del paciente (ej Criptorquidia).
- Condiciones irreversibles en las cuales las TRA no permiten la utilización de espermatozoides del paciente y requiere utilización de semen de donante o adopción.
- Enfermedades graves y/o de riesgo vital, que pueden producir infertilidad y requieren atención médica (ej. cáncer testicular).
- Enfermedades genéticas que pueden afectar la salud de la descendencia al utilizar TRA.
El hombre debe ser evaluado en toda pareja que consulta por infertilidad, a través de una historia médica completa, y un espermiograma. En caso de encontrarse este último alterado, debe ser repetido. La evaluación por un urólogo-andrólogo especialista debe ser realizada siempre en caso de encontrar alteraciones del espermiograma y/o en la historia clínica. Esta evaluación se realiza cuando las parejas no logran concebir en un año sin métodos anticonceptivos, o posterior a 6 meses, si el paciente tiene antecedentes de factores de riesgo, como por ejemplo criptorquidia.
Historia clínica debe incluir:
- Frecuencia coital
- Duración de la infertilidad y fertilidad previa
- Enfermedades de la infancia
- Enfermedades sistémicas
- Cirugías previas
- Disfunciones sexuales
- Infecciones de transmisión sexual.
- Exposición a tóxicos, incluyendo calor
Examen físico:
- Caracteres sexuales secundarios (distribución vello corporal, ginecomastia)
- Pene, incluyendo localización del meato
- Palpación de la consistencia y tamaño testicular (normal >20cm3)
- Ausencia de testículos palpables
- Presencia de conductos deferentes y epidídimo (diagnóstico de agenesia conductos deferentes es clínico)
- Presencia de varicocele
- Tacto rectal en caso necesario
Tipos de Tratamiento
La esterilidad masculina no siempre significa una imposibilidad absoluta de tener hijos. Muchos casos de esterilidad masculina pueden tratarse dependiendo de la causa.
- Medicamentos: Este tipo de tratamiento para la infertilidad masculina se emplea cuando su origen está relacionado con el desequilibrio hormonal, la eyaculación retrógrada o la infertilidad inmunológica. Cuando la infertilidad está relacionada con desequilibrios hormonales o infecciones del aparato reproductor, el tratamiento con medicamentos suele ser la primera línea de acción.
- Cirugía: El varicocele y la obstrucción de los conductos se tratan con un abordaje quirúrgico que permite la corrección de la infertilidad masculina. Cuando existe una obstrucción en los conductos que transportan los espermatozoides, los procedimientos quirúrgicos pueden ayudar a corregirlas para restaurar el flujo normal de esperma desde los testículos a la uretra. Se conoce como vaso-vasostomía. Para aquellos hombres que optaron en algún momento por la vasectomía y posteriormente desean recuperar su capacidad reproductiva, la reversión de la misma es la opción más adecuada.
- Técnicas de reproducción asistida: Se emplean cuando los medicamentos y la cirugía no son efectivos en el paciente. Cuando la calidad o cantidad de los espermatozoides no es suficiente para lograr una reproducción natural, las técnicas de reproducción asistida ofrecen una alternativa eficaz.
Técnicas de reproducción asistida
En los casos en que los tratamientos médicos o naturales no logran solucionar el problema de fertilidad masculina, es necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para lograr tener descendencia. Estas técnicas incluyen:
- Inseminación Artificial (IA): En el momento de la ovulación, el semen es introducido en el útero de la mujer a través de una cánula. Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. La muestra de semen, procesada en el laboratorio, se deposita mediante una cánula en el fondo uterino a la espera de que, por sí sola, ocurra la fecundación. La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve.
- Fecundación in Vitro (FIV): El esperma se mezcla con los óvulos obtenidos previamente de la mujer a través de la punción de sus ovarios. La FIV es un proceso mucho más complejo en comparación con la IA. Además de la estimulación ovárica, es necesaria una intervención quirúrgica bajo anestesia para obtener los óvulos y el cultivo posterior de los embriones generados en el laboratorio. A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, ponerlos en contacto para que se produzca la fecundación y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre. Esta técnica está indicada en casos de infertilidad masculina, donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la IA.
- ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides): un único espermatozoide se inyecta directamente en el óvulo. La ICSI consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante un complejo sistema de micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características. Aunque muchas clínicas emplean la ICSI en los mismos casos en los que estaría indicada una FIV convencional, la inyección intracitoplasmática está especialmente diseñada para los casos más graves de infertilidad masculina.
Recomendaciones
Una de las principales recomendaciones es llevar un estilo de vida equilibrado. Evitar el consumo excesivo de alcohol, drogas y tabaco es fundamental. Otro aspecto importante es evitar la exposición a temperaturas elevadas en los genitales durante períodos prolongados. Por último, gestionar el estrés y mantener una vida emocional equilibrada también es fundamental.
Además, se recomienda acudir a un especialista en fertilidad cuando, tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección, no se ha logrado un embarazo.
| Parámetro | Valor de referencia (OMS 2010) |
|---|---|
| Volumen seminal | ≥ 1.5 mL |
| Concentración espermática | ≥ 15 millones/mL |
| Movilidad progresiva | ≥ 32% |
| Morfología | ≥ 4% formas normales |
| Leucocitos | < 1 millón/mL |
