La fertilidad masculina juega un papel crucial en la concepción. Alrededor del 30% de los problemas para lograr un embarazo se deben a factores masculinos. Un hombre estéril generalmente presenta una baja calidad seminal, lo que significa que sus espermatozoides no tienen la capacidad suficiente para fecundar el óvulo y dar lugar a un embarazo. Afortunadamente, dependiendo de la causa, existen tratamientos que pueden ayudar a estas parejas a ser padres.
Tipos de esterilidad masculina
La esterilidad masculina puede ser causada por diferentes factores, que se agrupan de la siguiente manera:
- Factor pretesticular o endocrino: Alteraciones hormonales que afectan el desarrollo y/o función testicular.
- Factor testicular: Afectación directa de los testículos.
- Factor postesticular: Alteraciones en la salida de los espermatozoides.
- Factor espermático: Alteraciones en la calidad espermática directamente.
A pesar de las diferentes causas, todas afectan la calidad del semen eyaculado. Para que un hombre tenga una buena calidad seminal, debe cumplir con unos valores mínimos en cuanto a la concentración, movilidad, morfología y vitalidad de los espermatozoides.
El diagnóstico de la causa de la esterilidad masculina se realiza mediante diversas pruebas diagnósticas, destacando el seminograma.
Factor pretesticular o endocrino
Este tipo de esterilidad se debe a problemas en la regulación hormonal de la espermatogénesis, es decir, la producción de espermatozoides. Las hormonas LH y FSH, secretadas por la hipófisis y encargadas de actuar en la función reproductora del varón, pueden verse alteradas por:
- Hábitos de vida poco saludables.
- Diabetes.
- Hipotiroidismo e hipertiroidismo.
- Hipogonadismo hipogonadotropo.
- Hiperprolactinemia.
Estas alteraciones pueden deberse a problemas congénitos o ser causadas por factores externos como algunas sustancias o fármacos (p. ej., los anabolizantes), que pueden alterar el sistema de regulación hormonal y producir problemas de fertilidad.
Factor testicular
Un factor testicular se refiere a cualquier alteración o defecto que afecte directamente a los testículos. La infertilidad masculina por una causa testicular puede haberse producido desde el nacimiento o bien por agentes externos en cualquier momento de la vida del hombre.
- Factores testiculares congénitos: Se producen por alteraciones genéticas a nivel cromosómico (p. ej., en el síndrome de Klinefelter) o a nivel genético, como en el caso del síndrome de Noonan, o si aparecen enfermedades producidas por defectos en genes del cromosoma Y.
- Defectos adquiridos a nivel testicular: Aquí se encuentran los efectos adversos producidos por fármacos (como los quimioterápicos), el consumo de drogas, la radioterapia, los traumatismos, las infecciones, etc. Las patologías más conocidas son el varicocele, la criptorquidia, la orquitis y el hidrocele.
Factor postesticular
La esterilidad masculina por factores postesticulares engloba todos aquellos casos que son debidos a obstrucciones o alteraciones en las vías seminales. Las vías seminales (epidídimo, conductos deferentes y uretra) deben ser atravesadas por los espermatozoides para salir al exterior una vez han sido producidos por los testículos.
Las causas que provocan esta obstrucción pueden ser diversas, como infecciones, traumatismos, anticuerpos antiespermatozoides, hipospadia o fibrosis quística. La incapacidad de poder eyacular también está considerada una alteración a nivel postesticular.
Factor espermático
La esterilidad masculina por factor espermático es la más común. En esta categoría se incluyen las alteraciones de los espermatozoides que afectan directamente a su morfología, movilidad, vitalidad o concentración. Para analizar la calidad seminal, se realiza un seminograma que permite diagnosticar las siguientes alteraciones:
- Oligozoospermia: Baja concentración de espermatozoides.
- Astenozoospermia: Mala movilidad en los espermatozoides.
- Teratozoospermia: Elevada cantidad de espermatozoides con morfología anormal.
- Necrospermia: Elevada cantidad de espermatozoides muertos.
- Azoospermia: Ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
Síntomas de esterilidad en el hombre
La infertilidad masculina no provoca síntomas que puedan ser percibidos por el hombre. Esto solo podrá saberse cuando, después de un largo periodo de tiempo manteniendo relaciones sexuales sin protección, no ha sido posible conseguir el embarazo y la pareja empieza a hacerse pruebas.
Además, existen algunas señales que pueden alertar al hombre de una posible esterilidad:
- Bajo libido y problemas de erección.
- Semen alterado con un color anómalo, olor fuerte, muy acuoso o muy espeso, etc.
- Tener los testículos más pequeños de lo normal.
- Cambios en la voz, caída del vello corporal o disminución de la masa muscular (indican posibles alteraciones hormonales).
- Alteraciones en la orina o dolor al orinar (que alerte de una posible infección).
- Aparición de varices en los testículos.
En caso de aparición de estos síntomas durante la búsqueda de un embarazo, el hombre deberá hacerse un estudio que incluya las pruebas necesarias para confirmar si se trata de un caso de infertilidad masculina.
¿Cuál es el tratamiento?
Para abordar la esterilidad masculina, es necesario saber la causa que impide tener un embarazo en primer lugar. En algunos casos, es posible recuperar la fertilidad masculina después de un tratamiento farmacológico o una operación quirúrgica. En los casos más graves, la única opción será recurrir a la reproducción asistida.
A continuación, se enumeran algunos posibles tratamientos para la infertilidad masculina:
- Tratamiento natural: Un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada combinada con suplementos de vitaminas puede ayudar a mejorar la calidad seminal en los casos más leves. Sobre todo, son muy importantes los antioxidantes como el selenio, la carnitina y las vitaminas E, A, C y B12.
- Fármacos hormonales: Las gonadotropinas y el citrato de clomifeno, por ejemplo, se administran en los varones con hipogonadismo hipogonadotropo.
- Intervención quirúrgica: Para las afecciones testiculares como la criptorquidia o el varicocele.
- Reproducción asistida: Cuando no es posible aplicar las opciones anteriores o no han tenido éxito. Ante un factor masculino severo, la técnica que ofrece mejores tasas de éxito es la ICSI (microinyección intracitoplasmática de espermatozoides).
Infertilidad en el hombre: señales, causas y soluciones
Fragmentación del ADN espermático
Un 15% de los varones infértiles presentan un seminograma con valores seminales “normales”. Otras causas menos conocidas son las afecciones genéticas y la fragmentación del ADN espermático, que se refiere a la presencia de roturas en las cadenas que conforman el material genético (ADN) de los espermatozoides. Se trata de un problema más común de lo que se cree, y aunque pueda parecer sorprendente, existen casos en los que a pesar de presentar este tipo de alteración algunos hombres logran concebir y tener hijos sanos.
“En la mayoría de los casos, este problema puede abordarse eficazmente y revertir la fragmentación mediante cambios en el estilo de vida, tratamientos antioxidantes o, simplemente, reduciendo el tiempo de abstinencia sexual”, explica Marta Ballester, responsable del Laboratorio de Andrología de Dexeus Mujer. Si a pesar de estas medidas no se logra una mejora significativa, existe la opción de realizar una biopsia testicular para obtener espermatozoides directamente del testículo que presentan menor tasa de fragmentación con respecto a los espermatozoides del eyaculado.
Para evaluar si una muestra de semen presenta una elevada fragmentación del ADN, existen diferentes técnicas diagnósticas. El test SCD es una técnica rápida y sencilla que permite determinar el nivel general de fragmentación del ADN espermático, mientras que la técnica COMET ofrece un análisis más detallado, al diferenciar el porcentaje de fragmentación según el tipo de rotura: cadena sencilla o cadena doble.
La rotura de cadena sencilla se asocia con una menor probabilidad de lograr un embarazo natural, mientras que la rotura de cadena doble se relaciona con un mayor riesgo de abortos espontáneos y, en los tratamientos de Fecundación in vitro, con una peor calidad embrionaria.
Pruebas diagnósticas
El primer paso para averiguar si un hombre tiene un problema de infertilidad es realizar un seminograma. En la mayoría de los casos es suficiente para detectar cualquier alteración. Para analizar la calidad seminal, se realiza un seminograma que permita diagnosticar las siguientes alteraciones:
- Volumen de semen
- Concentración de espermatozoides
- Movilidad de los espermatozoides
- Morfología de los espermatozoides
- Vitalidad de los espermatozoides
- Presencia de leucocitos
Además del seminograma, existen otras pruebas diagnósticas que pueden ayudar a determinar la causa de la infertilidad masculina, como:
- Análisis de sangre para medir los niveles hormonales
- Ecografía testicular para detectar varicocele u otras anomalías
- Biopsia testicular para obtener espermatozoides directamente del testículo
- Test de fragmentación del ADN espermático
Recomendaciones para mejorar la fertilidad masculina
Además de los tratamientos médicos, existen algunas medidas que los hombres pueden tomar para mejorar su fertilidad, como:
- Dejar de fumar
- Hacer ejercicio moderado
- Disminuir el consumo de alcohol
- Llevar una alimentación sana y equilibrada
- Disminuir los niveles de estrés
- Evitar el uso de sauna, jacuzzi, etc.
¿Cuándo consultar a un especialista?
Se recomienda consultar a un urólogo especialista en fertilidad si:
- La pareja no logra el embarazo después de un año de relaciones sexuales sin protección
- Se presentan síntomas como bajo libido, problemas de erección o alteraciones en el semen
- Se tienen antecedentes de enfermedades o cirugías que puedan afectar la fertilidad
La infertilidad masculina es un problema común que puede tener diversas causas. Afortunadamente, existen tratamientos eficaces que pueden ayudar a los hombres a lograr la paternidad.
