Ugolino della Gherardesca fue un histórico personaje que vivió entre los años 1220 a 1289. Aristócrata y político italiano, nacido en Pisa hacia 1205 y fallecido en su ciudad natal en marzo de 1289. Conde de Donoratico y comandante naval de la ciudad italiana de Pisa, su familia era la principal casa gibelina de la gran potencia marítima.
Ilustración de Gustave Doré representando a Ugolino della Gherardesca en el Infierno de Dante.
Contexto Político y Ascenso al Poder
Sin embargo, Ugolino della Gherardesca se decantó más por los güelfos. Los güelfos abogaban por el poder de la iglesia Católica, mientras que los gibelinos eran partidarios de que la Iglesia se sometiera al poder del Emperador. Ugolino casó a su hermana con un güelfo, Giovanni Visconti, lo que va a provocar las sospechas de una alianza entre ambos bandos. Una serie de sucesos y alianzas con ciudades enemigas de Pisa le devuelven sus honores convirtiéndose en uno de los hombres más influyentes de Pisa. Fue nombrado podestá y capitano del popolo.
Conflictos y Caída
Sin embargo, empezaron los conflictos con su sobrino Nino Visconti (hijo de Giovanni) lo que permite al obispo Ruggieri degli Ubaldini a erigirse como nuevo líder de los gibelinos obligando a ambos (tío y sobrino) a marcharse de la ciudad. Acusado de traición por no someterse al obispo, Ugolino fue capturado en julio de 1288 junto con sus hijos Gaddo y Uguccione y sus nietos Nino y Andelmuccio.
El Relato de Dante: El Conde Caníbal
El conde Ugolino debe su fama a Dante quien relata como fue conducido al Infierno por Virgilio y allí puedo entrevistarse con Ugolino que le narra el terrible castigo a que fue sometido. Ugolino, en palabras de Dante debió expresar que el hambre pudo más que el dolor. Frase ambigua que da a entender que el conde murió de hambre antes que de pena, pero la interpretación popular dice que Ugolino acabo comiéndose los cuerpos de sus hijos y nietos. Así pasó a la historia como “el Conde Caníbal”.
La historia del conde Ugolino della Gherardesca al que Dante encuentra en el noveno círculo del Infierno royendo el cráneo del culpable de su desgracia, el del arzobispo, emocionó a otros pintores y escritores como Chaucer, Croce, William Blake, Delacroix, Goya o Borges.
Controversia Científica
LEO EN La Repubblica que el paleontólogo jefe de la Universidad de Pisa, Francisco Mallegni, está a punto de resolver uno de los grandes misterios de la historia y de la literatura italiana: que el conde Ugolino Della Gherardesca no se comió a sus hijos. Este desmentido científico pone nada menos que en entredicho a Dante Alighieri.
Gibelino, coqueteó con los güelfos y fue acusado de traición a causa de las intrigas del arzobispo Ruggieri degli Ubaldini de Pisa, por entregar castillos a Florencia y a Lucca en contra de la ciudad de la torre inclinada. Fue encarcelado en el 1288 en la Muda de los Gualandi, no con cuatro hijos, como escribió el poeta, sino con dos (Gaddo y Uguccione), y otros dos nietos (Nino y Anselmuccio hijos de su primogénito Güelfo II). De los cuatro, este último apenas contaba con quince años. Clavaron la puerta y los dejaron morir de hambre.
Mallegni asegura ahora que ha dado con los del desgraciado conde Ugolino en la cripta de la pisana iglesia de San Francisco. El profesor está convencido de que la prueba del ADN le dará la razón y así la ciencia mostrará su verdad frente a la bella y estremecedora mentira de la poesía. Un manuscrito encontrado identifica los despojos como pertenecientes a esa familia, y además coinciden el número de esqueletos, el sexo y la edad de cada uno de ellos. El mayor tenía setenta años y murió de un fuerte golpe en la cabeza, mientras el menor contaba con unos veinte. ¿Lo mataron los propios hijos para no verlo sufrir o quizá los carceleros se conmovieron y restaron tiempo a los sufrimientos de todos? Por lo tanto, Ugolino no practicó el canibalismo ni murió de hambre.
El paleontólogo comenta que al parricida le hubiera sido imposible masticar a sus familiares, pues no le quedaban dientes... «Oh padre, aliviarás nuestra agonía/ si comes de esta carne que nos diste/ y que hoy te devolvemos a porfía».
La "Divina Comedia" y su Filosofía Oculta (No es IA)
Representaciones Artísticas
Blake lo pintó viejo, con largos cabellos, barbado, sentado contra el muro de su mazmorra abrazado a los dos nietos y con la mirada perdida por entre sus otros dos hijos moribundos. Y enmarcando esta patética visión un par de ángeles. Blake, a diferencia de Dante, sintió más compasión por el conde.
Borges en El otro, el mismo (1964) tiene un poema titulado El hambre : «...En la Torre del Hambre de Ugolino de Pisa/ tienes tu monumento y en la estrofa concisa...»; y en Nueve ensayos dantescos (1982) el texto, «El falso problema de Ugolino». El escritor argentino se preguntaba si Dante quiso hacernos pensar que Ugolino comió la carne o no; y añadía que, en realidad, lo que hizo el poeta fue crear esa incertidumbre y ambigüedad en el lector, «en la Tiniebla de su Torre del Hambre, Ugolino devora y no devora los amados cadáveres, y esa ondulante imprecisión, esa incertidumbre, es la extraña materia de que está hecho. Así, con dos posibles agonías, lo soñó Dante y así lo soñarán las generaciones». Ahora la ciencia está a punto de despertarnos de ese sueño.
La Escultura de Carpeaux: Angustia y Desesperación
Jean Baptiste Carpeaux (1827-1875), escultor y pintor francés, trabajó en su Ugolino en 1958 cuando se encontraba en Roma en Villa Médicis. Es mas que notoria la influencia del grupo helenístico Laooconte y la de Miguel Ángel (uno de sus maestros más admirados). A su vez este grupo sirvió como modelo para que Auguste Rodin realizara su famoso Pensador. Las similitudes son más que manifiestas en la pose de Ugolino.
Escultura "Ugolino y sus hijos" de Jean-Baptiste Carpeaux.
Carpeaux realiza una composición dramática, en forma piramidal, en la que la carne de los hijos sostiene el propio cuerpo del personaje. El escultor capta perfectamente la angustia de Ugolino que no solo se muerde las uñas sino que se muerde su propia carne ante la desesperación. Sus ojos están hundidos, los surcos de la frente crean tensión y dramatismo junto con la mirada perdida allá en el suelo. Ugolino tiene todos los músculos en tensión. Su pie se apoya en el otro pie mientras que sus dos hijos se aferran el cuerpo de su padre mostrando, también, su desesperación. Uno de ellos implora a su progenitor que cumpla sus deseos y que sea él el primero. El otro parece esconder la cabeza entre el torso y los brazos de su padre quién parece acogerle en su seno. Entre ellos, los otros dos jóvenes, nietos de Ugolino, empiezan a mostrar los síntomas de inanición: uno está a punto de desfallecer y apenas se sostiene y el otro ya se encuentra yacente, sin apenas sentido, a los pies de su abuelo.
La obra «Ugolino y sus hijos» fue creada en la segunda mitad del siglo XIX, una época marcada por cambios profundos en Europa. Era un periodo de industrialización, urbanización y transformaciones políticas que afectaron tanto a la sociedad como al arte. En Francia, específicamente, se vivía el régimen de Napoleón III, caracterizado por el apoyo a las bellas artes. El arte académico, respaldado por el Estado, fomentaba la creación de obras monumentales con temáticas históricas y mitológicas.
Jean-Baptiste Carpeaux (1827-1875) fue un escultor francés destacado durante el Segundo Imperio. Nació en Valenciennes, y se formó en la École des Beaux-Arts en París, donde estudió bajo la dirección de François Rude. Tras ganar el prestigioso Prix de Rome, Carpeaux pasó varios años en Italia, donde se empapó del Renacimiento y de la escultura barroca. Este período influyó profundamente en su obra, especialmente en su enfoque hacia la figura humana.
«Ugolino y sus hijos» es una escultura que representa a Ugolino della Gherardesca, un noble italiano del siglo XIII, en el momento de mayor desesperación, encerrado en una torre junto a sus hijos y nietos, condenados a morir de hambre. La escultura está elaborada en mármol, y tiene una altura aproximada de 1,85 metros. Los cuerpos de los hijos están entrelazados alrededor de Ugolino, quien está sumido en una desesperación profunda. Carpeaux utiliza líneas curvas y poses dramáticas para enfatizar el dolor y la angustia. La obra es dinámica, con una composición circular que invita al espectador a observarla desde diferentes ángulos.
La obra se inspira en un pasaje del Infierno de Dante Alighieri, donde se describe a Ugolino condenado en la Novena Circunferencia del Infierno, en el Círculo de los traidores. Ugolino, junto a sus hijos y nietos, es encerrado en la Torre della Muda, donde mueren de hambre. Carpeaux opta por resaltar el sufrimiento emocional en lugar de retratar a Ugolino en el momento del canibalismo. La expresión facial de Ugolino, con los dedos metidos en la boca, sugiere una lucha interna, mientras que los cuerpos de los hijos se aferran a él en un intento de obtener protección.
«Ugolino y sus hijos» es una obra maestra que combina la habilidad técnica de Jean-Baptiste Carpeaux con un profundo sentido de la tragedia humana. A través de la historia de Ugolino, Carpeaux explora temas universales como el sufrimiento, la desesperación y el sacrificio. Su escultura no solo es un homenaje a la tradición clásica, sino también una reflexión sobre la naturaleza humana y sus límites.
Cronología de la Vida de Ugolino della Gherardesca
| Año | Evento |
|---|---|
| c. 1220 | Nacimiento de Ugolino della Gherardesca en Pisa. |
| 1284 | Ugolino lidera la armada pisana en la batalla naval de la Meloria contra Génova. |
| 1288 | Ugolino es capturado junto con sus hijos y nietos y encerrado en la Torre della Muda. |
| 1289 | Muerte de Ugolino y sus familiares en la Torre della Muda. |
Referencias
- Alighieri, Dante. La Divina Comedia.
- Louvre, Museo del. «Jean-Baptiste Carpeaux». Musée d’Orsay.
