Uno de los principales temores que tienen los padres primerizos es el descanso de sus bebés. Lograr que un bebé duerma toda la noche es un proceso gradual que requiere tiempo, paciencia, constancia y empatía. Son múltiples los beneficios que le aporta dormir bien a tu pequeño: la hormona del crecimiento se produce mientras tu bebé duerme, su cuerpo repone fuerzas y descansa.
Pero, ¿qué hacer cuando mi bebé no quiere dormir? Durante los primeros tres meses de vida del bebé, hay que tener mucha paciencia. Los expertos dicen que a partir de los cuatro meses es cuando pueden desarrollar un buen ciclo de sueño.
A continuación, te presentamos una serie de trucos y recomendaciones para crear un ambiente propicio y establecer rutinas que ayuden a tu bebé a dormir plácidamente durante toda la noche.
Entendiendo el Sueño del Bebé
Es importante saber que el sueño es un proceso evolutivo y está influido por muchos factores; físicos, externos y psicosociales. No todos los bebés son iguales, y, los datos sobre horas de sueño según su edad, son orientativos. Tu bebé empezará a tener un sueño más predecible y el sueño nocturno durará mucho más que el diurno. A partir de los 8 meses tu bebé puede dormir entre 9 y 14 horas al día.
Hace un tiempo tuve la oportunidad de entrevistar a Etsuko Shimizu, puericultora japonesa especializada en el síndrome del llanto nocturno infantil y madre de una niña que solía llorar toda la noche. Ella me dijo que, no entendía por qué, "se había generalizado la idea errónea de que los bebés duermen profundamente". Algo que no es real y que, por la propia madurez cerebral de los pequeños, no puede serlo. Su sueño es más ligero, aún no saben como encadenar una fase con otra del sueño y, por tanto, no duermen del tirón.
¿Por qué mi bebé no duerme?
Si bien todo el mundo sabe que los recién nacidos y los bebés desvelan a sus padres por la noche, muchos se preguntan por qué su bebé se despierta por la noche, incluso llorando. ¿Tendrá hambre? ¿Tendrá frío? ¿Se sentirá solo? ¿Tendrá ansiedad por separación? ¿Le dará miedo la oscuridad? ¿Querrá que le cambien el pañal porque está sucio?
Aquí hay algunos motivos que pueden causar el desvelo de los bebés:
- Hambre: Los bebés recién nacidos deben despertarse para comer con frecuencia durante el día y la noche.
- Ruido: El ruido externo de las calles concurridas o las actividades del hogar pueden evitar que los bebés se duerman y permanezcan dormidos.
- Incomodidad: Un bebé puede estar experimentando molestias mientras está en su cuna que le impide dormir.
- Dentición: La dentición generalmente comienza entre los 6 y los 8 meses y puede durar hasta que el niño tenga alrededor de 2 años y medio.
Creando un Ambiente Ideal para el Sueño
Una habitación tranquila, que incite al descanso, luz tenue y un ambiente preparado, con colores suaves ayudan a que el bebé se encuentre cómodo y relajado. No se debe saturar la habitación de muebles y juguetes. Es preferible que, al menos a la vista, haya pocos juegos.
Es muy importante que en la habitación del bebé tengas una luz tenue para que poco a poco se vaya adaptando a la oscuridad. Puedes optar también por ponerle una música relajada y bajita.
Accesorios Útiles para el Descanso del Bebé
Existen accesorios que pueden favorecer un ambiente adecuado para el sueño del bebé:
- OSCURIDAD TOTAL: Para garantizar el sueño de nuestro bebé, la oscuridad es importante. Por eso, necesitas tener persianas, estores o lo que se conocen como cortinas black out.
- UN APARATO DE RUIDO BLANCO: Los aparatos de ruido blanco se pusieron muy de moda hace unos años y parecen funcionar. De esta forma, "camuflamos el ruido exterior o el que se genera en la propia casa".
- UN DOUDOU O JUGUETE DE APEGO: Es un objeto de apego que, como nos confirma, "les ayuda a calmarse y conciliar el sueño". Por ello, es muy recomendable contar con uno. Ahora bien, "siempre a partir de los 6 meses de edad".
- ROPA DE ALGODÓN: Hay dos premisas para la ropa de dormir de nuestro bebé si queremos que se sienta bien: la ropa debe ser cómoda y transpirable, "además de tener mucho cuidado con nos sobreabrigar".
- UN SACO DE DORMIR ADECUADO A LA ÉPOCA: Según la experta en sueño infantil, "los sacos contienen mucho y, además, evita que los padres tengan que estar levantándose constantemente para arropar a los niños".
- UN APARATO DE LUZ ROJA: Otro de los accesorios para la habitación que nos recomienda la experta en sueño infantil es contar con un aparato de luz roja, que no blanca. "Cuando los niños empiezan a tener miedo, necesitan un poco de luz y la luz roja no inhibe que los bebés segreguen melatonina, mientras que los padres pueden ver sin problema".
- UN TERMÓMETRO PARA LA HABITACIÓN: Por último, un accesorio que no está mal tener en la habitación de un bebé es un termómetro que nos garantice que no hace ni demasiado frío ni demasiado calor, porque, como hemos dicho, son dos inconvenientes para conseguir que nuestros hijos duerman toda la noche.
Haz esto para reducir los DESPERTARES NOCTURNOS del bebé 🌙 Señales de sueño o cansancio
Estableciendo Rutinas de Sueño Efectivas
Crear una rutina que incite al descanso es fundamental sobre todo en los primeros meses del bebé. Los pequeños aprenden pronto a diferenciar entre el día y la noche y prepararlos para iniciar el momento de dormir es la forma más sencilla de lograr que duerman tranquilos y relajados. El baño, porque el agua templada relaja el cuerpo, la cena, la lectura de un cuento o ponerle música relajante son buenos trucos.
Una rutina regular a la hora de acostarse puede indicarle al bebé que es hora de prepararse para dormir. Iniciar el entrenamiento del sueño si tu bebé tiene dificultades para conciliar el sueño sin nuestra presencia o se despierta llorando con frecuencia, podría ser el momento de comenzar a entrenar el sueño.
Veamos un ejemplo de rutina para ayudar a tu bebé a dormir:
- Empieza una hora antes de la cena con actividades tranquilas, pueden ser juegos relajados o incluso el rato del baño.
- Deja que se vaya anticipando a la hora de cenar y que sepa que después de cenar toca el aseo, cambio de pañal o hacer pipí, lavarse los dientes y tener un momento tranquilo.
- Crea rituales como baño tibio, masaje, pijama, cuento o canción, leche calmada y cuna. Al repetirlo cada noche, el bebé asociará esa secuencia con el descanso.
Recuerda, vamos a revelarte un secreto para establecer una rutina de sueño eficaz: repítela cada día para que tu bebé detecte pistas y asocie cada momento con el paso siguiente.
Consejos Adicionales para un Sueño Reparador
Aquí tienes algunos consejos adicionales que pueden marcar la diferencia:
- Actividad diurna: Los niveles más altos de luz y ruido durante el día pueden ayudar a los bebés a aprender a distinguir el día y la noche.
- Calma y tranquilidad: Dedica cada día unos minutos a apagar el ruido, bajar el ritmo y crear un espacio de paz. Notarás cómo tu bebé se relaja… y tú también.
- Horarios estables: Los bebés se sienten más seguros cuando su día sigue un orden predecible: saben cuándo comer, dormir y jugar.
- Olvida los estímulos: Una buena alternativa antes de dormir son los libros o los cuentos. Acompáñalo antes de dormir y deja que, poco a poco, se le cierren los ojitos mientras escucha la historia.
- Cenar pronto: La cena debe darse temprano para facilitar la digestión antes de dormir.
- Baño caliente: Un baño caliente puede relajar al bebé y prepararlo para el sueño.
- Cuida la temperatura y el ambiente: Es esencial mantener una temperatura adecuada y un ambiente tranquilo en la habitación.
¿Qué hacer cuando el bebé llora por la noche?
Si el bebé llora, déjale unos minutos para intentar reconectarse. Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.
Normalmente, se usan dos métodos para intentar que tu bebé no llore y descanse. El primer método es dejarlo llorar. Para muchos pediatras hay que dejar que el niño experimente con sus emociones. El otro método para conciliar el llanto del bebé es un punto intermedio. Es el llamado sistema fading o de extinción gradual. Consiste en eliminar, progresivamente, la presencia de los padres en la rutina de descanso del pequeño.
Recuerda que el sueño de los niños es uno de los temas que más preocupan a los padres, profesores y educadores. Aunque en los primeros momentos son las familias las que asumen el trabajo de crear buenos hábitos de sueño, con el paso del tiempo se puede convertir en un problema que afecte a todos los actores que componen la educación del niño.
