Estamos en época de catarros y los bebés no se libran de padecerlos. Uno de los síntomas más molestos es la tos, que a veces puede ser muy persistente. Aunque los niños y bebés pueden constiparse en cualquier momento del año, lo cierto es que en esta época son más propensos. La fiebre, los mocos y la tos son habituales, y para tratar estos síntomas es imprescindible seguir los consejos del pediatra.
Pero hay remedios caseros para calmar la tos de los bebés que pueden ser de gran ayuda cuando esta les resulta muy molesta. La finalidad es que la tos sea más suave o se calme, y que si hay que expulsar mocos, ayude a que esto ocurra.
Es importante diferenciar entre la tos seca y la tos con flema, a fin de saber cómo actuar. Por un lado, tenemos la tos seca, aquella en la que no se expulsa moco. Se produce por una inflamación de las vías respiratorias y es verdaderamente molesta. Por otra parte, la tos productiva es aquella en la que sí se mueve el moco y se escucha el movimiento de las flemas del pequeño.
Lo más importante es llevar al bebé al pediatra y atender a sus recomendaciones expresas. Será el especialista quien decida el mejor tratamiento para el paciente.
Cómo tratar la tos en los niños
Antes de nada, hay que valorar el tipo de tos que tiene nuestro hijo, porque lo cierto es que la tos cumple con una función cuando hay un catarro, que es facilitar la expulsión de mucosidades y facilitar la curación. En ese caso lo mejor es dejar que la tos siga su curso, y ayudar al proceso manteniendo al bebé bien hidratado. Pero cuando se trata de una tos seca y sin flemas, la típica que no deja dormir al bebé y que es molesta sin más, no está de más que intentemos alguno de estos remedios.
Remedios caseros para la tos en bebés
Aquí te ofrecemos una lista de remedios caseros que pueden ayudar a aliviar la tos en bebés:
Mantener al bebé bien hidratado
No se trata de hacerle beber a todas horas, pero es esencial que se mantenga hidratado en unos niveles adecuados para su edad. Tomar líquidos calmará las molestias que la tos provoque en su garganta y le facilitará la expulsión de mucosidades. Dependiendo de los meses que tenga puedes darle el pecho, leche de fórmula, caldos, zumitos caseros, agua…
Miel para bebés mayores de 12 meses
Antes de nada, es muy importante que sepas que los bebés menores de un año no pueden tomar miel. Esta contiene una bacteria que puede resultar peligrosa para ellos y causarles botulismo. Si tu bebé tiene más de 12 meses puede tomarla sin problemas, por lo que puedes probar a añadir una cucharadita disuelta en un poco de leche caliente. Aliviará su garganta y calmará la tos. La miel, siempre que tu bebé sea mayor de un año, puede ser una forma natural de diluir y aclarar la mucosidad, y como consecuencia reducirá la tos.
Humidificadores
Cuando se trata de una tos seca o de mucosidades que no se expulsan, se recomienda el uso de humidificadores que mejoran el aire de la habitación, evitando que se reseque y empeore la tos. Para que su uso tenga efectos positivos, no es necesario que lo uses durante mucho tiempo, ya que podría provocar humedades en las paredes o muebles. Límpialo a diario, antes de cada uso, para evitar el moho y las bacterias. Hay que tener en cuenta que su uso no se recomienda si el bebé padece asma o bronquitis.
Limpiezas nasales con suero fisiológico
Las limpiezas nasales con suero fisiológico son muy eficaces, al igual que absorber la mucosidad con un aspirador nasal para bebés. Es importante que los mocos se movilicen y expulsen, porque contienen las bacterias que alargan la infección, el malestar y la tos del bebé.
Cebolla en la habitación
Seguro que te suena, porque es uno de los remedios naturales para la tos más antiguos, aunque no se pueda demostrar su eficacia. Pero quienes lo han probado y están convencidos de poder para calmar la tos son grandes defensores de poner una cebolla partida por la mitad en la habitación, cerca de la cama. Si quieres probarlo, podría darte buenos resultados y ayudar a que el bebé duerma mejor.
Otras recomendaciones
- Procura que el peque esté bien hidratado en función de su edad.
- Procura que el niño duerma con la cabeza ligeramente elevada, pues esta postura le ayudará a respirar mejor.
- Evitar la exposición a factores que pueden inflamar la vía aérea: En especial el humo del tabaco.
- Ofrecerle una alimentación rica en verduras y cítricos.
- No fumar en casa. Esta regla siempre la debes respetar. No es bueno fumar en las estancias en las que el bebé se encuentra ni tampoco dentro del hogar.
¿Qué tipo de tos tiene mi bebé?
Aunque existen muchos tipos de tos, las más frecuentes son la tos seca o la tos con flema. Es importante diferenciar entre ambas e identificar cuál presenta el niño, a fin de saber cómo actuar.
- Tos seca: Recibe el nombre de ‘’seca’’ porque no mueve secreciones. Es decir, se produce por una inflamación de la vía respiratoria, no porque haya moco. Suele ser la más molesta. Y es la que suele estar presente al inicio de los resfriados. También conocida como tos no productiva.
- Tos ronca o perruna: Sería un tipo de tos seca porque no moviliza secreciones, pero se la considera una entidad aparte por su sonido característico de ‘’ladrido de perro’’. Ésta se da cuando un pequeño contrae una infección de la tráquea o de la laringe (laringitis).
- Tos blanda o productiva: Recibe este nombre porque es la que sirve para evacuar las secreciones (mucosidad) de las vías respiratorias. Una vez se tose, y la flema alcanza la boca, el peque o la traga (y la digiere) o la vomita. La tos productiva es la que sirve para expulsar mocos o flemas de las vías respiratorias.
- Tos asmática: Aparece de forma intensa junto a dificultad respiratoria o pitos al coger aire.
La tosferina es una infección bacteriana incluida en el calendario de vacunación de los bebés con las primeras dosis a los 2 y 4 meses.
Consejos adicionales para la tos nocturna en bebés
La tos nocturna en niños suele ser bastante molesta. En épocas del año donde las infecciones recurrentes son frecuentes, como es el periodo invernal, la falta de sueño continuada puede tener un impacto en el rendimiento y estado de ánimo tanto de los hijos como de los padres. Aún así, cabe señalar que la tos es, por lo general, un mecanismo protector.
La explicación está en que, durante el día, los niños están más activos, pasan más tiempo en posición vertical y beben líquido más a menudo. Mientras duermen, pasa todo lo contrario. Los niños están más quietos, permanecen en posición horizontal y beben menos. Lo habitual es que los pequeños se despierten y tosan hasta que consiguen liberar el paso de aire.
Antes que nada, hay que señalar que eliminar completamente la tos nocturna en niños no será posible. Sin embargo, se pueden seguir estos consejos:
- Realizar lavados nasales antes de dormir.
- Dormir en posición incorporada. Cuando el niño tiene mucha tos y no puede dormir, le ayudará intentar descansar en una posición erguida o semierguida. En el caso de tos nocturna en bebés, sin embargo, no se deben utilizar cojines, ya que son un factor de riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.
- Beber mucho líquido.
- Preparar la habitación para el descanso. Es fundamental que la calefacción no esté demasiado fuerte. De lo contrario, el ambiente será demasiado seco y favorecerá los ataques de tos por la noche en los niños.
Los medicamentos para la tos y los anticatarrales en general no se recomiendan en menores de dos años. También si la tos nocturna en el niño persiste más de 8-10 días o aparece con frecuencia. Si el niño tiene tos, siempre es conveniente realizar una visita al pediatra.
| Remedio | Descripción | Precauciones |
|---|---|---|
| Hidratación | Mantener al bebé hidratado con leche materna, fórmula, caldos, etc. | Asegurarse de que el bebé reciba la cantidad adecuada de líquidos según su edad. |
| Miel | Administrar una cucharadita de miel disuelta en leche caliente. | Solo para bebés mayores de 12 meses debido al riesgo de botulismo. |
| Humidificador | Usar un humidificador para mejorar la humedad del aire en la habitación. | Limpiar el humidificador a diario para evitar moho y bacterias. No recomendado para bebés con asma o bronquitis. |
| Limpieza nasal | Realizar lavados nasales con suero fisiológico y usar un aspirador nasal. | Asegurarse de movilizar y expulsar los mocos para eliminar bacterias. |
| Cebolla en la habitación | Colocar una cebolla cortada por la mitad cerca de la cama del bebé. | No hay pruebas científicas, pero algunos padres encuentran que ayuda a calmar la tos. |
