Si hay algo característico de la Inquisición española, son sus métodos de tortura exclusivos y brutales. De hecho, algunos de los más atroces procedimientos de tortura de la historia fueron empleados por los inquisidores para sancionar a quienes se creía habían cometido pecados, incluyendo la tortura del potro, la rueda y el agua.
Para castigar, aleccionar o simplemente conseguir dicha confesión, se crearon elementos de tortura que todavía dejan boquiabierto a todo aquel que los conoce, justamente por la inmensa crueldad con la que fueron concebidos. En la mayoría de las ocasiones no solo servían para humillar a la víctima, sino que acababan por causar su irremediable y dolorosa muerte. Algunos de ellos se utilizaron con mucha frecuencia durante la Edad Media, mejorándose y convirtiéndose con el paso de los años en instrumentos cada vez más terribles.
Hoy te acercamos a algunos de los más populares, muestras mudas de una época oscurantista en la que se buscaba que los individuos fuera piadosos y de carácter inquebrantable. El origen de la Inquisición no tiene lugar en nuestro país como muchos creen, sino en el sur de Francia para combatir la herejía cátara.
Si te interesa el tema y quieres indagar un poco más en todo ello, en Santillana del Mar (Cantabria) hay un museo de la inquisición en el que, de manera permanente, se muestran instrumentos de tortura empleados por la Inquisición desde el siglo XIV hasta el XIX. Es un tipo de museo bastante común en Europa, y de igual manera podemos encontrar lugares dedicados a la tortura en Toledo o en Carcasonne (Francia).
Museo de la Inquisición en Sint-Niklaas, Bélgica.
El Origen de la Cuna de Judas
Naturalmente, alguien tuvo que idear la cuna de Judas, y aunque se atribuye en gran medida a la Inquisición española su implementación, en realidad fue concebida por un abogado italiano llamado Hippolytus De Marsiliis, o Ippolito Marsili. Marsili obtuvo un doctorado en utroque iure (doctor en derecho civil y eclesiástico) en 1480, y dos años después consiguió una cátedra de derecho civil, convirtiéndose posteriormente en mentor de Antonio Burgos y Paolo d’Oria. No obstante, Marsili es tal vez más recordado por los distintos métodos de tortura que concibió.
Junto con el tormento del agua, concebido simplemente al observar cómo el agua erosionaba partes de la roca, Marsili también ideó el método de la privación del sueño. Esta técnica consistía en que el prisionero permaneciera sentado en una silla mientras los torturadores lo obligaban a mantenerse despierto. A Marsili, desde luego, se le atribuye la invención de la cuna de Judas. En cuanto al por qué o cómo, los registros históricos no lo especifican con exactitud.
Marsili también pensaba que muchas de sus técnicas de tortura eran humanas, simplemente porque no implicaban quemar la piel de alguien o fracturarle los huesos. En la misma época en que Marsili estaba ideando sus técnicas de tortura «humanitarias», otros miembros de la iglesia en España se ocupaban aplicando los numerosos métodos de tortura que habían adquirido a lo largo de los años.
Ippolito Marsili, el creador de la Cuna de Judas.
¿Cómo Funcionaba la Cuna de Judas?
El aparato en sí no es muy complicado. Consiste en una pirámide de madera esculpida sobre tres patas de madera, parecido a un taburete, aunque desde luego no es uno en el que quisieras sentarte. Se ubicaba en un rincón de una sala de torturas, y sobre él se colgaba a una persona desnuda, con las manos y los pies sujetos por cuerdas unidas a poleas.
Instrumento pensado también para sacar confesiones, consistía en una pirámide puntiaguda, de madera afilada, sobre la que se alzaba a la víctima para después dejarla caer sobre ella, de modo que la punta se topaba con la zona genital o anal provocando desgarros, aunque se hacía con diferente presión en función de cómo avanzara la confesión.
Si el condenado se dormía o relajaba el cuerpo, caía también sobre la punta. En cada país de Europa tenía un nombre diferente, aunque se atribuye su invención a un jurista boloñés llamado Ippolito Marsili.
El grito desgarrador hace que incluso los verdugos se estremezcan. Los bordes muerden la entrepierna de este futuro Judas, desgarrando tendones, nervios y ganglios linfáticos… Una mezcla de sangre y heces fluye a lo largo de las caras de la pirámide.
La inquisición en 15 minutos
Otros Métodos de Tortura Utilizados por la Inquisición
Además de la Cuna de Judas, la Inquisición empleó una variedad de métodos de tortura para obtener confesiones y castigar a los considerados herejes. Algunos de los más notables incluyen:
- El Potro: Uno de los instrumentos de tortura más usados por la Inquisición Española, según el historiador Henry Kamen. Se ataba al prisionero a una baqueta con cuerdas en torno al cuerpo y las extremidades, controladas por un verdugo que iba apretando mediante vueltas, con cada vuelta, las cuerdas mordían la carne, atravesándola.
- El agua: Se tapaban las fosas nasales del reo y, después, se le introducía una especie de embudo en la boca por donde se le hacían ingerir grandes cantidades de agua. Además de la horrible sensación de ahogamiento, el desgraciado solía morir por ruptura del estómago.
- El aplasta pulgares: Los dedos de las manos y a veces los pies se introducían en un instrumento metálico y se aplastaban uñas, falanges y nudillos de forma progresiva, pudiendo extender el dolor durante días y mutilando, finalmente, el miembro, debido al desgarramiento.
- El toro de Falaris: Se metía a los ajusticiados en el interior de una estatua con forma de toro, la cual se colocaba encima de una hoguera, lo que hacía que la temperatura del interior del toro aumentara. Los gritos de las víctimas, quemándose, salían por la boca del toro como si estuviese mugiendo.
- La doncella de hierro: Se introducía al preso en un sarcófago con forma humana que tenía dos puertas y contaba con varios pinchos metálicos que, cuando se cerraba el ataúd, se clavaban en la carne del reo, causando un dolor increíble y una muerte lenta por desangramiento.
Grabado del siglo XVI que muestra diversos métodos de tortura.
La Inquisición Española y su Legado
La palabra Inquisición todavía sigue causando escalofríos en todo aquel que la escucha, más aún si lleva la palabra 'española' detrás (gracias en parte a la Leyenda Negra). Aun así el origen de esta institución (en el siglo XII por el Papa Lucio III) no tiene lugar en nuestro país como muchos creen, sino en el sur de Francia para combatir la herejía cátara.
Ahora bien, se extendió después a otros países como Italia, Portugal o el nuestro propio, con la idea de combatir a todo aquel contrario a la fe católica, que cometía actos perversos y debía ser castigado (en algunas ocasiones bajo previa confesión).
De acuerdo con la Enciclopedia Británica, la Inquisición siguió expulsando, persiguiendo, condenando y ejecutando a personas hasta avanzado el siglo XVIII, utilizando aún el castigo predilecto de Torquemada, el auto de fe, que básicamente consistía en quemar a alguien en la hoguera para forzarlo a confesar sus pecados.
Naturalmente, como muchos otros instrumentos de tortura antiguos, los visitantes del Museo de la Tortura pueden observar por sí mismos cómo luce una cuna de Judas en la realidad.
| Instrumento de Tortura | Descripción | Propósito |
|---|---|---|
| Cuna de Judas | Pirámide puntiaguda sobre la que se dejaba caer a la víctima, causando desgarros en la zona genital o anal. | Obtener confesiones |
| El Potro | Se ataba al prisionero a una baqueta con cuerdas alrededor del cuerpo y las extremidades, que se apretaban progresivamente. | Obtener confesiones |
| El agua | Se obligaba al reo a ingerir grandes cantidades de agua, causando una sensación de ahogamiento y posible ruptura del estómago. | Obtener confesiones |
| Aplastapulgares | Se aplastaban los dedos de las manos y los pies con un instrumento metálico. | Causar dolor y mutilación |
| Toro de Falaris | Se encerraba a la víctima en una estatua de toro que se calentaba con fuego, quemándola viva. | Ejecución y tortura |
| Doncella de Hierro | Sarcófago con pinchos que se clavaban en la carne del reo al cerrar, causando una muerte lenta por desangramiento. | Ejecución y tortura |
