En el mundo taurino, el debate sobre el mejor toro de la historia es constante. Al igual que en otros ámbitos como el fútbol, donde se discute sobre Pelé o Maradona, en el mundo de los "bous al carrer" la discusión se plantea entre El Mijares y Ratón. ¿Quién fue mejor? ¿Cuál era la diferencia entre estos dos astados que marcaron una época?
La irrupción de Ratón no ha dejado indiferente a nadie, y menos a los seguidores de El Mijares, los más interesados ahora en reivindicar su memoria.
Raíces mitológicas de la tauromaquia
El Mijares: Un Toro Distinguido
El Mijares, señoreó las plazas en la década de los años ochenta como hasta entonces no se había conocido. Este periódico tuvo el privilegio de contar su vida, sus hazañas, su enfermedad y su muerte. Aquel morlaco, con un solo cuerno, fue un toro distinguido, consciente, implicado en el sentido de la fiesta popular: riesgo al máximo nivel sin caer en la crueldad. El Mijares provocó el pánico pero sólo tuvo la desgracia de matar a una persona, en Paiporta. Cuentan que no le corneó, fue un tropiezo, un mortal accidente.
El término señorear viene a cuento, es el apropiado. El Mijares nunca fue un toro asesino.
Una noche, en Chiva, la Guardia Civil detuvo el espectáculo para que los que no fueran capaces de verle embestir se marcharan a casa. Muchos no podían soportar la posibilidad de que saltara a las propias gradas, como días antes, en Godelleta, cuando batió el récord mundial de salto de altura en busca de la libertad.
El Mijares, además, era un animal noble, sencillo, amigo de los niños. Paco Carrascosa, de Godelleta cuenta cómo en las masías del término acudía a la llamada de los niños que le ofrecían dulces que lamía con gusto. Le acariciaban el hocico y marchaba cual Platero, el borrico de Juan Ramón Jiménez, aquel que parecía de algodón. Lo que nunca será Ratón, demasiado inteligente para ser bueno.
La enfermedad de El Mijares fue un drama para los niños. Julio Sedeño acudía cada tarde para acompañarle en su triste mirada. Seguramente entonces fue cuando aprendió la vocación de veterinario. Hoy es el más prestigioso de los profesionales del ramo y atiende el cuidado de Ratón. «"El Mijares" murió de una neumonía. Entonces no había conciencia de la necesidad de atención veterinaria profesional como la que hoy tiene "Ratón"», afirma este prestigioso profesional.
- Nobleza: Amigo de los niños y consciente de su papel en la fiesta.
- Accidentalidad: Solo causó una muerte, considerada un accidente.
- Instinto: Buscaba la libertad y huía de los encierros.
Un toro de lidia en Navarra.
Ratón: El Toro Asesino
Se llama 'Ratón', y resultaría difícil dar con un bautismo más inapropiado para un animal de su estampa y su carácter. Nada en este toro de 550 kilos evoca la asustadiza timidez de los roedores, pero los ganaderos siempre han mostrado cierta inclinación por los nombres ocurrentes y un poco absurdos: se trata, de hecho, del segundo 'Ratón' que pasa a la historia de los festejos taurinos. Al primero, un ejemplar portugués que solía robar el pienso a los compañeros de corral, aún se le tiene presente por la triunfal faena que le hizo Manolete en Las Ventas en 1944, dicen que la mejor de su carrera.
Nuestro protagonista, en cambio, no será recordado por haber derramado sangre propia, el papel habitual que se ha asignado a los de su especie, sino por el dramático historial de muertos y heridos que ha ido acumulando. A 'Ratón' lo llamaron así porque al nacer, en abril de 2001, se le veía particularmente pequeño e inofensivo. Pero su propietario, el ganadero valenciano Gregorio de Jesús, no ahorra hoy superlativos para referirse a él: es, en su opinión, «el toro más famoso de todos los tiempos». Y, a medida que se labraba esa celebridad a base de certeros derrotes, el animal también se fue ganando un apodo que ahora luce como divisa individual: se le conoce como 'el toro asesino', igual que si sus mortíferas actuaciones fuesen el resultado de un cálculo consciente, de una astucia casi humana.
La estatura legendaria que ha adquirido hace difícil separar la verdad del mito. Es seguro que, en 2006, mató a un hombre en los 'bous al carrer' de Puerto de Sagunto, al asestarle diez cornadas que le destrozaron los pulmones y otros órganos. En las Fallas de 2008 protagonizó otra cogida espeluznante, al encelarse con un joven al que lanzó al aire y empitonó en tres ocasiones, hasta dejarlo muy grave. Y, el pasado sábado por la noche, fulminó de una sola embestida a un chico ebrio que había saltado a la plaza de Xàtiva.
Más allá de eso, muchas afirmaciones quedan sumidas en la bruma de la duda: le atribuyen una tercera muerte en Benifairó, incluso hay quienes hablan de cinco o seis personas que se han dejado la vida en sus astas. Los aficionados a estos festejos también han ido tejiendo teorías sobre el porqué de tanto peligro. Sostienen que 'Ratón' actúa con premeditación y malicia, que tiene a su víctima elegida desde el principio, que solo se arranca si ve la carne a tiro, que su intención es matar. Las fantasías llegan tan lejos que Gregorio de Jesús ha tenido que recordar más de una vez que estamos ante «un toro normal».
Características de Ratón
- Inteligencia: Considerado el toro más listo, capaz de anticipar movimientos.
- Agilidad: A pesar de su edad, mantiene una gran capacidad para superar obstáculos.
- Instinto: Busca cornear de manera directa y efectiva.
- Palicero: Se ceba con su presa, multiplicando el daño con derrotes cortos.
Un toro bravo español.
El Legado y el Precio de la Fama
A estas alturas, Ratón debería estar ya retirado, disfrutando de las gratificantes rutinas del semental, pero se ha convertido en esclavo de su éxito. En realidad, de haber alguna conclusión moral en esta historia, no deberían referirse al supuesto 'toro asesino', que al fin y al cabo obra por puro instinto, sino a las personas fascinadas por su fiereza hasta el punto de ir elevando su caché. La cotización de 'Ratón' subió como la espuma a medida que se difundía su leyenda negra: de los 1.500 euros de sus compañeros de cuadra pasó a 3.000, de ahí a 6.000. Al parecer, en Xàtiva se pagaron 10.000 euros por su presencia del pasado fin de semana, y los rumores del mundillo aseguran que algunos ayuntamientos han desembolsado unos astronómicos 15.000.
Gregorio de Jesús intentó jubilarlo hace tres años, pero la demanda insistente y muy generosa le convenció de mantenerlo en activo: en vez del extenuante calendario de otros bous, Ratón solo tiene unas diez apariciones por temporada en la Comunidad Valenciana, Aragón, Navarra y Cataluña, las autonomías en las que el reglamento no exige la muerte de la res. «Es el toro más barato que existe», suele asegurar el ganadero, con el argumento de que, cuando se confirma su presencia, las entradas duplican automáticamente su precio y las plazas se abarrotan.
Su dueño ha concebido incluso la idea de clonarlo: el año pasado, cuando se anunció la primera duplicación de un toro de lidia, Gregorio de Jesús propuso públicamente hacer lo propio con Ratón para perpetuar sus cualidades. Porque al original le queda poca carrera por delante. El Ayuntamiento de la localidad valenciana de Canals ya ha anunciado que su feria de septiembre «puede ser la última oportunidad de verlo en acción». El toro, «conocido allá por donde pasa por lo sanguinario y listo que es», pisará aquella plaza el día 24, la única jornada en que la entrada pasa de los habituales 2,5 euros a 5. Se da la coincidencia de que Canals fue el lugar donde 'Ratón' empezó a hacerse un nombre, con una grave cogida a un aficionado en 2004. La forma en que el Ayuntamiento se refiere a aquel hecho sirve como resumen de la gran paradoja de esta historia, esa inconsistencia tan humana de buscar el peligro máximo y espantarse después ante la muerte.
Julio Sedeño se limita a constatar las diferencias entre aquel toro de su niñez y Ratón. «"El Mijares" era un toro que no soportaba verse encerrado y embestía en busca de cualquier resquicio para huir. De hecho, escapó en varias ocasiones. "Ratón" tiene otro instinto. Es menos impulsivo pero muy directo. Busca cornear».
Tabla Comparativa: El Mijares vs. Ratón
| Característica | El Mijares | Ratón |
|---|---|---|
| Apodo | No tenía un apodo negativo | El Toro Asesino |
| Comportamiento | Noble, amigo de los niños | Inteligente, directo, palicero |
| Fatalidades | 1 (accidental) | Varias (al menos 3 confirmadas) |
| Instinto | Buscaba escapar | Busca cornear |
| Valoración | Distinguido, consciente | Astuto, peligroso |
Conclusión
Mientras que El Mijares es recordado por su nobleza y su instinto de libertad, Ratón ha ganado fama por su inteligencia y peligrosidad. Ambos toros, a su manera, han dejado una huella imborrable en la historia de los festejos taurinos populares, generando debates y pasiones entre los aficionados.
